Miraba el reloj con una impaciencia que superaba lo común.
Aun eran las 2:30 de la tarde y, según quede con Stuart,
estaría llegando a casa de John a eso de las 4.
Por más que viera el reloj, este parecía cobrar mi desespero
pasado los minutos con mucha mayor lentitud, tal vez solo fueran alucinaciones
mías.
De pronto, y sacándome de mi desesperación, llamaron a mi
puerta.
-¡Brittany, tienes visitas!- escuche decir a mi madre antes de irse.
-¡Voy!- me mire en el espejo y sonreí, supuse que era Stuart
quien había decidió venir por mí.
Me mire por última vez en el espejo y baje corriendo las
escaleras con la ilusión aquella que
tenía en mente.
Desgraciadamente al ver quien estaba ahí, mi sonrisa
desapareció de manera fugaz y repentina.
-¡Hola!
-¡Diablos! Pense que eres otra persona Mariel- lance una
mueca antes de bajar el ultimo escalon.
-lamento no se quien esperabas- sonrio- Por cierto ¿ A quien esperabas?
-A nadie en especifico, en realidad pensé que eras Stuart.
-Pues, veme y veras que no lo soy.
-Ya lo se tonta- bese su mejilla- ¿Quieres algo de tomar?
-No, gracias. Solo venia a recompensar la perdida del dia de
ayer pero veo que ahora eres tu la que tienes planes.
-Pues, planes, lo que se dice planes no. Ire a casa de John
para ver a los chicos ensayar.
-¡¿Cómo?! Yo quiero ir
¿Puedo?
-Bueno Mariel, muy a penas convencí a Stuart para que
pudiera permitirme ir y…- vi su mirada rogándome aquello que parecía imposible.
-Me portare bien, lo hare.
Me quede pensando un rato antes de tomar una decisión final.
Le mire y ella parecía algo confundida.
-Iré a tomar una chaqueta y nos vamos.
-Seguro.
En pocos minutos nos
tenían a mí y a Mariel en las calles de Liverpool antes de llegar a la
residencia de John.
No sabíamos cuál sería la reacción de ellos al vernos y la
verdad es que no habíamos pensado en ello durante el camino.
Cruce la rejilla de dividía la casa de John a la calle y
toque el timbre un par de veces, justo en eso salió la Sra. Smith con una cara
confundida.
Debo aclarar que no conocía muy bien a la tía de John, pero
según lo que había escuchado era una señora de carácter muy especial y difícil
de tratar, John la odiaba o al menos eso solía decir cada que el tema salía a
relucir.
-Buenas tardes ¿Qué se te ofrece?
-Buenas, Sra. Smith.
Disculpe la interrupción pero, me
gustaría saber si John se encuentra.
-Claro que sí, esta allá arriba con su par de amigos
vagos-dijo algo mal encarada, sabía que todo aquello era debido a lo mucho que
le molestaba que John ensayara con su banda, para ella todo eso era una pérdida
de tiempo.
-¿Le importaría si yo…?-deje las palabras al aire, no sabía
si era bueno, no quería que pensara mal de mí.
-Pasa- abrió un poco más la puerta- Seguro con el ruido que
traen, no me escuchara que estas aquí.-suavizo sus facciones y aproveche un
gesto de su amabilidad para tomarle la palabra.
-Muchas gracias.
Sin otra cosa más que decir, Mariel y yo subimos las
escaleras que nos llevaban a recamara de John, sonreí a la chica y comencé a
tocar la puerta, de la cual emanaban unas notas vacilantes, seguramente de uno
de ellos.
-¿Qué pasa Mimí?-reconocí la voz de John. Seguí tocado y en
cuestión de segundos tenia a John Lennon frente a mi.- ¿Qué….? ¡¿Brittany?!
-¡Hola John!- bese su mejilla y me abrí paso dejándolo
confundido y boquiabierto.
-Espera… detente ahí ¿Qué demonios haces tú…? - el chico
miro a Mariel quien también se disponía a entrar pero la detuvo tomándola del brazo- Mejor dicho ¿Qué putas haces ustedes aquí?
-Te lo diré de la manera más sencilla, vine a verlos-sonreí
y busque a Stuart quien también tenía
una sonrisa apenas me vio.
