lunes, 3 de febrero de 2014

Capítulo 9.



El comienzo de semana  indicaba ir de nuevo a la escuela, volver a rutinas fastidiosas que solo hacían hartarme un poco de  todo. Lo único que me animaba era reunirme con Mariel antes y después de clases. Como  ese día, por ejemplo,  me encontraría con Mariel al iniciar las clases.
Pude divisarla en la entrada de la escuela, se encontraba algo impaciente, por lo que pude ver. Tal vez se debiera a lo mucho que tenía que contarme de su cita  con Mike.
Dejando aquellos líos en mi cabeza baje del auto y me encamine hacia ella. Lo malo de todo ello  fue ver su rostro, no muy bueno, yo esperaba verla feliz pero no, estaba  enojada, muy enojada.


-Hola Mariel ¿cómo estás? ¿Sucede algo?-ella me miraba indignada.
-¡Oh Gray! eso mismo me pregunto yo ¡¿Qué te sucede?!
-No sé de qué me hablas Mariel-en realidad no entendía.
-¿Segura que no sabes? haber, tal vez esto te lo haga recordar-me señalaba con su dedo índice -Te suena…una piedra le pego en la cabeza a Paul ¿Ahora si la recuerdas bien Brittany Gray?-Me quede sorprendida ¿Cómo se había enterado? ¡Claro! Mike era hermano de Paul.
-¿Te refieres a eso? ya ni me acordaba-se notaba mi inquietud por el tema, pero trate de ser lo más natural posible.
-Pues a Paul si lo dejaste marcado y no creo que se le olvide tan rápido ¿en qué pensabas?
-Tranquila Mariel, solo me defendí.
-¿Cómo? ¿Te hizo algo? ¿Estás bien?-me pregunto ahora confundida.
- Mmm… algo así Mariel-dije tratando de explicar la situación.
-Explícate que no te entiendo.
-Bueno veras yo iba muy contenta ya sabes a tomar el autobús y cuando de repente me topé con un chico y el hizo que cayera, era él, es un tonto. Me levante, él me pidió disculpas pero después fue muy grosero, enserio Mariel-la mire de la manera más inocente posible.
-Pues a mí me lo contó Mike y fue muy diferente-cruzo los brazos.
-¡Ah!  ¿Con que le crees más a Mike que a mí, tu amiga? -me hice la ofendida.
-Claro que no tonta, pero no sé,  sea lo que haya hecho no creo que se mereciera un golpe como el que le diste.
-Por supuesto que se lo merecía Mariel, de mí nadie se burla mucho menos este.
-Ten cuidado Brit, considera las consecuencias de tus actos, que tal si él te lo hubiera regresado, me refiero al golpe.  Aunque no lo creo él es todo un caballero-Creo que Mariel  tenía razón, a veces actuaba inconscientemente.
-Ni tanto, las apariencias engañan Mariel y ese chico puede ser el peor hombre de la tierra.
- Exageras, pero en fin… ten más cuidado.
-Lo sé, ya pensare con la cabeza fría a la próxima.
-Aun así creo que le debes una disculpa, pobre Paul, sí que tenía tremendo golpe-se le salió una pequeña risa.
-¿Una disculpa? me mato primero. Por supuesto que no lo haré Mariel, es él quien tiene que hacerlo no yo.
-Más bien creo que ambos se deben disculpas, aunque tú no tienes daño físico-me miro de arriba abajo.
-El daño emocional es peor-me hice la víctima-mira olvidemos esto, yo te prometo Mariel que eso no se volverá a repetir ¿sí?-le sonreí.
-Claro que no volverá a pasar, si Paul te vuelve a ver en peligro toma venganza, anda vamos a clases si no se nos hará tarde-dijo entre risas.
-Que ni se atreva que le va peor-le dije alzando mi puño.
-Enserio, a veces me sorprendes Brit- abrió grande sus ojos.


 Como respuesta solo me encogí de hombros y le abrace. Al parecer era asunto olvidado y eso era lo que quería,  igual y el día me hacía olvidar todo lo ocurrido aquel fin de semana.


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 Paso cierto tiempo de aquella platica un tanto intensa con Mariel, esta demás decir que ese mismo día me puso al corriente de todo lo ocurrido en su cita con Mike.
 La chica estaba extasiada, ilusionada y porque no decirlo, enamorada. No podía creer que con tan solo un día fuera capaz de confirmar aquello.  Lo que hay que tener en consideración es que una persona puede que te guste pero ¿Existirá el amor a  primera vista? Tal vez sí.


 Sea como haya sido, la mayoría de los días posteriores no paraba de contarme  lo de su amor creciente por el chico. Por lo que ella me contaba, lo maravilloso y lindo que Mike era con ella, no podía creer que Paul siendo su hermano fuera tan distinto a Mike. Bueno… conmigo había sido bastante grosero, ya que Mariel perjuraba que él también era un caballero.
 Por cierto desde mi incidente aquel con Paul no había vuelto a toparme con él y eso lo agradecía de manera infinita.


