A diferencia de los días anteriores, hoy parecía ser un muy
bueno y con un clima estupendo para tener una partida de póker en mi patio
mientras Mariel y yo disfrutábamos de ese soleado día en Liverpool.
Debo de admitir, respecto al póker, que no era una muy buena
contrincante, sinceramente creo que no lo entendía y nunca le entendí.
-¡Te gane!-grito Mariel de manera victoriosa por tercera
ocasión.
-Pero… ¡maldita! ¿Cómo es que lo logras si pareces una
tonta?-le dije entre enojada y en broma.
-No me ofendas y la tonta por lo que parece eres tú. Mis
primos me enseñaron a jugar y bueno, he aquí el resultado.
-¿Alex?-asintió- Lo maldigo mil veces, creo que tendré que
ir con él a Blackpool para que también me enseñe.- comencé a repartir las cartas de nuevo, iniciando un nuevo juego.
-Le diré que no te reciba, no quiero que me quite la alegría
de verte perder ante mis habilidades.-dijo sonriente y con autosuficiencia.- Además,
no ha sido solo él, también sus hermanos…
-¿Pero que no tienen ellos entre 10 o menos?
-Si… uno de ellos, Thomas, dice que será sicario cuando sea
grande-rio- pobre diablo.
-Pues si cuando sea legalmente mayor y tiene mucho dinero,
me caso con uno de tu familia-dije con burla.
-Ni te atrevas- hizo cara de asco- ¡te gane de nuevo!
-¡Hola!- ambas nos giramos a ver de quien provenía la voz y era nada más que mi
muy querido vecino, Paul y junto a él, una chica quien estaba por demás
sonriente- ¿Qué hacen?
-Trágatelas- le avente las cartas a Mariel en la cara, vaya
que había terminado enfadada por la partida.-Puerca.
- No sabes perder Gray- Mariel comenzó a recoger las cartas
con una sonrisa- eres una caprichosa pero para tu desavenencia, nunca me vencerás.
-Te tragaras tus palabras Blake, algún día te derrotare y ya
verás- alce mi puño divertida, había logrado ignorar a Paul y eso de cierta
manera me alegraba.
-¿Póker? ¡Vaya! Podrías ir a con John, él es bueno en eso…
bueno, al menos te enseñara uno que otro truco tramposo de su parte- sonrió-es
un sucio- dijo Paul.
- Gracias por la sugerencia Paul- me levante y sacudí mi
falta, fue ahí cuando se cruzaron su mirada y la mía, para después concentrarte
en la mano que ambos parecían compartir, sentí como mi cuerpo se estremecía. Sentía
asco.
-Mmm… tengo hambre Brit ¿Has preparado algo de comer?
-Si, por supuesto. Como soy una experta en el tema no te
importare si se me quema un poco el
aperitivo.- Mariel soltó una risa y también el resto de los presentes.
-No eres la única, mi mama también se queja de lo horrible
que soy en la cocina-dijo aquella chica, a la cual mire en el momento que
escuche su voz- Tal vez deberías tomar unas clases de cocina o algo así.
-Si Brit… deberías.-me empujo Mariel.
-bueno… chicas, antes de que se vayan a comer y no sé- Paul rasco su cabeza- Quiero
presentarles a mi…
-Mariel te espero haya adentro.-la chica me miro de manera
significativa y entendió.
Entre a casa corriendo y tras de mí, la mirada de aquellos
dos quienes estaban un tanto extrañados ante mi actitud por demás agria y
áspera que tenía.
¿Qué más me daba lo que fuera a pensar la nueva conquista de
McCartney?
Me daba por culo.
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Tiempo después…
Era mi último año en
el colegio y aún estaba pensando que sería de mi vida futura, mis metas
iban más allá de quedarme en Liverpool a vivir para siempre, no porque
Liverpool fuera malo, no. Sino porque quería saber que más ofrecía el mundo de
afuera antes de que pudiera envejecer más de lo que ya estaba, técnicamente no
era una anciana, pero los años pasaban y no quería quedarme estancada.
Por eso, analizaba en el momento cuales eran todas mis
opciones y al parecer solo había muy pocas.
