viernes, 21 de noviembre de 2014

Capítulo 38.

15 días  más tarde….


Baje las escaleras apresuradamente, tal y como lo haría una persona que tiene prisa por salir y eso era justo lo que tenía, prisa.
Había quedado de verme con  Cynthia  e iba un tanto tarde para ello, por lo cual no había tiempo que perder.


Al llegar al último escalón, camine hasta el perchero y tome mi abrigo antes de abrir la puerta y recibir el aire fresco de Liverpool, el cual, invadió mi rostro.
Pero más que el sorpresivo frio que hacia aquel día, me sorprendió ver a Cynthia sonriendo y recibiéndome  justo a la puerta de mi casa.


-Hola-dijo apenas con una sonrisa.
-No esperaba verte aquí-dije  correspondiendo su sonrisa.- Justo estaba saliendo para la cafetería...
-Me pareció mejor alcanzarte aquí, además…
-¿Qué?
-Esperaba ver a… olvídalo… será mejor que nos vayamos.


Asentí y mire algo extrañada a Cynthia quien parecía algo distraída y para ser sinceros, ella no dejaba de ver hacia la casa de Paul, como si esperara que alguien o algo saliera de ese lugar.
Deje de mostrarle importancia al hecho hasta que  en nuestro camino, a no más de 2 metros de mi casa, nos encontráramos a un par de chicos, tal vez a aquellos de los que Cynthia estuviera tan al pendiente.


-¡Paul!-grito Cynthia antes de cruzar la calle e ir tras el chico quien le recibió con un abrazo.- ¿Cómo están chicos?-Mire algo estupefacta a Paul y a Pete quienes estaban, al parecer, caminando y perdiendo el tiempo por ahí.
-Hola Cynthia… bueno creo que, afortunadamente   no hemos sido víctimas de algún grupo nazi  existente-dijo Paul con algo de gracia.
-Hola-dijo Pete quien estaba justo frente a mí- Pareciera que estas ida ¿Te encuentras bien?
-Si…-mire de nuevo a ambos-¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué están aquí?
-Es una muy larga historia-dijo Pete antes de girar ver a Paul quien le sonrió en complicidad.-Tengo que irme, nos vemos después. Un gusto en verte de nuevo Brit.
-Igual Pete…-el chico se acercó y beso mi mejilla antes de  correr y perderse entre la poca neblina que aún había en el lugar.
-¿Y John?-pregunto Cynthia mientras husmeaba por ahí.
-Él sigue en Hamburgo, prefirió quedarse unos días.-Volvi a verlo y Paul me sonrió.
-¿Tú me dirás lo que pasa? porque parece que la única que no sabe nada aquí, soy yo.
-Ya dijo Pete… es una larga historia-dijo le chico mientras  sonreía más ampliamente.
-Descuida, tengo mucho tiempo para escucharla.
-Bueno- sostuvo su mirada, esa que le caracterizaba, unos minutos sobre mi hasta que la desvió para después mirara hacia donde estaba Cynthia- Cuando deportaron a George, nos sentimos un poco mal y…. Pete y yo estábamos solos en la habitación y decidimos divertirnos un poco. Tomamos  algo de la billetera que John olvido sobre la cama.
-¿Qué fue?-escuche una risita ahogada de Cynthia, ella parecía divertirse, pero pareció sonrojarse un poco.-Vamos dime Acaso ¿le robaste un billete?
-No Brittany…no fue un billete- se acercó un poco a mí y casi en un susurro me hablo- ¿Qué crees tú que puede uno tomar de la billetera de John?
-Pues… no tengo idea- mire que sonreía tiernamente, inclusive me miraba de  una manera divertida.
- Pete y yo tomamos un condón  y le prendimos fuego- abrí mis ojos como plato- Estábamos demasiado aburridos.
-Eso es muy estúpido.
-Vaya que lo fue, John se quedó muy molesto-dijo Paul mientras se alejaba un poco de mí.
-¿Cuándo volverá?-pregunto Cynthia.
-Aun no lo sé, pensé que ya se había comunicado contigo.
-¿Cuándo llegaron?-pregunte.
-Hace un par de horas-sonrió.
-Entonces no tardara en llamarme John- dijo Cynthia algo preocupada- Sera mejor que vaya a casa.
-Bueno pues… ¿Quieres dar una vuelta?-gire a ver a Paul quien lucía algo  sonríete ante su propuesta.
-Me encantaría, pero tengo que ir con Cynthia.
-Al parecer a ella se le ha olvidado.
-Pero a mí no, está entusiasmada por John- puse mis ojos en blanco  y Paul rio por ello.
-Eso creo… yo también tengo que ir a ver a George-ambos miramos que Cynthia había comenzado a alejarse.- Si quieres te acompaño mientras la alcanzas.
-Me parece buena idea, gracias.
-De nada,  somos amigos ¿no?-me miro de reojo y sentí que mis mejillas ardían.
-Claro que lo somos-le mire y él lo hizo, pude sentir que ambos nos mirábamos- ¿De verdad no sabes cuándo vuelve?-señale a Cynthia.
-¿Preguntas por ella o porque tu quieres saber?-note algo de sarcasmo en su pregunta.
-Lo hago por ella-dije algo escandalizada.
-¿Te gusta John?-le vi más serio que antes y me dio un escalofrió.
-¡No! Claro que no.
-Pensé que habías cambiado de opinión-dijo riendo.
-Aun no... ¿Y tú?
-No, John no es mi tipo- le lance un pequeño golpe en el brazo y se quejó- Eres un poco ruda.
-Tú te lo buscaste.
-Supongo que sientes con derecho porque somos amigos ¿Cierto?
-Lamento que no hayas leído mis términos de amistad-sonreí- vamos, me refería a ti ¿Cómo estás?
-Estoy muy bien.-sonrió y recordé lo que Cynthia había dicho días atrás, sobre su nueva conquista.
-Me alegro-fingí sonreírle- Bueno, creo que es hora de que corra antes de que se vaya sin mí-señale a Cynthia.
-Tienes razón.
-Fue un gusto verte.
-Para mí también Brittany- cogió un poco de mi cabello y lo coloco detrás de mi oreja, alcanzando a besar mi mejilla derecha.


