sábado, 31 de enero de 2015

Capítulo 53.

El día por fin había llegado. Keane paso por mí  a las 10 de la mañana y  después de media hora de lloriqueos, promesas y unos cuantos “te quiero” me despedí finalmente de Mariel para poder  salí de aquel edificio; Aquel que de buenas a primeras era feo pero que ahora lo extrañaría por lo mismo.

Cogimos un taxi  y  Keane me ayudo a subir la maleta para después ambos ingresar a la parte trasera del vehículo de 4 ruedas.
 Mientras el auto recorría las frías calles de Londres, yo aproveche el tiempo para dar un último vistazo. No repare en el tiempo que tardamos en llegar al aeropuerto hasta que el auto paro e indico la llegada al susodicho lugar.
Ahora era yo quien ayudaba a Keane a cargar mis maletas y un de él,  de quien por cierto eran, llevaba muchas más que yo.


-Mira Brittany, iré a realizar unos papeleos. Espérame aquí no tardo.-asentí

Mire el gran reloj que adornaba una de las paredes del gran aeropuerto y me percate que no era tan temprano como pensaba, aun así decidí que lo mejor era sentarme a esperar a Keane. No pasaron ni 5 minutos cuando vi que Keane venia corriendo hacia mí.

-Vamos Brit, ya es tarde  y aún tenemos que registrar las maletas.-Keane tomo mi mano y juntos empezamos a caminar. A cada paso que daba sentía que la adrenalina recorrer mi cuerpo y no me gustaba esa sensación por lo que me detuve.- ¿Que pasa Brit? –Me miro y parecía un poco preocupado- ¿A caso tienes miedo?-sonrió tiernamente- No debes preocuparte, no pasara nada.-el chico acaricio mi mejilla y  sujeto mi mano pero esta vez me resistí.
-No es eso Keane. Es que no puedo…
-¿A qué te refieres? -dijo evidentemente confundido. Respire profundo.
-Keane no puedo. No debo irme.-Articule en un hilillo de voz.
-¿Por qué dices esto? Tengo tu boleto-saco de su bolsillo los tickets- No eres la que no puedes hacerme esto. ¡No!-el chico estaba de nervios y eso no me ayudaba.
-Lo que sucede es que imagino mi vida en un futuro y no es París. Lo lamento-unas lagrimillas comenzaron a recorrer mi rostro.
-Y yo no me imagino sin ti-soltó una maleta que tenía colgada al hombro izquierdo-¡Joder Gray!
-Perdóname. Por favor, perdóname.-le vi quedarse en silencio unos minutos antes de siquiera volver a verme a los ojos.
-Supongo que no puedo obligarte  a irte conmigo ¿Verdad?-negué- ¿Y ahora?
-No sé en qué estaba pensando, creí que podía hacerlo y mira nada más lo que te he hecho perder… -Me interrumpió.
-Nada, no tienes que decir nada.-escuchamos la voz de una mujer que anunciaba la salida de los vuelos – Yo…
-Entiendo-asentí rápidamente- Es hora de que te vayas. Te quiero Keane-toque su rostro el cual desvió al apenas sentir el contacto de mis manos.
-Antes de irme me gustaría darte algo.-vi cómo se inclinaba a tomar una de sus maletas y de ella tomaba algo.-Se suponía que sería  una sorpresa que te daría en algún momento, en París- rodo los ojos- Pero ya no se podrá, así que…-me puso una pequeña caja en mi mano.
-¿Qué? No debiste-le reprendí antes de abrirlo.
-Deja de quejarte y ábrelo-sonrió- Hace  juego con ese collar tan bonito que tienes en tu cuello. Lo mande hacer para ti-aquel presente era un anillo réplica del collar que Stuart me había regalado.
-Es hermoso Keane. Me apena tanto esta situación.
-Yo no. Fuiste sincera y prefiero mil veces esto que haberte visto viviendo de manera infeliz en Paris.-suspiro profundamente-te daré mi dirección para si algún día gustas ir a la ciudad y visitarme ¿te parece?
-Estoy de acuerdo-me entrego un papelillo con sus datos.
-Bien… te deseo lo mejor a donde quiera que vayas y en lo que hagas, también puedes escribirme si deseas y si no te molesta te escribiré.
-Estaré esperando tus cartas-me acerque a él- Gracias por todo
-Soy yo el que debería agradecerte, fue grato encontrarme contigo y no cambiaría todo lo que vivimos.
-Yo tampoco.-me lance a abrazarlo.
-Entonces… este es un adiós-Soltó un bufido-  Te amo Brittany y quiero que lo recuerdes siempre-Me dio un delicado y tierno beso que duro unos minutos.
-También te amo. Cuídate mucho por favor.-asintió.


