martes, 30 de septiembre de 2014

Capítulo 23.

Mariel y yo caminabamos por las tranquilas calles de Liverpool después de un día de escuela.
Tenía mucho tiempo que no disfrutábamos de una tarde soleada en Liverpool, la ciudad que vivía bajo una densa niebla todos los días.
En lo personal me encantaba el clima de Liverpool, lo cambiaba por nada pero, también me gustaba aquellos días excepcionalmente brillantes.

-Odio la historia y lo que es más, odio al estúpido maestro ¿De qué me sirve lo que pasó mucho tiempo atrás? ¡Bobadas!-Mariel pateo una piedrecilla que estaba frente a ella.
-Creo que eso un misterio que tendremos que resolver mi querida Mariel-reí ante la cara de fastidio de la chica.
-Seguro... ¿Cómo te fue el otro día con Stuart?
-La pasamos bien, aunque ha estado muy pensativo desde que vinimos de aquel paseo en Blackpool.
- Déjalo ser Brit, los hombres son difíciles de entender.
-Seguro, creo que en parte tuve la culpa. ¿Sabes? Ese mismo día me pregunto qué era lo que pensaba de Paul.
-¿Y qué le contestaste?
-Le dije que era un caballero, talentoso...
-¡Para! ¿Le dijiste  todo eso?-asentí- Con razón esta  raro contigo, eso jamás se hacer Brittany, supongo que heriste su ego.
-¿Ego? Pero solo conteste su pregunta ¿Qué hay de malo en eso?
-Bueno, a los hombres no les gusta saber que su “chica” vea como una especie de súper hombre a otro chico y menos si lo conocen.
-¡Mierda! Sabía que había abierto la boca demás. Tendré que ir a verlo y hablar con él.


Mariel me brindo una sonrisa a la vez que seguíamos nuestro camino.
¿Por qué siempre terminaba cagandola con algo así?
No quería que Stuart pensara que algo me pasaba con Paul, aunque si me pasara.
-Mira quien viene ahí-dije con una sonrisa mientras veía a Mariel quien se veía algo nerviosa.
-¿Luzco mal?
-No, eres como una clase de colegiala traviesa-reí ante su cara de asombro.- ¿Qué paso entre ustedes?
-Nada-se apresuró a decir- Aunque George es un gran chico, me agrada.
-A mí también.


Cuando menos nos lo esperamos, ya teníamos frente a nosotras a John que venía con Paul y detrás de ellos un George quien parecía un poco excluido por aquellos dos.

-¡Hola George!-Me acerque a él y deposite un beso en su mejilla- ¿Cómo están?
-Algo ocupados-contesto John- ¿Tú que haces por aquí? Deberías estar en la escuela…
-¿De verdad? – Paul, Mariel y George nos observaban- Yo creí que los del Colegio de artes salían mucho más tarde.
-No fui a la colegio hoy, tenía otras cosas que hacer.
-¿Mimí lo sabe?-John clavo sus ojos en mi- Lo supuse.
-A todo esto ¿Cómo esta Grace, Paul? Hace mucho que no la veo- comento Mariel.
-Esta aun en el colegio, no tarda en salir.-contesto el chico quien seguía mirándonos a John y a mí.
-Mmm… eso es excelente, la saludas de mi parte, si es que vas por ella. Hola George-Mariel  miro a George quien  le sonrió de inmediato
-¡Mariel! Que gusto volver a verte…-George se sonrojo y bajo la mirada centrándola en el piso.
-No quiero ni imaginarme como te pondrías George, si vieras a una mujer desnuda-pude ver la sonrisa burlona  de John.
- La misma que tu cuando Mimí sepa que no fuiste al Colegio, John-le mire retadora, odiaba cuando John se proponía fastidiar a los demás.
-No te metas Gray-dijo John severamente.
-Está bien, solo dime por favor si has visto a Stuart ¿Fue al colegio?
-No tengo ni puta idea-estaba molesto y lo sabía.
-¿Podrías acompañarme a su departamento?-vi que movía su cabeza negándome la petición.
-Sera mejor que nos vayamos-dijo Paul, tomando a George por los hombros.-Tengo que Ir por Grace…
-No… ¡No te vayas Paul!-el chico se detuvo extrañado- el departamento de Stuart queda cercas del Colegio de arte, quería saber si a ti te importaría…
-Yo lo hare-John me  sujeto de la mano, me lastimo un poco a decir verdad.
-Dijiste que no lo harías y  Paul puede acompañarme ¿No es así?
-Por mí no hay problema…
-Olvídalo Paul, yo la llevare. Sera mejor que lleves al niñito ese a su casa. Vámonos Gray.- John me llevaba casi a rastras pero,  me zafe de él y regrese a donde estaba el resto.
- George deberías llevar a Mariel  a casa ¿Lo harías George?- recibí una mirada de Mariel que me hizo reír- Tengo que ir a con Stuart y no me gustaría que ella se fuera sola.
-Claro, lo hare. Bueno, si es que ella quiere…
-No lo hay George, nos vemos Brittany.


Sonreí ampliamente antes de comenzar a caminar a la par de John quien  parecía algo disgustado con todo.
No le di importancia y seguí caminando.

-¿Por qué hiciste eso?
- No te interesa y ya puedes irte si quieres John…
-¿Todo fue para arreglar una cita entre ellos?-rio- que ridículo.
-Para ti lo será. Eres tan odioso cuando te lo propones-dije dejándolo atrás y caminando más aprisa.
-Lo lamento. –Le mire confundida.- ¿De qué hablaras con Stuart?
-En realidad solo fue otro de mis pretextos, aunque si necesito hablar con él.
-¿Se puede saber de qué?
-Bueno, últimamente ha estado raro y quiero saber qué es lo que le pasa.-mire hacia tras y pude ver que venía detrás de nosotros. El chico venia un poco distraído.-Deberíamos esperarlo...
-Déjalo, a él no le importa-me sujeto con su mano y nos alejamos aun mas de él.- Debes dejar de ser tan atenta y de embobarte con él. Stuart lo está notando.-John me dijo  casi a bocajarro aquello, ahí supe que Mariel no estaba tan errada.
-¿Qué te dijo?
-En realidad, solo me pregunto si había habido algo entre tú y Paul. Hoy se quedó en su estudio trabajando.
-Iré a verlo...
-No te lo recomendaría, ha estado trabajando mucho y  no necesita distracciones. Yo si fuera él y al hubiera partido la cara a Paul….

Con aquellas palabras John se alejó de mí  caminando con sus manos en los bolsillos y encendiéndose un cigarrillo. De pronto el clima cambio radicalmente dándome un vuelvo en el corazón.
Si quería que las cosas funcionaran del todo con Stuart tenía que  arrancarme a Paul. Gire y lo vi venir hacia mí, me sonrió.  Trate de no inmutarme.  Con lo que me dijo John  no me quedaron ganas de sonreír y le deje ahí, con su sonrisa al aire.
¿Cómo lograría sacármelo?
Stuart no se merecía mi amor a medias. Definitivamente no.



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Un nuevo día  tenía su comienzo ¿Y como era ese comienzo? trabajando. Era día feriado en Liverpool razón por la que no me encontraba en el colegio a  tan tempranas horas del día.
 A causa tome el turno de la mañana para trabaja y la Sra. Best no había tenido problema en cedérmelo. Laboralmente, el día estaba pacífico y sin mucho ajetreo, afortunadamente.
Estaba a punto de tomar un ligero bocadillo cuando entraron un grupo de chicos. Sentí un tanto de incomodidad al pensar que serían como los chicos de aquella vez pero no, me había equivocado.
Fui hasta su mesa y comencé a tomar la orden de cada uno de ellos.
De aquel grupo de chicos había uno que sobresalía y que extrañamente me parecía familiar.

No le di tanta importancia ya que con el tiempo lo olvide. Les lleve su orden y ellos la disfrutaban con tranquilidad. Dentro de unos minutos habían terminado y yo camine hasta donde ellos con la intensión de entregarles su cuenta pero, la voz de la Sra. Best me interrumpió.

-¿Cómo estuvo todo?-vi que la mujer sujetaba el hombre del chico que antes me había llamado la atención.
-Muy bien, gracias mamá-sentí que el chico se había incomodado, y no era para menos, sus amigos estaban molestándolo por ello.
-¡Oh por cierto! ¡Brit!-me hizo una señal para que me acercara más- Quiero presentarte a mi hijo Brittany. Brittany él es Pete, Pete ella es Brittany- la Sra. Best mostro una sonrisa maternal.
-¿Tu eres Brittany?-asentí- Mi madre se la pasa hablando de lo buena chica que eres-Pete sonrió y me extendió la mano.
-Bueno, a diferencia tuya, jamás había escuchado hablar de ti. Mucho gusto Pete.
-Es que no se había dado la oportunidad Brittany- aclaro la Sra. Best- Bueno los dejo.
-Espero que así sean todas las madres y no solo la mía.
-Creo que solo es la tuya- le sonreí y el me correspondió.
-Gracias por los ánimos. Tengo que irme, espero nos veamos pronto y en otra situación.
-Seguro. Creo que ya no será necesario esto-le señale la hoja de la cuenta, él la tomo y la vio con una sonrisa.
-No lo creo, esto va por la casa. Adiós Brittany.


Siempre habrá buenos chicos por conocer.
Uno nunca sabe cuándo necesite de ellos.


