domingo, 2 de febrero de 2014

Capítulo 4.



Mariel se encontraba un tanto distraída, eso lo pude notar al ver que enfocaba su vista en otro lugar menos en mí. Lucia el típico uniforme de la institución, aquel que yo mismo odiaba  pero que por reglas (obviamente) teníamos que usarlo diariamente. Tuve que caminar unos cuantos pasos hasta tener frente a mí a la rubiecilla quien me saludo con gran entusiasmo.

 -Hola Mariel ¿Cómo estás?
 -Hola Brit-así me llamaba de cariño y porque según ella mi nombre era muy largo -estoy bien, pero necesito contarte lo que me ha paso el sábado-todo me lo contaba con una alegría y desesperación inexplicables.  
-Esta bien, nada mas no me grites.
-Exagerada, pues mira.....ese día acompañe a mi mama a la casa de una de sus "amiguitas", esas viejas chismosas con las que se junta, aunque al principio no quería ir, Brit ... hoy estoy más que agradecida a mamá por haberme llevado ya que ahí conocí al amor de mi vida-esto último lo dijo con un aire soñador.
-¿Que dices Mariel? por favor, no seas tonta ni cursi-dije algo indiferente ante las "gran noticia" que mi amiga me acababa de dar. 
-¡No Brit! esto no es tonto y mucho menos cursi ¡tú! nunca me entiendes-dijo algo dolida tras mi comentario.
-Lo lamento Mariel, pero es lo que pienso, mira para que veas lo buena amiga que soy te dejare contarme más de tu "amor" sin burlarme y sin comentarios hirientes. Lo prometo -puse mi mano izquierda en mi pecho y levante mi mano derecha en señal de juramento



Al parecer mi argumento la convenció ya que mostró su blanca y hermosa sonrisa y prosiguió con su historia.


-Bueno creo que exagere un poco-soltó una risita nerviosa- pero si lo hubieras visto, era perfecto, su cabello, su sonrisa, estoy enamorada-se sentó en una de las bancas que estaba en la entrada.
-¿Y cómo lo conociste? -en verdad me comenzaba a  intrigar esta platica. 
- Él es vecino de la amiga de mi mamá, es que, cuando me aburrí de escuchar su estúpida plática decidí dar un paseo por el jardín y fue donde lo vi, clave mi mirada en él, eran tal lindo que no podía dejar de verlo. Para mi mala suerte choque con una maldita silla por ir tan distraída, fue ahí cuando escuche como alguien me preguntaba si me encontraba bien y para mi desgracia era la voz de él chico.                           
-Que tonta te has de haber visto Mariel-dije riendo a carcajadas.
-Brit, lo prometiste -dijo algo triste.
-Está bien y luego...-le di una señal para que prosiguiera con su relato.
-Después de escuchar esa voz me levante con toda la vergüenza del mundo y no me quedo más que asentir y sonreír, fue ahí cuando me dijo su nombre y claro yo el mío y... así finalizó nuestra corta pero maravillosa plática diciéndome el gusto que le daba el haberme conocido y esperaba volverme pronto, ¡lo puedes creer! quiere volverme a ver.
-Bueno Mariel después de escuchar "todo" esto, al menos merezco saber el nombre de tu chico ¿no lo crees?
-¡Oh!... tienes razón, él se llama Michael pero le dicen Mike -con mi pregunta la saque del trans en el que estaba.
-Me alegro por ti, pero no te hagas falsas esperanzas, tal vez no lo vuelvas a ver -aun no acaba de decirlo cuando me interrumpió.
-¡No! eso jamás, sé que el destino volverá a unirnos-al terminar de decir esto sonó el timbre de entrada a clases.
-No sé si el "destino" lo quiera, pero por el momento nuestro destino esta en ese salón-señale el edificio tras lo cual ella rió y nos dirigimos al salón.




A veces desearía tener la misma fe y convicción que Mariel tenia para ese tipo de cosas.


1 comentario:

  1. jajaja *0* oh si oh si! xd
    A leer '-')/ esta chevere owo' sigue *-* escribiendo

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