Con aquello el chico tomo sus maletas en mano y tras un leve movimiento de manos, el chico desapareció de mi vista.
Sin demorarme mucho, decidí que lo mejor era volver a casa y fue por ello que pedí un taxi para poder regresar al departamento.
Alrededor de unos 30 minutos, el taxi se sitio frente  al edificio departamental y literalmente, corrí hasta el que minutos atrás había estado viviendo. Utilice la copia que por suerte conserve  y abrí  la puerta con el deseo de no encontrar a nadie para no dar explicación pero no, en el lugar estaba Mariel en el sillón y Rommy le hacía compañía.
Tratando de  no hacer ruido, cerré la puerta  pero de nuevo me equivoque, el sonido fue tan escandaloso que capture la atención de ambas chicas.


-¡¿Brittany?!-pregunto Mariel sorprendida.
-Hola-sonreí.
-Pero ¿Qué haces aquí? ¿Qué no deberías estar ya en Paris?
-Pues… siempre no.-Mariel sonrió y corrió a abrazarme.


Realmente en el momento me pregunte por qué había siquiera pensado en dejar aquella gran parte de mi vida y llegue a la conclusión de que había perdido la cordura.
Tras unos minutos de asimilar mi nueva decisión y de contar a Mariel lo ocurrido con Keane, pude sentarme tranquilamente mientras ambas chicas me sonreían de oreja  a oreja.

-Me alegro que te hayas quedado-sonreí- ¿Pero que fue l que te hizo quedarte definitivamente?-pregunto Rommy- Lo digo porque te veías muy decidida a irte y de pronto te veo aquí…
-Porque las extrañaría. Mi vida en París o en cualquier parte del  mundo no sería igual sin ustedes-Respondí.
-Casi te creería sino te conociera realmente-dijo Mariel mientras reía sin razón aparente.-Pero creo que quien realmente te lo impidió fue Paul.
-¿Paul?-Rommy giro a verme confundida- ¿Quién es Paul?
-Claro que no fue por él. No seas ridícula Mariel-ignore a Rommy y mostré un poco de enfado por lo que dijo Mariel.
-Sabes que es cierto. Mira… hasta te has molestado. Y contestando a tu pregunta Rommy, es uno de los chicos que conociste hace tiempo ¿Recuerdas aquel que tiene ciertos rasgos femeninos y hasta  cara de bebe?-Mariel miro a Rommy quien trataba de recordar, o al menos eso parecía.
-Pues… no realmente-soltó una risita.
-Cuando vengas te lo mostrare-dijo Mariel para molestarme aún más.
-Déjalo ya, por favor Mariel. Ya te he dicho que fue por ustedes, mis amigas.
-Júralo-la chica me miro retadoramente.
-No tengo porque jurar nada-vi que ambas chicas se miraban de manera cómplice- Además, no deberías de juzgarme, lo importante es que estoy aquí ¿no?
-Claro que sí, solamente que es lógico porque te quedaste. Es una lástima que se te complique eso de aceptar las cosas-tomo un poco de su taza de té- Se me ha ocurrido algo ¿Qué te parece si vamos a Liverpool para celebrar tu estancia aquí?
-Me suena bastante bien pero… no tengo dinero-comente.
-¿Y por qué no consiguen que alguien las lleve?
-Tú también vendrías con nosotros Rommy-contesto Mariel.
-¿Yo?  Pero yo no conozco a nadie y…
-Pues sirve que así conoces a los chicos y a Paul, el enamorado de Brit…-Rommy sonrió.
-Entonces permítanme conseguir quien pueda llevarnos. Tengo un amigo que tal vez podría convencer.
-¿De verdad?-grito Mariel emocionada- ¿Es tu amigo o tu novio?
-¡Mariel!...-reprendí a la chica.
-Es mi amigo-sonrió- ¿Que dicen?
-Todo está bien pero ¿Y sus trabajos?
-La Sra. Bennett no tiene reparo en ello. Solo le diré que visitare a mis padres y no tendré problema.
-Brian saldrá de viaje así que cerrara el negocio.
-Entonces si no hay ningún otro impedimento ¿Por qué estamos aún aquí?