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Había pasado un tiempo considerable y de nuevo me encontraba en el trabajo.
Miraba atenta a la clientela que salía después de pasar un tiempo considerable en el lugar.
La situación estaba preocupante. ¿A qué me refiero?
Las ventas habían bajado, cosa que no era buena ni para la Sra. Best y mucho menos para mí.
Fue  ahí cuando se le ocurrió  la idea de contrata a un grupo para entretenimiento de las personas.

Cuando escuche aquello inmediatamente pensé en los chicos pero no había tenido la oportunidad de platicar con la Sra. Best. No, no hasta ese momento en que la vi pensativa y un tanto preocupada.


- ¿Sra. Best?- la mujer me vio un  tanto confundida- Sabe, el otro día estaba pensando acerca de lo que dijo, eso de contratar a un grupo para que toque en vivo en su local.
-¿Qué hay con eso Brittany?
-Bueno, le tengo un buena notica, yo conozco a unos chicos que son muy buenos y están disponibles.
-¿Quiénes son?
-Son amigos míos…
-Espero no estés hablando de los chicos que hace tiempo armaron un escándalo aquí mismo- vio mi semblante, la respuesta era obvia- Definitivamente no, no quiero gente   revoltosa  rondando por aquí.
-ellos no son así, las circunstancias fueron las que los obligaron… por favor, solo deles una oportunidad y si no le gustan, los despide.
-No sé, tengo que pensarlo Brittany.
-Ellos conocen a muchos chicos y tal eso traiga más gente a su negocio-dije alejándome de apoco.
-Espera… Está bien, diles que vengan el lunes para que se presenten. Veremos que tal los recibe la gente y de eso dependerá si los contrato o no.
-Gracias, ¡Mil gracias!- le di un beso en la mejilla sorprendiéndola.

No podía esperar a que mi turno terminara. Deseaba salir corriendo para ver a los chicos y contarles  la oportunidad que tenían en sus manos. Ellos habían estado quejándose de las pocas presentaciones que estaban dando y con esta oportunidad, sabía que las cosas podían mejorar.


Cuando salí del trabajo y corrí inmediatamente a casa de Paul, ya era ya muy tarde para ir  con John y no quería arriesgarme a encontrarme con una pandilla de Teddy Boy’s y que me para algo.
Toque el timbre desesperadamente hasta que me recibió en la puerta el Sr. McCartney, quien me regalo una sonrisa cuando me vio.

-¡Brittany! Que sorpresa tenerte aquí ¿Puedo ayudarte?
-Buenas noches Sr. James-me sonrió- Perdón la brutalidad con la que toque su puerta pero quería saber si estaba Paul en casa…
-Sí, está arriba en su cuarto con George y John ¿quieres que le diga que estas aquí?
-Si… bueno, me gustaría ir con ellos, si no le molesta.
-Por supuesto que no. Adelante, pasa.


Subí las escaleras rápidamente hasta encontrarme frente la puerta del cuarto de Paul.
Detrás pude escuchar los rasgueos de las guitarras y una que otra grosería de parte de John.
Sonreí y no tarde en abrir abruptamente la puerta, no tenía tiempo de delicadeces como lo era tocar y esperar a que abrieran.

-¡¿Brittany?!- John se vio sorprendido.
-Lennon- le empuje y me adentre, ahí note que tanto George como Paul me miraban- Hola chicos.
-¿Qué haces aquí? No pedimos una nudista con uniforme de mesera-John  se recargo en la puerta esperando a que  dijese algo.
-En otro momento tal vez te daría una cachetada pero este no es el momento.
-Dinos que sucede, te ves agitada-dijo Paul quien se levantó de su cama y  prefirió mantenerse de pie.
-Bueno la Sra. Best quien es la dueña del lugar donde trabajo, necesita entretenimiento para su local.
-¿Y eso a nosotros en que nos atañe?
-Te debería importar John. Yo le hable de ustedes y ella acepto adicionarlos este lunes ¿Qué les parece?-vi que los tres se miraba perplejos e incrédulos- ¿No dirán nada?
-¿me estas jodiendo, Gray?
-Tu vocabulario John, papa esta abajo.
-Lo lamento pequeño Paulie… ¿Nos estas jodiendo?-Paul hizo una cara de  que entendí pero que poco me importo.
-Claro que no, no jugaría con algo tan importante para ustedes. Dijo que todo depende de la aceptación del público para con ustedes. Si les gustan, estarán contratados.- los tres se sonrieron y me miraron.
-ven acá muñeca-John me sujeto de la cintura y me cargo, tanto el como los demás estaban felices.
-Muchas gracias Brittany, de verdad gracias-Paul sonrió  tanto que casi podía ver su dentadura completa.
-Esto deberíamos celebrarlo como dios manda ¿Qué dicen?
-me parece una gran idea, invitare a Mariel-sonreí y George había notado el entusiasmo excesivo con el que había pronunciado aquellas 3 palabras.
-Yo también estoy de acuerdo. Hay que avisarles a todos, hablare con Grace.
-¡No, a ella no!-dije en un grito que salió involuntariamente. ¡Demonios Brit! Sentí la mirada de Paul en mí.
-¿Por qué ella no queridísima Gray?-John me miro burlesco, disfrutaba del momento.
-Y-yo lo que quise decir fue…
-Es que Grace parece una chica superfina, no de esas que le gusta estar de fiesta en fiesta-comento George esporádicamente.
-¿Eso piensas de ella?-rio Paul- Estas muy equivocado, a ella le gustan mucho.
-Menos mal-  George me miro y me lanzo una sonrisa, le estaba tan agradecida.
-Si no hay otro estúpido impedimento, entonces vámonos…-dijo John.

 Todos nos levantamos a la vez que me excusa de que tenía que ir a casa a pedir permiso y hablar con Stuart para que también nos acompañase.
Afortunadamente la conversación se había desviado y mi equivocación dejo de importarles a los demás.

De lo que me había librado…………..

lunes, 29 de septiembre de 2014

Capítulo 22.

Ese día por la noche,  Stuart y yo habíamos asistido a la presentación de  los chicos. Las presentaciones no eran tan grandes, pero eran concurridas por conocidos y uno que otros, compañeros de colegio de cada uno.

La presentación había salido perfecta, fue fantástica; a excepción de unos chicos que se habían pasado de copas y  comenzaron una pelea absurda dentro del lugar. Ante aquella situación, todos tuvimos que salir del lugar y correr para que no nos ocurriera algo por estar entre la trifulca.
Lo que más me daba gracia y ternura a la vez era que Stuart me cuidaba en todo momento para evitar que me pasara algo, afortunadamente no paso a mayores.

-Definitivamente todo iba bien hasta que comenzó todo esto-dijo con fastidio George.
-Lo se… lo bueno es que salimos todos ilesos.-comento brevemente Stuart.
-¡Hijos de puta! Arruinaron la presentación-John pateo un bote que había cercas del lugar donde todos nos encontrábamos reunidos. Con todos  quiero decir; John, George, Paul, Grace, Stuart y yo.
-Sera mejor que ya me vaya, tengo que ir a dejar a Grace…
-No nos interesa tu urgencia por meterla a la cama Paul-dijo John  quien ya a esas alturas  fumaba un cigarrillo.
-Mira que gracioso eres John. Nos vemos chicos y Brit, buenas noches.
-Buenas noches Paul-conteste. Todos vimos alejarse a Paul junto con Grace. Aun no podía soportar la idea de su romance.
- Yo también ya me voy, esto apesta…
-¿Tu a dónde vas John?-pregunte para picarlo.
-Me están esperando, cariño…

John  giro rápidamente y  corrió, desapareciendo así de nuestra vista. Antes de ello, yo había echado un vistazo  al lugar a donde John había mirado con tanto afán y ahí fue donde mira la silueta de una mujer que esperaba a John. ¿Ella será la tal Cynthia? Esa duda se despejaría mucho después.


-Pues bien, ahora solo quedamos nosotros tres-dijo Stuart comenzado a caminar.
-Yo creo que mejor me voy…
-¿Solo? Estás loco George, Nosotros te acompañaremos, ¿No es así Stu?
-No dejaríamos a un niño solo por ahí-dijo Stuart riendo.
-Pero…. No me gustaría interrumpirlos. No quiero ser un mal tercio.
-No digas bobadas. Si fueras Lennon entonces si me preocuparías-dije riendo.

 Durante el trayecto a casa, George y Stuart platicaban acerca de la presentación que habían tenido  la agrupación a la que pertenecía George.
Aunque yo no participaba directamente de la conversación, si comentaba cosas y reía por las bromas que hacían respecto al tema.
Mi atención a todo aquello se vio interrumpida cuando algo sobresaliente llamo mi atención.
¿Qué fue? Se preguntaran.
Lo planteare de un manera sencilla y grafica que facilite todo esto: era Mike y una chica, desconocida para mí, quienes se encontraban sumergidos un beso, sin tener en cuenta  que y quienes estaban a su alrededor.

-¿Qué no es ese Mike?-pregunto George confundido.
-No lo sé. No lo conozco mucho.-contesto Stuart.
-¡Eres un estúpido!-dije en un grito.
-¿Pero por qué? Yo ni siquiera...
-No lo digo por ti Stuart, ese imbécil  de McCartney esta con otra y no es Mariel.



Furiosa, camine en dirección en la que encontraba Mike. Mientras lo hacía, apretaba mis puños con fuerza tratando de controlar todo lo que pasaba en mi mente y  con ello me refiero a las ganas de matar a Mike en ese mismo instante.




