Ese día por la noche,
Stuart y yo habíamos asistido a la presentación de los chicos. Las presentaciones no eran tan
grandes, pero eran concurridas por conocidos y uno que otros, compañeros de
colegio de cada uno.
La presentación había salido perfecta, fue fantástica; a
excepción de unos chicos que se habían pasado de copas y comenzaron una pelea absurda dentro del
lugar. Ante aquella situación, todos tuvimos que salir del lugar y correr para
que no nos ocurriera algo por estar entre la trifulca.
Lo que más me daba gracia y ternura a la vez era que Stuart
me cuidaba en todo momento para evitar que me pasara algo, afortunadamente no
paso a mayores.
-Definitivamente todo iba bien hasta que comenzó todo
esto-dijo con fastidio George.
-Lo se… lo bueno es que salimos todos ilesos.-comento
brevemente Stuart.
-¡Hijos de puta! Arruinaron la presentación-John pateo un
bote que había cercas del lugar donde todos nos encontrábamos reunidos. Con
todos quiero decir; John, George, Paul,
Grace, Stuart y yo.
-Sera mejor que ya me vaya, tengo que ir a dejar a Grace…
-No nos interesa tu urgencia por meterla a la cama Paul-dijo
John quien ya a esas alturas fumaba un cigarrillo.
-Mira que gracioso eres John. Nos vemos chicos y Brit,
buenas noches.
-Buenas noches Paul-conteste. Todos vimos alejarse a Paul
junto con Grace. Aun no podía soportar la idea de su romance.
- Yo también ya me voy, esto apesta…
-¿Tu a dónde vas John?-pregunte para picarlo.
-Me están esperando, cariño…
John giro rápidamente
y corrió, desapareciendo así de nuestra
vista. Antes de ello, yo había echado un vistazo al lugar a donde John había mirado con tanto
afán y ahí fue donde mira la silueta de una mujer que esperaba a John. ¿Ella
será la tal Cynthia? Esa duda se despejaría mucho después.
-Pues bien, ahora solo quedamos nosotros tres-dijo Stuart
comenzado a caminar.
-Yo creo que mejor me voy…
-¿Solo? Estás loco George, Nosotros te acompañaremos, ¿No es
así Stu?
-No dejaríamos a un niño solo por ahí-dijo Stuart riendo.
-Pero…. No me gustaría interrumpirlos. No quiero ser un mal
tercio.
-No digas bobadas. Si fueras Lennon entonces si me
preocuparías-dije riendo.
Durante el trayecto a
casa, George y Stuart platicaban acerca de la presentación que habían
tenido la agrupación a la que pertenecía
George.
Aunque yo no participaba directamente de la conversación, si
comentaba cosas y reía por las bromas que hacían respecto al tema.
Mi atención a todo aquello se vio interrumpida cuando algo
sobresaliente llamo mi atención.
¿Qué fue? Se preguntaran.
Lo planteare de un manera sencilla y grafica que facilite
todo esto: era Mike y una chica, desconocida para mí, quienes se encontraban
sumergidos un beso, sin tener en cuenta
que y quienes estaban a su alrededor.
-¿Qué no es ese Mike?-pregunto George confundido.
-No lo sé. No lo conozco mucho.-contesto Stuart.
-¡Eres un estúpido!-dije en un grito.
-¿Pero por qué? Yo ni siquiera...
-No lo digo por ti Stuart, ese imbécil de McCartney esta con otra y no es Mariel.
Furiosa, camine en dirección en la que encontraba Mike.
Mientras lo hacía, apretaba mis puños con fuerza tratando de controlar todo lo
que pasaba en mi mente y con ello me
refiero a las ganas de matar a Mike en ese mismo instante.
-¡¿Brit?! – Mike me reconoció al estar lo suficientemente cercas y su cara denotaba una sorpresa
asfixiante.-
- ¡Oh por favor! Deja esa cara. Veo que la estás pasando muy
bien…
- Estas confundiendo las cosas. Mira déjame explicarte.