-¿Puedes explicarlo?
-Bueno John, la chica es demasiado convincente. Brittany
tiene sus encantos-Stuart me abrazo y le correspondí en el acto.
-¡Suéltala Lennon!- George tomo a Mariel quien aún
estaba detenida por John- La
estas lastimando.
-¡Hola chicos!-Saludo Mariel.
-¡Basta!-grito John, quien ya estaba más que furioso- Quiero
que las dos se larguen ahora mismo.
-Tranquilo John, solo son
ellas.-le dijo Stuart.
-¡A la mierda! He dicho que ambas se vayan ¿Ahora se supone
que tenemos que aguantarlas porque son sus novias?-John señalo a Stuart y a
George.
-No tienes que ponerte así John, perdón si los
interrumpimos- Mariel tomo su bolso que
segundos atrás había dejado por ahí
botado- Sera mero que nos vayamos Brittany.
-¿Irnos? Si acabamos de llegar, además Stuart me invito mí y yo a ti. No me iré-mire a John quien
casi podía matarme con su mirada.
-Creo que estas exagerando John- esta vez era el turno de
Paul- Necesitamos un descanso, nos
vendría bien.
-Hagan lo que quieran-John aventó su guitarra y salió hecho una furia.
-Te dije que era mejor que nos fuéramos.
-Cállate Mariel. A
veces John es tan insoportable-me cruce de manos, ahora era yo quien estaba
molesta.
-Sera mejor que vaya a hablar con el-dijo Stuart.
-¡No!-dije en un grito- Yo iré con él.
Al principio, Stuart no estaba muy convencido de ello pero después
accedió, sabía que yo era alguien a quien John siempre escuchaba a pesar de
estar tan cabreado como lo estaba en esos momentos.
Baje las escaleras creyendo que me encontraría con Mimí,
pero afortunadamente no fue así y fue cuando comencé a buscar a John, quien por
cierto estaba en el patio trasero fumando un cigarrillo.
-¿Qué haces aquí?
-Vine a verte, me preocupe que salieras tan deprisa…
-¿Tanto te importo?-giro a verme y clavo su mirada en mí.
-¿Por qué no habrías de importarme? Te quiero John, eres mi
amigo.
-Ya veo…. No deberías estar aquí, Stuart está arriba y…
-Él sabe que estoy aquí, sabe que vine a hablar contigo, así
que no te preocupes.-solo vi como asentía a la vez que expulsaba el humo por su
boca.
-Me gustas- John había rompido el silencio entre ambos.- Sé
que si yo te hubiera pedido que vinieras, no lo hubieras hecho.
-¿Por qué piensas así? Claro que lo hubiera hecho. A veces
eres tan extraño John.
- ¿Eso es malo?-me miro
como un niño que esperaba una explicación de sus padres, anhelante y
curioso.
-Pocas veces lo es… ¿Por qué no subimos y continúas con tu
ensayo?
-Ustedes lo han arruinado.
-Vamos-le empuje- solo queremos verlos. No seas tan pesado.
-Solo estarás estorbando y bobeando con Stuart, le conozco y
también a ti.
-¡Oh Johnny!.... por favor- sabía que algo de lo que John
disfrutaba era de aquello, quero decir; de
que le rogaran.
-Bien...-sonreí.- Pero… tendrás que tener una cita conmigo.
-¡¿Qué?!.... Creo que has olvidado que Cynthia es tu novia-
se encogió de hombros- ¿Podre entrar a todos los ensayos que quiera?-
-¡No Joda! Eso es trampa.
-Es mi condición Lennon…
-Bien, está bien. ¿Mañana paso por ti?-asentí.- Sera a eso
de las 7 de la noche.
-De acuerdo Lennon- ambos nos dimos las manos para cerrar
aquel supuesto trato.
-¿Por qué tardan tanto?-John y yo giramos a ver a Stuart
quien estaba ahora observándonos- ¿De qué tanto hablan?
-De nada, cosas de adultos.- John me lanzo una sonrisa
burlona y comenzó a caminar a su habitación.
-¿Qué fue eso?
