domingo, 19 de octubre de 2014

Capítulo 30.

Vi el reloj y supe que era momento de correr, correr para que el jodido autobús no me dejara por que se me había hecho tarde.
Baje corriendo las escaleras con mi objetivo en vista, no tenía muchos minutos si quería alcanzar al último autobús que me llevaría al colegio, si lo perdía, tendría que irme   caminando y esa idea simplemente la detestaba.


-¿A dónde vas tan aprisa, cariño?-escuche la voz de mi padre llamarme desde la cocina.
-Me es tarde, tengo que coger el autobús, nos vemos más…
-¡alto ahí! Tú no te iras de esta casa sino tomas algo-me espeto mi madre.
-Ya he dicho que me  ha cogido el día, por favor –rogué con la mirada a mi padre.
-Ese es tu problema,  deberías levantarte más temprano, apóyame Ryan-  papá sonrió y giro a verme.
-Ven siéntate, yo te llevo… ¿No queremos hacer enojar a mama, o si?
-Supongo que no- me encogí de hombros- Aun así no puedo demorarme mucho…
-Lo sé, solo toma algo mientras  voy por las llaves.


Le obedecí y aun a pesar de que mi madre no estaba muy convencida, salimos juntos de casa.


-Ponte el cinturón- Con esas palabras papá arranco el auto y comenzó a conducir para salir del vecindario.- Toma, antes de que se me olvide, ha llegado esta mañana y no creo que a tu madre le haga mucha gracia saber que aún se escriben.
-¿Qué es?- lo tome en mis manos y por el remitente, supe inmediatamente quien era.
-¿Por qué no la abres?-mi padre me vio de  reojo y yo solo solté una risita.
-Creo que será mejor si lo hago en tierra firme.
-Como quieras.

No dijimos nada más hasta que él se despidió de mi con un beso y se perdió entre el tráfico de la mañana.
Con justas llegue antes de que cerraran la puerta de entrada y ahí, como siempre, estaba Mariel esperándome


-¡Adivina!-Mariel se abalanzó sobre mí y sonreí.
-¿No me digas que también te llego una carta?-ella asintió-  Entonces vamos.



Ambas acordamos que leeríamos las respectivas cartas en la hora del almuerzo y sentí que  la hora no llegaba.
Afortunadamente lo hice y devore la carta como si fuera un trozo de carne para un pobre y desamparado  hombre hambriento.


-George me dice que está bien- comento Mariel al ya salir definitivamente de clases, justo  caminábamos a casa.
-Pero…-le mire intrigada.
-No lo sé, hay algo que me dice que no está bien, se lo he preguntado pero no dice nada. Nunca contesta mis preguntas que le hago en las cartas que le envió.
-Sabes,  pienso igual que tu… hay algo que no me gusta y Stuart me dijo que…-Mariel se detuvo y me miro atenta- Están tomando anfetaminas para poder mantenerse activos durante el trabajo, eso no está bien Mariel, no lo está.
-¿Qué será lo que está pasando con ellos?
- No lo se



Aun pensando en todo lo que probablemente estuviera ocurriendo con los chicos, me dirigí a casa con la intensión de descansar un poco antes de ir a tomar turno en mi trabajo, estaba exhausta  y un poco preocupada por los chicos.
El teléfono sonó desviando mis estúpidos pensamientos y sin más remedio que contestar, era la única en casa además, levante el teléfono con toda la pesadez del mundo.