Este chico no perdía su encanto y, la habilidad de hacerme sentir aquel hueco en el estómago, era uno de sus grandes poderes sobre mí.



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Después de haber pasado un largo y ajetreado día con Cynthia, me dedique a pasear por aquel Liverpool tranquilo y silencioso.
Nada parecía entorpecerlo y para mi opinión, el día pintaba perfecto. La idea de que Paul estuviera de vuelta me volvía loca y me entusiasmaba de una manera casi exorbitante.


Además de ello, aquella tarde con Cynthia y los planes que teníamos, me había puesto de buen humor. Habíamos hecho unos planes para mediados del mes de febrero y justo iba pensando en ellos cuando pase por una tienda de modas en Liverpool.
Como toda mujer, no me resistí y entre para dar un vistazo a lo nuevo que había en el lugar.

-Ese vestido es precioso-dijo una de las dependientas.- Y podrías medírtelo si quieres.
-Solo estoy viendo. Muchas gracias.
-Puedes apartarlo, además, se te vería muy bien-dijo la chica antes de apartarse, Volvi a ver el vestido  y analice la posibilidad.


Supongo que era de lo poco materia que había llamado mi atención y para ser sinceros era muy bonito. Lo mire y examine varias veces antes de hacerme a la idea de comprarlo o no.
Finalmente lo decidí y revise mi cartera y saque un poco de dinero y sonreír con algo de autosuficiencia.

-Creo que me lo llevare-dije con una sonrisa.
-Buena lección ¿Se lo medirá?-asentí.


Camine hasta los vestidores y comprobé que no me veía tan mal con el.
Creo que también lo hice porque sabía dónde y cuándo lo utilizaría…


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25 de  Febrero de 1961.


Iba camino a casa de la familia Harrison, aquella fecha podría sonar como cualquiera otra del calendario, pero no era así, claro que no, para los cercanos  y amigos de George, sabíamos que era una fecha importante, bueno, desde el 24 hasta ese día era  fecha de festejo para todos.

¿A qué se debía?
Al simple hecho de que George cumplía años ese día, pero no solo eso, si no que con ellos cumplía su mayoría de edad y una barrera se eliminaba entre los chicos, ya saben, eso fue uno de los motivos de deportación del chico y de la disolución temporal de grupo por dichas circunstancias.

Por dicha, el día pintaba maravillosamente soleado y  era por ello que caminaba pasivamente por las calles antes de llegar al domicilio de George, donde, a lo lejos divise como un par de chicos ya estaban arribando al hogar del chico.


