Era una
costumbre entre John y los demás festejar cada logro o indicio de ello, que los
chicos consiguieran.
En esta ocasión
no hacia menos que esperarlo.
El Pub
Jacaranda los había contratado y después del primer viernes de actuación, nos
encontrábamos en la casa Paul, quien nos había invitado a festejar aquel logro.
Era sábado
por la mañana y después de pedir permiso a mis padres, cruce la calle con toda
la intención de tocar la puerta pero justo en ese momento, el papá de Paul la
abrió, algo sorprendido de verme ahí.
-¡Brittany!
Que gusto verte-me brindo una sonrisa el Sr. McCartney.
-A mí
también-sonreí.
-¿Vienes a buscar
a…?
-No, de
hecho vine porque Paul me invito.
- Ya veo,
pasa Brittany, siéntete como un en tu casa.
Deje al Sr.
Jim quien siguió con lo suyo, tímidamente camine hasta la sala donde vi como
Paul estaba riendo y junto a él, estaba Mike, su hermano.
-¡¿Brittany?!
–Mike se levantó y camino hacia mí.
-Hola Mike.
Antes de
continuar con mi relato, debo aclarar
algo. Mike y yo nos habíamos distanciados por el problema con Mariel, pero con
el tiempo, Mariel había perdonado al chico y tenían una relación cordial, como
dos buenos amigos, así que si ellos se habían
perdonado ¿Quién era yo para no hacerlo?
-¿Qué haces
aquí? No te ofendas- se apresuró a decir el chico con una sonrisa.
-Bueno…
Stuart me dijo que...
-Ya veo-
Mike miro a Paul quien se acomodaba su
cabello mientras me brindaba una sonrisa.- Paul no puede dejar de ser tan
vanidoso, ve a una chica y tiene que peinarse-dijo Mike riendo.
-Cállate
Mike- Paul le miro reprobatoriamente- Pasa Brit, aun no llega nadie y no creo
que lleguen hasta más al rato.
-¿De
verdad?-ambos asintieron- Entonces será mejor que regrese después, con permiso.
-No, no. Quédate-
Paul paro al instante mientras Mike y yo lo mirábamos algo contrariados.- Bueno
si quieres. Realmente no creo que tarden en llegar los demás.
-Bien- dije
algo incomoda mientras Mike se acercaba a mí.
-Siéntate-
sentí como el chico me empujaba y caí en el sillón más cercano- ¿Vendrá
Mariel?-pregunto el chico quien decidió sentarse al lado mío.
-No, de
hecho ella salió a Blackpool a visitar a sus familiares-mire mis zapatos, me
sentía algo incomoda.
-Que mal,
esperaba verla. Vaya ¿Te pasa algo? Te veo algo inquieta-Mike me miro a los ojos y sonrio.
-No, solo
que siento mucha pena, no me gusta
llegar tan temprano y además ¿Qué va a pensar su padre de mí?
-Por él no
te preocupes, seguro ya se fue con sus amigos al club de jazz que queda cercas
de aquí-dijo Paul con una media sonrisa mientras bajaba un poco el volumen del
radio.
-Y por tu
pregunta, pensaría que alguno de nosotros está congeniando con la “chica idea”-
gire a ver a Mike quien no podía contener una sonrisa.
-¿Chica
ideal? ¿De qué hablas Mike?- No puede evitar soltar una risa ante aquellas
palabras.
-Bueno
querida Brittany, mi padre piensa que alguno de los aquí presentes debería intentar
salir con una chica como tú-giro a ver a Paul y después a mí- no, no alguien
como tú, mejor dicho, contigo.
-No veo
porque tu padre deba pensar así…-me sonroje.
-Pues así lo
hace, le simpatizas mucho-sonrio Mike. Me quede en silencio, no tenía que decir
y Paul estaba en las mismas que yo, de hecho, sentí que esquivaba mi mirada.-
¿Quieres algo de tomar? Tenemos algo de
jugo o cualquier otra cosa que quieras.
-Con agua está
bien.
El momento
incomodo término cuando comenzaron a llegar los chicos, Stuart llego junto a
John y por último, unos cuantos más que no los conocía a fondo
pero sabía quiénes eran.
En todo
momento estuve con Stuart, trataba de no
separarme de él y al parecía gustarle aquello.
Aún seguía un
tanto incomoda por lo que Mike había dicho, aunque había una rara sensación que
había producido aquella revelación.
¿Y que era?
Bueno, con Mike nunca me vería, y él también estaba de acuerdo conmigo, y con
respecto a Paul, vaya que eso era mucho más complicado.
-Serias tan
amable de pasarme un vaso-gire a donde
la dulce vocecilla provenía.
-¡Cynthia!
-¡Brittany!-la
chica se lanzó a abrazarme- ¿Cómo estás?
-Muy bien ¿Qué
hay de tu? No te vi llegar con Lennon.
-Es que tuve
cosas que hacer en casa de mi tía, pero de ahí me vine directo hasta aquí.
-Qué bueno,
ya contigo aquí, creo que John podría controlarse, le has hecho bien-le brinde
una sonrisa.
-Bueno…-vi
su rostro cabizbajo- En realidad estamos algo distanciados, la semana
pasada tuvimos un altercado. Me entere
que salió con una chica, y aunque al principio me lo negó, al final termino aceptándolo.-trague
saliva- No sé qué le pasa, a veces se
comporta conmigo como si fuera lo más importante para él, pero después…
-¡Oh
Cynthia! No le des tanta importancia,
John es muy afortunado de tenerte. Y créeme que la chica aquella no significa
nada para él.
-¿Cómo lo
sabes?-me miro intrigada- ¿Sabes algo de ella verdad?- aquellas palabras le
salieron como un reclamo.
-¡No,
no! Bueno es que….
-De que
tanto hablan- sentí la mano de John rodearme los hombros a la vez que hacía lo mismo con Cynthia quien
parecía algo mal humorada.- ¿Interrumpo
algo?
-No, claro
que no.-se apresuró a decir Cynthia.
-¿Tu mama
esta en casa?-la chica negó- larguémonos de aquí entonces…
Vi como la
chica se ceñía de la mano de John a la vez que me dedicaba una mirada “extraña”
antes de irse con él.
-¿Por qué tan
sola?- Stuart me tomo de la cintura y beso mi mejilla.
-Nada, solo
que, hay veces en las que es preferible no saber las cosas-le tome del cuello.
-¿Qué clase
de cosas?
-Te he dicho
que es preferible no saberlas- le robe un beso y me correspondió.
Prometí no
abrir la boca de más, no otra vez. Y también no volver a quedar con John, lo
que menos quería era alentarlo a él y más aún, lastimar con ello a la pobre de
Cynthia, quien por cierto, cada vez me simpatizaba más.
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Después de
unos días y con una cuantas presentaciones en el Jacaranda, el dueño de dicho pub, se convirtió en el representante de los chicos o algo similar
a ello.
Su nombre
era Allan, Allan Williams, quien por cierto tenía otro Pub al que también los
chicos asistían de vez en cuando.
Hasta el momento,
pude escuchar como su música mejoraba y
ellos lo sabían pero ellos deseaban algo más que tocar en un simple Pub en Liverpool.
La
oportunidad les cayó como anillo al dedo cuando se enteraron de que Allan se llevaría
a unos grupos con él a Hamburgo, Alemania. Claro, ellos querían ser uno de los
elegidos pero no fue así, no al inicio
ya que en la primera banda pensada para ello fue Rory Storm and The Hurracanes. Para desventaja de Allan y alegría de los chicos, estos
declinaron el viaje ya que tenían un compromiso en Butlins, que era una especie
de campamento muy conocido, por cierto.
Ahí fue
cuando comenzó la alegría de los chicos,
ya que la oportunidad estaba encima de
ellos. Allan al no tener a nadie más a quien enviar, los eligió a ellos.
Por ello estábamos
ahí, en una cafetería cercas de mi trabajo, todos reunidos, los chicos y yo. ¿Por
qué yo? Bueno yo había quedado con Stuart, quien insistió en que lo acompañara
a esa reunión antes de comenzar con nuestra cita.
Todo comenzó
con entusiasmo hasta que olvidaron de algo importante y del único problema: necesitaban un batería y
urgente.
-¿Y ahora
que haremos?-John toco su cabeza con algo de desesperación.
-Bueno,
primero tenemos que saber si iremos…
-Claro que
iremos George-John dijo a secas.- Paul y yo ya estamos apuntados.
-En
realidad, tengo que hablar con mi padre, John.
-Por favor,
no me salgan con esas estupideces-dijo algo molesto John.
-Cuenta conmigo
John.- Stuart sonrio y volvió a dar una calada a su cigarrillo.
-¿Qué?-gire
a verle confundida.
-¡Cállate
Gray! Al menos sé que tengo un aliado de mi parte-John lanzo una sonrisilla
burlona.
-Lo lamento,
Cariño- Stuart tomo mi mejilla- Esta es una gran oportunidad para
nosotros-sonrio a John.
-¿Pero qué
hay del colegio? Todavía no terminas y….
-¿Alguien
puede recordarme porque esta ella aquí?-John estaba fastidiado de mí.
-Bueno Brit,
por ahora quiero intentar esto, tranquila.
-Aun así, si
todos fuéramos, ¿Qué hay con el
baterista?-pregunto George.
-Ahí está el
problema, no encontraremos uno por lo menos decente de la noche a la mañana.-comento
Paul
-¿Cuándo se
supone que se irán?-pregunte mirando a Stuart.
-Hay otro
problema- Stuart ignoro mi pregunta, sabía que la estaba evadiendo- George es
menor de edad.
-Pues, si le
pintamos un poco de vello facial, no se le notara tanto- John tomo un lápiz y fingió
pintar a George, el cual no estaba muy contento.
-Déjate de
bromas John, Necesitamos un batería-dijo Paul. ¿Batería? Esos eran los chicos
que tocaban la batería y recordé que yo conocía a uno, aunque no sabía que
pensaran ellos de eso.