-No tienes nada que explicarme, no a mí. Yo sé que tú eres un jodido cabrón. Mi amiga estaba
sufriendo por ti ¿y tú? ¿Qué se supone
que estás haciendo?
-Brit… será mejor que te calmes.-dijo Stu
-No te metas Stuart-le dije, por lo cual él se quedó en silencio. Acto seguido me abalance
contra Mike y comencé a golpearle, si, no me aguante las ganas.
-¡Brit! Espera, es que estas
malinterpretando todo-balbuceaba Mike estas palabras mientras sujetaba mis manos.
-¿Que está pasando?- A la escena se le sumaba un espectador
más y era ni más ni menos que Paul, quien estaba más que confundido por mi
reacción.
-¿Qué, que pasa? ¿De verdad quieres saber lo que pasa? Pues
mira, tu hermano es una mierda de
persona- Paul miro a Mike confundido y mientras se distrajo le di una cachetada Mike- y a ti, si te vuelvo a ver cercas de mi
amiga te mato. ¡Estúpido!
Al estar ya alejada vi a Mike quien por cierto, se sobaba la mejilla. De
inmediato Stuart me tomo de la cintura y
comenzó a camina llevando a la par de él. Stuart sabía cómo era mi carácter y por ende también
sabía que era capaz de más cosas y me
alejo
-Creo que exageraste Brittany. Esto deberían arreglarlo
entre ellos-opino Stuart.
-Pero Stu… tu no entiendes, tu no viste llorar a Mariel por
ese idiota- teníamos más de cinco minutos
de haber dejado a George en su casa.
-No te metas Brittany, sé que ese chico hizo mal pero es
problema de ellos dos.
-Tienes razón. Pero estarás de acuerdo conmigo en que
debería decirle a Mariel lo que vi hoy ¿No es así?
-Mmm tu sabes lo es mejor, así que lo dejo a tu elección. Has lo que tus creas
convenientes
-Stuart… ¿Tú serias capaz de hacerme algo así?
-Te amo Brit y cuando uno ama no es capaz de semejante cosa,
jamás lo haría.
-Cuando te canses de mi prefiero que me lo digas en mi
cara...-me beso con dulzura-Gracias Stuart.
- Nos vemos otro día
entonces
-Así será-conteste
Después de ello, beso mi mejilla antes de dar la media
vuelta para tomar su rumbo de nuevo a su
departamento.
Ahora la cuestión era
¿Cómo le diría a Mariel semejante
noticia?
Decirle a alguien que viste a su novio con otra chica no es
fácil y menos si es tu mejor amiga. La vida da muchas vueltas y uno nunca sabe cuándo
y a quien le pasaran estas cosas.
---------------
La escuela era tan asfixiante y demandante a mi ver,
simplemente la odiaba.
Una de las razones era que la incomprensión que mostraban
los maestros al encargar tareas
excesivas a sabiendas de que era una carga pesada para mí, una persona
trabajadora y de poco tiempo disponible para investigaciones absurdas.
Si, la Sra. Best al final de cuentas no me despidió, de
hecho, solo me pidió que jamás le volviera a mentir respecto a mis cosas
personales. Ella era muy paciente conmigo y se lo agradecía. Desde el día del
incidente con Stuart, le rogué a él y a los demás que nunca volvieran a poner
un pie por ese lugar y hasta el momento me había obedecido.
Aun a pesar de mis quejas por mi ajetreado día tenía que
asimilar mi estilo de vida tan agitado, tanto que estaba corriendo para ir al
trabajo.
Antes de pasar al mismo, recordé que tenía que ir a mi casa
por mi uniforme que, estúpidamente, había olvidado.
Justo de camino pase por el Colegio de artes, donde por
cierto me topé con n escena por demás
bochornosa, al menos para mí.