-Sabes que John cambia de humor a cada momento. Sera mejor
que subas y hagas lo que viniste hacer- empuje a Stuart.
-Seguro.
Cuando subimos, John nos señaló su cama para que Mariel y yo
permaneciéramos ahí durante el ensayo y así lo hicimos, no queríamos cabrearlo
más de lo que posiblemente el ya estuviera.
Aun a pesar de que el dijera que estorbaríamos, creo que le
hicimos pasar un gran rato, entre risas y bromas.
El inconveniente era en aquella salida que tendría con él.
¿Qué de malo podía tener?
Solo era John, John Lennon…
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Era lunes y Mariel y yo justo veníamos saliendo del colegio,
vi su caramas de una vez mientras caminábamos y no era para más, después de
contarle todo lo que había pasado con John el día anterior y en el acuerdo en que
habíamos quedado, la chica no hizo más que limitarse a ver me y permanecer en
silencio por unos cuantos minutos, cosa que me termino irritando.
-¿Te quedaras callada todo el día? Dime algo.
-Bueno, no tengo nada que decir Brittany.
-Claro que sí, para empezar, tú nunca me llamas por mi
nombre completo.
-Está bien… tal vez si este algo rara pero, es que no sé, no
me da buena espina que salgas con John a solas, Stuart podría molestarse.
-Solo es una salida de amigos.
-Gray,… sabes bien que John no te ve solo así.
-Juro que no pasara nada, John no me agrada para eso.-dije
antes de abrir la puerta de mi casa.- Lo
único que me preocupa es, más que Stuart, Cynthia.
-También eso está mal ¿Te imaginas si se llega a enterar?
-No tiene porque, ya no me pongas de malas-me acerque a ella
y baje la voz- Recuerda que saldré contigo, es lo que le he dicho a mi
madre.-Mariel negó divertida y juntas
entramos a mi habitación.
Tome un par blusas, entre las cuales elegí la más apropiada
y como parte del conjunto, una falda un poco debajo de las rodillas.
Al mirarme, me sentí satisfecha, no estaba tan mal la pinta
y aún faltaba unos minutos para que John y yo nos encontramos.
-Creo que te has arreglado mucho para John- Dijo Mariel ahogando
una risa.
-¡Tonta! Eso no es cierto ¿O sí?- me gire a verme algo
escandalizada.
-Era broma. ¿Dónde se verán?
-Quedemos de vernos cercas de su casa. Por cierto, tenemos
que irnos ya.
Tome la mano de Mariel y como entramos, salimos.
Incluso, estábamos a pocos pasos para
salir de casa, cuando escuchamos la voz de mama, lo que nos interrumpió el
paso.
-¿A dónde tan aprisa?
¿No quieren algo antes de irse?
-No Sra. Gray, muchas gracias-dijo Mariel con una sonrisa.
-Pero… no creo que a esta hora tu madre tenga algo para
ustedes…
-De hecho, nos está esperando Sra. Gray.
-Si mama, ya tenemos que irnos que se nos hará tarde, te veo
más tarde.
-Espera… veo que vas muy arreglada para casa de Mariel
¿Quién más estará en tu casa?- Mamá
volteo a ver a Mariel quien se tensó un poco.
-Solo Brittany y yo, Sra. Gray.
-Pues yo creo que…
- Lo que pasa, es que… Mariel y yo siempre nos vestimos así
por que va a salir en la televisión… Elvis.-dije sin saber muy bien lo que
decía ¡Que ridícula!
-¿Elvis? ¿Y eso que...?
-Queremos vernos bien para él-Mama nos vio de manera
incrédula, para después soltarse riendo.
-Bueno, tal vez es que yo ya no soy una joven de ahora, pero
bueno, creí que saldrían ahí con un chico… en fin-toco su cabeza- vente con
cuidado gray, te quiero temprano.
Solo asentí y corrí junto con Mariel para evitar más
preguntas de mi madre, preguntas que tal vez podrían echarnos de cabeza. No
sabía por qué le había mentido a mi madre, no había motivo aparente, pero en
esta ocasión no quería que supiera que saldría con John ya que siempre estaba
molestándome con él cada que podía.
