El día siguiente fue uno de los peores para mí ese año,
sentía un hueco sin fondo al saber que los chicos se irían por tiempo
indefinido a un lugar desconocido.
Ese día falte al colegio, quería dedicar el día entero a
pasarlo con Stuart y así lo hice.
Desde muy temprano quedamos de vernos en el parque cercas de
mi casa y ahí fue donde inicio el gran recorrido aquella mañana fresca de Liverpool.
Nunca había caminado tanto como lo hice y lo sorprendente es
que no había queja alguna de mi parte. Habíamos ido a comer un helado, al cine,
todo lo que yo hubiera querido hacer, Stuart me complació haciéndolo para mí.
Inclusive caminamos por lugares que nos gustaban de
Liverpool mientras amenizábamos el momento con una anécdota o cualquier cosa que nos recordar aquellos
lugares.
Finalmente, paramos nuestro recorrido en un
lugar cercas de la casa de George, donde por cierto, todos habían quedado de
verse.
Además de los chicos, vi también que hacían acto de
presencia Cynthia y Mariel, esta última parecía una pobre magdalena de tanto que
lloraba. Stuart y yo nos dedicamos una mirada graciosa al ver tan dramático
momento, aunque yo admiraba a Mariel, ya que yo también quería hacer lo mismo.
-¡Hola chicos! ¿Cómo están?-sonreí a la vez que me acercaba
a Mariel y le besaba la mejilla.
-¿Para mí no hay beso?-pregunto John con algo de mofa.
-Claro que sí, Johnny- me acerque a él y note que se
tensaba, respire cercas de su boca y
bese su mejilla.
-Si Cynthia no estuviera aquí…-susurro a mi oído y me aleje
rápidamente.
-¡Hola Brittany!- Vi a Cynthia quien me miraba con una
sonrisa y al parecer, algo divertida por mi reacción.
-Todos creímos que no iban a llegar- dijo Paul quien por
cierto, venía a acompañado de Grace.
-Pues ya nos tiene así-dijo Stuart sin mucho entusiasmo.
-Bueno, espero que todos estén listo, no quiero que mañana
salgan con que se les olvida algo.
-Así es mi querido Paulie- dijo John con su voz afeminada-
Allan ya tiene todo listo para nuestra llegada, el hospedaje y el lugar donde
trabajaremos.
-Eso es muy bueno-dijo Mariel- ¿Dónde dicen que estarán
trabajando?
-No recuerdo el nombre ahora-dijo George algo avergonzado-
Pero apenas llegue te mandare una linda postal con su nombre.
-Pero mira que linda parejita tenemos ¿No les parece?-pregunto John con burla.
-Voy a extrañarte-tome de la mejilla a Stuart, pero para mí
desgracia todos ahí estaban observándonos- Y a ustedes también.
-Seguro-John encendió
un cigarrillo y se ciñó de Cynthia quien estaba algo sonrojada por la acción de
John.
-Creo que todos lo haremos-dijo Cynthia mientras besaba la
mejilla de John- ¿No es así Mariel y Grace?-Mariel asintió ante la pregunta,
pero Grace solo mostro una amplia sonrisa.
-Pues, en realidad… voy a ir con ellos. Iré a Hamburgo.
-¿Cómo? No me lo habías dicho Grace- Pregunto Mariel.
-Me ofrecieron una beca para estudiar fuera y tome la
decisión de irme a ese lugar.-Grace se sonrojo y pude sentir como me drenaban
la sangre, si, envidia.
-Veo que Paul cargara con niñera, es una lástima-dijo John
riendo.
-¿Qué hay de ti Pete? ¿Ya hablaste con tu mama?-vi la cara
de pocos amigos que Stuart me lanzo cuando termine mi pregunta.
-Sinceramente, al principio no parecía muy convencida pero,
tengo mis poderes de convencimiento-dijo riendo y le correspondí- Además, le
dije que tú eras la culpable de mi decisión.
-¡¿Qué le has dicho que?!-pregunte riendo y algo
escandalizada.
-Es broma Brittany. Ya no soy un niño para pedir
permiso-dijo Pete.
-Como sea. Brittany, Cyn y yo estaremos esperando noticias
de ustedes… y también sus familias-se apresuró
a decir Mariel.
-Por mi Mimí se puede ir a la mierda…
-John, no seas insensible-le reprendió Cynthia, John solo se
limitó a encoger los hombros.
-De verdad que no sé qué hare sin ti-le comente a Stuart,
para mi des fortuna John estaba demasiado cercas escuchando.