Imagínense: una chica rubia recargada en la esquina a fuera
de las instalaciones del colegio quien se
besaba apasionadamente con su novio pero eso no era todo, aquel chico parecía pulpo al tener rodeada a
la chica con sus manos, las cuales también
pasaba por toda la anatomía de la chica.
Intente ignorarlos y pasar desapercibida, eso era un buen
plan hasta que me di cuenta de quién era el chico aquel. ¿Qué quién era? Era el famosísimo John Lennon, con ese dato supuse que aquella chica era la tal
Cynthia de la que tantas veces me había hablado.
Una idea por demás maliciosa cruzo por mi cabeza, tanto que
olvide la prisa que llevaba y me detuve a cobrarme las tantas cosas que John en
su momento me había hecho, no solo a mí, también a los demás., así que eso sería
un desquite para la comunidad y ni solo
para mí mera satisfacción.
-¡Oh Johnny! Cariño.-rompí el romántico momento entre
aquellos dos.- Lo lamento, no sabía que estaba interrumpiendo algo.
-B-Brittany…. ¿Qué demonios estás haciendo? Lárgate de aquí...
John me miro con enfado mientras yo me moría de risa.
-Estuve esperando a que llegaras por mí pero, al ver que no
llegabas me pareció a bien venirte a buscar-toque su mejilla- Te extrañe tanto,
moría por verte. ¿Quién es ella, Johnny?
-Ella es Cynthia. Cynthia ella es Brittany…- John trato de
apurarse a dar una explicación a aquella chica confundida.
-Soy esa misma.-toque la mejilla de John con un coqueteo por
más evidente.
-Mucho gusto, soy Cynthia Powell. No sabía que John tuviera
muchas amigas… tengo que irme, nos vemos
después…- John estaba rojo de ira y la chica estaba que echaba humo.
-Cynthia… espera...-John
detuvo a la chica quien lucía bastante indispuesta.
-Suéltame, será mejor que hablemos otro día.- La chica
estaba a punto de irse. Yo mientras tanto, no pude evitar soltar una carcajada,
cosa que se ganó una mirada mordaz de
John y una de confusión de Cynthia.
-¡joder! Debiste ver
tu cara Lennon-dije aun entre risas.
-¡Eres una estúpida, Gray!
-No más que tu cariño. Mucho gusto Cynthia, yo soy Brittany Gray.
-No entiendo, ya nos habíamos presentado-dijo tajante
Cynthia, inclusive puedo creer que estaba molesta.
-Bueno, tienes razón pero no es lo que te imaginas. Soy amiga de este adorable
jovencito, solo eso y nada más, jamás me fijaría en alguien tan….
-¿Qué no tienes que irte a trabajar, Gray?-pregunto John.
-Mi trabajo es molestarte-le dije a susurros- En realidad fue un gusto pero, tengo que
irme. Que tenga una bonita tarde y continúen con lo suyo.-Me aleje de ellos,
aun con una sonrisa en la boca por mi pequeña metida de pata.
Mi turno en el Casbah había terminado temprano por motivos de que tenía que llegar temprano
ese día a casa a causa de mis deberes
escolares.
Al parecer ese día era el día de encontrarme a toda la gente ya que, de vuelta a mi casa
me topé con Mariel quien lucía una buena
cara a pesar de todo lo que había ocurrido.
¿Qué era lo que había ocurrido?
Bueno, le tuve que contar a ella lo que vi con Mike y por
consecuencia de las malas decisiones del chico la relación se dio por
terminada. Me dolía ver a mi amiga mal, de ah supe que el amor no era eterno y creo, que ni eso existía.
-¿Qué milagro verte por aquí tan temprano?
-Tengo que hacer unos deberes del colegio, Mariel. Por
cierto, hoy no te vi en el colegio.
-Me quede con mi mama a ayudarle en unos pendientes. Además,
siendo sincera, no tenía ganas de ir y eso me sirvió de pretexto- la chica me
brindo una sonrisa sincera y amplia.