Ambas nos reímos al estar
ya lejos de mi casa. Íbamos doblando al esquina cuando nos encontramos
con aquel con quien realmente me iría, John Lennon, quien por cierto a penas
nos vio apago el cigarrillo.
-¿No dijiste que se verían en su casa?-me dijo Mariel en un
susurro.
-Eso es lo que me dijo.
-Pues… no se ve tan mal- voltee a ver a Mariel quien me
lanzo un guiño.
-¿Lista?-pregunto John ignorando en el acto la presencia de
Mariel.
-Sí, ¿Nos vamos ya?-el asentido- Nos vemos Mariel, muchas
gracias por todo y salúdame a tu mama.
-Claro, suerte-me lanzo una sonrisa antes de retomar su
camino.
Al quedar a solas con John, sentí como mi corazón palpitaba
con tal rapidez que pensé que en cualquier momento podría pararse por trabajar
tanto.
¿Por qué me encontraba así? Una de las razones era el temor
encontrarme con Stuart y tomar a mal mi salida con John, y claro que también
estaba la contra parte, Cynthia.
Me encontraba tan encismada en aquel asunto que no me di
cuenta de que John me observaba con tal insistencia que me sonroje y acto
seguido, tomo mi mano.
-¿Qué pasa?
-Nada John, solo pensaba en tonterías-le sonreí.
-¿Estas segura?
-Si-moví mi cabeza rápidamente-Por cierto, ¿A dónde iremos?
-Mmm…- volteo a verme- ¿A dónde quieres ir?
-No tengo idea, se supone que tú eres el encargado de la
cita- solté una risa al ver su cara de preocupación.
-Bien, aquí cercas queda un hotel, tú y yo podemos ir…-le di
un golpe- ¡hey!
-¡eres imbécil!-dije algo picada, cosa que a él le dio risa.
-Tranquila, era solo una broma-rio.- Vamos que se hará tarde
para la función.
-¿Función? ¿De qué hablas?
-Primero iremos al cine.
Sin más preámbulos, tomo mi mano y corrimos para tomar un
bus que nos llevaría hasta la zona donde estaba aquel cine que tanto nos
gustaba.
La película no estaba tan mala, al contrario, era una
comedia que me había ayudado a tranquilizarme, dejando de un lado la paranoia
que me perseguían en el inicio.
Saliendo del cine, seguimos nuestro camino, debo admitir que
creí que era el final de la cita, pero estaba totalmente equivocada.
-¿A dónde vas?-tomo mi mano al ver que me dirigía a la
parada de autobuses.
-Bueno… yo…
-Aún no se termina, vamos.- me sostuvo la mano, trate de
soltarla pero él se afano más de ella. -¿Te gusto la película?
-Sí, fue buena pero, dime a dónde vamos.
-Es sorpresa, sigue caminando-dijo con una sonrisa.
-Pero ya estoy cansada John-le señale mis zapatos, los miro
y luego sonrió.
-Entonces o te importara si hago esto.-sin siquiera
predecirlo, John me tomo de las
piernas y termino cargándome.
-¡John bájame!
-Dijiste que estabas cansada-soltó una carcajada.
-Sí, pero no quería que hicieras esto… ¡Mi falda, John!
-Está bien- me bajo con algo de brusquedad- lo bueno es que
ya llegamos-dijo aun con una sonrisa en sus labios.
-¿Qué es esto? ¡¿Jacaranda?!
-Veamos qué tal esta…
El ambiente era relajado, común en ese tipo de lugares. Me
quede embobada mirando el lugar mientras
John escogía una mesa, la cual por
cierto, les gano a una pareja de
enamorados, los cuales no estaban muy felices por ello.
La música era
demasiado fuerte dentro del recinto o
tal vez se debiera a que estábamos muy cercas del escenario.
Pude ver a un grupo que tocaba ahí, realmente eran buenos,
de hecho lo eran por lo lleno que se encontraba el lugar.
-Son buenos ¿no lo crees?
-Sí, lo son ¿Quiénes son ellos?
-Bueno cariño, son los más populares de Liverpool, son una
verdadera banda- note el tono agrio de John en aquello- Rory Storm and the
huracanes…. El chico de la nariz es bueno en lo que hace.