-¡¿Brit?! – Mike me reconoció al estar  lo suficientemente  cercas y su cara denotaba una sorpresa asfixiante.-
- ¡Oh por favor! Deja esa cara. Veo que la estás pasando muy bien…
- Estas confundiendo las cosas. Mira  déjame explicarte.
-No tienes nada que explicarme, no  a mí. Yo sé que tú  eres un jodido cabrón. Mi amiga estaba sufriendo por ti  ¿y tú? ¿Qué se supone que estás haciendo?
-Brit… será mejor que te calmes.-dijo Stu
-No te metas Stuart-le dije, por lo cual él se  quedó en silencio. Acto seguido me abalance contra Mike y comencé a golpearle, si, no me aguante las ganas.
-¡Brit! Espera, es que estas  malinterpretando todo-balbuceaba Mike estas palabras  mientras sujetaba mis manos.
-¿Que está pasando?- A la escena se le sumaba un espectador más y era ni más ni menos que Paul, quien estaba más que confundido por mi reacción.
-¿Qué, que pasa? ¿De verdad quieres saber lo que pasa? Pues mira,  tu hermano es una mierda de persona- Paul miro a Mike confundido y  mientras se distrajo le di una cachetada  Mike- y a ti, si te vuelvo a ver cercas de mi amiga te mato. ¡Estúpido!

 Al estar  ya alejada vi a Mike  quien por cierto, se sobaba la mejilla. De inmediato Stuart me tomo de la cintura y  comenzó a camina llevando a la par de él. Stuart  sabía cómo era mi carácter y por ende también sabía  que era capaz de más cosas y me alejo



-Creo que exageraste Brittany. Esto deberían arreglarlo entre ellos-opino Stuart.
-Pero Stu… tu no entiendes, tu no viste llorar a Mariel por ese idiota- teníamos más de cinco minutos  de  haber dejado  a George  en su casa.
-No te metas Brittany, sé que ese chico hizo mal pero es problema de ellos dos.
-Tienes razón. Pero estarás de acuerdo conmigo en que debería decirle a Mariel lo que vi hoy ¿No es así?
-Mmm tu sabes lo es mejor, así que lo dejo a  tu elección. Has lo que tus creas convenientes
-Stuart… ¿Tú serias capaz de hacerme algo así?
-Te amo Brit y cuando uno ama no es capaz de semejante cosa, jamás lo haría.
-Cuando te canses de mi prefiero que me lo digas en mi cara...-me beso con dulzura-Gracias Stuart.
- Nos vemos  otro día entonces
-Así será-conteste


Después de ello, beso mi mejilla antes de dar la media vuelta para tomar su rumbo de  nuevo a su departamento.
Ahora la cuestión era  ¿Cómo  le diría a Mariel semejante noticia?
Decirle a alguien que viste a su novio con otra chica no es fácil y menos si es tu mejor amiga. La vida da muchas vueltas y uno nunca sabe cuándo y a quien le pasaran estas cosas.



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La escuela era tan asfixiante y demandante a mi ver, simplemente la odiaba.
Una de las razones era que la incomprensión que mostraban los maestros  al encargar tareas excesivas a sabiendas de que era una carga pesada para mí, una persona trabajadora y de poco tiempo disponible para investigaciones absurdas.
Si, la Sra. Best al final de cuentas no me despidió, de hecho, solo me pidió que jamás le volviera a mentir respecto a mis cosas personales. Ella era muy paciente conmigo y se lo agradecía. Desde el día del incidente con Stuart, le rogué a él y a los demás que nunca volvieran a poner un pie por ese lugar y hasta el momento me había obedecido.

Aun a pesar de mis quejas por mi ajetreado día tenía que asimilar mi estilo de vida tan agitado, tanto que estaba corriendo para ir al trabajo.
Antes de pasar al mismo, recordé que tenía que ir a mi casa por mi uniforme que, estúpidamente, había olvidado.
Justo de camino pase por el Colegio de artes, donde por cierto  me topé con n escena por demás bochornosa, al menos para mí.
Imagínense: una chica rubia recargada en la esquina a fuera de las instalaciones del colegio quien se  besaba apasionadamente con su novio pero eso no era todo,  aquel chico parecía pulpo al tener rodeada a la chica con sus manos, las cuales  también pasaba por toda la anatomía de la chica.


Intente ignorarlos y pasar desapercibida, eso era un buen plan hasta que me di cuenta de quién era el chico aquel. ¿Qué quién era?  Era el famosísimo John Lennon, con ese  dato supuse que aquella chica era la tal Cynthia de la que tantas veces me había hablado.


Una idea por demás maliciosa cruzo por mi cabeza, tanto que olvide la prisa que llevaba y me detuve a cobrarme las tantas cosas que John en su momento me había hecho, no solo a mí, también a los demás., así que eso sería un desquite  para la comunidad y ni solo para mí mera satisfacción.


-¡Oh Johnny! Cariño.-rompí el romántico momento entre aquellos dos.- Lo lamento, no sabía que estaba interrumpiendo algo.
-B-Brittany…. ¿Qué demonios estás haciendo? Lárgate de aquí... John me miro con enfado mientras yo me moría de risa.
-Estuve esperando a que llegaras por mí pero, al ver que no llegabas me pareció a bien venirte a buscar-toque su mejilla- Te extrañe tanto, moría por verte. ¿Quién es ella, Johnny?
-Ella es Cynthia. Cynthia ella es Brittany…- John trato de apurarse a dar una explicación a aquella chica confundida.
-Soy esa misma.-toque la mejilla de John con un coqueteo por más evidente.
-Mucho gusto, soy Cynthia Powell. No sabía que John tuviera muchas amigas… tengo que  irme, nos vemos después…- John estaba rojo de ira y la chica estaba que echaba humo.
-Cynthia… espera...-John   detuvo a la chica quien lucía bastante indispuesta.
-Suéltame, será mejor que hablemos otro día.- La chica estaba a punto de irse. Yo mientras tanto, no pude evitar soltar una carcajada, cosa que se ganó una mirada  mordaz de John y una de confusión de Cynthia.
-¡joder!  Debiste ver tu cara Lennon-dije aun entre risas.
-¡Eres una estúpida, Gray!
-No más que tu cariño. Mucho gusto  Cynthia, yo soy Brittany Gray.
-No entiendo, ya nos habíamos presentado-dijo tajante Cynthia, inclusive puedo creer que estaba molesta.
-Bueno, tienes razón pero no es lo que te  imaginas. Soy amiga de este adorable jovencito, solo eso y nada más, jamás me fijaría en alguien tan….
-¿Qué no tienes que irte a trabajar, Gray?-pregunto John.
-Mi trabajo es molestarte-le dije a susurros-  En realidad fue un gusto pero, tengo que irme. Que tenga una bonita tarde y continúen con lo suyo.-Me aleje de ellos, aun con una sonrisa en la boca por mi pequeña metida de pata.


Mi turno en el Casbah había terminado temprano  por motivos de que tenía que llegar temprano ese día a casa  a causa de mis deberes escolares.
Al parecer ese día era el día de encontrarme  a toda la gente ya que, de vuelta a mi casa me topé con Mariel quien lucía una  buena cara a pesar de todo lo que había ocurrido.
¿Qué era lo que había ocurrido?
Bueno, le tuve que contar a ella lo que vi con Mike y por consecuencia de las malas decisiones del chico la relación se dio por terminada. Me dolía ver a mi amiga mal, de ah supe que el amor  no era eterno y creo, que ni eso existía.

-¿Qué milagro verte por aquí tan temprano?
-Tengo que hacer unos deberes del colegio, Mariel. Por cierto, hoy no te vi en el colegio.
-Me quede con mi mama a ayudarle en unos pendientes. Además, siendo sincera, no tenía ganas de ir y eso me sirvió de pretexto- la chica me brindo una sonrisa sincera y amplia.
-Pero ¿Mañana iras? ¿Verdad?
-Claro que sí, ya me siento mucho mejor. ¿Te molesta si te acompaño a ut casa?
-Suena una excelente idea, vamos.


Juntas caminamos en dirección a mi casa que se encontraba en Forthlin Road. Sinceramente su compañía me era amena y necesaria, la mayor parte del tiempo íbamos bromeando y eso nos gustaba a ambas.
Casi a punto de llegar a  mi casa, casualmente nos encontramos con George, aquel chico  tímido y serio  que venía justo en dirección a nosotras y con su guitarra en mano.

-Mira a quien tenemos aquí. ¡Hola George!-salude al chico quien se notó algo sonrojado.
-¡Hola Brit, Mariel! ¿Cómo están?- Era tan notorio que el chico miraba atentamente a Mariel.
-Bien, estamos muy bien y alegres de encontrarnos contigo. Pero ¿Y tú? ¿A dónde tan guapo?-pregunte.
-En realidad vengo de la casa de Paul. Vine a ensayar un rato con él. ¿Usted de dónde vienen?
-Yo vengo de trabajar y en trascurso me encontré con  Mariel, quien me quiso acompañarme a casa.
-¿Qué les parece si les invito un helado?-George nos propuso aquello con una sonrisa de oreja a oreja.
-Suena grandioso, hace mucho que no como uno- Mariel se entusiasmó con la propuesta, me gustaba la idea de que ella se distrajera.
-Yo también, pero tengo que declinar. Estoy demasiado cansada.
-Que lastima, entonces será otro día….
-¡No! ¿Qué dices Mariel? ¿Por qué no van  George y tú?- de reojo vi la cara de susto que George tenía ante mi propuesta, le lance un guiño y el  me regalo una de sus típicas medias sonrisas.