1.
Podría ser el momento idóneo para sentar cabeza
y formar una familia y probablemente, tener hijos. No estaba muy convencida de
ello.
2.
Trabajar arduamente y si algún día tenía suerte, conseguiría ganarme la lotería
y mágicamente saldría de la pobreza. Poco realista. Y….
3.
Seguir cursando estudios superiores.
Para mí la mejor de
las tres era sin duda la tercera, así que deseche las 2 primeras de inmediato,
no estaba lista para casarme y segundo, no tenía tan buena suerte para nada, literalmente hablando.
Lo complicado era decidir qué era lo que realmente quería
ser, mi padre al saber que quería seguir estudiando me recomendó seguir por carreras rentables, pero aún no tenía
nada seguro y tenía tiempo para pensarlo.
Otra cosa que me causaba pendiente era el mismísimo John, a
quien por cierto, había visto una par de veces después de lo ocurrido y
eso se debía a la apretada agende que
había tenido junto al grupo y que al parecer, estaba teniendo mucho trabajo y
eso a mí me alegraba.
Me había enterado por terceros que los chicos tuvieron una presentación, la primera, en The
cavern, un lugar muy conocido y famoso por ser un lugar donde tocaban blues ¿Qué harían ellos ahí? No tenía
idea pero sabía que era un gran paso en su carrera.
En cuanto a la relación con el chico aun no mejoraba, vaya
que no. Para mi gusto, era demasiado formal y cordial, ahí era cuando deseaba
que todo volviera a la normalidad pero parecía imposible. Sin duda lo había
lastimado y mucho.
Para mi desgracia, mis encuentros con el no iban a
disminuirse, ese día tenían una presentación y había sido el mismo George quien
me había invitado a ir, pero decline. Lo malo fue que el hablo con Mariel y
esta accedió y ella fue la que termino convenciéndome…
-¿Y se supone que estas lista?-asentí- vas demasiado cómoda
para ir a un pub.
-Tampoco es que vayamos a una fiesta ¿O sí?
- Yo sé que no pero ¿No tienes algo mejor? Espantaras a tus
pretendientes.
-¿Pretendientes? No seas boba-le empuje, además de que,
sabes que voy por compromiso y porque tú me obligas. John estará ahí y lo que
menos quiero es toparme con él.
-No empieces Brittany. Si no quieres entonces será mejor que
así nos vayamos.
Para ese entonces, afortunadamente el castigo de mis padres
había terminado y solo con la condición de llegar a una hora acordada, fue que
me dejaron salir con Mariel.
No tardamos mucho en
llegar al lugar, el cual
estaba abarrotado, donde los chicos tocarían esa noche. Mientras
buscábamos un lugar cómodo desde donde observarlos nos encontramos con una muy
conocida chica: Cynthia Powell.
-Hola chicas-grito con entusiasmo.
-¡¿Cyn?! ¿Qué haces por aquí?-pregunto confundida Mariel.
-Vine a ver a los chicos… a John.-la mire confundida- Pero
vengan que hace mucho que no las veo.
-Lo sé, es un gusto verte de nuevo Cynthia- le dije mientras
la chica se lanzaba a darme un abrazo.
-¿Adivina?... John y yo hemos vuelto-dijo con alegría cercas
de mi oído, dejándome aún más perturbada.
-¡¿Enserio?!
-¿Por qué te mentiría? Hace unos días fue a mi casa y me
pidió perdón por ser un tonto, llevo su guitarra y dimos una vuelta cercas de
mi casa y ahí me canto una canción. Fue tan romántico.- Su plática fue
interrumpida por unos golpecillos que se escucharon el en micrófono, logrando
captar nuestra atención y la del resto de los presentes.
-Bueno... bueno… buenas noches- era John- Gracias por venir esta noche, tenía cosas
mejores que hacer pero como me dijeron que habría cervezas gratis… decidí dejar
a una tía plantada… espero la cerveza valga la pena Iván.- señalo al chico que
estaba riendo abajo en el escenario- Como compensación...
tengo que dedicar mi primero número a esa chica, mi chica, ella sabe quién es…-
comenzó a sonar “Words of love” de Budy Holly en voz de John y acompañado de
George. Sin parecer egocentrista, pero el chico me miraba a mí y no a Cynthia,
la cual estaba demasiado sonriente y feliz de estar ahí con John.