-Hasta que llegas…. ¿la has traído?
-No, pero vendrá-dije con una sonrisa.
-Más te vale, se ha puesto muy insoportable
- Lo sé. Dímelo a mí que tuve que soportarlo  cuando  fue a mi casa a rogarme a que la convenciera de hablar con él- me recargue en la puerta apenas llegue y Cynthia me había abordado.
-En fin, iré a ver si no hace falta nada ¿Vienes conmigo Brit?
-No, esperare a que venga Mariel.
-Está bien-Cynthia sonrió y  se alejó de mí, dejándome “aparentemente” sola.
-Hola- escuche la voz tímida de George, quien no venía solo, de hecho estaba acompañado de Paul quien aprecia divertido por lo que estaba ocurriendo.
-¡hey!- y me acerque a él para revolverle el cabello- Feliz cumpleaños.
-Gracias… ¿Vienes sola?
-No tarda en llegar-toque su hombro- tranquilo. Lo prometió y seguro vendrá.
-Eso espero, necesito hablar con ella, explicarle lo que paso.
-Haz caso a Brittany, ella sabe lo que dice- Paul me lanzo un guiño y no me quedo más que sonreír, pero esta vez fue de manera babalónica ¡Maldita sea!
-Entonces….-tartamudee un poco- no comas ansias y, ven, baila conmigo-tome su mano y el chico pareció resistirse.
-No tengo muchos ánimos- me miro – Además, no hay nadie haciendo eso…
-Porque se supone que el festejado es el que tiene abrir la pista ¿No es así Paul?
-Claro… vamos no todos los días una chica guapa te invita a bailar- Paul empujo a George y sentí un ligero sonrojo en mis mejillas, no tarde mucho en evitar la mirada de ambos.

Jale a George llevándolo al lugar hasta donde la música  tenía su sonido más puro y alto, si, justo al lado del tocadiscos, donde muchos estaban sentados. La voz de Elvis empezó a resonar en la sala con aquella canción “Heartbreak Hotel” no era demasiado bailable pero  lo hacía más que nada para animar al chico, quien pareció más animado y divertido que cuando lo vi.



-Ya se ha tarado-dijo de la nada George, después de un par de canciones más.
-No es cierto…
-Seguro no vendrá. ¡Mierda!..- en el momento vi como Cynthia se acercaba a nosotros, específicamente a mí.
-Brit... te buscan.
-¿A mí?-asintió- ¿Quién puede buscarme a mí y no entrar? Digo es una fiesta-sonreí.
-Creo que es urgente.- Cynthia me indico que la siguiera y lo hice, dejando a George un tanto cabizbajo.
-¿Qué paso?- mi respuesta se vio contestada cuando vi a Mariel parada a unos cuantos pasos  en el patio delantero de la casa de George. -¿Qué haces ahí? ¿Por qué no pasas?
-Porque no sé si hacerlo, no quiero hacerlo. Solo vine aquí para que vieras que llegue y cumplí. Pero será mejor que me vaya…. ¿Él está ahí adentro?-asentí- ¿Sabe que estoy aquí?
-No, Cynthia dijo que me buscaban pero no dijo que tu…
-Genial. Entonces, me voy…
-Si a ti te parece bien eso.
-gracias Brit- Mire la sonrisa entristecida de Mariel.
-¡¿Mariel?!-Mariel giro a verlo, algo sorprendida- ¿A dónde vas?... ¿No pensabas irte sin siquiera hablar conmigo?
-¿Tendríamos que hablar?-Mariel le miro con algo de incredulidad.
-Necesito hablar contigo… dame unos minutos.-Mariel no dijo nada, solo me miro y yo asentí- ¿Podrías dejarnos a solas?
-Sí, nos vemos después.


Cynthia nos había estado observando a los tres desde lejos, apenas me vio se acercó a mí con una sonrisa tranquilizadora.
Debo decir que pase varios minutos intranquila, y también, algo curiosa por lo que estuviese pasando con George y Mariel allá afuera.
Aunque aquello se esfumo cuando mire a Paul quien se acercaba a mí y a Cynthia.


-¿Y George?
-Esta allá con Mariel-dije apresuradamente.
-¡Vaya! Ambos necesitan hablar, es insoportable ver a George tan… ¿triste?
-Pobrecillo… espero todo se solucione por el bien de ambos.
-Cupido ha hablado- sonrió Paul en forma burlona.
-Cállate Macca-dije algo molesta e irritada.
-¿he escuchado bien como me llamaste?-me miro y pude ver su dientes desde el ultimo al primero.- Buen trabajo-dijo mientras me tomaba por los hombros e intentaba formar un tipo de abrazo con aquel acto.- Vino…
-¿Qué?-dije ante aquel susurro casi imperceptible del chico.
-Eh… tengo que irme Brit.
-¿Por qué? ¿Qué paso?-pregunte confundida.
-Ella… no creí que fuera a venir-sonrió babalonicamente, intente girar a ver de quien hablaba pero, él me lo impidió- No-sonrió- Iré con ella… ¿me veo bien?
-Supongo-dije sin muchos ánimos.