Pude verlos a los dos y ambos realmente se veían  bien juntos.
Mariel necesitaba dejar de pensar en sus problemas y sabía que aquello podía ayudarla.

-Pues… por mí no hay problema. ¿Qué tal si vamos antes de que se haga más noche, George?-el chico asintió con rapidez.
-Gracias-pude leer esta palabra en los labios de George. El chico posea una tierna sonrisa.
-Que les vaya muy bien, cuídense. Pórtate bien George.-me acerque a él para depositarle un beso y susurrarle unas últimas palabras- Me la debes…
-Seguro. Tal vez te ayude con Paul.- vi su sonrisa y no pude  evitar mostrar una mueca de disgusto pero, al final sonreí.


Deje de hacerlo cuando recordé que aún me faltaban cosas por hacer.
Aun así me sentía bien. Había hecho un buen trabajo como cupido
Pero ¿Y si no funcionaba?
Al menos llegarían a conocerse mejor y podrían volverse grandes amigos
¿Qué no?................................


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¿Qué era lo mejor que podía hacer  en un sábado libre?
Es que ese día era libre; libre de escuela, obviamente, libre del trabajo y sin la supervisión de mis padres, libre en totalidad.
Stuart y yo habíamos quedado de ir a dar una vuelta por Liverpool pero, los planes cambiaron repentinamente. Ambos cogimos un autobús que nos llevó a Blackpool, el viaje no duro más de 30 minutos y ambos bajamos muy entusiasmados. Fuimos a la feria que estaba en el mismo lugar.

-Sera mejor que descansemos un rato, me duelen los pies-sugerí a Stuart  quien asintió de inmediato.
-Me ha gustado la idea de venir aquí. Hagámoslo más seguido-me miro y tomo mi mano.  Los dos nos sentamos juntos cercas del  malecón.
-Ya casi está por venir el atardecer, deberíamos ir  a casa.-recargue mi cabeza en la banca.
-Antes de eso me gustaría pedirte un favor.
-¿De qué se trata?-le mire atentamente.
- Me gustaría que te pararas ahí-señalo  un lugar más cercas del rompeolas.
-¿Y eso como para qué?
-Me gustaría hacer una pintura- vio mi cara de asombro y de fastidio- Sera muy rápido, lo prometo.
-Estoy cansada Stuart, no creo poder….
-Solo serán uno minutos, por favor- hizo una cara a la que no podía negarme, asintió no muy convencida.

Realmente fue más que unos minutos pero, no me afectaron mucho, ya que al estar ahí me relajo el sonido del mar y la fresca brisa que  movía mi cabello.


-¡Listo!-me mostro el dibujo causando una sonrisa de mi parte- ¿Qué te parece?
-Me gustan... tienes mucho talento Stuart. Llegaras a ser famoso.
-Me gusta lo que hago, creo que de ahí depende todo ¿no? Cuando haces lo que te gusta no  importa que los demás digan. No lo haga por dinero…
-Lo hacer para ver mujeres desnudarse ante ti-solté una carcajada ante lo que dije.
-Suena excitante. Si tú quieres…
-¡¿Cómo?!...
-¡no! Me refería a que podemos irnos-rio- Aunque lo otro tampoco me parece una mala idea.


Solo negué divertida a la vez que tomaba su mano y nos dirigimos de regreso a Liverpool. Estábamos tan absortos en nuestra plática que no nos percatamos de la presencia de dos conocidos nuestros. Muy conocidos diría yo.


-¡Hola chicos! ¿Qué hacen por aquí?-pregunto Grace quien sujetaba de Paul.
-Supongo que lo mismo que ustedes.... divertirnos-contesto Stuart.
-Hola Brit ¿Cómo estás?
-Hola Paul- le brinde una sonrisa cálida al chico que me miraba con algo de extrañeza- No esperaba verlos por aquí.
-Ni nosotros, nos hubiéramos puesto de acuerdo para venir los cuatro juntos.
-Tal vez algún día Grace. Pero nosotros ya nos íbamos ¿Verdad Brit?-Stuart me miro y yo asentí.
También nosotros ¿Nos vamos?-Grace sonrió y  camino a la par de nosotros.



En pocos minutos  note que Stuart y Grace hablaban de arte, cosa que  yo no entendía para nada y no era la única, ya que vi a Paul que miraba algo por la ventanilla. Giro y vio mi reflejo por el espejo y sonrió. Para amenizar el viaje entre nosotros sople en el vidrio y dibuje una carita feliz que le saco una carcajada y a mí también, luego el hizo lo mismo una y otra vez, hasta que sentí la mano de Stuart sobre mi pierna.
A diferencia de lo que pensé, Stuart no tenía buena cara. No estaba enojado, pero tampoco decía nada y yo tampoco no dije nada. Así  seguimos desde la  estación de autobuses hasta mi casa, donde no pude más con la seriedad que él se cargaba.

-¿Qué sucede? ¿Paso algo malo?
-Nada Brittany. Nos vemos otro día ¿Te parece?
-¡vamos! No seas tonto, dime que te pasa…
-No pasa nada.  En realidad me gustaría hacerte una pregunta
 -Claro, dime que pasa.
-¿Qué es  lo que piensas de Paul?
-¿Qué pienso de qué?  No entiendo tu pregunta.
-Si,  como lo ves en cuanto a personalidad.
-Pues… No lo conozco mucho. Es un buen chico, supongo; amable, talentoso, caballeroso… ¿Por qué la pregunta?
-Nada mas.-se acercó a mí y beso mi frente- te amo Brit.
-Yo también-le robe un beso.


Había algo en su forma de verme antes de partir directo a su departamento
No sé qué era pero, sentí un estremecimiento.
¿Qué había significado esa pregunta? Algo en mi decía que había abierto demás la boca….



















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Nadie por ahi ... 
Que mal, aun asi espero seguir subiendo esta cosa hasta el final :D

viernes, 26 de septiembre de 2014

Capítulo 21.

Sábado a mediodía y me encontraba echando chispas y no era para menos. Después del plantón que había recibido por parte de Stuart no creo que alguien esperara una reacción  diferente.
Para “normalizar” mi actitud, yo me encontraba realizando las tareas del hogar ya que parecía la única forma de quitarme el mal genio que me atormentaba desde el martes.
A pesar del volumen tan alto de  mi tocadiscos, alcance a escuchar el timbre de mi puerta el cual no dejaba de sonar constantemente.
En un principio pensé en dejarlo pasar pero fue tan insistente que no pude terminar ignorándolo y fue tras él. ¡Que delirio!

-¡Ya voy!-Grite justo al momento en que puse mi mano en la manija de la puerta.
-Hola…- mi cara denoto la extraña combinación de extrañeza y enfado que pasaban en ese instante en mi cabeza y claro, por mi cara.
-Eres tú… ¿Qué es lo que  quieres?
-Bueno, antes que nada pase a verte para saber cómo estabas y  también para pedirte una  disculpa…. – Aquellas palabras estaban marcando mi limite, claro, me refiero a que casi le estampo la puerta en la cara de Stuart.
- Para que lo sepas no tenemos nada de qué hablar ¿Qué es eso?-pregunte al ver como de su mano extendía un pequeño ramo de rosas.
-Son para ti. Es mi forma de pedirte perdón y de que me permitas explicarte.
-¡Bah! Las flores serán muy lindas pero ¿Crees que con eso voy a perdonarte? No me subestimes Stuart…
 -No Brit, sé muy bien que no eres fácil de convencer pero al menos hago el intento-Me sonrió y como por arte de magia, aquello disminuyo mi enojo.
-Eres  uno de los más grandes idiotas de Liverpool, claro ¿Cómo no serlo si tienes como amigo a Lennon?  Pero como sea, ¿Puedo saber  cuál fue la razón de que me dejaras como idiota esperándote?
-No pude venir, el día que fui con John a hablar  terminamos  yendo a un pub
-¡¿Qué?!
-Si. John dijo que solo iríamos un momento pero la osa se dio para largo. De hecho, no sé ni cómo ni a qué hora llegue. Estaba tan ebrio.
-Pero síguete juntando con Lennon, seguro eso te fascina.-dije molesta mientras cruzaba mis manos.
- Vamos, no exageres. ¿Aun sigues molesta?
-Para serte sincera, un poco.  ¿Así que debo entender que  la resaca te impidió venir a verme?- él asintió- Pudiste al menos debiste  llamarme, Stuart.
- Sinceramente no estaba en condiciones aptas ni para eso.
-Eres un tremendo imbécil…
 -Lo sé pero  ven dame un beso que me muero de ganas por uno de esos.


Stuart había conseguido manejarme a su antojo en ocasiones como estas y era por ello que termine perdonándole ese mismo día, y ahora estábamos en la sala de mi casa  mientras él y yo nos fundíamos en un beso de reconciliación, si es que así podría decirse.
Pero tal y como tuve que hacer el día de nuestro aniversario, detuve instantáneamente a Stuart quien se estaba excitando un poco con toda aquella situación.


- Para,  Mi Mamá puede llegar y matarme si me ve contigo  en estas condiciones.
-Tienes razón, será mejor que me vaya.
-Supongo, además tengo que arreglarme ya que  hoy tengo que ir a trabajar por la tarde.-me encogí de hombros a la vez que le miraba soltar una sonrisa típica de aquel chico.
-Qué bueno que tocas el tema. Tú jamás me has dicho el nombre del lugar donde trabajas ¿Cuándo me lo dirás?
-Lamento no tener una respuesta ahora, ya que por el momento no lo hare. Anda vete ya.
-Está bien pero algún día lo descubriré-me dijo con una sonrisa


No Pude evitar soltar una carcajada por  la seguridad con la que pronunciaba aquellas palabras. Aun así me toco despedirlo y salir corriendo a mi habitación  para tomar mis cosas del trabajo e ir al Casbah Coffe. Deje mi cabello suelto y coloque mi bolso de tal manera que no fuera a caérseme a la vez que recordaba a Stuart.
A veces simplemente  no sabía que pensar de él.


