jueves, 25 de diciembre de 2014

Capítulo 44.

Fúnebre. Esa palabra describía con exactitud lo que era un Hospital. Personas gimiendo y gritando de dolor mientras, una que otra enfermera malhumorada y cansada atendía a los pacientes quienes no eran pacientes a la espera de la cura de sus  malestares.
El ambiente en vez de mejorar el ánimo terminaba por derrumbarlo y no soportaba el olor a cloro excesivo en un espacio encerrado como lo era el lugar en donde me encontraba.


-¿Qué es lo que tengo?-dije entre un quejido al intentar levantarme.
-Bueno, no es tan grave...-dijo el doctor con una sonrisa tranquilizadora- Aunque pudo ser peor.  Solo fueron unos cuantos golpes debido a la caída y alcanzo a lastimar un poco el brazo, fue muy leve.
-¿Cuándo podrá salir de aquí?-pregunto mi padre, quien no sabía cómo había llegado hasta el lugar.
-En este mismo instante si ustedes así lo desea. Solo necesitaría que llenen unos papeles de rutina y podrán ir a casa.
-Me alegro bastante- Mi madre se acercó y toco mi cabeza suavemente.
-Más yo al no tener que quedarme en este horrible lugar…- vi que mis padres me miraba de manera desaprobatoria. Agradecida debería estar que estaba viva tras que un carro me hubiese empujado, claro, mi culpa.
-Por cierto… el Sr. Griffin se ofreció a pagar los gastos.
-No, por supuesto que no. Como nos han contado las cosas, fue mi hija la impertinente. Agradezca de todas maneras al  buen  hombre y también ofrézcale una disculpa de nuestra parte por tanta molesta.-dijo mi padre.
-Está bien, entonces, me retiro y tu Brittany-me miro le doctor- Procura tener más cuidado.
-Eso hare, gracias.
-Me alegro. Entonces ¿me acompañan?-mis padres asintieron y salieron tras el doctor.



Tome mi ropa y me vestí con ella a la espera de que mis padres terminaran con todos aquellos pendientes en el hospital y cuando lo hubieron hecho, nos dirigimos de regreso a casa.
El doctor había recomendado  guardar reposo y justo eso hacia al permanecer dentro de mi habitación por el resto del día. Recuerdo haber tomado unas píldoras para el dolor y seguro dormí por el resto del día.
No era tan grave, como había dicho el doctor, solo tenía que  mantenerme quieta e ir por revisiones por una férula que  conseguí en mi brazo izquierdo.

Ahora era lunes por la mañana, no sobrepasaban las 10 am y ahí estaba yo  a la espera  de que mi madre me informara  que le habían dicho en colegio por el accidente que había tenido y  de igual manera haría con la Sra. Mona.


-La directora espera que te recuperes pronto-dijo mi madre mientras dejaba un par de tostadas y jugo.
-¿Puedo pasar?-era mi padre quien apenas se asomaba en la puerta.
-Claro que si-dije en una risilla.
-¿Cómo te sientes mi pequeña hija?-dijo mi padre quien estaba  de buen humor a diferencia del día anterior.
-Pues esto-señale mi brazo- es muy incómodo pero  nada fuera de lo normal.
-¿Hay algo que te gustaría que hiciéramos por ti?
-Con el hecho de que me trajeran el desayuno a la cama me doy  por demás servida.- sonreí- muchas gracias.
-Solo no vuelvas a pegarnos un susto como este de nuevo Brittany-dijo esta vez mi madre.
-Lo lamento, no volverá a pasar algo semejante.
-Eso espero Brittany, tienes que ser más prudente- asentí- tomo aquí están tus medicamentos. Tómatelos.
-gracias de nuevo.


Mi madre me abandono junto con mi padre quien iba justo al trabajo. Por mi parte, me quede recostada en mi cama mientras devoraba mi desayuno y no  fue hasta pocos minutos después que fui interrumpida abruptamente por mi madre.