-¿Diga?
-Hallo meine liebe….
- ¿Disculpe?-tras de ello escuche la risa, la particular risa de John Lennon.- Eres un cabron de mierda-reí.
-A tu servicio ¿Qué tal van las cosas por allá, cariño?
-Bien, muy bien… lástima que no pueda decir lo mismo para con ustedes ¿Cómo es que les va haya?
-Bien- pude  notar un cambio radical en su voz.-  Como la fama lo amerita.
-No me mientas John Winston…
-No me llames así-dijo algo picado por mencionar su segundo nombre.
-Dime entonces que es lo que está pasando, algo me huele mal y…
-Deberías de tomar un baño-soltó una carcajada- Todo está bien, solo las horas son largas y digamos que el lugar no es muy adecuado para un digno descanso, pero todo va de maravilla…
-Si seguro…
-Como sea, mi bella dama, el señor Sutcliffle la requiere al teléfono- escuche un par de malas palabras y risas.
-¡Brittany! Joder, este idiota no quería soltar el teléfono, no quise marcar yo porque...
-Te entiendo ¿Cómo estás?
-B…bien, un poco cansado pero a pocos minutos de- escuche el sonido que seguramente provenía del teléfono público- ¡Me lleva! John se ha acabado los minutos.
-Eso es lo que noto ¿Por qué no depositas otra moneda?
-No tengo… solo quiero…. Decirte-se escuchaba bastante lejos  ya su voz- Te  amo Brit, espero verte  pronto….
-¡¿Stuart?!... ¿Sigues ahí?...


Supe que no al escuchar el timbre característico de la línea desocupada, suspire y colgué el teléfono.
Aquello y  la plática que había tenido con Mariel de regreso a casa me hizo pensar en algo que yo misma habían pensado antes.
Viajar a Hamburgo, si,  tenía que hacerlo.




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Eran finales de Octubre y la idea no dejaba de rondarme, lo que es más, se la había comentado a Mariel y ella estuvo de acuerdo en que lo hiciera e inclusive ella misma  también quería ir al lugar para poder ver a los chicos.


Desde el día que había hecho aquellos planes, comencé a juntar y lo logre, ya tenía una cantidad considerable, tal vez no mucho pero si lo suficiente como para sobrevivir.
Lo más difícil en todo caso era exponerles el caso a mis padres, no sería tarea fácil convencerlos de  que  yo y Mariel queríamos ir solas a tierras alemanas, sumándole que iríamos solas.



-Buenos días papá, mamá- abrace a cada uno, recibiendo una mirada contrariada de ellos.
-Te veo de tan buen humor cariño, eso me agrada…
-Pareciera que no conoces a tu hija Ryan ¿Qué es lo que nos vas a pedir Brittany?
-¿Yo?...nada mamá, me ofendes-dije algo indignada.
-Esta vez estoy de acuerdo con tu madre-papá sonrió y tomo la mano de mi mamá- Dinos de que se trata de una vez.
-Bien- no pude evitar soltar un bufido- No sé cómo lo tomaran, pero quiero que sean considerados y…
-No le des tantas vueltas…
-Mamá… Papá… me gustaría tomar un viaje…
-¿viaje?.. Nuestra economía ahorita no está para pagar un viaje-se apresuró a decir mi madre.
-Tranquila Dot ¿A dónde querías ir Brit?
-Bueno, no es un viaje largo y tampoco es tan lejano…. Quería ir a Hamburgo- cerré los ojos evitando sus miradas, seguramente confusas.
-¿Hamburgo? ¿A qué quisieras ir tú a Hamburgo….? Ya se…-mamá se tocó la frente- Quieres ir a ver a esos vagos ¿Me equivoco?
-No son unos vagos, ellos solo están siguiendo sus sueños.
-¿Sueños? Lo que deberían  hacer es trabajar… no, definitivamente no iras-
-Papá… por favor. No iré sola, Mariel vendría conmigo.
-¿Dos chicas solas en aquel lugar de perdición? No creo que Dalila  le guste mucho la idea.
-No exageres Doroty.-papá sonrió- Ya veremos Brit.  Recuerda que estas en época escolar y…
-Seria cuando tengamos vacaciones, no interferiría con mis estudios-sonreí.
-Déjanos pensarlo- papa miro a mi mama con cautela- y te tendremos una respuesta.
-Gracias.


Corrí hacia mi habitación sin nada más que decir, algo me decía que probablemente, si tuviera la oportunidad de ir, y si no, tal vez me escaparía…




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Diciembre 1960


Era el final del semestre escolar y estaba demasiado contenta por ello. La emoción no se debía únicamente a que las clases habían concluido, no, sino que con ello estaba la respuesta o mejor dicho, dependía de ahí mi permiso para salir de Liverpool.