Una nueva aventura siempre estaba a la merced de las posibilidades y esta parecía una buena.
Una muy buena.



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Afortunadamente el amigo de Rommy accedió a llevarnos a Liverpool con la única condición de que pagáramos un poco de la gasolina que se necesitara durante el camino y nos pareció lo más justo y aceptable.
Mariel había simpatizado con aquel chico, cuyo nombre era John Hurley. Durante todo el trayecto no habían parado de platicar y reírse mutuamente, cosa que tanto a mí y a Rommy nos había extrañado bastante.
Debo admitir que el chico era bien parecido y con un profundo color miel en sus ojos que lo hacía un  buen mozo.

Mucho había ayudado el poco tráfico que había por las calles y a ello le debíamos nuestra llegada a Liverpool sin tanta demora y eso me alegraba bastante. Cuando visualice la entrada de la ciudad no pude evitar sonreír  y al parecer no era la única, ya que Rommy, quien estaba a mi costado, miraba anonadada la ciudad por la ventanilla del auto.
Por acuerdo mutuo, al arribar a la ciudad por completo, nos quedaríamos en mi casa, todo con el objeto de pasar tiempo juntas a nuestra llegada.

No tengo palabras para describir la reacción de mis padres verme frente a la puerta de la casa, ya que para, mi madre se abalanzo sobre mí y llenándome de fastidios besos la cara pero que en el momento me supieron a gloria.


-Creo que llamare a mi madre para decirle que estoy aquí ¿Me prestas tu teléfono?-asentí.
-Es un lugar muy bonito. Jamás había visitado Liverpool.-Rommy dejo su pequeña maleta reposar en mi cama.
-Te gustara, yo sé lo que te digo.- justo en el momento Mariel regresaba a mi habitación con una sonrisa.
-¿Están listas para salir esta noche?
-¿Ahora? ¿No deberíamos descansar?
-¿Bromeas?-mire a Rommy quien parecía sorprendida- Aquí tienes que salir desde el primer día en que llegar. Además, cuando estemos en el Pub, se te olvidara el cansancio.
-Si ustedes dicen…
-Pues yo usare esto-Mariel saco de su maleta una mini falda  bastante coqueta.- ¿Qué les parece?
- Que deberías ejercitar más las piernas, están demasiado flácidas-Dijo Rommy mientras me miraba y soltábamos una carcajada.
-Se te vera bien  Mariel. Aunque  jamás pensé que tú te atreverías a usar algo como eso.
-Déjame decirte que no solo lo usare yo sino también ustedes.
-¿Qué dices?-pregunto Rommy.
 - Que les he comprado  una a cada quien-Mariel nos entregó a Rommy una prenda similar a la suya- Pueden usarlo hoy si lo desean.
-Esto jamás… no quiero ponerme algo que solo he visto que usan personas  con no muy buena reputación.
-¡Oh vamos! ¿Ahora resulta que son una puritanas? Me dan asco- Mariel rodo los ojos.
-Bueno es que…nosotras no…
-Como quieran.  Yo pienso que la ropa no te hace puta, una falda no les quitara la dignidad que tienen.



Rommy y yo nos miramos tratando de asimilar lo que la chica acababa de decirnos y en cierta parte tenía razón.
Mariel casi siempre tenía la razón…


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Llegamos a un pub bastante bueno y donde una banda tocaba y debía reconocer que lo hacía bien. La música sonaba  con mucha fuerza a cada que nos acercamos a la barra, donde por cierto  pedimos unas bebidas para después acércanos un poco al escenario y así, poder ver más de cercas a la agrupación.