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Ese día me la estaba pasando particularmente bien en mi trabajo. No había habido ofensas, ni maltratos y mucho menos, enojos provocados por terceros.
Todo pintaba para maravilla pero no lo fue tanto, cuando llegaron un grupo de chicos molestos.
Definitivamente ellos habían trasformado mi día con sus insinuaciones baratas cada que tenía que pasar por donde ellos se habían sentado.
Decidí que lo mejor era ignorarlos y seguir con lo mío hasta que fueran o en su defecto, hasta que ellos abandonaran el lugar.


Sorpresivamente  llamo mi atención  cuando la puerta se abrió  y de ahí vi a quienes menos esperaba ver en aquel lugar, aquellos a quienes menos deseaba ver ahí.



-¡Buen día mundo! ¡¿Brit?! Que sorpresa querida-John tenía una manera particular de ser. Es decir,  él podía ser tan sínico como el solo.
- ¡¿Pero qué demonios hacen aquí John?! ¡¿Y tú Stuart?!
- Los azares de la vida. Coincidencia preciosa, solo eso.-dijo Stuart con una sonrisilla victoriosa.
-No es cierto, te seguimos hasta aquí-dijo Lennon mientras se recargaba en una de las mesas.
-¡¡Stuart!!-mire de manera reprobatoria al chico de las gafas negras.
-Eres una mierda Lennon… -Stuart se vio interrumpido por la Sra. Mona quien venía entrando al área de servicio.
-¿Que  está pasando  aquí? ¿Y ustedes qué? si no van a consumir váyanse, no quiero que vengan a coquetear con mis empleadas-dijo la Sra. Best bastante molesta.
-Claro que no, yo y mi amigo venimos a consumir Sra.-dijo Stuart.
-Bien dicho Stu… A mí me da un  café por favor.-dijo John de lo más ridículo.
-¿Y para ti?
- Lo mismo Señora,  lo mismo que mi amigo.
-Muy bien. Ven Brittany para que les des la orden a estos chicos.
-Está bien Sra. Best.


Resignada fui a  recibir las dos tazas de café, de hecho, justo  venía con la orden en dirección a los chicos.
Stuart me sonrió y yo le correspondí, de cierta manera estaba contenta de verlo ahí aun  en contra de mi voluntad. Lo malo ocurrió cuando uno de los chicos, que antes mencione, toco mi trasero y tire el café.

-¿Qué te pasa idiota como te atreves?-Stuart había visto la escena y no estaba muy contento
-Tú que te metes, esto es entre ella y yo-dijo aquel chico.
-Claro que me importa, más de lo que crees…
-¡Stuart, por favor! No es nada, no hagas un escándalo-Detuve a Stuart quien estaba  muy envalentonado.
-¡¿Cómo quieres que me quede tranquilo después de lo que te hizo?! Ese idiota te falto al respeto.
-Pero a mí no me molesto, quiero decir… no armes un escándalo aquí.
-Miren como  el idiota este tiene que esconderse tras la falda de una mujer.-dijo aquel chico riendo  junto con sus compañeros- Vamos compórtate como hombre.
-¿Acaso crees que te tengo miedo? –pregunto Stuart.
- Pues mira que una mujer te defienda deja mucho que desear…

Los amigos de aquel chico abucheaban a Stuart mientras yo sentía la tensión dentro de mí. Esperaba que  las cosas mejoraran. Lo que es más, es lo que deseaba.
 ¿Qué era lo que faltaba para que empeorara la situación?
Que el resto del grupo de John llegara al lugar y en su efecto, eso sucedió.
Paul y George entraron  justo en el momento más ¿inoportuno? del día.
Ambos localizaron  a John y a Stuart y de inmediato se  colocaron a ver qué era lo que estaba pasando.
No tardaron en soltar lar primeros indicios de una pelas; empujones y después de ello, los golpes.
Todo fue tan rápido que  para cuando reaccione ya todos estaba metidos  en aquella pelea que vine se pudo haber evitado.
Por fortuna, Stuart iba ganando en todo aquello; algunos clientes veían con emoción y algunos con pánico la dichosa escena.
Para mi infortunio  la Sra. Best salió  a ver qué ocurría con el escándalo que todo estaba provocando.


-¡¡¡Deténganse ahora mismo!!! Si no se van en este momento, llamare a la policía y dejare que se los lleven a todos.



La amenaza de la Sra. Best  hizo que se levantaran de inmediato.  Stuart veía con odio al chico y dio la media vuelta justo para salir de ahí junto con el resto.
¿Quién se imaginaria que el otro estúpido tomaría una silla y golpearía en la cabeza a Stu dejándolo inconsciente?
Eso nos tomó por sorpresa a todos, más cuando vimos  caer a Stuart al piso. El chico, al ver lo que hizo, salió corriendo con sus amigos idiotas.


-¡¡Stuart!!-Gritamos los cuatros. Todos tenían sangre. ¡Por dios! ¿En qué momento paso todo esto?
-¡Oh! Brittany, tráeme el botiquín que está en la cocina-dijo la Sra. Best. Yo aún no podía creerlo, estaba tan indefenso así, que termine llorando-¡Pero apúrate hija!
-Si….  Ya voy-Los chicos cargaron a Stu y juntaron un par de mesas recostándolo sobre ellas
- Aquí esta Sra. Best ¿ÉL estará bien?-pregunte angustiada.
- Seguro, tranquila Brittany. Pobre chico ¿Qué fue lo paso?-Me miro interrogante la Sra. Best, no podía responder, aún seguía preocupada con Stuart.
-El otro chico se quiso pasar de listo con la señorita-dijo John quien también estaba preocupado.


¡¿Y quién no?!  Stuart estaba inconsciente y sangrando por la cabeza.
 La Sra. Best limpio y cosió la herida pero él seguía inconsciente ¡¿Por qué jodidos  no despertaba?!
Para mi tranquilidad y la del resto, Stuart  empezó a abrir poco a poco los ojos, tocándose la cabeza. Supongo que le dolor era tan grande por la cara y gestos que le provocaron el contacto de su mano con la parte afectada.


-¡Auch!
-Con cuidado hijo- le advirtió la Sra. Best.
-¿Que paso? ¿Dónde estoy? Me duele mucho la cabeza.
-¡¡Stuart!! Me alegra tanto ver que te despertaras -lo abrace y  le bese en la boca. La Sra. Best se vio sorprendida por mi acción pero no dijo nada, solo se retiró.
-Qué bueno que estas bien, Stu-dijo John quien golpeo en el hombre a Stuart.


En ese momento es cuando preste mi atención a los demás chicos y note que Paul sangraba de la nariz, John de la boca y George  solo  tenía unos pequeños rasguños; nada grave. ¡¿Qué?! Sinceramente me vi sorprendida, no es que quisiera que le pasara  algo grave a George pero bueno.



-Por cierto ¿Dónde está ese idiota?-todos nos miramos confundidos hasta que alcance a captar lo que él estaba diciendo.
-¡Podrías callarte!- los cuatro me miraron  sorprendidos y supongo que tenían razón. Todavía que me defendían y yo con aquella actitud, era ilógico. -Te dije que así lo dejaras y mira nada más lo que te hicieron por hacerte el típico macho valiente…
-Descuida, estoy vivo  ¿no?
-No bromees, me asusté mucho.
-¡¡Brittany!! Quiero hablar contigo, ven por favor.



Sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo en cuestión de segundos. Mire a los chicos y después mire  el lugar donde se encontraba la oficina de la Sra. Best.
¿Qué era lo que quería?
¿Despedirme?

¡No podía creerlo!


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Esa era  una mañana fresca en Liverpool y justo había pasado 2 semanas de lo ocurrido con Stuart. La gente se encontraba tranquilamente  en las calles típicas de esta ciudad;  por mi parte, me encontraba  caminando  con destino a la casa de la familia Blake.
¿Caminado? Efectivamente, eso era lo que venía haciendo desde  que mi posición económica decayó.
Pero en fin, Mariel y yo habíamos quedado de salir a comer ese día, aprovechando el buen tiempo que  había aquel día.
 Apenas  y llego, toque el timbre esperando ansiosa a mi mejor amiga pero eso no fue lo que paso, más bien, fue la mama de Mariel quien atendió a mi llamado.



-Buenos días Sra. Blake.
-¡Brittany! Que gusto verte querida ¿Pero qué haces ahí? Anda, pasa- aquella mujer poseía una gran sonrisa.
 - Muchas gracias. ¿Sabe si Mariel esta lista? Vamos un poco tarde-dije mientras caminaba a la sala, que era justo el lugar a donde iba la Sra. Blake.
- No sabría decirte, deja voy por ella. Por lo tanto siéntate- estaba a punto de sentarme cuando escuche los escalones rechinar a causa de Mariel, quien venía bajando.
-Ni lo hagas Gray. Vámonos-dijo entre una sonrisa.
-Bueno Sra. Blake…. Espero poder verla pronto y gracias por todo-de la misma manera en que había llegado, rápidamente, así  me despedí.
-Igual. Llega temprano cariño. Por favor, cuídense-dijo por último la Sra. Blake
-Gracias –dijimos ambas  a unisonoro.


