lunes, 3 de febrero de 2014

Capítulo 10.


Anonadada era poco. Por lo que yo veía se encontraban frente a su casa. Todavía confusa me gire hacia Mariel quien observaba a Mike. La percepción era mi fuerte y bueno, ella estaba nerviosa


-Así que ¿Aquí vive Mike y su familia?-pregunte con algo de sarcasmo, me fue inevitable.
-¡¿Que?!... debí olvidarlo-bajo su mirada.
-Sí y yo me chupo el dedo-sé que fui demasiado mordaz.
-Tú ganas, no quería venir sola sabiendo que él está aquí-Note su tristeza, en esos pequeños instantes salió la amiga de la Sra. Blake.
-¡Hola Dalila, Mariel! que gusto-poso su mirada en mí, claro yo era una extraña para ella.
-¡Eva! ya vez estamos aquí visitándote de nuevo-tomo mi hombro la Sra. Blake- ella es amiga de Mariel se llama Brittany, Brittany ella es la Sra. Taylor.
-Mucho gusto soy Brittany Gray-sonreí lo más sincero posible.
-El gusto es mío, pero pasen -Contesto aquella señora que de hecho me pareció bastante simpática.


 Obedeciendo las atenciones de la Sra. Taylor, estuvimos a punto de entrar, claro,  fuimos detenidas por un momento por el saludo cortes que ella brindo a sus adolescentes vecinos.


-Buenos días Mike y Paul.

Ambos saludaron y al escuchar a la Sra. Taylor, sus expresiones faciales cambiaron radicalmente al ser sorprendidos  con nuestra presencia. Mike  sonrió abiertamente al ver a Mariel pero como era de esperarse  ella lo ignoro entrando a la casa mientras yo me quede como idiota viendo a Paul.

No sé pero ese chico lograba que dentro de mí hubiera una revolución en mis emociones. Nos vimos, si, él también me miro por unos segundos aunque reaccione un poco  de lo estúpida  que me sentía al verlo, por lo que aparte mi vista con algo de desprecio  imitando a Mariel en su antigua acción.

Paso media hora, una hora (siendo de lo más exactos) en donde Mariel y yo nos encontrábamos totalmente aburridas entre la plática de las “señoras". Con todo  ahora entendía porque Mariel quería que la acompañara, no era la razón principal pero si una de ellas.

Al percatarse de nuestro aburrimiento la Sra. Taylor sugirió que fuéramos a echar un vistazo a su jardín. Obedecimos, en especial yo ya que  estaba demasiado contenta por la oferta pero a Mariel no le agradaba, entendía que  prefiriera estar ahí sentada y aburrida que ir al patio trasero,  pero aun así logre convencerla.

-Quita esa cara. ¿Acaso sucede algo malo?
-Nada solo que como ya viste es vecina de Mike ¿Y si está en el jardín y me ve? me preguntara porque no le conteste ayer a su llamada y pues… ya sabes que no quiero verlo, mucho menos escuchar su estúpida voz.
-Eso no lo sabía Mariel, aunque no creo que te lo encuentres tal vez salió, salieron-dije mientras nos dirigíamos a una banca bajo un árbol en aquel jardín el cual era realmente bonito.
-Ojala-hizo una mueca bastante extraña debo admitir.
-Mejor pensemos en que hacer mientras tu mama termina de hablar con la señora...-no termine mi frase al ver como una cabeza se asomaba a través de la cerca que dividía la casa de la Sra. Taylor con sus vecinos- ¡Mike?!
-¡Hola Brit! ¡Hola Mariel!-nos saludo.
-Hola Mike ¿Cómo estás?-conteste lo más amable que pude, de alguna manera me enojaba mucho el hecho de que por su culpa Mariel estuviera triste.
-Bien, y ¿tu Mariel? ¿Cómo has estado?-tenía esa sonrisa encantadora al ver a Mariel, pero ella lo ignoro, tuve que darle  un codazo y no queriendo contesto de mala gana.
-Hola Mike, bien -cortante a mas no poder contesto Mariel.
-Que bien, eso es bueno. Pues… no sé si tu mama te dijo pero te llame el día de ayer - Mike lo dijo un poco más triste.
-Mmm- Mariel tocaba su cara como si estuviera recordando-Claro, lo olvide. Si me dijo pero ya era tarde para regresarte la llamada.
-Oh- el rostro de Mike reflejaba decepción.
-Salí con un amigo-dio énfasis en la palabra amigo, sabía que Mariel estaba mintiendo. A veces creía que hacia mal en juntarse conmigo.
-No te preocupes yo solo quería saludarte.



La tensión estaba en el aire, yo lamentablemente estaba en medio de ella y no sabía cómo escapar o al menos romper todo ello. Fue hasta una voz los interrumpió. Lo malo es que yo reconocía esa voz.