-Si tú lo dices-le sonreí.
-¿Quieres bailar?-se levantó de un brinco.
-Bueno, no lo sé. No
soy muy buena en eso.
-Vamos, no venimos aquí a quedarnos todo el puto día
sentados.
Me tomo de la muñeca y caminamos a la pista de baile, o al
menos donde parecía que lo era.
La música Skliffe que tocaba era buena, aunque notaba algo raro cada que
terminaban una canción y el chico rubio, el solista en realidad, anunciaba la siguiente canción.
-Parece que ni ahí puede controlar su tartamudeo-rio John.
-¿Tartamudea?-John asintió- Pues, no lo parece cuando canta.
¿Cómo se llama?
-Ya te lo dije.-dijo algo cansado.
-¿Rory? –pregunte confundida.
-No- soltó una carcajada- Se llama Alan.
Solo me quede
pensando en ello y Volvi a bailar con John quien por cierto, más que bailar,
jugueteaba en la pista.
-Eres un tonto-dije riendo.
- Pensé que no bailabas bien, eso dijiste.
-Bueno, no me gusta alardear de lo que se hacer bien- me
senté y tome de mi bebida.- Tu no lo haces tan mal, tan solo si dejaras de
jugar…
-Al menos no soy tan malo como Paul-dijo riendo.
-¿Paul?-sonreí al recordad la vez que estuve con Mike
enseñándole a este a bailar- Tampoco baila tan mal.
-¿No?-me pregunto dudativo- Necesitas verlo con más
detenimiento, es muy malo para hacerlo.
-Eres un idiota, Lennon.-dije riendo. Pocos minutos después, vi como Lennon se
levanta, dejándome algo contrariada.
-Ahorita vuelvo, Brittany, quédate aquí.
-¿A dónde vas?
No recibí respuesta y eso me hizo enfadar un poco, hasta que
vi como el chico se encontraba con
un hombre el cual lo saludo con mucha
efusividad y ambos comenzaban una plática.
Resignada a tener que esperarlo, me puse a fisgonear por ahí
y para mi sorpresa mis ojos se toparon con la figura bien conocida de Paul,
quien estaba ahí bailando o tratando de hacerlo con una chica, la cual por
cierto no era Grace.
Eso me importo poco, pero sí hizo que me quedara con mi
mirada babalónica, observándolo detalladamente por unos minutos.
¿Por qué tenía que encontrármelo a dónde fuera? Parecía una
especie de epidemia para mí.
Mis miradas parecieron traspasar su piel o algo parecido ya
que giro a donde estaba yo, y desafortunadamente me vio.
Sentí empalidecer y pensé en las opciones que tenía para salir
liberada de la situación.
1.Sonreírle, esta era la más común y sencilla de todas.
2. Salir corriendo y
evitarle.
Y por último.
3. Fingir que no lo
había visto.
Vi cómo se acercaba a la chica y le susurraba algo, ella
asintió y beso su mejilla, algo que no me gusto.
Fue ahí cuando decidí que lo mejor era irme del lugar, pero
desgraciadamente el caminaba más rápido y para cuando estaba a punto de irme,
Paul ya estaba encima mío con su típica sonrisa.
-¡Hola Brittany! ¿Qué hace por aquí?
-Paul- me sonroje- Pues, viene a divertirme un rato, ya
sabes. ¿Cómo estás?
-Bien, muy bien, estar ahí-señalo el lugar de antes- es
demasiado cansado.
-Seguro, veo que la pasabas bien con aquella chica ¿Dónde
está Grace?-el chico me miro, primero confundido y después con algo de incomodidad.
-Ella no quiso salir, de hecho nos hemos peleado- mordió su
labio, cosa que siempre hacia cuando estaba algo incómodo.
-Lo lamento, no quise ser tan imprudente.
-no hay problema ¿Y Stuart?
-¿Stuart?-el chico asintió- él esta… en su casa
-¿Viniste solo hasta aquí?- su reacción era de una persona preocupada.
-Algo así-dije en un susurro. En ese momento escuche la voz
de John a lo lejos y que a cada segundo se aproximaba más.
-Todo esta listo, cariño.-era John quien ahora estaba
tomando lugar a lado mío- ¿Paul?