-Pero ¿Mañana iras? ¿Verdad?
-Claro que sí, ya me siento mucho mejor. ¿Te molesta si te
acompaño a ut casa?
-Suena una excelente idea, vamos.
Juntas caminamos en dirección a mi casa que se encontraba en
Forthlin Road. Sinceramente su compañía me era amena y necesaria, la mayor
parte del tiempo íbamos bromeando y eso nos gustaba a ambas.
Casi a punto de llegar a
mi casa, casualmente nos encontramos con George, aquel chico tímido y serio que venía justo en dirección a nosotras y con
su guitarra en mano.
-Mira a quien tenemos aquí. ¡Hola George!-salude al chico
quien se notó algo sonrojado.
-¡Hola Brit, Mariel! ¿Cómo están?- Era tan notorio que el
chico miraba atentamente a Mariel.
-Bien, estamos muy bien y alegres de encontrarnos contigo.
Pero ¿Y tú? ¿A dónde tan guapo?-pregunte.
-En realidad vengo de la casa de Paul. Vine a ensayar un
rato con él. ¿Usted de dónde vienen?
-Yo vengo de trabajar y en trascurso me encontré con Mariel, quien me quiso acompañarme a casa.
-¿Qué les parece si les invito un helado?-George nos propuso
aquello con una sonrisa de oreja a oreja.
-Suena grandioso, hace mucho que no como uno- Mariel se entusiasmó
con la propuesta, me gustaba la idea de que ella se distrajera.
-Yo también, pero tengo que declinar. Estoy demasiado
cansada.
-Que lastima, entonces será otro día….
-¡No! ¿Qué dices Mariel? ¿Por qué no van George y tú?- de reojo vi la cara de susto
que George tenía ante mi propuesta, le lance un guiño y el me regalo una de sus típicas medias sonrisas.
Pude verlos a los dos y ambos realmente se veían bien juntos.
Mariel necesitaba dejar de pensar en sus problemas y sabía
que aquello podía ayudarla.
-Pues… por mí no hay problema. ¿Qué tal si vamos antes de
que se haga más noche, George?-el chico asintió con rapidez.
-Gracias-pude leer esta palabra en los labios de George. El
chico posea una tierna sonrisa.
-Que les vaya muy bien, cuídense. Pórtate bien George.-me
acerque a él para depositarle un beso y susurrarle unas últimas palabras- Me la
debes…
-Seguro. Tal vez te ayude con Paul.- vi su sonrisa y no pude
evitar mostrar una mueca de disgusto
pero, al final sonreí.
Deje de hacerlo cuando recordé que aún me faltaban cosas por
hacer.
Aun así me sentía bien. Había hecho un buen trabajo como
cupido
Pero ¿Y si no funcionaba?
Al menos llegarían a conocerse mejor y podrían volverse
grandes amigos
¿Qué no?................................
------------------------------
¿Qué era lo mejor que podía hacer en un sábado libre?
Es que ese día era libre; libre de escuela, obviamente,
libre del trabajo y sin la supervisión de mis padres, libre en totalidad.
Stuart y yo habíamos quedado de ir a dar una vuelta por
Liverpool pero, los planes cambiaron repentinamente. Ambos cogimos un autobús
que nos llevó a Blackpool, el viaje no duro más de 30 minutos y ambos bajamos
muy entusiasmados. Fuimos a la feria que estaba en el mismo lugar.
-Sera mejor que descansemos un rato, me duelen los pies-sugerí
a Stuart quien asintió de inmediato.
-Me ha gustado la idea de venir aquí. Hagámoslo más seguido-me
miro y tomo mi mano. Los dos nos
sentamos juntos cercas del malecón.
-Ya casi está por venir el atardecer, deberíamos ir a casa.-recargue mi cabeza en la banca.
-Antes de eso me gustaría pedirte un favor.
-¿De qué se trata?-le mire atentamente.