Creo que como dato extra, debo mencionar que muchos de los jóvenes  masculinos no paraban de vernos. ¿Por qué os miraban?  Simple, las tres teníamos las faldas más cortas del recinto y seguro aquello era el centro de atención, lo malo fue cuando recordé haber destrozado a Dorothy, la novia de Paul, por vestir de esa misma manera y ahora era yo quien lo hacía.

AL estar cercas del escenario, pude notar que aparte de robar la atención de público, también lo logramos con los integrantes del grupo en turno quien no devana de vernos. Para evitar cualquier cosa, fingí no prestarles atención personal y me centre únicamente en su música, que era la verdadera razón de que estuviese esa  noche allí y no era la única que se sentía incomoda por el interés obsesivo hacia nuestra persona, también lo estaba Rommy pero quien realmente me haya sorprendido era Mariel, quien sonreía y hasta coqueteaba con el guitarrista del grupo y claro, a este no le pasaba desapercibido.

-¿Qué haces Mariel?
-Nada-giro a verme.- Él chico es agradable, solo eso.
-¿Y si nos alejamos un poco? Es demasiado sofocante aquí…
-Claro que si Rommy, vamos Mariel-tome a la chica de la mano y la jale alejándonos  considerablemente de ese lugar.

Entre empujones y  gritos de la audiencia que pedía otra canción, logramos  apartarnos y salir de aquel gran tumulto sin siquiera imaginar con quien nos encontraríamos en ese mismo establecimiento, para nuestra fortuna o mala suerte.


-Creo que el alcohol me está cayendo mal-George  se  paró frente a nosotras y era evidente que el chico estaba ebrio.- Esa chica se parece tanto a Brittany-vi como Paul reía por las ocurrencia de Harrison.
-Soy yo, tonto-le di una pequeña bofetada a modo de broma.
-Yo también llegue a creer que era una alucinación…-dijo John.
-¡Hola Brit! ¿Qué hay Mariel? ¿Qué hace por acá? –pregunto Paul.
-Sabemos que se alegran mucho de vernos Macca.-Mariel sonrió- Quiero presentarle a alguien que ya conocían pero que pueden volver a conocer-Mariel empujo un poco a Rommy quien parecía un tanto intimidada- Chicos ella es Rommy, Rommy, él es Paul- Rommy giro a verme y sentí que los colores subían a mi mejilla, la chica sonrió y extendió la mano.
-Un gusto Paul.
-El gusto es mío- tomo la mano de la chica e hizo lo que tanto odiaba, besar su mano.
-¿Y no me la vas a presentar a mí?-pregunto John- A mi también me gusta conocer gente…
-Mira él es John, Rommy-la chica se limitó a asentir- Y este chico que está aquí es George.
-¡H—hola!-ambos estrecharon la mano y pude notar que Rommy desviaba la mirada del chico.
-¿Eres la chica que trabaja con Brian?-Rommy asintió- Un gusto… ¿Por qué no nos sentamos para estar más cómodo?
-Si George, seguro quieres comer lo que ponen en las mesitas como tentempié-Mariel sonrió y caminamos justo a una mesa que para nuestra suerte estaba vacía.
-¿Y bien? No esperábamos verlas aquí.
-Bueno Paulie, estamos aquí más que nada para agradecer al cielo que Brit recapacitara y siempre no se fuera a Paris junto con Keane. Ese es un buen motivo para venir aquí.- tras lo dicho por Mariel, sentí la mirada asesina de John quien en ese momento estaba de todo, menos feliz.
-Gracias Mariel ¿podrías tener más delicadeza para la próxima?
-¿Cómo que te irías a París? ¡Mierda Gray! ¿Con ese imbécil? – John me tomo fuerte del brazo casi obligándome a levantarme del lugar en el que había permanecido sentada pocos segundos atrás.  Su enojo fue en aumento cuando al parecer noto la forma en que vestía y de la cual no se había  tenido cuidado.- ¡Joder! ¿Qué  mierda llevas encima?... pareces una puta.
-Tranquilízate Lennon, no la ofendas.
-¡No te metas!
-Mariel tiene razón, John. No hay porque exaltarnos.
-¿Pero te has fijado como jodidos viene vestida?-Paul me dedico unos segundos de su atención- Mejor dicho, ni siquiera viene vestida.
-¡Cállate John!  ¡Ya basta! Al menos podrías tratar de respetarme y lo que es más Winston, yo no tengo porque darte explicaciones de que  es lo que me pongo y dejo de ponerme.