-¿No es lindo?-asentí- Pensé en no perdonarlo pero supongo
que todos merecen una segunda oportunidad.
-Él ya lleva tres ¿no?- golpee a Mariel por lo que dijo.
-Claro que si Cynthia… y que te dedique una canción
significa mucho-de de ver al escenario para verla a ella.
-Prometió portarse bien y hasta ahora lo ha hecho.
-Ojala así siga- dijo Mariel antes de irse con una sonrisa
de burla en cara.
El espectáculo dio un descanso de unos cuantos minutos, lo
chicos había ya tocado un par de canciones y era turno de otro grupo, por lo
que bajaron un momento, sin duda ellos ya estaban teniendo un poco más de reconocimiento
en estos lugares de Liverpool.
-¿Te ha gusta la canción?-pregunto John quien estaba
abrazando por detrás a Cynthia.
-Por supuesto que si- la chica le beso tiernamente.
-Es para la chica más linda del jodido Liverpool… ¡Hey! Que
sorpresa tenerlas por aquí-dijo John con sorna- un gusto gray- hizo una
reverencia por demás ridícula.
-Déjenme felicitarlos, la presentación estuvo increíble.-dijo
Mariel.
-La enana es sabia y tiene buen gusto, te daré un autógrafo
para cuando seamos famosos seas la primera con uno- Mariel le mostro su dedo de
en medio y John soltó una carcajada por ello- Bien… Cynthia y yo iremos por
ahí, vuelvo antes de que estos terminen.
-¿A dónde iremos Johnny?-pregunto Cynthia.
-Ya verás- John el tomo del brazo y juntos salieron del
lugar. No hacía falta imaginar a donde irían.
-Creo que la convenciste-dijo George quien se acercó a mí y
se sentó a mi lado.
-Tengo un poder increíble George…
-Mariel es una pesada cuando se lo propone y… para la
próxima no la invites, por favor-reí.
-Esta vez no te obedeceré.-golpe al chico- Miren, ahí vienen
Paul y Dot.
-Al parecer Paul está disfrutando de su nuevo noviazgo-dijo
Mariel risueña.
-¿Quién es….? ¡Oh vaya! –murmure justo antes de que
estuvieran demasiado cercas.
- Hola chicas-saludo Paul mientras la chica tímidamente nos observaba.
-McCartney cambia de novias como de calcetines.- Mariel soltó
una carcajada por lo dicho por George. Yo por mi parte observe de reojo a la
chica.
-Perdón, hola. Disculpa
la risa pero ha sido demasiado incoherente lo que dijiste-Mariel señalo
a George.
-Veo que tienen
una vieja amistada-sonrió la chica- no
te preocupes Mariel, se cómo son los chicos para molestar a sus amigos.
-No solo es amistad-dijo Mariel mientras tomaba de su
cerveza- Por si no te lo dije, fui novia de este-señalo a George- y de la
hermano de Paul
-Eso no lo sabía-sonrió la chica-Pero, a la que no tengo el
gusto de conocer es a la castañita.-la chica me dedico una sonrisa mientras yo
trataba de pasar desapercibida.
-Brit... Brittany, te hablan.
-Perdón George -dije contrariada- Hola-fingí una sonrisa.
-Hola, Mi nombre es Dorothy –me extendió su mano- ¿Cuál es
tu nombre?
-Pues…. Como ya escuchaste, me llamo Brittany- ignore su
mano, vaya que sabía cómo ser una chica cortante- Y me disculpan, tengo que ir
al tocador-le di un golpecito a George para que se quitara.
Me levante de ahí lo más rápido que pude y tome mi bolso tratando de huir de ahí, del lugar. Sabía
que no había sido buena idea venir y esa situación, por demás incomoda, me lo
confirmaba.
Había podido alejarme lo suficiente pero mi camino se vio obstruido
cuando sentí que sujetaban mi mano, creyendo que era Mariel intente zafarme
pero era imposible que aquella chica tuviera tanta fuerza.