Como si la vida se nos fuera en ese lugar, Mariel me tomo de la mano y salimos rápidamente de su casa y nos encaminamos directo a la zona centro de Liverpool.
Todo iba bien, al menos así nos lo parecía hasta que vi la cara decaída de Mariel. Sin duda  algo no andaba bien con ella y eso me angustiaba.


 -Mike y yo no estamos bien- Mariel lanzo un bufido de dolor  adjuntado  con aquellas palabras.
-¿Cómo? ¿Qué estás diciendo?-pregunte algo confundida.
-La verdad Brit, Mike ha cambiado muchísimo.
-Bueno, eso es normal. Ambos están madurando y tal vez solo sea ideas tuyas, como siempre- al terminar de decir esto vi como Mariel reía amargamente.
-No es eso. Estoy segura  de que  el me engaña.
-¿Qué idioteces dices? Eso es imposible él te adora...-  me detuve al ver que la rubiecita empezaba a llorar.
- Quisiera creer  eso, pero no. Algo en dentro de mí me lo dice Brittany.
-¿Él te ha dado motivos para que pienses eso?-ella asintió-  yo sinceramente no creo que sea el caso… la verdad es que no sé qué decirte Mariel. –le tome de la mano y la chica me correspondió.
-No quiero que digas nada, solo que estés conmigo.
- Aquí estaré, de eso no lo dudes. Además voy hablar con Mike muy seriamente.-le espete mientras la abrazaba
-¡Ni e loca hagas eso! Si te digo esto no es para vayas con él…
-Eso no está a discusión. Te amo Blake y no dejare que te hagan daño, menos un estúpido como Mike.

Mariel y yo nos detuvimos en un parque que quedaba cercas de  mi casa, aquel mismo donde John meses atrás me había dado un beso pero ahora era muy diferente la situación.
¿A que me refería?
 A que Mariel estaba llorando  mientras yo trataba de consolarla .Parecía una escena triste y dramática  en el momento. Pero siempre llega alguien inoportuno  y con eso me refiero a que  siempre ha de venir una persona indeseable, aunque no sabía si era para bien o para mal.


- No hay motivo por las que estén  tristes porque ya estoy aquí.-John Lennon a veces era insoportable.
-¡John! no es el momento, será mejor que te largues.-seque mis ojos, la nostalgia me había hecho compartir unas lágrimas con Mariel.
-¿Qué es lo que sucede?-pregunto John algo confundido.
- Cosas de mujeres, nada que te interese.-le conteste.
-Aunque lo dudes, me interesa lo que te pasa. Así que, dímelo con confianza cariño- John trato de ser chistoso pero no le funciono.
-Ya te dije que no estoy para tus estúpidas bromas Lennon-le conteste más que molesta.
-Está bien pero al menos podrías darme una razón de las caras tan largas y me iré-estaba a punto de contestarle cuando al lugar arribo una persona más.
 -Mariel ¿Podemos hablar...? -quien emitía esas palabras era Mike. En eso Mariel me miro y yo asentí. Supongo que lo mejor era que pusiera  las cartas sobre la mesa.
-Yo también quiero hablar contigo. Brit,  nos vemos después-me contesto la chica antes de levantarse  e irse.
-¿Ya estás bien?-John lucia preocupado, ya en ese momento no me quedó mas que soltar una sonrisa
-Si John, estoy bien. Gracias por preguntar.
-Entonces… ¿Por qué llorabas?
-Por cosas….
-De mujeres- dijo en un tono bastante ridículo- está bien, ya entendí-me contesto con sarcasmo, reí ante su reacción.
-Ya pensaba yo que eras de lento aprendizaje. Por cierto ¿Y Stuart?-pregunte mientras me acomodaba para que él se sentara a mi lado.
-¡¿Stuart?! ¿Qué hay con él?-John encendió un cigarrillo.
- Mi pregunta es que si no lo has visto,  es que necesito verle.
-¡Ahh! Claro, si lo vi. Esta con una chica besándose por allá...
-¡¡¡ ¿Qué?!!!- vi como reía.- ¡Lennon!
- Debiste ver tu cara y no, para tu tranquilidad no lo he visto Gray.
-Eres una persona tan graciosa John…
- Yo sé que amas mi personalidad. Soy tan atrayente que siempre me estas siguiendo
-Eres  tan… mejor olvídalo,  tú no tienes remedio Además me entere que mañana tienen una presentación. ¿Es cierto?
-¿Lo ves? me amas tanto que hasta me vigilas.... ¡¡Auchh!!  Eso dolió- su  quejido se debió al golpe que le había propinado segundos atrás.
-Eso pretendía, idiota.
-¿Enserio? -pregunto sarcásticamente.-............. ¿Iras a verme?
-Ni lo sueñes, acompañare a Stuart, él quiere ir a verlos.
-Pues no me importa, yo llevare a mi chica.
-¿Así? ¿Y quién es?  No vaya hacer imaginaria.-reí por lo último.
- No lo es…. ¿Te acuerdas que te platique de una chica hermosa?
-Mmm… Claro, ¿Cuál era su nombre?....  ¿Cynthia?
-Ella misma. La invite aunque al principio no quería “porque tenía novio “no pudo resistirse a mis encantos.
-A de ser miope, más que tú.
-Que adorable eres, cariño- John toco mi barbilla.
- Tengo mucha curiosidad por verla. De hecho, me gustaría conocerla.
-Y a mí presentártela.  Quiero saber qué piensas de ella.
-¿Yo? ¿Y cómo para qué? ¿Acaso tanto te interesa mi opinión?
-Mucho más de lo que te imaginas, además sé que te morirás de celos- bufe de fastidio-. ¿Quieres?-me ofreció de su cigarro.
-No, gracias. No fumo.
-…   Ella  no se compara contigo pero me conformo.
-¿Que tan  linda es ella?
-Esta que me la....
-¡John! ¿Tienes que se tan vulgar?
-¿Querías la verdad no?  -vi como miraba alrededor del parque- Ahora si me voy.
- ¿Tan rápido? Y  ¿A dónde?
-¿Te importa?
-Lo pregunte por cortesía, genio.
- Seguro. Voy  a ir  cercas  tu casa ¿Quieres venir conmigo?
-¡Ya se! iras con Paul…
-Paulie-pestañeo los ojos con un encanto  demasiado divertido.
-¿A qué? Si se puede saber.
-No seas chismosa y mejor vámonos que se me hace tarde.
-Lo dice el señor puntualidad-reí a lo bajo.
-Cállate Gray…
-¿Por qué no te callas tú?
-Si no te callas, te callare…
- Solo Inténtalo y no la contaras vivo.


Justo en ese momento vi como Lennon se estaba acercando a mí. No podía ser cierto, pensé que ya se le había pasado su supuesto enamoramiento. Aun así no hice nada para evitar aquel  beso cerca de  mis  labios que el mismo John me dio.

-¿Ves como si te callas?-lo empuje molesta por su atrevimiento.
-¡Joder John!  ¿Sabes que puedes meternos en un lio con Stuart?

Él solo se limitó a reír y  sin nada más que decir, ambos fuimos directo a mi casa; la cual por cierto, no quedaba tan lejos.

John siempre lograba enloquecerme y claro, cada vez me sorprendía más…









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¿Hay alguien por ahi :c?
Al parecer no hay nadie leyendo esta cosa  y eso me tiene triste.
Se que ya la han leido pero creo que tiene cositas diferentes y cambios gramaticales que valen la pena leer de nuevo, Ademas de que hay sucesos ahi que hacen mas coherente la fic y espero que si alguien en algun momento pasa a leerlo se de cuenta de ello.

Como dije van  haber cambios y los van a ver.
Si se habrán dado cuenta hay personajes que han cambiado de nombre ( Desde la vecina de  Paul , hasta  la novia  actual de él)
Y va ha seguir habiendo cambios, como el de los personajes que se convertirían en principales  conforme vaya pasando los capitulos.( me refiero a Rita y Sofia de los antiguos capis)
Si, de nuevo cambie el fondo del blog y creo que este sera el definitivo, junto con su soundtrack que es el que aparece en la parte de arriba :3 espero les guste  y sin nada mas que decir  los dejo.
Saludos, si es que alguien esta leyendo por aqui .

lunes, 22 de septiembre de 2014

Capítulo 20.

La cosa no había cambiado desde aquella última plática con mis padres.
Con “cambiado” me refiero a que  mi padre no había conseguido un trabajo y  lo que era peor; la casa ya se había puesto en venta y ya existía un comprador.
Solo faltaba que nosotros encontráramos un  “nuevo” lugar donde vivir y para como estaban las noticias, mi madre ya había conseguido una; al menos eso le había comentado a mi padre.

De eso había pasado dos semanas y teníamos una más para mudarnos completamente.
Realmente fue  muy doloroso e incómodo alejarse de todo aquello a lo que me había acostumbrado y a lo que le había tomado cariño.


No solo era el cambio de domicilio, sino también el hecho de que  al tener un  hogar más pequeño y hogareño, ya no necesitaríamos la presencia de tantos asalariados o empleados. No y lo que es más, no necesitaríamos a ninguno por lo que papa prescindió de los servicios de toda la planta que trabajaba para nosotros.
Así que adiós Dave, a Sarah y por ultimo a Bill. ¿Quién demonios era Bill? Bueno era el jardinero, aquel hombre que nunca mencione pero que en efecto existía. Ellos se habían quedado sin trabajo y más aparte se habían llevado un poco de mi corazón, jamás pensé lo mucho que me dolería no volverlos a ver; en especial a Sarah, quien fue a quien más llore.