Un  día, el último del mes de abril para ser exactos, Mariel se comunicó conmigo por la mañana antes de clase. Aquello me extraño en gran manera y más al escucharle decir que desea hablar conmigo de inmediato apenas llegara al colegio, fue por ello que me apure en llegar al mismo un tanto preocupada por el tono de voz de Mariel en aquella llamada telefónica. A penas llegue pude ver lo desesperada y triste que se encontraba. Relacione su estado de ánimo a lo que un día anterior había acontecido una cita con Mike.  Así con estos antecedentes, me acerque para saber qué era lo ocurrido. Ella se percató de mi llegada y sonrió amargamente



-Hola Brit, ¿cómo estás?- No necesitaba ser demasiado observativa para notar el estado deprimente de Mariel.
-Bien Mariel gracias ¿y tú?  ¿Cómo estás?- escuche  como ella soltaba un bufido de pura frustración.
-Hay Brit, pensé que ahora si me pediría que fuera su novia, pero no. No sé que le pasa, no entiendo, tal vez solo me ve como una amiga y yo aquí como tonta ilusionándome-Mariel comenzó a llorar algo que de verdad me partió el corazón.
-Mariel… no te pongas así mira que…-fui interrumpida de manera brusca por ella.
-¿Y cómo quieres que este? dime-dijo entre sollozos nuevamente.
-Bueno, sé que estas decepcionada pero piensa, tal vez no quiere apresurar las cosa para no arruinarlo. Sabes bien que los chicos piensan muy distinto a nosotras-lo dije todo  aquello para tranquilizarla.


Pero había cierta duda también en mí respecto a ese tema. ¿Qué mierdas piensan los chicos en este tipo de situaciones? Es una pregunta que no sé cómo contestar y que tal vez nunca sepa la respuesta.


-Yo le quiero  pero para como el actúa pareciera que no.
-Dejemos que el tiempo lo diga todo-la tome del hombro no sabiendo que más decir en realidad.
-Tal vez tengas razón, por lo tanto no quiero verlo, al menos no por un buen tiempo, creo que ya sonó la campana es hora de ir a clases.-Me lanzo una sonrisa, la mejor que pudo y se la correspondí.


  Los hombres además de ser  unos completos idiotas  también podían ser todo un lio.



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La semana termino  y hoy siendo  domingo tenía la costumbre de levantarme más tarde, creo que toda persona normal hacia eso, pero ese domingo sería distinto debido a la modificación de planes sin previo aviso.

Mientras me encontraba en mi quinto sueño, escuche un ruido molesto que no cesaba. A los  pocos minutos supe que ninguno de mis padres se dignaría a contestar o  también estaba la posibilidad de que ellos no estuviesen  en casa.
Con un esfuerzo colosal me acerque hasta  donde se encontraba el aparato telefónico levantándolo apenas  en el acto y un tanto adormilada conteste.


-¿Hola?
-¡Brit! hasta que contestas-escuche la voz de Mariel.
-¿Te has dado cuenta de la hora que es?-pregunte algo molesta-me has levantado, espero sea algo importante.
-De verdad lo siento Brit pero quiero que me hagas un gran favor, di que sí.
-No sé de qué se trate, así que no sé qué decir.
-Solo di que si-me dijo  con un tono suplicante.
-¿Qué tal si quieres hacerme algo malo?-dije con toda la intensión de fastidiarla.
-No seas tonta, no te pediría yo nada malo. Aunque… Pensándolo bien...
-Ya dime lo que querías ¿no?- al final quien termino cansada de la llamada fui yo.
-Iré al grano-Soltó una risita.
-Pues te estas tardando-le dije irónicamente.
-Calla y escucha.
-Todavía que me pides favores te atreves a callarme.-dije indignada.
-¡Mierda! ¿Puedes solo escuchar?-solté una carcajada, realmente me había divertido.
-Está bien escucho.
-Lo que quería decirte es que mí mama ira a visitar a una de sus amigas, creo que es con la que más me aburro.
-¿Y eso a mí qué?
- Te importa porque le he preguntado a mi mama  si tu  podías venir conmigo y  accedió, tienes que estar lista en  una hora nosotras pasaremos por ti.
-¿Que no era un favor? más bien lo veo como una orden-le conteste.
-Es un favor, anda ¿sí?
- ¿Tengo otra opción?
-No, así que en 1 hora paso por ti-casi pude imaginarme su sonrisa traviesa.
-Entonces ya no me hagas perder más el tiempo, aún tengo que arreglarme así que adiós-dije apresuradamente.
-Nos vemos.



Colgué y salí corriendo para ducharme. Todo fue de manera rápida con la intensión de que no se me hiciera ni un minuto  tarde. A penas me ajusto el tiempo para terminar de arreglarme antes de que ellas llegaran.  Salude a Dalila quien era  la mama de Mariel y  por supuesto a Mariel.
Antes de abandonar mi casa, deje una nota a mis padres explicando donde estaría. ¿Dónde estaban ellos?  No lo sé, ya era tan normal su ausencia.



 En fin, nos dirigimos a dichosa casa de la amiga de la Sra. Blake, Mariel y yo platicamos durante el trayecto para hacerlo más ameno y solo fuimos interrumpidas al llegar a aquel lugar tan… hogareño.
La señora Blake se dispuso a tocar el timbre mientras Mariel y una servidora esperábamos impacientes.

Las cosas siempre parecen ir bien hasta que ves aquellos pequeños detalles que te confunden y sacan de orbita, por ejemplo al centrar mi vista a la casa aledaña  a donde nosotras estábamos. ¿Qué era? Pues eran dos jóvenes bien conocidos por ambas. Mike y su hermano Paul.









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