 Él solo se levantó y camino hasta donde estaba una chica de vestid blanco y  zapatillas negras. Apenas se encontraron, la chica le recibió de manera afectuosa mientras yo, parada justo frente a ellos, miraba atónita  la imagen.
Ingenuamente, creí que podría conquistar al chico con un poco de mi personalidad que ya no le era tan indiferente y sobre todo, porque para mí lucia bastante bien esa noche con el  vestido que había comprado aquella pasada tarde.
La cercanía que habíamos conseguido Paul y yo era nicamente amistosa y esto no era mejorar, si no empeoraba la situación, al menos desde mi punto de vista.
¿Qué podía ser peor?
No lo sabía.


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Era  lunes y el regreso a la escuela, al inicio de la rutina semanal, era inevitable. Habían pasado unos cuantos días de aquella fiesta en casa de George, la cual no había estado mal, bueno, no lo hubiera estado si no hubiera tenido que soportar la soledad ahí en aquella habitación donde  me había quedado a ver a Paul y aquella chica, quien yo suponía que era la tal Dot, disfrutar de la noche mientras yo pasaba minutos de total desagrado.

Como sea que fuese, iba tarde para las clases y me era inevitable no estar un tanto preocupada, era mi último año en el colegio y no quería terminar mal por  faltas o retardos.
Desafortunadamente, para cuando llegue, las puertas de la entrada estaban cerradas, refunfuñe un par de minutos antes de resignarme a volver a casa.  Jamás me volvería a quedar dormida…


-Eres una chica  mala Gray…. Tal vez si te levantas la falda y le dejas ver un poco de eso que tienes, el portero te deje entrar….- gire algo asustada y sorprendida a quien me llamaba.
-Pero… ¡¿Lennon?!...-sonreí y corrí a abrazarlo.
-Tranquila... casi me asfixias-sonrió- Mis planes eran entrar y robaste pero, tu impuntualidad  me ha facilitado las cosas.
-Eres un idiota-le sonreí  y vi que el me correspondía- ¿Cuándo volviste?
-Hace – fingió mirar un reloj el cual no tenía, cosa que me pareció graciosa- Dos horas.
-¿Y estas aquí en vez de descansar?-asintió despreocupadamente- Genial- se acercó a mí y tomo mi cara, debo  admitir que me puse nerviosa por lo que fuera hacer, pero solo deposito un beso en mi frente.
-¿Quieres dar un paseo por ahí?
-Me encantaría.


Por más raro que sonara, extrañaba profundamente a Lennon y pasar unos minutos con aquel chico me habían sentado de maravilla, especialmente para el humor de los mil demonios que me había cargado últimamente.
Durante el trayecto, Lennon se había dedicado a platicarme unas cuantas experiencias de sus últimos días  en Hamburgo.


-Aun no creo que hayas estada unos días más ahí, solo y sin el resto.
-Estuve con Stuart-dijo  a bocajarro, provocando que dejara de caminar y le viera- No estuve solo del todo.
-Eso es bueno-trate de enmendar mi cara de sorpresa y comencé a caminar.
-Como sea- encendió un cigarrillo como era su costumbre- Tengo que irme, iré a ver a Cynthia. Quiere  hacer algo cuando llegara o algo así me dijo cuándo la llame  antier...
-¿Una fiesta por tu llegada?-asintió- ¿Estoy invitada?-le mire con algo de burla.
-Claro cariño, sin ti esto no sería posible… si regrese fue por ti….
-No seas ridículo- le empuje al sentirlo demasiado cerca de mi.- Ahora tendré que ver lo que me pondré…
-Por mí  no uses nada, solo puedes ponerte un moño rojo en la cintura  y nada más que eso, esperarme en mi habitación y la fiesta sería la mejor de mi vida.-me vio de reojo y no pude evitar darle un manotazo.
-Eres un imbécil- rio con sorna - ¿Dónde se supone que será la fiesta?
-No tengo ni puta idea…
-Cuando sepas me dices- el chico asintió y se alejó rápidamente para tomar un bus que justo había parado  en la parada más cercana.




A veces quería matar a ese chico, pero mi vida era mucho más divertida cuando él está  a mi lado.




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Bueno aqui un poco tarde pero seguro.El dia de ayer el fic cumplio dos años de existencia jajaja desde que escribi el primer capitulo que  ustedes ya han leido, pero me dio nostalgia recordarlo y quise compartirlo con ustedes.


en fin me despido y les dejo la cancion del capitulo ...



1 comentario:

  1. Lennon hermoso! *-* Lo amo, lo amo. Es tan... Amable? Ok, esa no es la palabra, pero no importa, sabés lo que quiero decir jajajjajajjajajaj

    Hmm, los Rollingas, me encantan todas, pero Mixed Emotions me puede, ese tema es maestría pura *-* XD

    Un beso! Vamos Lennon que se puede! Jajajjajja

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