-¡Chicos!....
¡chicos!- insistí al ver que nadie me
prestaba atención.
-¿Ahora que
putas quieres?-grito John.
-Pues… iba a
comentarles que yo conozco a alguien, pero si no quieres, vete por culo John- me levante molesta con
toda la intención de irme.
-¿Cómo?,
Espera- John me tomo del brazo, demasiado fuerte para mi gusto- ¿Qué dijiste?
-Primero que
nada, suéltame… y bueno, yo conozco a
alguien que toca la batería.
-¿Quién es?-pregunto
Stuart.
-Es...
Pete-todos me miraron confundidos- Pete Best, el hijo de la señora con la que
trabajo.
-¿Estas bromeando?
Él jamás entrara en esto.
-No vengas con tus estupideces Stuart. ¿Cuándo podemos
verle?
-Bueno, en
unos minutos tengo que ir a trabajar y seguro lo veré ahí. Si quieren puedo hablar
con él y después presentárselos.
-¡De puta
madre!-John sonrio y planto un sonoro beso en mi mejilla- ¿Qué esperas? Lárgate
a buscarlo.
-Mira John….
Fue lo último
que escuche, prácticamente obedecí a John sin chistear y era por ello que salí
con prisa de aquella cafetería directo a
Casbah Coffe.
Las últimas
palabras fueron pronunciadas por Stuart y
sabía que tal vez eso traería problemas en
mi relación, pero no me importo, todo estaba involucrado el sueño de John, de
Paul y George.
Respire
profundo y tranquilamente cuando casi al entrar al negocio, vi a Peter que
justo estaba por entrar al mismo.
-¡hey! ¿Cuál
es la prisa?-pete esta sonriente, observándome.
-Verte, esa
es mi prisa-sonreí tratando de tranquilizar mi agitada respiración-¿Puedo
robarte unos minutos?
-Debe ser muy
urgente para que vengas corriendo ¿En qué
puedo ayudarte?
-Sé que te
sonara extraño pero, recuerdo que una vez me dijiste que tu sabias tocar la batería
¿Me equivoco?
-Claro que
no, y lo recuerdo perfectamente-sonrio- ¿Qué hay con ello?
-Bien, tengo
unos amigos que en este momento están buscando a un batería y cañudo hablaron
de ello, me acorde de ti.
-¿Amigos?
¿No serán los mismos que trabajaban aquí?
-Si- vi que sonreía
algo divertido- Sabes ellos necesitan a un batería urgentemente, tienen
compromisos como banda e inclusive, viajaran a Hamburgo.
-¡¿Alemania?!-asentí-
¿Qué tengo que hacer para estar con ellos?
-Bueno ¿Qué te
parece si saliendo de mi turno vamos a
donde ellos?
-Me parece
muy bien, Brittany.
-Entonces
¿Nos vemos?- el chico asentido y corrí
entusiasmada adentro.
Las horas me
parecían eternas, estaba tan desesperada y ansiosa de salir, tanto que la Sra. Best lo noto. Sí, me dejo salir más
temprano de lo común cuando supo que saldría con su hijo, vaya que
estaba lejos de la realidad.
Junto a
Pete, camine hasta llegar al Jacaranda, donde los chicos estaban esperándonos y
no me equivocaba.
Cuando
entramos al local, pude ver que John y más específicamente Stuart, se nos
quedaron viendo. Encamine a Pete hasta donde estaban los chicos ya esperándolo con
una batería de prueba. Algo que me extraño, fue la naturalidad de Best al
tocar, era como si no estuviera nervioso, aunque minutos atrás me había asegurado
que lo estaba.
-¿Qué tal lo
hice?-pregunto el chico mirándome. Paul hizo una mueca que John capto, Stuart
no estaba muy contento y George no emitía ninguna palabra.
-Estas
dentro-dijo John antes de alejarse. Pete
me miro y le correspondí con una sonrisa
-¿Así de fácil?
Apenas estoy calentando y...
-Que
importa, eres el único….-pise el pie de George quien estaba molesto por mi acción.
-Eres uno de
los mejores que he escuchado.
-Si tú lo
dices, Brittany.
-Bueno,
entonces estamos listos para irnos mañana pasado, Allan estará esperándonos para
partir.-Dijo John quien ya había regresado.
-¡¿En dos dias?!-preguntamos
Pete y yo sorprendidos.
-¿hay algún inconveniente?
Te dije que iríamos a Hamburgo.
-Pero,
Brittany no me dijo que sería de un día a otro-Pete me miro.
-Ni yo lo sabía.
Gire a ver a Stuart.
-Lo lamento,
no quise decírtelo porque no quería que te preocuparas.
-Sí, ya
veo-dije molesta.
-¿Contamos
contigo?-Paul le pregunto a Best quien me miro primero y después asintió.
Todos sonreían complacidos con la respuesta de
Pete, pero yo no.
Estaba
molesta y algo dentro de mí sentí que se rompía.
No estaba
conforme y sinceramente, no quería que se fueran.
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