Los ojos de Lennon no mostraban un convencimiento total de lo que le decía y por lo mismo se apartó de mi más que molesto e indignado.



-Le hagas caso Brit. Te ves genial ¿No es así Rommy?
-Claro, luces bien. Pero lo que no entiendo es porque se pone así ¿Fue tu novio?
-No, por supuesto que no. Cree que tiene derechos sobre mí porque…-mire que tanto George y Paul me miraban- Ciertas cosas que pasaron...-desvié la mirada.
-Bien… ¿Por qué no vamos por una bebidas y animamos el día?-todos asintieron- ¿Me acompañan  George y Rommy?-Mariel me sonrió con complicidad.
-¡Sí!-se apresuró a decir George, causando que todos ahí nos sorprendiéramos de su efusividad.



Una batalla interna se realizaba en mis adentros. ¿Por qué?  Bueno, sabía que Mariel había invitado a aquel par para dejarme a solas con Paul pero también sabía que se los llevaba para que se fueran conociendo.
Era un arma de doble filo que no me hacía sentir muy cómoda, mucho menos.



-¿Así que te ibas a Paris?-Paul me miro con curiosidad. Asentí- ¿Por cuánto tiempo?
-Me iría a vivir ahí, Paul.
-¿De verdad?-vi su cara de asombro- Lo bueno es que no te fuiste.
-¿Crees que fue bueno?
-Si… -sonrió- Te extrañaría… todos te extrañaríamos.
-Claro, todos.-fingí una mueca.


El chico estaba a punto de decirme algo y lo supe por que pude ver como se movían sus labios pero me fue imposible escucharle ya que una chica gritaba su nombre de manera desenfrenada y muy entusiasta. Era bastante irritable.



-¡¡Paulie!!-
-¡Mierda!- Paul parecía irritado.
-¿Que sucede? ¿Quién es ella?-pregunte. Al tenerla un poco cercas pude saber lo resbalosa que era, una típica chica rubia.
-Brittany, por favor-tomo mis manos- Te agradecería mucho si me permites-bajo la mirada. Justo en eso la chica llego sentándose encima de él.
-¿Por qué no me has saludado?... No sabes cuánto te he recordado últimamente, en especial  después de lo sucedido-La chica acomodaba su vestido corto, Paul aprovecho su distracción para verme.
-¿Podrías ayudarme?-susurro y yo acepte-Solo sígueme el juego ¿Bien?-Asentí.
-¿Me estas escuchando Paul?
-SI, te he escuchado-dijo fastidiado.
-¿Por qué  no me contestas? ¿Acaso tú no me has extrañado?
-Eres una buena amiga Carol, es imposible olvidarte-sonrió con ironía y la chica le correspondió. Desafortunadamente la chica noto mi presencia que por lo que vi, no le agradaba mucho.
-¿Tu quién eres?-pregunto la chica, Carol.
-Soy su una a…- Paul interfirió.
-Ella Brit. Brittany, ella es Carol. Carol, ella es Brittany, mi novia.-con los ojos entre abierto iré a Paul quien me sonreía a mas no poder mientras yo me limitaba a no parecer una boba frente a la chica aquella.
-¿Tú novia? ¿Bromeas? ¿Qué hay de Dot?-no obtuvo respuesta del chico- ¿Y desde cuando comenzaron su relación?-la chica me miro- Antes o después de que te acostaras conmigo.- Carol sabía lo que hacía y claro, si fuera la novia de Paul me incomodaría pero no, aunque si me incomodaba.
-Es algo que no es de tu incumbencia y a ella no le importa-Le espeto Paul.
-Pues no parece. ¿Verdad que te importa?-me miro desafiante-  Paul folla muy bien... pero eso tu ya deberías saberlo ¿No?
-Eh….-mire a Paul.
-Deja eso Carol. No causa ninguna broma.
-Pues es que esto parece una vil broma de mal gusto. Si n quieres que este aquí, solo dilo, no tienes que poner excusas por demás ridículas.
-No tengo razones para decirte excusas y menos para mentirte. Deberías olvidar lo que paso- Sabia que Paul no era un santo pero definitivamente  no me imaginaba que fuera tan mujeriego, tal y como se estaba mostrando.
-Ya lo sé James.-de nuevo capture la atención de la chica- Entonces ¿Por qué no la besas? Demuéstrenle al mundo entero el amor mutuo que se tienen-dijo riendo.
-No tenemos porque demostrarle nada a nadie- era la primera vez que hablaba.- Si no quieres créele es tu problema.
-Vaya, creí que no podías hablar. Iré con Dorothy y…
-Ella no querrá tus explicaciones Carol. Y si eso es lo que quieres…-

