Habían pasado 2 semanas de la partida de los chicos hacia
Hamburgo y era evidente lo mucho que me hacía
falta.
Durante ese tiempo, había recibido 6 cartas de Stuart, cosa que
me tenía de mal humor ya que él había mencionado en la primera de ellas, que me
enviaría una por cada día que pasara. El enojo no me duro mucho al recibir la última,
donde me contaba detalles de su trabajo y el pesado turno que tenían entra cada
una de las presentaciones.
Aun así, Stuart no
era el único que se había comunicado conmigo por este medio, también John me había hecho llegar cuatro cartas y solo recibí una de George y Paul, siendo esta
de autoría compartida.
Hablando de cosas relacionadas con Paul, la novia de él,
Grace, había viajado 3 días después de que estos partieran y ahora estaba junto
a ellos en aquel lugar de Alemania.
La envía de mataba de
apoco, al saber que ella podía estar con ello y yo mientras tanto estaba en
Liverpool, intentando no morir lentamente y ocupando mi tiempo en la escuela y
el trabajo.
Justo lo que hacía en ese momento, tenía poco que había
iniciado mi turno en el Casbah y estaba un tanto distraída al ver al Barman jugar con unos vasos.
-¡Brit!-al escuchar la voz familiar de Mariel, gire a verla,
la chica no venía sola.
-¡Hola chicas! ¿Cómo están?-mire a Cynthia quien estaba un
tanto distraída mirando la imagen que
tiempo atrás había pintado en una pared del lugar, aun cuando los chicos tocaban en ese lugar.
-Pues… -Mariel tomo asiento, cercas de la barra- Un poco
aburridas, de camino aquí me encontré
con Cynthia y le invite a venir aquí.
-¡vaya!- Sonreí- Veo que no tenías nada mejor que hacer-mire
a Mariel divertida.
-La vida sin ellos es demasiada aburrida.
-Seguro ¿Qué hay de ti, Cynthia?
-Pues… en realidad, recibí una carta de John hoy y…
-¿De verdad?-pregunto Mariel boquiabierta- George tiene un
día sin escribirme.
-Yo tengo 4 días sin saber de Stuart y no me quejo, Mariel.
-Lo lamento- dijo algo avergonzada- Pero estoy harta de
estar así ¿Qué les parece si hacemos algo?
-¿Algo? ¿A qué te refieres?-pregunto Cynthia.
-No sé, salir a un lugar, divertirnos. ¿Qué dicen?
-No suena mal-dije no
muy convencida - ¿Qué planes tienen?
-Bueno. ¿Y si vamos de compras?-sugirió Cynthia
-No, eso no suena muy
divertido. Además no tengo dinero.
-¿Qué dicen si vamos a un pub?-pregunte mirando a ambas.
-¿Un pub? ¿No es un tanto peligroso ir nosotras solas?
-¡vamos Cynthia! Es lo mejor que podemos hacer… yo estoy
totalmente de acuerdo.-dijo Mariel
-Eso sí, será mañana, hoy estoy muy cansada para salir y
mañana tengo el día libre.
-Genial-sonrió Mariel.- Entonces nos vemos mañana. Sera una
noche de chicas
El tiempo me ayudo a que el día llegara rápido, tome una
ropa ligera y poco después de las 6,
camine hasta el lugar donde las tres nos reuniríamos; la casa de Mariel.
Después de nuestra primera parada, caminamos hasta el otro
club del cual era dueño Allan, el representante de los chicos.
El ambiente te invitaba a quedarte en el lugar, no parecía problemático
y había un público considerable esa noche de sábado.
Camine tranquilamente por el lugar, ya lo conocía con
anterioridad gracias a Stuart quien era el que frecuentaba esos lugares junto a
John y el resto de los chicos.
-Aún sigo pensando que es mala idea estar aquí- pude ver a
Cynthia que miraba algo nerviosa el lugar.
-Solo vamos a divertirnos- Mariel toco el hombro de Cyn-
Podremos portarnos mal y los
chicos nunca se enteraran- Mariel me lanzo un guiño y le correspondí, pero
Cynthia no hizo lo mismo.
-¿Qué cosas dices Mariel? Yo jamás le haría algo así a John,
el me ama y sé que sería incapaz de lastimarme.
Justo en ese momento
pase amargamente el trago de
cerveza que tenía poco en beberlo, me sentí mal por Cynthia y no era para
menos, John era un completo cabrán con ella y ella, simplemente estaba
ciegamente enamorada de él.
¿Por qué digo ello?
John en una de sus primeras cartas, me había mencionado lo divertido que le estaba resultando
Hamburgo y no era precisamente por el trabajo, sino por la oportunidad que
tenia de estar con muchas chicas por aquellos lugares y ni siquiera les entendía,
según me dijo él.
-Ya te he dicho que es solo broma Cyn, relájate. Estamos aquí para divertirnos,
no para espantarnos. Solo pasaremos un buen raro y listo.
-Brit tiene razón.
No dijimos nada
durante un par de minutos, donde nos dedicamos a mirar a nuestro
alrededor y escuchar la música que sonaba en aquel lugar, cortesía de un grupo
que tocaba en vivo.