-Deberías ver lo bueno del asunto- le mire sin entender muy
bien a lo que se refería- Tendrás tiempo para reflexionar.
-¿Qué tiene que reflexionar ella, Lennon?-pregunto Stuart.
-Pues, tiene que pensar qué demonios hace contigo y no conmigo….
Justo en eso Cynthia
caminaba de regreso a John, la chica había estada platicando con Grace y
por suerte, había estado ausente en esa parte de la conversación.
-Envidio mucho a Grace, es tan afortunada de poder estar allá,
donde usted irán-comento Cynthia, provocándome una gran incomodidad.
-Lo sé, solo Grace puede hacer algo como es… pero apenas
pueda, tenlo por seguro que iré a donde ustedes-sonreí y bese a Stuart quien
estaba escuchándome atentamente.
-Mientras pasa eso… espero te portes bien John…
-Claro que si Srita. Powell, pensare día y noche en usted
y todos los días recibirás una postal mía.
-No exageres, con una de vez en cuando me conformo.
-Vaya que eres una negociadora dura…
Me quede boquiabierta al ver tal escena frente a mis ojos. Siempre
me había preguntado qué era lo que Cynthia, una chica con clase, educada y bien
portada, había visto en John y justo frente a mis narices vi aquello especial
que tenía el chico.
Tal vez no fuera el más romántico de Liverpool, tal vez no
fuera el más apuesto pero tenía la habilidad de hacerte sentir especial, única…
-Creo que será mejor que todos fuéramos a revisar
pendientes, para que todo este sin errores para mañana.
-¿Por qué siempre tienes que arruinarlo todo Paul?-John tomo a Cynthia de la mano- Yo y Cynthia iremos por ahí. Nos vemos.- John
me dedico una mirada y partió de ahí junto a la rubia.
-A mí también me gustaría ir con Mariel a una parte… ¿No les
importa?
-Claro que no George, anda ve-le sonreí al pequeño quien
siguió los pasos de John.
-Bueno… como cada quien hace lo que quiere… vamos Grace. Nos
vemos Stuart, Brit.-le correspondí a Paul con un escueto movimiento de mano,
gire a ver a Stuart y este me sonrio.
-Yo aún no hago mis maletas-rio Stuart- ¿Quieres ayudarme a terminar
de hacerlas?
-No hay problema.
Juntos retomamos el camino a su departamento, preferimos
caminar a tomar un autobús, eso nos daba más tiempo para platicar y pasar
nuestro tiempo juntos.
No sabía que haría sin él.
No sabía que haría sin ellos.
Y no sabía que haría sin ver a Paul.
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El tiempo se nos fue entre risas y un par de maletas que
ahora contenían la ropa de Stu.
Justo cuando terminamos, tome asiento en lo que era su
estudio, mire a mí alrededor notando que muchas de las pinturas de Stuart ya no
estaba exhibidas en la pared, como comúnmente estaban y como anteriormente lo había
visto con mis propios ojos.
-¿Crees que estás haciendo lo correcto?-pregunte al chico
mientras este seguía guardando unos cuantos cuadros.
-No lo sé –me miro- Pero todo esto me da un aire mucho más bohemio
¿No lo crees?-toco mis mejillas y no ver ni una reacción en mí, se inclinó para
estar a mi altura- Por favor Brittany.
-Siento que estas echando tu vida por la borda Stuart. Lo
comprendo de John, ese es el sueño de él
pero ¿tu?
-No comiences, no quiero escuchar lo mismo que ya otros me han dicho, tu no por
favor.
-Lo lamento, lo que menos quiero es desanimarte. Si tú crees
que esto te ayudara en algo, te apoyo-le di un beso en la boca, uno tenue y
dulce.
-Así me gusta, tú me gustas.
Stuart me tomo y me recostó en cama, sabía a donde iba esto
pero no detuve nada, al contrario, me gustaba sentir como Stuart acariciaba mi
cara, como recorría sus dedos por mi cabello y como su lengua se abría paso en
mi boca.
Sentía el éxtasis en mi cuerpo pero este término cuando supe
que Stuart ya no solo le bastaban mis besos.
Fue ahí cuando me tense y los nervios se apoderaron de mí.
Mis manos temblaban intentando de apartar al chico con delicadeza pero él no lo
percibió de esta manera. Sus manos recorrían mis piernas y subió hasta mis caderas, lugar donde
se alejó un poco y vio, vio aquel miedo
que se reflejaba en mis ojos.