-¿Con que aquí estas Mike? ¡Oh! lo lamento no sabía que interrumpía, Buenos días Mariel- Paul se dio cuenta de lo inoportuno que había sido, en aquella ocasión yo agradecía que metiera sus narices.
-Hola Paul ¿Cómo estás?- Si no me equivocaba Mariel estaba coqueteando libremente con Paul.
-Muy bien gracias.-al terminar de decir esto,  otra interrupción se hizo evidente.
-Cuanto te tardas Paul –sí, la chica de cabello rizado le beso tiernamente los labios, eso provoco una sensación extraña, jamás la había sentido.
-Claro que no, solo que......... olvídalo-le contesto Paul.
-Hola Mike-dijo la chica llamada Lily.
-Hola Lily, ¿qué haces tú aquí??-Mike solo esbozo una sonrisa forzada, creo que tampoco le agradaba la chica.
-¿Que no es obvio?  Vengo a ver a mi dulce y guapo novio-que voz tan chillona tenia ella. Se volvió a verme y al parecer me reconoció.-¿Tú?-pregunto sorprendida.
-¿Yo?-me señale, todos me miraba excepto el tonto, él veía a su horrenda novia.
-Sí, tú ¿Quien más? eres la estúpida que le hizo daño a mí Paul

¡¿Estúpida?! Algo de lo poco que permitiría es que alguien me hablara de esa manera, nadie me gritaba y mucho menos me insultaba.


-Estúpida lo serás y sí, soy yo ¿Algún jodido problema?-me puse de pie ya algo molesta.
-¿Tu qué crees imbécil? ¿Te parece poco que lo golpearas?- de verdad la tal Lily era horrenda.
-Se lo merecía-me camine hasta donde estaba Paul y lo vi despectivamente-Y lo volvería hacer si fuera necesario.
-Ni se te ocurra, le llegas a tocar un pelo y te arrepentirás-me advirtió Lily.
-¿Crees que te tengo miedo? yo lo golpeare cuando quiera y donde quiera-eso ultimo sonó raro, tanto que todos me observaron, no preste mucha atención pero si vi por el rabillo que Paul me miraba.
-Atrévete y me conocerás-se acercaba peligrosamente a mí y yo no me quede atrás.
-¿Que no eres  la puta...?
-¡Brittany!-Mariel intervino antes de que se agrandara esta pelea, Paul agarro a su novia para retirarse.
-Tranquila, no pasó nada. Olvídalo-le dijo Paul para tranquilizar a su fierecilla.
-¿Olvidarlo? pero ella-comenzaba a hablar la chica, pero ahora era mi turno.
-¿Qué? ¿Me tienes miedo?-me atreví gritarle.
-Ya basta Gray-me miro Mariel, quien estaba enojándose.
-Ella empezó-me excuse.
-Y tú que le sigues-dijo Mariel. La tal Lily  iba siendo alejada por Paul  a la fuerza.
-Deja que te encuentre y veras lo que tengo para ti-Dijo Lily alzando su puño.
-Pues te puedo decir donde vivo, inepta.


Efectivamente, Paul y Lily se retiraron del lugar mientras yo sonreía con autosuficiencia. Mas sin embargo no era de estar orgullosa de aquellos dimes y diretes con la chica pero no había tenido mas opción.


-¿Pero que pasa por tu cabeza? ¿Te pelearías? ¿Aquí? ¿Con ella?...Es casa ajena Brittany-era Mariel y sus reprimendas.
-Si me provoca, si-dije indignada.
-Eres una mala chica Brittany-Escuchamos una carcajada proveniente del otro lado, era Mike quien no aguantaba la risa, al parecer le pareció graciosa mi escenita con Lily- ¿Y tú? ¿De qué te ríes?-pregunto Mariel a Mike.
-De nada, tienes carácter Brittany-dijo Mike más tranquilo.
-Me buscan me encuentran-le dije sonriendo con malicia.
-Me hubiera gustado que la pusieras en su lugar-aclaro Mike.
-¿Disculpa? ¿Cómo se te ocurre alentar a Brit, Mike?-Mariel lo miraba indignada.
-Solo digo lo que pienso Pequeña-Mike se quedó en silencio algo sonrojado-lo siento yo…
-No tienes por qué disculparte, solo fue una palabra sin sentido-trato de explicar Mariel.
-Bueno, sí.  Espero te la hayas pasado muy bien con tu "amigo" Mariel.
-G....gracias-Mariel no sabía que decir y me apenaba bastante.
-Adiós Brit, Adiós Mariel te veo pronto-Mike se marchó a su casa, mi amiga estaba con los ojos al borde del llanto.
-Fui una tonta-dijo Mariel, yo solo daba pequeños golpecitos en su espalda en forma de consuelo.
-Todo se solucionara, no veo la razón de tu mentira, estuvo mal. Solo confía, como dije todo tiene solución menos la muerte- le dije de la manera más graciosa posible.
-Qué bonito consuelo ¿quieres que me muera?-ahora estaba más sonriente.
-Si tonta, por mentirosa.



Encontramos lo gracioso de todo aquel día lleno de embrollos y así, nos adentramos a la casa de la Sra. Taylor. Al menos nadie, a excepción de los presentes, vieron tremenda escena.


Lo único extraño fue aquella sensación que empezaba a nacer en mi al ver a aquel chico tonto. Sensación que no sabía que era pero que pronto descubriría.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario