domingo, 14 de diciembre de 2014

Capítulo 41.

 Iba por aquellas calles vacías de un Liverpool semi habitado en aquel domingo, aquel domingo que en que contaba unas pocas monedas pero que parecían suficientes para cumplir su propósito.
Todas las había colectado de las propinas, a veces generosas, de los hombres que llegaban a la Casbah por un buen servicio y al parecer, yo se los daba.

¿Cuál era el propósito de aquel dinero?
Bueno, había visto un lindo sombrero que moría por comprarlo y era bueno para la época en la que estábamos, tuve que ahorrar mucho para poder conseguirlo y apenas un día antes, me había cerciorado de que aún seguía ahí.
Sonreí con autosuficiencia al verlo en el aparador, como si este estuviera a la espera de mí y por obviedad, no quise esperar más, por lo que me apresure a entrar mientras seguía sonriendo de manera estúpida y psicótica.



-¡Brit!- me detuve al instante, no solo por escuchar mi nombre, no, sino por reconocer la voz de aquella persona que bien conocía.
-¡¿John?!- mi expresión facial cambio radicalmente- Aun no creo que tengas el descaro de hablarme, pero sabes, vete a la mierda…
-¡oye! Tranquila- su rostro tampoco parecía muy feliz, pero había algo distinto- Venia hablar contigo en son de paz.
-Mmm… mira que interesante pero no me importa- le mire  con desdén- No me apetece en lo más mínimo.
-Pues como quieras… me vale una puta mierda…
-¿Sabes John?-le señale con mi dedo índice- Hay veces que me sorprende el nivel de estupidez que tienes-  me acerque un poco y empuje su cuerpo levemente- No me busques y no me hables… y si algún día te encuentras conmigo, evítame la pena de ignorarte.



Me di la media vuelta y continúe con lo mío, había logrado salir de la tienda y comencé a alejarme de la misma ya que quería alejarme de John, aunque me detuve unos metros después, estuve a la espera  de que John se alejara del lugar. No había contado el tiempo, pero supongo que eran entre 15 minutos en los que tome mi camino de regreso a la tienda y entre sin ningún tipo de obstáculos.


-Hola-sonreí- buenas tardes.
-Dígame ¿Qué se le ofrece?-me pregunto la dependienta.
-Bueno, quería llevarme el sombrero que está en el aparador, aquel color lila que esta….
-¡Oh ya!- la chic sonrió pero después  lo dejo de hacer y me miro con algo de pena- Lo lamento… se lo han llevado.
-¿Qué?-pregunte escandalizada, mire hacia donde había estado minutos y confirme lo que ella misma me había dicho- Pero… hace unos minutos estaba ahí…
-Lo sé, pero hace un momento se lo llevaron, no ha de tener mucho tiempo.
-¡Maldita sea!
-Tienes mala suerte.- la chica me dedico una media sonrisa antes de marcharse para atender a una nueva y potencial clienta que había llegado en el momento.


Seguro la chica tenía toda la razón al decir que  ese día no era mi mejor día.
Salí del establecimiento con el rostro cabizbajo ante mi derrota, aunque esta desapareció al sentí que alguien me seguía y cuando gire pude ver a John quien estaba detrás mío, con una sonrisa y un cigarrillo en la boca.



-Es una lástima…- vi que tomaba algo de una bolsa que tenía en sus manos y  quede impresionada al ver lo que era.- Me queda bien ¿no?- era aquel sombrero que tanto había querido.
- Eres un….


El chico  sonrió con sorna y salió corriendo.
Vaya que era un maldito.

-----------------


Ese día por la tarde había sido completamente placentero, había descansado, no había ido a trabajar, y ahora reposaba en mi cama mientras escuchaba un par de canciones en la radio, aunque  toda aquella relajación se esfumo al escuchar el timbre de la puerta el cual anunciaba la llegada de una visita, debo admitir que al principio me molesto pero, ante la insistencia del sonido no tuve más remedio que atender.



-Ya voy, por un carajo, parece que no pueden esperar- abrí apresuradamente la puerta.- ¡¿Paul?!- trate de acomodar mi cabello de manera disimulada, si es que hubiera una manera de hacerlo.
-Lamento haberte molestado-sonrió.
-Claro que no es que…
-Me mandaste al carajo- levanto la ceja y sentí que mis mejillas ardían- Creo que fui inoportuno.
-Ya te he dicho que no…-sonreí- ¿Quieres pasa?
-¿Se puede?-asentí- Entonces si-beso mi mejilla y abrí paso para que se adentrara- ¿Estás sola?
-Algo... Bonnie está conmigo- señale el patio trasero y él sonrió- Ya sabes por si un intruso quiere atacarme o algo así.
-Vaya… espero no me confunda con un intruso.
-Ya te conoce-sonreí- eres un vecino ¿lo recuerdas?-asintió-Y bien ¿Qué te trae por aquí?
-Bueno, me atreví a venir hasta aquí para invitarte a salir- al escúchalo decir eso abrí los ojos como plato- Ya sabes... necesito compañía de una buena amiga y esa eres tu- vaya que sabia como tirarme del cielo.
-Pero… es algo tarde para salir y además, mis padres no están para avisarles.
-Podemos salir hasta que ellos lleguen- sonrió con autosuficiencia.
-Claro... pero ni siquiera estoy arreglada para salir.
-Entonces te espero hasta que lo estés…- intentaba decir algo, pero el negó repentinamente- No hay excusas… ¿O no quieres salir conmigo?
-No es eso, es que…-mire sus ojos examinarme y caí, vaya que sabía controlarme- Si quieres pasa por mi dentro de media hora.
-Media hora más media hora más que las mujeres tardan…-sonrió- vengo por ti en una hora.-asentí.- Entonces nos vemos.


Salió y apenas vi cruzar la calle  y como este caminaba hacia su casa, subí de nuevo a mi habitación y directo al tocador donde me apresure a tomar una ducha.
Cuando termine, busque en mi armario lo indicado  para salir esa noche con Paul, quería lucir lo mejor y opte por un vestido color salmón que había tenido guardado para una ocasión especial y esa lo parecía, tal vez él podría proponerme ser la próxima señora McCartney, de las amistades siempre salen las relaciones.

Un par de horas después, el timbre sonó por segunda ocasión, para ese entonces ya mis padres habían llegado y yo había terminado de alistarme, así que solo me apure a salir pero mi madre, según parecía, se adelantó para poder atender la puerta, le mire y vi su sonrisa fijos en mi ¿Cómo podría  resistirme a sus encantos? Era imposible.

-¿Estas lista?
-Eso creo-dije casi a susurro pero lo suficientemente alto como para que él pudiera escucharme.
-Pues has tardado horas Brittany, supongo que ya lo estas-dijo mi madre con una sonrisa maliciosa que hizo que me sonrojara.
-Si usted me lo  permite-Paul miro a mi madre y ella asintió- Entonces podemos irnos.
-Solo por favor... tráela temprano, no me gusta que este tanto tiempo fuera de casa.
-Mamá…
-Tiene razón tu madre, llegaremos lo más temprano que podamos-Paul sonrió y mi madre le correspondió.
-Adiós mama- Paul me tendió su mano y algo titubeante la tome, mis mejillas ardía y apenas nos alejamos de la puerta escuche  una risa de Paul- ¿Que te causa tanta gracia?
-Nada...-fijo sus ojos hazel en mí.
-Seguro-dije no muy convencida- ¿Cuáles son los planes para hoy?
-Mmm… ya los descubrirás- le mire algo molesta- Es una sorpresa…
-Odio las sorpresas.
-¿De verdad?-asentí- Creo que lo desfrutaré más de lo que creí, entonces.
-Si tú lo dices- solté una risita.
-Por cierto, luces bien con ese color- pude ver como el chico me miraba de reojo.
-¿Crees?-asintió- Yo pienso que no debí usarlo, digo, soy un poco pálida y con este color pudiera parecerlo más…
-Claro que no-sonrió- Mujeres y vanidades… ¿Quién las entenderá?- negó con la cabeza divertido-  Será mejor que nos vayamos


Sentí como él tomaba con mucha más fuerza mi mano y corría para poder llegar a tan misterioso y desconocido lugar, al menos para mí.
Justo cuando paro pude ver que era un lugar bastante diferente a los que ambos acostumbrábamos.
Tenía una fachada antigua pero parecía algo divertido por dentro y no tardamos mucho entrar, no, no con la prisa que el parecía tener.


-¿Este es  el lugar tan secreto?
-Me parece un buen lugar ¿No lo crees?
-Eso parece-dije dando una ligero vistazo alrededor del lugar.
-Ya verás que si- me volvió a coger de la mano y me dirigió por el lugar mientras yo baboseaba y escuchaba una musiquilla de fondo en aquel lugar.
-  Y entones ¿Qué es lo que comeremos?-pregunte mientras buscaba un par de sillas libres.
-No, nosotros no vinimos aquí, vamos al bar que hay por ahí- lo señalo y pude notarlo.
-Pero...
-Vamos…-después de unos minutos y un poco más cerca de la barra, paramos y  Paul no dudo en pedir algo de beber, para cada uno de nosotros mientras yo aún seguía viendo el lugar.
-Ahora sí... ¿Qué te parece?
-Tenías razón-sonreí- es lindo pero ¿A qué se supone que vimos?
-Pues… a –le vi titubear, estaba punto de cuestionar cuando sentí una mano en mi hombro y tras de ello un saludo casi casual.
-Hola.- Gire a para cerciorarme  de que mi mente no estuviera jugándome una mala jugada.
-¡¿Tu?!
-Bueno, si me disculpan, tengo que ir por ahí-dijo Paul rápidamente.
-¡Paul!-grite algo molesta pero de nada sirvió ya que le chico ya se había alejado lo suficiente.- Seguro todo esto es por ti, tú le dijiste a él que me trajera aquí.
-Creo que si yo te hubiera invitado no hubieras venido- John tomo asiento y dejo a un lado un cigarrillo que tenía en su mano.
-No pensé que fueras tan inteligente… me voy- me levante con la intensión de irme pero le me detuvo con su mano sosteniendo gran parte de mi brazo.
-Espera…. luces hermosa ¿Cómo haces para enloquecerme cada que te veo?
-Eres tan patético Lennon…-le sonreí con sorna- deberías cerrar tu boca y callarte.
-Mira, quiero terminar con esta mierda y por eso te traje un presente- saco una bolso y la puso frente a mi.- Vamos ábrala.
-¿Crees que con un estúpido regalito quedara todo olvidado?
-lo estoy intentando ¿no?- mire sus ojos casi suplicantes y no me quedo más que abrir aquella bolsa de la cual me lleve mi segunda sorpresa en esa noche- Lo vi y pensé en ti…
-Eres un maldito cabrón…
-Póntelo-me ordeno.
-Claro que no, primero porque no es mío y segundo porque no me combina- ignorando lo que le decía lo tomo y lo puso sobre mi cabeza.
-Boberías…-me miro por unos segundos- Hace falto algo…
-¡¿Qué?!
-No lo sé-se encogió de hombros-  Tu eres la mujer y deberías saberlo- paso su mano delicadamente sobre mi mejilla, la misma que días atrás había golpeado con una bofetada.
-Te odio John…
-Y lo merezco, pero necesito que me perdones porque sé que estuvo mal lo que hice- agacho la cabeza- Esto no lo hago muy a menudo.
-¿Golpear mujeres?-dije despectivamente.
-Pedir disculpas- se dirigió a mí con una mirada glacial para después relajar un poco su expresión.
-Que sincero, mereces una medalla.
-Favor que me haces- sonrió, de una manera casi tierna y adorable.
-SI me volvieses a tocar… te juro Lennon que te matare.
-Yo mismo lo hare-beso mi mejilla.
-Eso quiero verlo-sonreí.- Pero aun así, quiero que lo jures
-Lo juro. Y bien, ya que estoy perdonado… ¿te arreglaste tanto para venir con McCartney?
-¿Arreglarme? Claro que no, cogí lo primero que vi.
-Por favor, no seas ridícula, seguro es nuevo- dijo lanzando un bufido.
-¿Y cuál es tu problema?
-Nada, solo que te vistes muy bien para él.
-¿Crees que lo haya notado?-dije sonriendo como estúpida y acomodando mi cabello.
-Pues, no lo sé-dijo seriamente-Pero si fuera para mí, ahora te tendría  entre mis brazos y…
-¡Oye!-me queje.
-Por lo que veo las cosas ya van bien ¿No?
-Mejor que nunca ¿No es así cariño?-Lennon me tomo por los hombros y me acerco a él.
-Aléjate.
-Prometiste portarte bien con Ella John. Dijo Paul algo cansado.
-¿Y que no es  lo que estoy haciendo? ... ¿Qué les parece si vamos a un mejor lugar?  En este me aburro.-murmuro John.
-Algo decente como esto no es de tu clase Johnny-Dijo entre risas Paul
-Eres un vulgar John-conteste con burla
-¿Que dicen? Conozco un pub buenísimo, esto es de ancianos, como para Paul.
-Ya que insistes- dijo Paul y  ambos  reímos.



Justo y sin perder mucho tiempo, encontramos el lugar al que tanto John quería ir, digo encontramos por que John era un ciego miope de día y de noche, la cosa empeoraba, pero afortunadamente Paul sabia a donde quería ir John y no tardamos mucho en llegar al lugar.
Durante el trayecto, contamos con la plática y chistes malos por partida de Lennon, aun así nos divertimos mucho, pero apenas entramos a el segundo lugar, un pub,  John corrió  hacia la barra dejándonos solos y varados a mitad del lugar a Paul y  a mí.



-Aprovechando que John no está- Paul dirigió su mirada  a la mía- necesito hablar contigo.
-¿Conmigo?-asintió-¿De qué?
-Mmm… ven, necesito un poco de silencio.


Por tercera vez en la noche sujeto mi brazo y me encamino hasta una mesa, algo alejada del barullo que había en el lugar, en el pub.


-Y bien...
-Sabes, esto me da pena decírtelo- toco su boca y alrededores con su mano izquierda, específicamente con su dedo  medio- pero eres la única con la que puedo hablar de ello.
-Esto me está asustando-sonreí- Dime lo que tengas que decírmelo. Vamos, con confianza.
-Bien- sonrió- Hay… alguien, una chica y ella…
-¿Qué?
-Me gusta, me gusta mucho, Brittany.-me quede helada
-¿Si? ¿Y que hay con ello?
-No sé cómo decírselo- se acercó un tanto a mí que casi podía sentir su respiración sobre mi cara- y lo que más temo es lo que ella pueda sentir.



¡¿SE ME ESTABA DECLARANDO?! Eran tan imposible pero tan cierto  a la ve, todo era lógico y parecía tener  un poco de coherencia, sentí  mis manos sudar y también, como mi respiración se entrecortaba, sin saber  que responder.

-Bueno, yo…-tome un respiro- Creo que deberías decirle lo que sientes. Probablemente ella sienta lo mismo que tu desde hace tiempo.
-¿Lo crees? No estoy muy seguro.
-Si no lo intentas, nunca lo sabrás.
-Tienes razón…-tomo mis manos que estaban reposando en la mesa.
-¿Por qué demonios se esconden de mí?-dijo Lennon quien llegaba con un par de bebidas.
-Nadie se esconde-quite mis manos de  donde las tenía-  Solo que tu tardaste mucho y te largaste por bebidas.
-Porque alguien tenía que hacerlo ¿No?
-Sí, si  John- rio Paul- Regreso en un momento.
-¿A quién te iras a tirar en el baño?-pregunto John de forma burlesca.
-Vete al demonio Lennon.-vi como Paul me sonreía y se alejaba de nosotros
-y…. ¿de que hablaban?
-Que te importa-dije un tanto molesta.
-¡Huyy! Que carácter señorita.
-¿Cómo querías que reaccionara ante tu inoportuna aparición?- me miro confundido- Paul estaba a  punto de declarárseme y tú me interrumpiste, lo interrumpiste.
-¡¿Qué dijiste?!
-Como escuchaste, idiota.
-Estás loca-negó rápidamente- Eso es imposible.
-Aunque te cueste creer, me estaba contando de sus sentimientos-sonreí-  Si lo hubieras escuchado, me platico de una chica que le gustaba y mientras tanto, el me miraba con ternura, ¡obviamente esa chica era yo!-dije en un gritillo
- Detente Gray, será mejor que no sigas ilusionándote.
-Eres un amargado envidioso, estoy segura que si tu no hubieras llegado, él me lo hubiera pedido….
-Él esta haya con la chica de la que te estaba contando.
-¿Qué?
-Míralo por ti misma.


John me señalo a una parte en la cual tuve que abrir bien los ojos, ya que una multitud se  interponía para ver con claridad, aunque no necesitaba mucho de ella para entender lo que era lógico.
John había tenido razón por segunda ocasión, Paul estaba  en la pista intentando bailar con una chica, ambos lucían muy alegres y a penas  mire bien a la chica, pude notar que era la misma que estuvo en la fiesta de George por el cumpleaños del chico.
Casi pude escuchar como mi corazón se partía en un millón de pedazos y casi en lágrimas al ver como el chico se acercaba a ella y la besaba, se besaban.


-Te lo dije-me levante sin siquiera ver a John quien había pronunciado esas palabras.
-Creo que… debo irme.
-espera, yo te acompaño, solo iré a….


No espere a que terminara porque no tenía deseos de continuar en ese lugar, en esos momentos. Tome mi bolso y apresuramente, salí de lugar sin dejar ni un rastro y con el corazón destrozado.
Iba sola y eso me ayudaba a derramar unas cuantas lagrimas sin que nadie me viera, pero eso se terminó cuando John me sostuvo del hombro y me giro hasta donde estaba el.



-¿Por qué no se da cuenta de  que yo lo amo?-dije entre sollozos
-La cara la tiene de tonto ¿no?-a ver que su chiste no hizo efecto se quedó en silencio.
-Yo soy lo que él necesita, además ¿viste a la chica?-asintió- Es muy fea y engreída…
-No te engañes Gray… solo lo dices porque te gustaría ser ella.
-¿Y eso es algo malo?-grite-¿Qué tiene ella que yo no? Vamos, dímelo John-le empuje-¿Acaso tengo que teñirme el cabello? ¿Qué debo hacer? ¿Qué necesito?
-Nada de eso- toco mi cabello- eres la mujer perfecta…
-No es cierto John.  Si eso fuera cierto, él estaría conmigo…
-Lo eres para mí-dijo mientras me tomaba en un abrazo y yo comenzaba a llorar en su pecho.- Yo te amo.
-¿Es enserio?-me aleje un tanto para poder verlo.
-¿Por qué te mentiría? No te imaginas cuanto…



En sus ojos vi sinceridad y cariño sincero. Además, yo había constatado que cuando John se lo proponía, podría ser el hombre más tierno que pudiera existir y ahí, lo estaba comprobando.
Él se acercó a mí rozando su nariz con la mía para después,  tocar leventemente mi boca con sus labios, casi con un roce imperceptible, al ver que no me alejaba  ni lo detenía, me beso completamente y sin remordimientos.
Yo me atreví a seguirle porque, era lo que necesitaba en ese momento, tal vez era una decisión errónea pero no media mis consecuencias porque, también disfrutaba de lo que estaba pasando.


-Hace un poco de frio- dijo apenas dejo de besarme.
-Sí, creo que…
-Podríamos ir a un lugar más tranquilo y donde podamos hablar a solas.
-no lo sé- acaricio mi mejilla y deposito un beso ligero sobre mis labios.


No dije nada pero accedí al comenzar a caminar a la par de él. Tan pronto  tomamos un autobús que nos llevó cercas de  Mendips.
John me dejo unos minutos esperando hasta que  regreso por mí y entramos a su casa y subimos rápidamente las escaleras que llevaban a su habitación.


-¿Y tú tía?-pregunte en un susurro.
-No esta-sonrió-¿Quieres… algo de tomar?-negué - ¿Te parece si escuchamos un poco de música?
-Me parece bien



 Mire como revoloteaba un poco su pequeña y desordenada habitación, que en otro momento me parecería gracioso, pero ahora estaba nerviosa.
La melodía  de “blue Moon” comenzó a sonar nítidamente  en la habitación mientras John se sentaba a mi lado y vi, como también estaba nervioso.

-Esa canción… es bonita-dije sin saber muy bien que decir.
-No más que tú.
-Por favor John.-sentí que mis mejillas ardían, él se acercó a mí y sentí sus labios en mi mejilla y después  cercas de mis labios.


Sus besos me supieron a gloria y lo deseaba en ese momento.  Los besos subieron de intensidad y ahí  me tenía recostada en su pequeña cama mientras respiraba algo agitado, le mire y él supo de inmediato que aceptaba los términos de lo que fuera a pasar y sonrió, de una manera diferente a la que acostumbraba.
No tardó mucho en deshacerse de mi ropa y yo torpemente intentaba desabrochar su pantalón, lanzo una sonrisa de satisfacción cuando lo logre. Quedamos en paños menores pero no fue por mucho, ya que John se deshizo de mis pantaletas y fue ahí cuando comencé a temblar, con su mano derecha separo un poco mis piernas y acaricio mi  entrepierna, cosa que me hizo estremecer, pero era poco comparado  a cuando se me erizo la piel al sentir su miembro erecto, el cual, iba  rozando por el mismo lugar que sus manos habían pasado segundos atrás.  Estuvo un rato observándome hasta que, con  un movimiento lento pero contundente, el chico entro en mí y lo supe porque sentí un dolor punzante en el momento.


-¿Estas bien?-pregunto en mi oído,  asentí y pude verle con la ayuda de la luz de la luna. John sonrió satisfactoriamente y comenzó a moverse de adentro hacia fuera e hizo que el dolor  se  convirtiera en una oleada de placer.



Una cosa había llevado a la otra y el resultado había sido irremediable.

¡¿Qué había hecho?!























-----------------------------





                         




1 comentario:

  1. JODER, JODER, JODERRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR ARY, QUÉ MARAVILLOSO CAPÍTULO. QUÉ JODIDA CALIDAD TUVO ESTO. Uh loco, me emocioné.

    Muy bueno, para nada mediocre. Lo amé, lo amé in-fi-ni-ta-men-te. Mi favorito desde que empezaste el fic (o desde que empecé yo a leerlo). Mestría total. Lennon hermoso, yo sabía que no me defraudaría ♥♥♥♥ Y Paul, debo admitir que sentí un feo cosquilleo cuando leí que se besaba con otra chica.

    Me dejaste súper en shock, gracias por este capítulazo totalmente perfecto jajajajjajaj me encantó! Un beeeso cuídate :*

    ResponderBorrar