-Si fuera por mí…. Te haría mía en este instante.
-Stuart…
-No lo digas-se incorporó
y me tendió la mano.- Supongo que aún no es tiempo.
-Te quiero, pero lo hare cuando estés aquí conmigo, no sabiendo
que te iras por la noche-toque su rostro y sonrió.
-¿Solo me quieres?
-Te amo-le sonreí.
-Por cierto ¿Qué tan cierto es eso de que iras a verme? ¿De verdad viajaras
a Hamburgo?
-Claro que lo dije enserio Stu.-sonreí.
-Te estaré esperando.
Di por terminada nuestra conversación en el momento en que
se ofreció a llevarme a casa.
Realmente no quería irme, no quería despedirme pero era lo
mejor. Stuart necesitaba descansar y yo debía hacerme a la idea de que no lo vería
por un tiempo, un largo tiempo.
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Era de Madrugada, y
no había podido pegar el ojo.
Eso me era bastante malo, ya que me ponía de mal humor cuando no conciliaba el
sueño, pero esta vez era diferente.
Estaba triste y sin saber que más hacer, mire el reloj, notando
que eran apenas las 5 am.
No faltaban más de 2
horas para que los chicos partieran desde la costa de Liverpool hacia
Hamburgo.
Me golpee la cabeza mientras pensaba que lo mejor era ir a
verlos ahí, tome una ducha rápida para terminar de despertarme y luego de ello
me puse algo confortable. ¡Que tonta podría ser!
Me cerciore de que mis padres aún seguían durmiendo y con
ellos salte desde mi ventana y de ahí corrí hasta la casa de John, donde todos se encontrarían para
que Allan pasara por ellos y de ahí, ellos irían al puerto en la camioneta de
Allan.
-¡Cariño!- a las afueras se encontraban John, Paul y Stuart,
el resto iría por su propia cuenta.
-¡Stuart!- me abalance para abrazarlo y me correspondió.
-¿Qué demonios haces aquí Gray?-pregunto John algo
contrariado.
-Vine a verlos, a despedirme- deje a Stuart y fue el turno
de ir tras John, quien contrario a lo que pensé, me recibió con los brazos abiertos.
-Te voy a extrañar, eres lo que más voy a extrañar de este
puto lugar-dijo en un susurro.
-Aunque no lo creas, yo también te voy a echar de menos.-toque
su rostro y pase mi mano por su cara, como acto reflejo el chico cerro los ojos
y me sonrió.
-No quiero que te vayas- me aferre a Stuart- Quédate.
-Brittany, ya hablamos de esto ayer-sentí que acariciaba mi
cabello.- Lo mejor será que regreses a casa.
-No, no quiero irme, quiero estar contigo hasta que te
vayas.
-¿Por qué no viene con nosotros hasta que
parta el Ferry?-pregunto Allan quien estaba observando todo con una
media sonrisa, acompañado de su esposa.
Asentí de inmediato y me monte a la camioneta, a la parte
trasera de esta en realidad.
Junto a mi venían, además de Stuart, John y Paul, quien por
cierto me miraba con una sonrisa y con
un escueto “hola” me saludo en esa ocasión.
Llegamos al puerto donde visualizamos a Pete Best, quien
estaba algo impaciente, minutos después, llego George y junto a él, su madre le
hacía compañía.
Pude ver que el chico estaba un poco avergonzado por la
actitud protectora de madre, tanto así
que, se sonrojaba cada que Lennon hacia evidencia de que su madre estaba
presente.
-Es hora-dijo Stuart mientras ambos observamos como subían la camioneta de Allan al ferry.
-Lo que más me temí.- se acercó a besarme y acto seguido
tomo su equipaje de mano y me dedico una sonrisa inolvidable.- Adiós.
-Adiós Brittany- Paul
se acercó e inesperadamente me beso la mejilla.- Tranquila.-se alejó de mí.
-¡A la mierda!- sin apenas
poder reaccionar, sentí la boca de Lennon en la mía- Se lo das a Cynthia
por mi.-rio y vi como Stuart le golpeaba al ir subiendo.
El ferry partió y con
unas lágrimas me despedí de ellos,
quienes continuaban parados sobre la rejilla del barco haciendo el típico
movimiento de manos como despedida.
Me deje caer y los vi
hasta que se perdieron de mi vista, de lo lejos que ya estaban.
Había algo que me decía que las cosas iban a cambiar, pero
no sabía si era para bien o para mal.
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