-Cariño, Mike está aquí ¿Quieres que lo haga pasar o le digo que venga en otro momento?
-¿Mike?-pregunte confundida-¿El vecino?-asintió.
-Sí, el hermano del chico ese que tanto te…
- Ya entendí mama- dije algo picada- Hazlo pasar mamá, por favor.
-Está bien… dejare la puerta abierta para que él pueda pasar-asentí. No pasaron ni diez segundo cuando vi a Mike quien entraba a la habitación con una sonrisa.
-Hola ¿Cómo estás?-parecía un tanto apenado y  preocupado a la vez.
-Hola Mike, estoy bien o al menos eso dicen, júzgalo tú mismo- sonreí y le vi que el chico me imitaba y se acercaba un poco más a donde yo estaba.
-Eso me alera, ayer supe del percance que habías tenido y me preocupe, nos preocupamos-hizo una ligera pausa- Pero vimos inapropiado venir inmediatamente, tu sabes, necesitabas descansar y todo eso. No queríamos incomodar
-¿Por qué hablas en plural?- sonríe forzadamente- Solo te veo a ti… y más que incomodarme me hubiera encantado verte por aquí, pero ven.  Si quiere tomar asiento, hay una silla por ahí.
-Así estoy bien. Te he traído un pequeño presente- vi que  me extendía una caja y era más ni me nos que chocolates.- Traje esto porque se no sabía que traerte y porque si hablamos de féminas, a ellas les encanta el chocolate.
- Pues a mí no-vi su cara de preocupación- Es broma-reí- Muchas gracias Mike, es un lindo detalle de la primera persona que viene a verme.
-Seguro no han podido venir…
-Supongo.
-Bueno, si te refieres a los chicos. -Vi como tomaba su nuca con algo de nerviosismo- Han estado ocupados con cosas de la banda… Paul lo ha estado.
-Eso de cierta manera es bueno- justo en el momento escuche unos toquidos ligero pero insistentes en la puerta de mi habitación.- ¿Quién?
-Soy yo boba- escuche la voz de Marie y tras de ello la vi asomar su cabeza por un pequeño espacio que ella misma había hecho entre la puerta.- ¿Puedo pasar o estas muy cansada?
-Pasa, no serias la única que está aquí, también está aquí Mike- Mike se  incorporó un poco  cuando Mariel entro por completo.
-Mariel-saludo el chico con una sonrisa.
-¡Hey Mike!



Bien, haciendo una pequeña pausa, la relación de ellos aun seguía siendo cordial, al parecer ambos habían superado ya completamente lo hechos del pasado e inclusive el pasado parecía algo lejano a la realidad.
Mariel se encontraba estable emocionalmente y sin pareja, mientras que Mike estaba ahora en una relación con Ashley Flint, una chica que conoció en el colegio al que ibas Mariel y yo, pero de un grado inferior, calculaba que unos dos años menor que Mariel.
No es porque Mariel fuera mi amiga pero sin lugar a dudas, ninguna chica podría asemejarse a ella, Mike había tenido mucha suerte pero está siempre termina rompiéndose.



-No esperaba verte por aquí-dijo Mariel finalmente sentándose al lado mío- Creí que estaría…-Mariel me miro y sonrió con ironía.
-Lo sé-rio Mike- Pero le he dicho a Brittany que...
-¿Podríamos hablar de otra cosa? Esto me aburre y ustedes deberías estar aquí para entretenerme.
-Bien. Pues yo solo venia de visita rápida y para que no fuera a tentar los chocolates- Mike soltó una carcajada- Tengo que ir a con mi papa a unos deberes, por cierto-me miró fijamente- Te ha mandado saludos y deseos de que tu recuperación sea pronta.
-Tu padre es excepciona.
-Te lo regalo entonces-Mariel y yo reímos- En fin, las dejos chicas, que tengan un buen día-se acercó a mí y beso mi mejilla y lo mismo hizo con Mariel.
-Un gusto-dije a modo de despidida definitiva.


Tras la partida de Mike, Mariel y yo nos quedamos completamente solas y el cotilleo, entre otras cosas, volvió amena mi distracción. Mariel sabía cómo  conseguir que sonriera y lo hacía bastante bien.

-Entonces…. Al entrar al bosque, caperucita sorprendió al lobo y se lo termino comiendo.
-¿De qué demonios estás hablando?-dije con una lágrima de risa en mis ojos.
-Esa es la verdadera historia-negué efusivamente- A veces es bueno cambiar, cambiar todo y no seguir los estándares que tanto nos marcan cosas como  ese absurdo cuento.
-¡vaya! Creo que estoy totalmente de acuerdo contigo.


Soltamos una carcajada que penas se nos hizo audible el llamado de mi puerta, por segunda ocasión. Sentí que mi estómago se revolvía de tan solo pensar quien podría ser el que estaba detrás de la puerta, odiaba ese sentimiento de incertidumbre, lo odiaba.


-¿Se puede?- vi la cabellera rubia de Cynthia quien parecía algo sonrojada y detrás de ella venia un John bastante incómodo.
-Claro que si- Pasen.


Debo decir que la conversación no tuvo nada de interesante, solo fueron preguntas de cortesía y una expresiva preocupación de parte de Cynthia hacia mí, realmente eso me sorprendía. Así que, relativamente fueron pocos los minutos en los que ellos permanecieron, fue Cynthia la que hablo mientras que John se limitaba a mirarme con el rabillo porque su vista la tenía enfocada en la ventana que tenía en la habitación y daba a la calle, justo a la casa de Paul.
Pero aun de la repentina y efímera visita de esos dos, Mariel y yo nos quedamos sola nuevamente y por poco tiempo ya que las visitas estaban a la orden de ese día, no sabía que yo podía llegar a preocupar a tanta gente.


-¡hola, Hola!-dijo casi en un grito el pequeño George quien tenía una sonrisa en cara y  no venía solo...
-¿Qué tal?-pregunto Mariel con una sonrisa de oreja a oreja. Brittany estaba angustiada por el brillo de su ausencia.
-¿Cómo estás?-pregunte a George quien ya estaba lo suficientemente cercas de mí.
-La pregunta sería para ti ¿No lo crees?... ¿Te encuentras bien?
-Pues-levante mi brazo- esto me estorba demasiado. Lamentablemente tendré que tenerlo por más tiempo.
-Lo bueno es que no paso algo más grave, por que como  lo han contado medio Liverpool… tuviste suerte-Mire al chico de  los ojos color hazel- Por cierto, hola.
-En eso estoy de acuerdo, al parecer Brit tiene más vidas que un gato-la chica sonrió- ¡mierda! Sabes… olvide mi regalo abajo en la sala y...-vi que miro a Paul y después me miro a mi- Y es de muy mala educación venir sin un presente.
-Eso es cierto-dijo George con una sonrisa pícara-  ¿Puedo acompañarte?
-Por supuesto...-asesine con la mirada a Mariel quien ni siquiera reparo en ello- Volvemos en unos minutos ¿Te importaría quedarte con ella mientras regreso?
-No, claro que no Mariel-contento Paul.


Ambos pillos salieron de la habitación con una sonrisa de autosuficiencia y de maldad pura. Suspire muy a mi pesar y con ganas de que pasara de todo, menos estar ahí a solas con Paul, ya que la incomodidad parecía ser el regalo de su visita.