Mi esfuerzo por conseguir excelentes notas fue  en exceso frustrante pero confiaba en que tendría éxito, por ello fue que  camine más aprisa para el Colegio con la esperanza de encontrarme con Mariel, quien en efecto estaba ahí esperando por mí.



-Hasta que llegas ¿Estas lista?
-Supongo… estoy muy nerviosa Mariel ¿Qué te ha dicho tu madre?-pregunte  algo preocupada.
-Bueno, si tú vas… yo voy-sonrió- pensé que se pondría pesada como tus padres, pero no lo fue así.
-Gracias- gire mis ojos algo cansada.



Caminamos hasta la dirección y fui ahí donde visualice al encargado de entregar calificaciones finales. Pudiera asegurar que tenía una sonrisa burlesca por tantas caras largas que seguro, tendrían que tomar clases de recuperación en ese  mes.


Di mi nombre a asesor académico el cual  me entrego un sobre, como si mis calificaciones fueran una clase de   secreto gubernamental, que pesadez.

Una vez en mano, me olvide de todo y me despedí de Mariel, quien también estaba un poco nerviosa por todo aquello.
Tome un autobús para llegar a casa más rápidamente y cuando al fin lo hice busque a mis padres, quienes estaban en la sala, cómodamente esperándome.


-te ves algo agitada –dijo mi papa a la vez que  sonreía.
-Toma- le entregue el sobre- No quise verlo hasta estar aquí con ustedes.


Mi padre abrió el sobre con una paciencia, sabía que lo hacía para molestarme y lo estaba logrando, pero en eso se detuvo.

-Sabes que si las notas no son buenas…
-Sé que no me dejara ir. Lo sé.
-Bien, veamos que tal te fue.


Mi madre se acercó  a mi papa y juntos miraron el papel aquel. No entendía muy bien la expresión en sus caras y eso me estaba molestando.

-¿Y bien?
-Tus calificaciones… son excelente Brittany-dijo mi madre sin más.
-Muchas felicidades, cariño.
-Entonces, respecto a Hamburgo…
-Bueno hija, nosotros no tenemos como sustentar aquel viaje que quieres hacer…
-Yo he ahorrado todo este tiempo, así que por eso no se preocupen.
-Pues- mis padres se miraron- ¿Cómo puedo negarte algo que te has ganado?
-¿No bromeas verdad?-pregunte en un grito.
-Pero dijiste que también ira  Mariel ¿Cierto?
-Sí, de hecho si… -corrí y los abrace- Muchas, muchas gracias.
-Anda, supongo que aun tienes mucho que arreglar para tu viaje.
-Sí y lo primero que haré será llamar a Mariel.


Corrí  hasta el teléfono y después de marcar rápido y de memoria el número de Mariel, espere pacientemente a que la madre de la chica me comunicara con Mariel  y así poder contarle las buenas nuevas.


-Hola Brit ¿Qué ha pasado?
-¿Adivina quienes irán pronto a Hamburgo?
-¿Estás hablando enserio?
-Muy enserio Blake, tengo autorización y todo.
-¿Cuándo saldremos? –dijo en un gritillo ahogado.
-Mmm hoy ya es tarde para conseguir los tickets así que... el lunes a primera hora los compramos y en pocas horas estaremos con ellos.
-No poder dormir Brittany.
-Yo tampoco.


Después de ello nos envolvimos en una plática llena de detalles y planes sin sentido. Sin duda era algo que ambas deseábamos y que estaba a poco de suceder.

A partir de ese momento comencé a contar las horas, minutos y segundos que faltarían para el lunes, quería verlos, quería verlo y pronto….

1 comentario:

  1. Holaaa, pasaba por acá de casualidad, y pues, estoy leyendo tu fic. Voy por los primeros capítulos, y está RE bueno, te animo a que sigas ♥
    Nada más por decir, un beso :*

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