- Me gustaría que te pararas ahí-señalo un lugar más cercas del rompeolas.
-¿Y eso como para qué?
-Me gustaría hacer una pintura- vio mi cara de asombro y de
fastidio- Sera muy rápido, lo prometo.
-Estoy cansada Stuart, no creo poder….
-Solo serán uno minutos, por favor- hizo una cara a la que no
podía negarme, asintió no muy convencida.
Realmente fue más que unos minutos pero, no me afectaron
mucho, ya que al estar ahí me relajo el sonido del mar y la fresca brisa
que movía mi cabello.
-¡Listo!-me mostro el dibujo causando una sonrisa de mi
parte- ¿Qué te parece?
-Me gustan... tienes mucho talento Stuart. Llegaras a ser
famoso.
-Me gusta lo que hago, creo que de ahí depende todo ¿no?
Cuando haces lo que te gusta no importa
que los demás digan. No lo haga por dinero…
-Lo hacer para ver mujeres desnudarse ante ti-solté una carcajada
ante lo que dije.
-Suena excitante. Si tú quieres…
-¡¿Cómo?!...
-¡no! Me refería a que podemos irnos-rio- Aunque lo otro
tampoco me parece una mala idea.
Solo negué divertida a la vez que tomaba su mano y nos
dirigimos de regreso a Liverpool. Estábamos tan absortos en nuestra plática que
no nos percatamos de la presencia de dos conocidos nuestros. Muy conocidos
diría yo.
-¡Hola chicos! ¿Qué hacen por aquí?-pregunto Grace quien
sujetaba de Paul.
-Supongo que lo mismo que ustedes.... divertirnos-contesto
Stuart.
-Hola Brit ¿Cómo estás?
-Hola Paul- le brinde una sonrisa cálida al chico que me
miraba con algo de extrañeza- No esperaba verlos por aquí.
-Ni nosotros, nos hubiéramos puesto de acuerdo para venir
los cuatro juntos.
-Tal vez algún día Grace. Pero nosotros ya nos íbamos
¿Verdad Brit?-Stuart me miro y yo asentí.
También nosotros ¿Nos vamos?-Grace sonrió y camino a la par de nosotros.
En pocos minutos note
que Stuart y Grace hablaban de arte, cosa que
yo no entendía para nada y no era la única, ya que vi a Paul que miraba
algo por la ventanilla. Giro y vio mi reflejo por el espejo y sonrió. Para
amenizar el viaje entre nosotros sople en el vidrio y dibuje una carita feliz
que le saco una carcajada y a mí también, luego el hizo lo mismo una y otra
vez, hasta que sentí la mano de Stuart sobre mi pierna.
A diferencia de lo que pensé, Stuart no tenía buena cara. No
estaba enojado, pero tampoco decía nada y yo tampoco no dije nada. Así seguimos desde la estación de autobuses hasta mi casa, donde no
pude más con la seriedad que él se cargaba.
-¿Qué sucede? ¿Paso algo malo?
-Nada Brittany. Nos vemos otro día ¿Te parece?
-¡vamos! No seas tonto, dime que te pasa…
-No pasa nada. En
realidad me gustaría hacerte una pregunta
-Claro, dime que
pasa.
-¿Qué es lo que
piensas de Paul?
-¿Qué pienso de qué?
No entiendo tu pregunta.
-Si, como lo ves en
cuanto a personalidad.
-Pues… No lo conozco mucho. Es un buen chico, supongo;
amable, talentoso, caballeroso… ¿Por qué la pregunta?
-Nada mas.-se acercó a mí y beso mi frente- te amo Brit.
-Yo también-le robe un beso.
Había algo en su forma de verme antes de partir directo a su
departamento
No sé qué era pero, sentí un estremecimiento.
¿Qué había significado esa pregunta? Algo en mi decía que había
abierto demás la boca….
No hay comentarios.:
Publicar un comentario