Sentí las manos de Paul quien me sonreía con ternura mientras yo me tensaba un poco. ¿Qué iba hacer? Su mirada se posó en mis ojos para después mirar mis labios los que temblaban un poco por la cercanía que había tomado el chico para conmigo. Con algo de lentitud. Sentí su respiración en mi boca y ras acariciar mi mejilla,  pude experimentar la sensación tener sus labios junto a los míos.

¡Me besaba!
El chico me estaba besando y no podía creerlo. Al principio fue algo frio y monótono pero con el paso de las milésimas de segundo percibí  como él se relajaba y tomaba aquel beso con una pizca de  dulzura que encerraba  algún sentimiento.
Justo en eso, tomo mi cintura con delicadeza y me pego más a su cuerpo mientras sus manos  tomaban mi cuello.
Alrededor de 3 minutos  pasaron antes de que él se alejara de mí y me mirara algo conmocionado


- ¡Vaya!..... Quiero decir-paso su dedo de en medio para rascar su frente- Al parecer ya se ha ido, pensé que jamás lo haría.
-Sí, yo también lo creí- yo continuaba en un estado de shock. Aquel momento que tanto había anhelado en mis sueños más profundos había ocurrido. Seguro podía morir en paz.
-Lamento lo de hace un momento, no debí hacerlo.
-No te preocupes  Paul, para eso estamos los amigos- Ni yo sabía qué diablos hacía.
- Bien…T-tengo que…. irme-hizo una seña con su mano izquierda- Muchas gracias por… todo-asentí- ¿N-nos vemos  mañana? Porqué aun estará aquí ¿Verdad?
-Eso creo.
-Entonces… nos vemos Brittany-  camino un par de pasos hacia la salida del recinto pero después se regresó por su chaqueta que había dejado en su anterior asiento. Me dedico una media sonrisa y tras un casi imperceptible beso en la mejilla, salió corriendo del lugar.




¡Qué bueno había sido no haber viajado a Paris!






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Espero lo disfruten.

Les deseo un hermoso fin de semana :D





1 comentario:

  1. ¡Al fin estoy aqui!
    Tengo frio pero igual estoy feliz de haber leido todo UuU
    Britanny esta en la friend-zone :C
    No se que comentar e.e ¡Tengo frio! DDx ¿ya habia escrito eso? e.e ah si,bueno... uhm...
    esperare el proximo capitulo :c y... tendre un comentario mas largo,eso lo juro DDx

    ¿Te gusta mi foto de perfil? ¿Te gusta? D:<

    Sigo pensando que Britanny se le regala a cada novio que tiene UnU... ¿Por que odian a Rita? :'v nunca se ha comprobado que se haya acostado con todos esos tipos... capaz y ella es virgen. ¡CHAN CHAN CHAAAAAN!
    nah a quien engaño... a no ser 7u7
    Ok ignora mi comentario corto,pero igual necesitaba comentar.
    No te preocupes,regresare con un comentario mas largo.
    De antebrazo,gracias.
    Bai.

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