-Hola John, ¿Qué no es ese Allan?-John asintió- Supongo que
ya hablaste con el-dijo un tanto resentido Paul.
-Y estas en lo correcto, nos dijo que si queríamos tocar los
viernes, aquí.
-Bueno, tenemos que platicarlo con los demás…
-Le he dicho que si- John tomo de su cerveza y me miro con
una sonrisa y le correspondí.
-Debiste haberlo consultado con los demás John-dijo molesto
Paul, pero se le paso al notar como John tenía su mano en mis hombros- ¿Ustedes
viene juntos?
-¿Algún problema?-Paul me miro buscando una respuesta- Lo que pasa Paulie, es que traje a Brittany
para que viera el lugar donde trabajaría Stuart, la chica es una recelosa que
no deja salir a cualquier lugar a Stu.
-No seas mentiroso John…
-Como sea… ¿Dónde dejaste a Grace?-Pregunto John con algo de
burla- Veo que vienes con la hermana de Rory.
-No vine con ella, John. Me topé con ella aquí- Paul tomo
asiento junto a nosotros, a un lado de John para ser exactos.
-Como digas. No sabía que comías las sobras de George-dijo John
riendo.
-Ya te dije que no estoy saliendo con ella.
-¿Ella estuvo saliendo con George?
-Fue novia de nuestro
pequeñín ¿No lo sabias?-negué- Pues ahora lo sabe, la linda Iris enloquece a
dos nuestros integrantes, Gray.
-No le hagas caso Brittany-dijo ya fastidiado Paul.
-Paul ¿Por qué no vas y nos traes unas bebidas a mí y a mi
dulce damisela?
-¿Qué? Estás loco, si tanto quieres, mueve tú estúpido
trasero y hazlo tú. Perdón Brittany.
-No hay problema Paul.-le sonreí.
-Está bien.-John soltó un bufido- Cuídamela-John tomo de mi
barbilla antes de correr al bar que había en el Pub.
-John es un idiota, discúlpalo Paul.
-No te preocupes, ya lo conozco Gray. ¿Puedo preguntarte
algo?
-Ya lo has hecho- sonrió y hasta rio levemente.
-Creo que John te ha contagiado de su humor-me sonroje al
escucharlo decir aquello- ¿Tu y él están saliendo?
-¡¿Qué?!...¡no! claro que no Paul.
-Pues…
-Si lo dices por esto, es una larga historia.
-Me gustaría escucharla- se acercó más a mí, cosa que me
tenso pero trate de disimular.
-Bueno, el día de ayer quedamos que me dejaría verlos
ensayar cada vez que quisiera si aceptaba salir con el…
-Ya veo- sonrió- Ahora entiendo. Supongo que en estos
momentos estas cumpliendo con ello.
-Exacto, por favor no lo comentes con Stuart, no quiero que
piense mal.
-Claro que no, no me tomes por chismoso Brit. Además, no
creo que lo haga, él y John son muy amigos.
-Aun así, no quiero que peleen por una riculides como esta.
-Seré una tumba-hizo una seña en su boca y solté una risilla
por ello.
-Y tu ¿Sales con la tal Iris?-Paul me giro a ver algo sonriente.
-En realidad no, me la tope aquí, ella vino a ver a su
hermano tocar y…
-Ya veo-mordí mi labio
No dije nada más y él tampoco lo hizo.
Ambos esperamos a que John llegara y cuando lo hizo, le dije
que era hora de irnos, al principio no le pareció la idea pero al final termino
accediendo.
John me llevo a casa, bueno, a la esquina de la casa. Me
brindo un beso cercas de la boca, cosa que me molesto un poco pero que al final
ignore.
Mi cita con John no había salido tan mal como pensé, al
contrario me había gustado.
Justo antes de entrar a casa, mire la de Paul, en la cual vi
como el chico estaba afuera con Mike,
fumando un cigarrillo.
Le di un saludo escueto y me correspondió. Mis encuentros
casuales con Paul me estaban volviendo loca, tan loca que a veces me imaginaba que era el destino quien
buscaba los encuentros o tal vez era yo, si, eso debía ser.
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