viernes, 15 de agosto de 2014

Capítulo 18.

Los sábados eran generalmente para pasarlos con los amigos, con la familia y cosas semejantes pero era distinto para mí, especialmente ese día.
Era cerca del mediodía y  justo  estaba terminado de alistarme para la cita.
¿Cita?  ¡¿Cuál cita?!
No se asusten, lo que sucede es que  yo iba a ser acompañante de la hermosa pareja de los señores M; Mariel y  Mike.
Si, sería su chaperón por ese día, ya que aun a esas alturas del partido; a la señora Blake no le parecía muy buena idea que ambos salieran juntos sin la compañía de alguien. Ahí era donde yo entraba, siendo la tercera persona  que salía sobrando. ¡Dichosa de mí!

Los planes eran, ir prácticamente al cine.  Yo me sentía relativamente  incomoda, sentía que estorbaba  pero Mariel no se cansaba de decirme que era mentira, que de hecho se estaban divirtiendo mas ¿Le creería?
Justo al estar a la entrada del cine, nos percatamos de que había unos rostros más que conocidos por esos rumbos. ¡Vaya!  Era la otra parejita “ejemplar” del pequeño Liverpool.

-¡Hola! ¡Grace!  No sabría que vendrían aquí-Saludo Mike a su cuñada y a su sonriente hermano.
-Pues ya ves… ¡Chicas!... Brittany.-Paul sonrió ¿Cómo resistirme a sus encantos? Bueno había algo que me  detenía y estaba justo a su derecha, estúpida Grace….
-Hola- conteste no muy animada.
-¿A dónde van?-pregunto Paul viendo directamente a Mike.
-¿No es lógico? Mariel quiere entrar a ver una película.
-Pue déjame decirte que no hay nada interesante ¿No es cierto cariño?-Grace asintió a las palabras de su novio.
-Paul tiene razón ¿Por qué no mejor vamos y comemos en un restaurante todos juntos?-pregunto Grace muy entusiasmada.
-Me parece mejor idea. No soporto estar más de una hora callado y viendo dibujitos hablando a costa mía.
-Son personas Mike-Mariel rio por la notoria ocurrencia de  Mike.
-Como sea, Mariel y yo nos apuntamos ¿Qué dices Brit? ¿Vienes con nosotros?
-Bueno…. Yo quería ir al cine-Vi a Mariel quien me rogaba con la mirada- Pero como quieran…
-Entonces esta dicho. ¡A comer!-grito Mike ante su interrupción a mis palabras.





Fue durante el camino que me arrepentí de haber aceptado. Los cuatro iban jugueteando y bromeando sobre sus respectivas relaciones, apodos que tenían y cursilerías; a mi ver era por demás estúpido, solo quería que aquella tortura lenta terminara  lo más rápido posible.

Y  todo aquello empeoro cuando en el restaurante nos entregaron  nuestros platillos, Mike y Paul jugaban con la comida y por supuesto, sus novias reían de las estupideces que decían.
Yo por mi parte estaba a punto de levantarme e irme de ahí. O en su mejor momento, que llegara un hada madrina y cumpliera  mi sueño; que Grace desapareciera de nuestras vidas, lástima que no paso eso ultimo…