-Bien-dije con la voz algo entrecortada- P… James-sonreí lo más natural que pude- Puedes sentarte si quieres o si tienes algo mejor que hacer, no te apures…
-Claro que no-sonrió- y gracias por la silla-la señalo- Creo que no creceré más y me duelen un poco las piernas.
-¿De verdad? ¿A qué se debe?
-He estado haciendo unas cosas y… traje esto-  saco de su espalda una media docena de rosas blancas, mis favoritas.
-No debiste-las acerque para olerlas un poco- Son hermosas, hermosas-sonreí-Muchas gracias, no pensé que tendrías ese detalle conmigo.
-¿Por qué no lo haría?-me miro intrigado- Somos amigos, o eso creo ya que últimamente has adoptado una actitud bastante rara- ¿Cómo podía negárselo si él tenía razón?
-Ya te he dicho imaginaciones tuyas, yo siego comportándome igual que siempre-hice una pausa lo suficientemente correcta-Son mis favoritas.
-Lo sé-le mire confundida- Aunque no lo creas presto atención a los detalles, tú me lo mencionaste en una de nuestras platicas...
-¿En verdad? No lo recuerdo-me sonroje- Muchas gracias, otra vez.
-Bueno, las traje con la intención de que adornaran tu habitación- vi que daba una vistazo a mi habitación- Y como una ofrenda de paz.
-¿Paz? Ya te dije que…-tomo mi mano.
-Brit…-vi que sus ojos se aclarecían con la poca luz que entraba de mi ventana- Extraño a esa chica que tanto me simpatiza, aquella que tanto me impresiona y aquella que tanto…-la puerta se abrió abruptamente y vi como Paul se separaba de mí, sentí como mis manos temblaban. ¡Putas interrupciones!
-¿Qué haces tú aquí?-pregunte
-Decidí volver, la otra visita fue una peste. Cynthia ni siquiera me dejo hablar…
-Fue porque tu no quisiste-mire algo molesta a John.
-¿Eso importa?- al parecer John haba ignorado completamente la presencia de Paul, quien solo se limitaba a vernos.- Lo importante es que ahora estamos tu y yo solos…-le indique con mi mirada que no era el mejor momento pero hizo caso omiso- Realmente me asustaste ¿En qué mierda estabas pensando?-esto último lo dijo más calmado y cercas de mí, sentado en mi cama y tan cercas que casi escuchaba su corazón latir.
-Creo que será mejor que me vaya…-John al escuchar la voz de Paul se giró a verle para después verme a mí.
-¡Macca!... No pensé que estuvieses aquí…
-Pues vine  por el mismo motivo que tú, a visitar a Brittany pero veo que debería dejarlos hablar a solas.
-¡claro que no!-dije en un grito- John es un estúpido e inconsciente-dije algo divertida pero para mí sorpresa Paul parecí bastante molesto.
-Así es-dijo John mientras me daba unos golpecitos en la pierna, claro que no solo fueron golpes. Ya que pude sentir como acariciaba mi pierna—Además de que Brittany debe aprovechar para vernos ya que pronto no estaremos aquí.
-¿Cómo que no estarán aquí? ¿A dónde irán?
-No pensaste que nos quedaríamos aquí para siempre o ¿sí?-le mire contrariada
-Iremos a Hamburgo-me miro Paul.
-Regresaremos al Top ten pero con mejor paga- John hizo una seña referente a la última palabra, cosa que me hizo reír.
-¿Y cuánto estarán allá? ¿Cuándo se van?
-Aun no lo sabemos Brittany, pero aprovecharemos ahora que George ya consiguió la mayoría de edad y legalmente podemos estar ahí.
-Llegaremos a lo alto de lo más alto-dijo John con un tono bastante ridículo-¿Por qué esa cara?-John me miro profundamente.
-Pues... porque no me hago a la sola idea de que volverán a irse. No de nuevo. Qué tal si… les ocurre lo mismo que-hice una pause y ellos entendieron- Se enamoraran de alguna alemana bonita y se quedaran allá.
-Eso es imposible-John rio a carcajadas-  Las alemanas son solo para pasar el rato… tu eres la definitiva cariño- John se levantó de la cama donde había permanecido por unos minutos.
-Sera mejor que nos vayamos John, Brit necesita descansar.
-Si… eso creo-John me lanzo una mirada inconfundible y que hizo que le apartara la vista de inmediato.
-Esperen… pero ni siquiera me han dicho cuando se van.
-¿Cuál es tu urgencia?- John me pregunto sarcásticamente.
-Porque… quiero pedirte un favor.
-¿De qué se trata?
-No seas curioso, solo por favor-mire  a Paul de manera suplicante- solo avísenme cuando se irán ¿sí?
-Lo hare-sonrió Paul antes de abrir la puerta- Nos vemos, un gusto verte. Después seguiremos hablando.
-Claro que sí, cuídense- John se acercó a mí y me robo un beso, casi cercas de la boca.



Lennon era profundamente molesto y lo necesitaba, los necesitaba en mi vida pero ahora los necesitaba para otro asunto.
¿Qué tan malo sería?
No hay nada malo que por bien no venga.



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Los chicos tuvieron una participación en la fiesta de un conocido, donde les pagarían, sería su última antes de partir de nuevo a Hamburgo, sin nada más llego la hora de partir


                                                              22 de junio de 1961.



Era demasiado temprano ese día para que un grupo de personas nos encontráramos en la estación de trenes en Liverpool pero era válido y necesario estarlo.
Había llegado la fecha de partida y ese el motivo de que estuviésemos ahí.
 No cabía duda de que sería una despedida dura, al menos para mí que ya estaba recuperada de mi accidente y el único accidente, si es que podría llamarse así, es que Cynthia y John habían terminado y ella había estado saliendo con un chico.
Aclarando aquello, ahí estábamos  Mariel, Dorothy y yo, además de los chicos pero ellos no contaban en realidad ya que ellos eran justo los que iban a partir. Abrace y me despedí de cada uno de los chicos, bueno excepto a uno…


-Prometieron que volverían pronto-comente.- Espero ahora si no tengan ningún problema.
-Eso es imposible, ya no hay ningún impedimento, ya George es mayor de edad-me contesto Paul con una sonrisa.
-Eso me alegra…-estaba a punto de  darle un abrazo cuando vi que Dorothy, quien había estado despidiendo al resto, regreso a donde Paul y se abalanzo, técnicamente, hacia él.
-Te extrañare- la chica seguía abrazándolo y vi que él le correspondía. Algo de amor sincero y puro pude ver en los ojos de ambos que se hablaban a susurros.
-Y sabes lo mucho que te amo Dot, lo hago y lo hare con todo mi amor- el chico le beso de manera melancólica y triste.