-Mariel, suéltame por favor… ¿James?-mire a Paul quien me
miraba no muy contento.
-Necesitamos hablar- sin que hubiera respuesta de mi parte, cogió
con más fuerza mi brazo y me dirigió a un lugar más apartado, donde no había
tanta aglomeración.- ¿Qué es lo que te sucede? Sabes… he estado pensando todos
estos días que es lo que he hecho mal y no logro comprender que fue lo que hice
mal para que te portes así conmigo.
-¿De qué hablas James?-pregunte tratando de ocultar mi
sorpresa.
-De eso precisamente ¿Desde cuándo soy James para ti?-soltó
mi mano la cual había tenido sujeta – Antes me decías Paul o Maca pero desde
dais atrás te has comportado muy extraña conmigo y quiero saber porque.
-Me gustaría hablar de esto- intente tomar mi camino-pero de
verdad tengo que ir al tocador…
-No hasta que me contestes Brittany…- solté un bufido de
exasperación, al parecer no había otra opción.
-Es que no me pasa nada… además, ya deberías saber que soy de temperamento extraño y las hormonas no
ayudan-dije excusándome.
-Eso es ridículo, sé que hay algo mas- bajo su tono de voz y
pude notar como sus ojos penetraban mi más oscuro pensamiento- Vamos Brit… dime
que es lo que está pasando.
-Pues es que.... yo
-Brittany te buscan- ambos giramos a ver a Mariel quien me
hablaba.
-¿Qué? ¿Quién?
-ven y lo sabrás. Paul te la robare por unos minutos ¿Te importa?-el
chico negó, pero no estaba nada contento.
-Está bien Mariel, vamos-dije-Nos vemos Paul.
-Esto no ha acabado. Esto continuara-dijo Paul antes de irse
y dejarnos a solas.
-¿Qué es lo que sucede? ¿Quién me busca?
-Nadie tonta-dijo Mariel-Solo que los vi y te vi algo
incomoda. Tenía que salvarte ¿no?
-Gracias-le abrace- mil gracias Mariel, por eso te amo.
-No hay de que tonta.-sonrió- ¿Y qué era lo que él quería?
-Boberías… quería saber porque estaba tan rara.
-¿Qué le dijiste?
-Nada, no me dio tiempo, afortunadamente llegaste tú-le
lance un golpecito de juego.
-Tal vez si lo arruine, hubiera sido bueno que le dijeras.
-¡¿Qué?! ¡¿Estás loca?! Ni de broma lo digas Mariel. No tendría nada que
decirle, sería ridículo. ¿Qué le diría? Hey
Paul… sabes estoy tan rara porque me gustas…
-¿Paul te gusta?- Mariel y yo os percatamos de la cara
estupefacta que tenía George, casi burlona.
-¿Qué demonios haces aquí George?
-Nada Mariel, solo quería invitarlas a tomar algo pero… ¿De
verdad te gusta...?
-¡Cállate! Sera mejor que nos vayamos Mariel…
-Hice una pregunta y quiero una respuesta…
-Mira George, este es un tema que no te incumbe-le señalo
Mariel- Sera mejor que hablemos en otro momento.
-¿Qué es lo que sucede aquí?-pregunto John quien iba
entrando junto con Cynthia- ¿no deberían estar sentados?
-Si ahí vamos John, las chicas y yo queríamos dar una vuelta
por ahí antes de que iniciará el show.
-Ya es muy noche y falta poco para eso.
-Estaré puntal…
-George no insistas, Brit y yo tenemos que irnos ya y…
-Por favor…-George me miro- Confía en mí, seré una tumba.
-Vale está bien. Demos una vuelta por ahí.-dije al fin
-¿Qué es lo que sucede?-Paul se había unido a la conversación.
-¿Están locos?
-Solo será un rondín John- el chico me miro y asintió.
-Está bien, vuelve pronto-señalo a George y Paul y sus
respectivas parejas siguieron a Lennon.
Parecía que las cosas se iban complicando y todo era sobre mí.