Dejando de lado todo aquel lado “dramático” debo hacerles mención de otro problema que me aquejaba en el momento y era la búsqueda de  mi empleo temporal a petición de mis padres.
Afortunada o desafortunadamente, no había tenido  suerte con ello y sumado a ello mis posibilidades eran pocas. No podía trabajar en una oficina por mi edad y tampoco podía estar en un alto puesto por mi carencia de estudios, así que solo me quedaba ser algo así como una mesera.
La idea, no más de pensarla, me daba jaqueca, era horrible

 Con todo esto que acabo de decirles, le daba un adiós a mi casa, a mi antiguo hogar y una bienvenida a mi nueva vida.
Vida que estaba justa a empezar y las horas estaban contando….

-¡Brit!- escuche que mi padre me llamaba, baje rápidamente a verle ya que me encontraba en mi habitación  haciendo mi última maleta.
-¿Sucede algo malo?
-En realidad no cariño, solo quería saber si estas lista.
-Bueno, estaba a punto de cerrar mi maleta y listo. Para cuando nos vayamos…
-Entonces hazlo, trae tus maletas y súbelas al auto.
-¿Cómo? ¿Para qué?-pregunte algo sorprendida.
-Tu madre y yo hemos pensado que es mejor deshabitar la casa de una vez. Así que toma tus cosas.
-Pero… ¿y los muebles? ¿No sería preferible que llevaran los muebles primeros a la nueva casa?
-Ya lo hicieron, van en camino Brittany-dijo seriamente mi padre.
-Aun veo algunas cosas por…. ¡oh! Ya entiendo-dije algo desanimada.-Ahora voy por ellas, espérenme unos minutos.


Sinceramente desconocía el paradero de nuestra nueva casa, los únicos que sabían dónde estaba eran mi padre y por lógica, mi madre. Yo no había preguntado y la verdad no estaba ni de ánimos para ello por lo que solo me limite a subir al auto, tal y como ellos me lo indicaron, dejándome llevar por las ruedas del carro de Papá.
Mientras el carro iba avanzando me di a la tarea de espiar por la ventana, cosa que no sé qué tan buena fue; ya que  cada vez que la veía me quedaba con la boca abierta.
No podía creer que estuviéramos ahí, lo que es más, era imposible de creer.


-Hemos llegado, ¿Qué te parece cariño?-Papá me tomo del hombro, yo por mi parte estaba asombrada y alucinada.
- Esto es una broma ¿Verdad?
-¿Por qué lo dices?
-Pues… porque es horrible ¿Acaso no lo ves?-pregunte  como si la cosa fuera obvia.
-¡Brittany! No le hagas caso Ryan, el lugar es muy bonito y en una buena zona. ¿Por qué no entramos y vemos  como acomodaremos los muebles?
-Me parece una buena idea ¿vienes con nosotros, cariño?-pregunto mi padre dulcemente.
-No, gracias. Creo que me quedare un rato aquí afuera.

Mi padre  solo se encogió de hombros y siguió a mi madre quien parecía muy entusiasta en todo este movimiento.
Yo no pude evitar hacer uno de mis típicos berrinches. De hecho, estaba tan encismada conmigo misma que fueron unas risas las que me distrajeron de  todo lo que pasaba por mente en esos momentos.
¿Y saben que era lo peor? Que yo conocía a la perfección esas risas…

-¿Qué no es esa Brittany?-escuche una de esas voces conocidas hacer aquella insignificante pregunta. Quería que me tragara la tierra en ese mismo momento.
-Pues se parece mucho.- en ese momento decidí que lo mejor era entrar con mis padres pero ello me fue imposible, ya que apenas di dos grandes zanjadas cuando escuche aquel grito.- ¡Brittany!
-Hola…... Hola, chicos.-dije un  muy poco convencida.
-Sabía que eras tú hermosura-John se acercó sigilosamente y beso mi mejilla
-Tu ni siquiera la viste Lennon-rio  Paul- Además, si Stuart te viera, te mataría.
-Se lo tendría muy bien merecido-dije riendo junto a Paul cosa que duro muy poco por la interrupción de mi queridísima madre.
-Brittany, ven ayúdanos con… disculpen, buenas tardes.-Saludo mi madre al notar la presencia de Paul y de John.
-Mamá, quiero presentarte a unos amigos. Él es  Paul y él John y bueno chicos,  ella es mi mamá-dije sin saber muy bien que decir.
-Buenas tardes Sra. Gray  es un placer conocerla, mi nombre es James Paul McCartney-John hacia cara de burla por la presentación de Paul, es que se veía  demasiado caballeroso.
- Para mí también es un gusto conocerla Sra. Gray, es tan hermosa como su hija. Mi nombre es John Lennon, amigo de su hija, para servirle- toda aquella palabrería de John era una copia barata de Paul.
-Mucho gusto chicos. Pero bueno, los dejo unos minutos para que platiquen. En cuanto acaben, entras a casa Brittany.-No me quedo más que asentir y ver como mi madre se alejaba de nuestra presencia.
-Déjame ver si entendí. ¿Eres tu mi nueva vecina?-´pregunto Paul con una sonrisa inexplicable.
-Hasta donde sé, sí.
-¡Que mierda!... vendré a visitarte más seguido Paulie-dijo John con una sonrisa burlona.
-¡Deja de joder Winston!-contesto Paul con mala cara.
-¿Winston?- Pregunte a la vez que observaba como John fusilaba con la mirada a Paul.
-Es una larga historia.-contesto John.
-Entonces… ¿A qué se debe el cambio? Si se puede saber-pregunto Paul.
-Pues... hubo unos problemas….
-¿Económicos?-se apresuró a cuestionar Lennon.- ¿Te has quedado Pobre?
-Eres un imbécil Lennon-dijo Paul algo irritado- <será mejor que nos vayamos- golpeo la espalda de John- Entonces oficialmente te doy la bienvenida. Este lugar te gustara, ya verás. Algunos vecinos están locos pero la mayoría son soportables.
-No lo dirás por ti Paulie ¿Cierto?-dijo John con una voz afeminada mientras tocaba con su mano la babilla de Paul.
-¡No me toques!
-Muchas gracias Paul, y también a ti Lennon.  ¿Les parece si nos vemos después?- ellos asintieron y me aleja adentrándome a la casa.



Decidida, entre a casa  para examinarla y echarle un vistazo. Adentro me esperaba Bonnie quien jugueteaba conmigo.
Entre a lo que sería mi habitación y me tire en mi cama. Ahí fue donde mi di cuenta de que mi vida comenzaría a cambiar y tenía que  asimilarlo.
Lo único bueno es que, al menos tendría un vecino muy guapo.
¿No lo creen?
Yo sí.
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Habíamos llegado a viernes y  ese viernes era diferente porque no tenía clases, noticia que parecería buena sino fuera porque fue un viernes en que tuve que madrugar, desgraciadamente.
Esa no fue una idea mía, más bien tuve que hacerlo al tener que acudir a una entrevista de trabajo que tenía ese día. ¿De qué? de mesera y eso ya lo  había veía venir.
Tome unos jeans y una blusa de lo más sencilla.
Salude a mi madre quien se disponía a hacer el desayuno, no era tan buena ya que digamos que, en nuestra antigua vida ella no estaba muy acostumbrada a ello.

-Listo Brittany. Sabes que no se cocinar mucho pero de hambre no nos moriremos-me dijo mamá en cuanto me vio acercarme al comedor.
-No te preocupes mamá, es cuestión de tiempo.-dije un tanto optimista.
-Espero que en tu nuevo trabajo aprendas algo y me ayudes-Mi madre lanzo un bufido
-Aún no sé si me lo darán. Y ni siquiera sé que es lo que hare en ese lugar.
-Eres muy inteligente Brittany, no sé porque dudas tanto de tus capacidades.
-Ese  trabajo no es por inteligencia.
-Deja de quejarte, come ya para que te vayas-se quitó su mandil, aquel que ahora usaba- tengo que irme ya mismo a una entrevista.
-¿De trabajo? ¿De qué se trata?
- No lo sé con certeza, creo que es para hacer costuras. Es lo único que se hacer, al menos eso creo pero en fin, nos vemos después.


Mi madre abandono la casa rápidamente mientras yo comía apresuradamente casi detrás de ella.
Cuando salí, eche una mirada a mi nuevo vecindario y claro, a la casa de mi vecino de enfrente. Si, ni más ni menos que Paul McCartney. Tenía un poco de ilusión de encontrarme con él pero no, respire resignada mientras caminaba  cuesta abajo y fue ahí, donde me saludo la Sra. Taylor a quien por cierto tenía mucho tiempo in ver.


Al encontrarme en la zona centro de Liverpool, me imaginaba horrorizada las tareas que tenía que hacer al tener que trabajar y es que la verdad aun no  me hacía a la idea de ello.
Entre aquellos pensamientos fue que llegue al lugar de mi entrevista. Era un lugar bastante pequeño y hasta podría causar desconfianza pero aun así entre con todo el valor posible.
Su nombre era Casbah Coffe, no sabía que era exactamente hasta que entre. Supongo que era una especia extraña de comedor y bar a la vez.
¿A dónde fui a caer?
¡Mierda!