El corazón me dio una fuerte punzada, ese hombre estaba lejos de mi alcance, comprendí que no sería para mí, no ahora y lo más sabio sería dejarlo, olvidarlo, arrancarlo de mi ser. Fue por ello que me aleje lentamente de ellos, con el corazón roto otra vez,  me gire y me encontré con John quien estaba a un metro de mí. EL chico pareció entender que no estaba del todo bien y para congraciarse un poco,  exagero la escena y  corrió a abrazarme y me cargo, logrando darme un par de vueltas en el aire.


-¡joder! ¿Cuánto pesas?-le tire un golpe- Te ves demasiado flaca para lo que en realidad pesas-dijo John con una sonrisa.
-Eres un estúpido-pase una mano por su mejilla-¿me harías un favor?
-Sería algo rápido porque el tren no tarda en salir y…-le Volvi a golpear.
-Hablo de otra clase de favores-sonreí- toma-le entregue una carta y un paquete.- Entrégalo a la dirección que está ahí.
-¿Qué?-vi que miro con algo de atención antes de ponerse brevemente sus gafas y quíteselas al terminar de examinar lo que le había entregado- ¿Esta segura?
-¿Por qué no?...- hizo una mueca que casi no le conocía- vaya que aprendes rápido Johnny. Se lo das y también esto- bese su mejilla.
-¿Yo besarlo? Jamás. No soy un puñetero maricon.
-Vamos John, pensé que ya lo había hecho. Su cara se vio molesta y le di un empujón para que olvidara aquella mala broma.
-¿E iras con ellos Dorothy?-pregunto demasiado fuerte Mariel,  tanto que le prestamos todos atención. Aunque no fue Dot quien respondió
-Ella se quedara aquí, no cometeré el error de llevar a mi chica y se termine enamorando de... George-dijo en forma de risa Paul
-¡oye!-contesto ofendido el chico.

La voz de una mujer anunciaba la partida del tren en pocos minutos, la partida a una nueve y tal vez, emocionante aventura a la que ellos se embarcarían.
John se volvió  mi justo antes de subir al tren y se atrevió a darme un beso en  la boca y le correspondí.


-Te amo Brittany.
-Yo también te quiero John-el chico sonrió con algo de burla.- ¿Prometes entregarlo?
-La carta si… el beso puedes dárselo tú misma.
-¿Qué? ¿Qué dices?
-Ya  tengo que irme y luego sabrás porque lo digo….

Volvió a besarme y corrió hacia el tren al mismo tiempo que yo me alejaba.
Un hasta pronto que me sabía a un adiós amargo mientras me rondaban las palabras de John en la mente.
¿Qué era lo que me quiso decir?

No tenía idea.






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Un saludo y les dejo la cancion del capitulo.

1 comentario:

  1. ¡Estoy de vuelta! mira tu que escribes capitulos muy largos y como para ponerme al corriente estaba dificil,debo confesar que el comentar aqui me hace tener recuerdos de la anterior fic y... ¡Me lleno de nostalgia! Dx oh amor de mi vida... No comentare algo taaan largo porque de verdad quiero terminar mi capitulo hoy,me quita peso de encima jaja e.e
    John seria una linda pareja para Brit si no fuera porque Paul es mas nais y tiene un amor llamado Dorothy... Amo ese nombre,digo,el pez dorado de Elmo se llamaba asi... Oh bueno.
    De verdad extrañaba tus capitulos y su majestuosidad tan formal,escribes muy bien... Si tan solo pudiera escribir asi DDx ñaaa... bueno ire al grano :v me encanta la fic remasterizada y creeme que no me canso de decir que deberias ponerle un final alternativo :C ya sabes,primero el final normal y despues escribes una entrada extra e_e
    Deberias cambiarle el diseño al blog UnU No me gusta la transparencia :v ok olvidalo.
    ¡Feliz año nuevo! y ammm adiosin UuU



    PD:Sube pronto plox.

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