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Caminamos unos metros alejándonos del pub y encontrándonos
con un parque en aquella noche de Liverpool iluminada por una luna
maravillosamente esplendorosa.
Si, en efecto ahí estábamos Mariel George y yo, por cierto,
el chico estaba sentado mientras Mariel y yo nos observábamos algo inquietas,
sin saber muy bien como comenzar aquella larga conversación llena de
explicaciones.
-Hace frio esta noche-dije casualmente.
-Tienes razón y seguro ya es hora de que vayamos a tu casa o
tus padres te mataran…
-¿Podrían por favor hablar acerca de la verdadera razón por
la que estamos aquí? Si no me dice yo mismo divulgare lo que he escuchado de su
propia voz.
-Mira George tu no dirás nada o te quitare la razón por la
cual dices ser hombre.
-¡Mariel!-reprendí a la chica- Acabemos con toda esta mierda
de una vez-resople-¿Quieres saber si el chico me gusta?
-Por eso estoy aquí.
-Pues no sé qué hacemos aquí, si ya escuchaste todo no
tienen lógica que estemos aquí.-dijo enojada Mariel.
-En eso tiene razón Mariel…
-Quiero escucharlo de ti.
-Bien… si, Paul me gusta mucho-George sonio- ¿Contento?
-Vaya, no me gusta el chisme pero este es realmente bueno y
antes de esto, ya lo sospechaba.
-¿Qué?-preguntamos Mariel y yo sorprendidas.
-McCartney es un estúpido. Se puede ver la atracción que
sientes por el a kilómetros-sonrió el chico.
-Estoy de acuerdo con George, solo un ciego no podría verlo.
-Creo que los hombres suelen ser estúpidos-dije mientras
tomaba asiento al lado de George
-¡Oye! Por si no lo recuerdas, yo soy uno de ellos-dijo
ofendido.
-Si no lo dices ni cuenta-dijo Mariel cansada de todo ello.
-Sera mejor que nos vayamos, y tú, ve con John.
-Seguro Gray-el chico sonrió- espero que Paul se dé cuenta
de la gran chica que tiene frente a él, será un idiota si no lo hace.
-Eso fue lindo-dijo Mariel.
-Nos vemos chicas, cuídense mucho.
-Claro.
Quisiera que las palabras de ese chico junto a mis suplicas
se hicieran realidad, pero a veces parecía más imposible que cualquier milagro
que pudiera efectuarse en todo el mundo.
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Paseos en bicicleta eran de las cosas que más me gustaba hacer. Era fin de semana y era una buena opción para relajarse en
aquellas calles vacías de Liverpool en aquel domingo por la mañana.
Movía mis piernas tan rápido como podía, los pedales daban
mil vueltas por segundo o eso me lo parecía, sentía el fresco aire tocar cada
fibra de mi piel al mismo tiempo que el viento despeinaba mi cabello, eso me hacía
tener un sentimiento de libertad. Di un vistazo a la calle y me asegure que aún
seguía sola, fue por ello que solté el manubrio y hasta me atreví a cerrar los
ojos. Era libre…. Libre….
-¡Cuidado!-al parecer mi idea no fue la mejor, ya que el
grito desesperado de un ajeno me lo hizo saber.
Sin siquiera abrir los ojos, sentí un fuerte golpe que
termino empujándome a mí y a mi
bicicleta y de ahí no supe nada. Nada.
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Aqui esforzandome lo mejor que pude para subir esta cosa, espero sea de su agrado y puedan comentarme.
Sin mas que decir.. me despido, no sin antes dejarles esta canción. bye bye :3
¿QUÉ LE PASÓ A BRIT? ¡OMG! Ya quiero saber, vos Ary, siempre dejándome con la intriga ¬¬
ResponderBorrarOh, sí, claro que me gustaría aparecer, sería un gran honor. ¿Nombre? Poneme Lucy Elliot, alkdsklalkaj amo el apellido Elliot ♥ Si necesitas alguna descripción física, soy castaña de ojos marrones, nada fuera de lo común, o si no guíate con las fotos de face!
Muy bueno el capítulo, me hacen gracia los modos de John jajjajajaj Un beso! :* Cuídate