-Pero mira a quien tenemos aquí- escuche esto antes de
sentir que alguien tocaba mi hombro-
Brittany Gray, el amor prohibido de John.
-¿Iván?-mire al chico quien tenía una sonrisa babalónica y
estaba un poco ebrio- ¿Qué haces tú aquí?
-Supongo que lo mismo que tu- sonrió-Vine aquí con mi
novia Izzy y con unos amigos, no
esperaba verte aquí… ¿Quieres venir con nosotros?
-O no, claro que no, nosotras solo vinimos a tomar algo y
nos retiramos.- pude ver como Cynthia me
miraba de una manera persistente.
-Vamos, no se quedaran tú y tus amigas toda la noche
sentadas- Iván tomo mi mano y suplique con la mirada a Mariel y Cynthia a que
me acompañaran.- He traído compañía.
No conocía mucho a Iván, pero había convivido un poco con él
por las veces que él iba a los eventos de los chicos, a los que definitivamente
no conocía era a los amigos a los que ahora estaban con él.
-Buenas noches-salude escuetamente.
-¡Hey Cynthia! ¿Cómo esta John?- un chico rubio y
delgado se acercó a Cynthia y la chica
no pudo más que sonreír.
-Bueno, está bien, disfrutando su trabajo Pete.
-¿Quién diablos son estos?-susurro Mariel a mi oído y yo
solo me encogí de hombros.
-Bueno, a ti te conozco, pero a ellas no- vi al rubiecillo mirarme y después a Mariel.
-¡Joder! ¿Eres tu Cyn?- Iván soltó una carcajada- No te reconocí,
la última vez que te vi tenía el cabello castaño.
-Lo sé-mire a Cynthia y la chica solo me dedico una sonrisa- A John le gusta el
cabello rubio.
-No solo a John, a todos los chicos les gusta- vi a una chica, la que supuse que era Izzy-
Mucho gusto ¿Tu eres la novia de George, no?- Mariel se sonrojo y asintió.
-¿El enano? Que putas…. Aun así queda una- el rubiecillo
seguía viéndome y me intimido bastante- Soy Pete…
-Él es gilipollas de Shotton, Brit…- Iván me dijo en una carcajada, no sin antes recibir un golpe de aquel chico.
-No le hagas caso… ¿Gustas sentarte?
-No, de hecho ya… nos vamos
- Oh por favor… aunque sea, antes de irte déjame bailar
contigo…-dijo el chico, algo no me gustaba además del chico.
-No insistas Shotton, la chica no quiere, creo que no le
gustas.-comento uno de los que estaba ahí presentes.
-No lo malentiendas pero… ya teníamos que irnos ¿No es así?-mire
a las chicas buscando su ayuda.
-Claro que si, tal vez otro día y queden para poder bailar
¿No es así Brit? -Mariel me miro burlesca.
-NO deberías meterte con ella, tendrás problemas con Stuart,
pero principalmente con John-dijo Iván mirándome y lanzando un guiño.
- John me la
suda-dijo Shotton con una sonrisa.- Entonces te veré pronto-se acercó a mí para
abrazarme y no pude evitarlo- Fue un gusto conocerte, Brittany.
-Sí, si… vámonos.
Caminamos tan rápido que no gire de nuevo a ver la cara de nadie, solo hasta
que salimos del establecimiento.
-Shotton suele ser un pesado, discúlpalo Brittany,
generalmente es un buen chico.
-Sí, el que si no es buen chico es John. -Dijo Mariel riendo
-¿Por qué dices eso?-pregunto Cynthia.
-Bueno, solo es como
una forma de excusar a Pete, una vez Mike me dijo que eran unos…-pise el pie de
Mariel para que se callara.
-Yo sé que John no es un santo pero sé que es un buen chico-dijo Cynthia.
-Si claro… ¿Y ahora que haremos?
-Podríamos ir a mi casa, mis padres no estarán ahí-dijo
Cynthia.
-Me parece buena idea, vamos.
Como nuestra salida había sido interrumpida y hasta cierto
grado, arruinada, decidimos que la “noche
de chicas” continuaría en casa de
Cynthia. Fue por ello que con paso ágil llegamos a la residencia de Cyn.
La mire y vi lo bonita y acogedora que era, especialmente su
sala, que era el lugar donde estábamos esperando a que Cynthia trajera unas bebidas.
-Solo tenía esto para tomar, no es tan pesado, pero tiene
algo de alcohol-sonrió la chica dejando una botella de vino.
-Jamás he probado algo que no sea una cerveza-Mariel tomo la
botella y la observo- Quiero probarla.
-¿A qué hora llegaran
tus padres?-pregunte.
-Fueron a visitar a unos familiares fuera de Liverpool, esta
noche estare sola.
-¿Y no te da miedo?-pregunto Mariel ya con un vaso de vino a
medio beber.
-No realmente, la vecina de al lado está siempre al
pendiente-sonrió la chica.
-entonces… ¿Qué quieren hacer?-pregunte mirando a Mariel reprobatoriamente
por estar bebiendo en demasía.