-Buenos días  ¿Que se te ofrece?- se dirigió a mí una señora mientras  su vista se concentraba en un cuadernillo.
-Pues… ayer llame por teléfono por lo de la vacante  que anunciaban en unos carteles y me dijeron que viniera hoy.
-¡Oh sí!  Ya lo recuerdo, pasa.  Yo soy  Mona Best, la dueña de este lugar.
-Mucho gusto, soy Brittany Gray.
-¿Para que necesitas el dinero?-pregunto la mujer seriamente, ahora me miraba a mí y eso me ponía bastante nerviosa.
- En realidad yo estudio y sería una forma de ayudar a mis padres en pagar las colegiaturas.
-Seguro tus padres están orgullosos de ti-anotaba algo en su  libretita-¿Tienes novio?-¿Qué se supone que tenía que decir? Ante mi tenía la dos opciones; mentir o decir la verdad…. Adivinen cual elegí
 -No…………… claro que no, aun no estoy en edad para eso. Tengo otras prioridades en mi vida.
-Excelente, así no tendré que soportar visitas incomodas ¿Cuántos años tienes?
-16,  los acabo de cumplir hace un par de meses.
-Entonces, no me queda más que decirte que estas  bienvenida
- ¿Es enserio?-pregunte sorprendida
-Claro, hasta ahora has sido la mejor opción y además me urge contratar a alguien-sonrío- aquí tienes tu uniforme, el lunes será tu primer día.
-Muchas gracias. Aquí estaré apenas salga del colegio.



Tome la ropa que la Sra. Best me había entregado y salí del establecimiento con una sonrisa de satisfacción y orgullo.
Lo último que hice fue hacer un ligero movimiento de mano antes de volver de nuevo a casa.
Solo faltaba esperar el bendito Lunes….


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Y paso el Sábado, Domingo y por fin el Lunes.
Ahora no solo tenía que soportar el tener que ir a la escuela por las mañanas, no señores, también tenía que ir a trabajar apenas terminara y en un lugar que no era lo mía.
¿Quién pensaría que en eso terminaría mi vida?
Supongo que nadie.

No quería iniciar mi primer día de trabajo con el pie izquierdo y fue por eso que después del colegio y de despedirme de Mariel, corrí directamente al Casbah Coffe. Mire mi reloj y no pude más que escandalizarme al ver que en 20 minutos iniciaba mi turno

-Buenas tardes Sra. Best -Dije con la voz entrecortada por el cansancio
-Justo a tiempo.-dije brindándome una especie de sonrisa.
- Solo me cambiare y estaré lista.
-Tranquila, apenas lo hagas comienzas a limpiar las mesas que se han desocupado.
-Seguro.

En realidad no era tan pesado tomar órdenes, llevar la comida y  uno que otro mandado que hacia dentro del bar ese.
Todo iba bien  hasta que llego un señor bastante desagradable a mi ver, no tenía buen aspecto y  aparte de obeso estaba  sucio.



-Buenas tardes ¿qué le ofrecemos?-Utilice mi tono de voz amable.
-Quiero un whisky con hielo y un emparedado.
-¿Algo más?-pregunte algo confundida.
-No y apúrate que tengo prisa.
-Enseguida traigo su orden-Me aleje de él y le entregue la orden de la bebida al Barman mientras yo preparaba el bocadillo.  Cuando  estuvo listo, me decidí a entregárselo a aquel hombre.
-Que lenta eres-no pude evitar poner una cara de disgusto ante su comentario.
-Aquí está su orden, si necesita algo más puede pedirme...
-¡Tonta!  Que tonta eres.
-¿Disculpe? ¿Qué me ha dicho?-abrí mis ojos al escuchar sus palabras.
-Este no es el whisky que me gusta ¿Acaso no lo sabes?
-No, en realidad apenas tengo  este día trabajando aqui.
-Puedo verlo en el mediocre servicio que das.

¿Qué se creía ese viejo estúpido? No quería insultarlo ya que eso podría costarme mi trabajo, sinceramente no sabía cómo reaccionar.
Me limite a apretar mi mandíbula conteniendo todo el coraje que irradiaba en mí, afortunadamente llego la Sra. Best. ¡Qué alivio!


-¿Que sucede?-dijo la Sra. Best.
-Esta jovencita torpe que has contratado. No me trajo bien la orden.
-Tranquilízate Ralph,  ella es nueva. Para tu satisfacción te  daré otro totalmente gratis ¿Te parece bien?
- No suena mal. Solo como consejo, deberías despedirla-La Sra. Best solo le sonrió
-Tú ocúpate de tu comida y yo de mi empleado- La Sra. Best toco el hombro de aquel señor. Yo le seguí hasta una especia de cocina, donde, ella se dispuso a preparar la orden.
-Yo quería pedirle una disculpa, fui muy....
-No te preocupes Brittany, así es este hombre. Tranquila, mejor atiende a las demás personas  y  yo me encargo de él.
- De verdad lo siento- ella tomo mi mejilla cosa que me relajo.
- Anda, has lo que te dije.


Le obedecí sin siquiera chistear. Después de aquel suceso, no hubo nada que entorpeciera más mi primer día de trabajo. Es más, no necesite nada más para sentirme la peor y más inútil persona en toda la tierra. Así que debía agradecer a aquel tipejo por ello.
Para mi fortuna, el tipo restante paso volando y llego la hora de salida.
Casi puedo jurarles que corrí hasta llegar a mi casa, por cierto, fue ahí donde me encontré sorpresivamente con Stuart quien parecía estar esperándome.
-Hola Brittany.
-Hola Stu.-dije con un tono de voz evidentemente cansado.
-¿Qué pasa? ¿Por qué es cara tan larga?-pregunto a penas noto mi rostro decaído.
-Fue un día agotador. De hecho, fue una mierda.- con estas palabras deje caer mi cuerpo en la cera y Stuart me hizo compañía.
- Que mal. Pero algo me dice que paso algo mas.-no me contuve y llore. ¿Pueden creerlo? Me puse a llorar como un bebe en el regazo de Stuart ¡Qué vergüenza Brittany!
-Fue horrible, es odioso y humillante tener que soportar a la gente y ya no quiero hacerlo.
-Dime que paso.
-Pues, un asqueroso señor me dijo tonta y torpe- Stuart soltó una risadota-¡Stuart!
-Lo lamento Brit, pero déjalo pasar, mañana será mucho mejor.
-No quiero volver. ¿Crees que me gusto que me tildaran de incompetente e idiota? No volveré a ese lugar, no lo hare.
- Con eso solo le demostraras que tenía razón.
- Me importa una mierda.
- Deberías enséñales de lo que estas hecha-dijo con tono orgulloso- Yo que se puedes hacer mucho más que eso. Tápales el hocico.
- Tienes razón. Gracias Stu.-le di un abrazo.
-  De nada, sabes que te amo.
-…. Yo también te quiero-se incomodó por mi respuesta e inclusive se tensó, me sentí un poco mal por ello.
-Sabes…-dijo mientras se levantaba- Voy a ir a ver a John pero antes quería pasar a saludarte y como ya lo hice…
-¿Estas tratando de decirme que te vas?-pregunte de manera divertida.
-Sí, lo lamento  pero  prometo que el día de  mañana será solo tuyo y mío
- Lo has prometido y entonces solo te esperare- me acerque a él y bese su mejilla
-Adiós. Y piensa en lo que te dije.
-Lo hare. De nuevo gracias.

Antes de que pudiera reaccionar, Stuart me beso en los labios causando un poco de sonrojo por parte mía. Después de ello el chico desapareció de mis ojos mientras yo seguía observando el lugar por donde él se había ido.
Fue en ese momento en el que me di cuenta de que no estaba sola, es más, alguien estaba pasando justo al lado mío.



-¡¿Brit?! ¿Qué haces sola a estas horas?
-¡Hola Paul!  De hecho acabo de despedirme de Stuart, así que no estaba sola-dije con una media sonrisa
-Ya estaba preocupándome…. ¿Estabas llorando? ¿Acaso  te hizo algo Stuart?- me asombre por el grado de preocupación que sus facciones denotaban o tal vez yo me estaba volviendo.
-No, claro que no-conteste confundida ante su reacción-son cosas de mi trabajo.
-¿Así que ahora trabajas?-frotaba sus manos más tranquilamente por lo fresca que ya estaba la noche.
-Efectivamente. Que vueltas de la vida  ¿No lo crees?
-Supongo pero todo eso te ayudara en un futuro, creo-rio, tenía una hermosa sonrisa. Vaya que la tenía.
-Eso espero pero ¿Y tú? ¿Qué haces aquí??-le pregunte mientras veía su cara
-Voy a casa de John.
-¡Que coincidencia! Stuart también fue para con John.-dije con una media sonrisa.
- Lo sé. Los tres vamos a tenemos que hablar.
-¿De qué?
-Luego te enteraras-dijo riendo.
-Si tú lo dices-nos quedamos en silencio unos segundos  antes de ver como el chico se movía insistentemente.
-Bueno me tengo que ir ya.-estaba a punto de tomar su camino cuando se detuvo de repente- ¡ Ah! Y no llores, nada de lo que haya pasado vale la pena tus lágrimas.
-Gracias por el consejo, Paul.
-De nada, te ves hermosa sonriendo-Mis mejillas ardían- ahora si me voy.
-Cuídate mucho.
- Gracias. Adiós.



 Lo vi irse por el mismo camino que Stuart pero estaba vez había una gran diferencia y era la sonrisa babalónica que me cargaba al verle partir.
Sonreí  aún más cuando me di cuenta ¡Que boba era!
Aun así quedó la incógnita más grande que podía quitarme el sueño

¿De qué se supone que hablarían aquellos tres?

Supongo que mañana me enteraría por boca de Stuart.