-Pues platiquemos.
-Eso es lo que hacemos…
-No así, Brit, no seas tonta. Sera preguntas y respuestas
-Suena tan tonto… hagámoslo- sonreí y Cynthia me imito al escuchar la propuesta de
Mariel.
-Yo empiezo, la pregunta es para Cynthia-la chica se sobresaltó
al escuchar su nombre- ¿Tu y John ya han tenido relaciones?
-No contestare eso-dijo Cynthia riendo algo nerviosa.
-Vamos, de aquí no saldrá-dije a Cynthia.
-Bien…. ¿Lo juran?- asentimos- Si, hace unos meses atrás.-la chica se sonrojo y
evito nuestras miradas.
-¿Quieres darnos detalles?-golpee a Mariel y la chica solo sonrió
torpemente.
-Bien, ahora me toca a mí preguntar-dijo Cynthia- mi
pregunta es para Brittany… ¿Cómo es Stuart cuando estas a solas con él?
-¿Cómo es?-la chica asintió- Pues es… tierno, supongo… es
apasionado…
-¿Ya lo hicieron?-pregunto Mariel.
-¿Sexo?
-Obvio.
-No, claro que no. Jamás sucederá eso-tome de mi vaso y vi
que ambas me miraban sorprendidas.- ¿Qué?... ¡¿Qué?!
-Bueno, tienen como
un año, creo y nada de nada. Es raro.
-No es raro Mariel,
antes de que se fueran estuvo a punto de… pero no pude.
-¿Cómo no pudiste?-me miro Cynthia- Digo, estas con quien
amas, eso es natural.
-No lo sé Cynthia, simplemente no pude…
El juego siguió su curso con preguntas de esa clase y una que otra tontería más.
Debo decir que junto
con el juego, el licor no e hizo esperar y ya las tres estábamos algo pasadas
de copas, no ebrias, pero si lo suficiente como para que nuestra boca soltara
muchas estupideces al mismo tiempo.
-Quisiera verlo ahora, lo extraño jodidamente-dije mientras
soltaba una carcajada sin sentido.
-Te entiendo, debes extrañar mucho a Stuart, igual que yo
extraño a John.
-¿Stuart?... ¿Quién habla de Stuart?-pregunte algo confundida.
-¿Tu? Supongo. ¿A quién más extrañarías?-pregunto Cynthia.
-Ella habla de
Paul-dijo Mariel- está enamorada de él desde hace… 2 años ¿No es así Brit?
-Cállate Mariel-dije algo enojada.
-¿De verdad te gusta Paul?-pregunto Cynthia con los ojos
abiertos, yo solo asentí- ¿Y qué haces con Stuart?
-Porque Paul jamás se fijaría en mi.-dije algo ya triste y
sin el frenesís inicial.
-Supongo que Stuart no sabe
nada de esto ¿Verdad?
-Por favor Cynthia, que tontería, si fuera eso no dejaría estar
a Brit tan cercas de Paul.
-Pues…una vez estuvo sospechando-dije mirando a Mariel- pero después y
afortunadamente lo olvido.
-Stuart es un chico genial, pero debo admitir que Paul
tiene su encanto, es un… niño
bonito-dijo Cynthia mientras Mariel y yo reíamos.
-Lamentablemente Stuart cada vez esta pareciéndose un poco
John-dije a bocajarro- Antes no era tan
celoso como lo es últimamente.
-John no es celoso… es un poco mal encarado pero… ustedes
aun no lo conocen…
-Claro que lo conocemos, Brit mas que yo. ¿Sabías que
John estaba detrás de Brittany? ¿Te acuerdas
Brit?-Mariel me miro y sentí que los colores se me escapaban, estaba ebria pero
no era estúpida al notar el cambio de humor de Cynthia.
-Tú me dijiste que
John y tu jamás...
- Nunca ha pasado nada, eso fue antes de ser amigos Cyn, fue
una estupidez. Tú mejor que nadie debes saber que John es muy bromista.
-Pero John quería contigo…
-No, en realidad… solo me molestaba porque un amigo de él le pidió que le ayudara a
tener una cita conmigo-sabía que era una mentira, pero no tenía cara para
Cynthia.
-Creo que nos vayamos, es tarde y nos estarán esperando-dijo
Mariel.
-¿Por qué no se quedan?-Cynthia no quitaba su mirada de mi-
Es demasiado tarde para que anden afuera.
-Entonces, tendré que llamar a casa ¿Puedo?-pregunte algo tímida.
-Por supuesto, ambas pueden hacerlo. Iré arriba a conseguir unas
almohadas para que estemos más cómodas- Cynthia se levantó del sillón y desapareció
de nuestras vistas.
-La has cagado Mariel.
-El alcohol me ha abierto la boca, pero tranquila, que
mañana se le olvida.
-Eso espero Mariel….
Ambas subimos al llamado que Cynthia nos hizo desde el
segundo piso, iríamos a dormir y quería que la
última parte de toda aquella platica quedara en el olvido, no por mí, sino
por la pobre Cynthia…
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