-Paren ya par de tortolos ¿Qué no ven que la señorita Gray se aburre con sus amoríos?-Mire a John más que agradecida por estar ahí en ese momento.-Al menos consíganle con quien juguetear.
-Cállate ya Lennon-dijo Paul riendo al ver a Mike con un par de papas en la nariz.
-Sería mejor que Grace te besara, para que tú cerraras tu hocico, princesa-Todos reímos, pero John nos indicó que debíamos guardar silencio- ¡shhh!  Me alegro de verlos a toso reunidos aquí, hijos míos, a excepción de George, a quien por cierto deje en casa por  estarse tocando demás.
-¿Qué es  lo que intentas decir John?-dije ahogando un poco la risa.
-Bueno, preciosa, quiero presentarles hoy a un tío que he recogido de las manos de unos anarquistas  quienes pronto nos gobernaran-golpee a John, a veces sus discursos eran eternos- Stuart Sucliffle. Aplausos por favor.
-Es un gusto… ¿Grace?-Aquel chico miro con asombro a la chica que acompañaba a Paul, mientras tanto ella se notaba un tanto tensa e incómoda.
-Stuart, que coincidencia. Por cierto, él es mi novio, Paul.
-Mucho gusto, como ya dijo John, mi nombre es Stuart…
-¿Ustedes se conocer?-John  y no solo el, si no todos, mirábamos a Stuart y a Grace.
-En realidad si, Stuart y yo….
-Estuvimos saliendo un tiempo,  años atrás ¿No es así Grace?-la chica asintió- Ahora somos muy buenos amigos-Stuart sonrió y la chica suspiro aliviada.
-Justamente iba a decir eso, gracias Stuart.-Grace  tomo de la mano a Paul quien no estaba muy contento, se le veía en el rostro. Sin duda en aquel momento todos portábamos unas caras diferentes. Bien les diré; Mariel y Mike tenían cara de no creer lo que pasaba, Stuart y Grace estaban más que incomodos, y John y Yo  tratábamos de no partir en risa ahí mismo.
-Aclarado el asunto, Stuart se puede sentar al lado de su socio y yo al lado de esta chica  que me quiero coger-John se sentó a lado mío. Sonreí al ver la cara de asesino que se cargaba Paul tras las palabras dichas por John.
-Hola ¿Así que tú eres el amigo nuevo de John?-le pregunte al tal Stuart
- Eso creo. No se debo decir que por fortuna, pero soy yo.
- Un gusto. ¿Cómo es que lo conociste?-pregunte más que curiosa.
-Es una larga historia, realmente no es por dónde empezar. Mira...-Stuart comenzaba a platicarme pero John tajantemente nos interrumpió.
- Ese no es tu asunto Gray. Solo vinos a comer, no ha ser cuestionad por agentes de policía-interrumpió Lennon mientras revisaba la carta, supongo que para ordenar algo.
-¿Qué dices John?  Yo no tengo dinero- dijo Stuart.
-Tampoco yo.
- Pues si no les  importa, yo invito- los chicos se vieron sorprendidos, ya que no se imaginaban que alguien los estuviera... ¿espiando??
-Por eso eres el amor de mi vida, bueno yo quiero para empezar…-Decía John
-¡No John! muchas gracias, pero es que no es correcto que una chica  pague a un par de idiotas como nosotros-dijo de golpe Stuart
-Ya estoy acostumbrada a John, él no es algo que digamos caballeroso-John me fulmino con la mirada- Anda hoy por ti mañana por mí-dije
-En verdad eres linda, tal y como dijo John-dijo con galanura Stuart.
-Verdad que si-afirmo John un poco receloso.-Entonces si no hay objeción comenzare a pedir.-ignore a John y comencé a poner atención al chico que tenía frente a mí. Quien por cierto no era nada feo.
-¿Acaso tú eres el amigo que es pintor o algo así?-seguí con mi interrogatorio.
-El mismo-sonrió Stuart.
-¿Por qué no les enseñas de lo que estas hecho?-dijo John, Stuart me extendió una carpeta donde traía sus dibujos; eran hermosos, un trabajo muy limpio y de una perspectiva fuera de lo común.
-¡Wooow! eres muy bueno-le dije.- Aunque no entiendo mucho de  este tema.
-Son simples bocetos que les falta refinamiento...-dijo Stuart.
-Claro que no, son preciosos-lo detuve diciendo esto último.
-Gracias, pero aún no se tu nombre ¿Cómo te llamas?-me miro a los ojos, tenía algo que me penetraba hasta el alma, eran sus ojos descubriéndome totalmente.
-Soy Brittany Gray-sonreí siendo ligeramente interrumpida.
-Yo soy Mariel y él es Mike hermano de él -Dijo Mariel señalando a Paul quien no paraba de ver con desconfianza a Stuart.
-Mucho gusto-Dijo Stuart quien aún me sostenía la mirada


Durante los siguientes minutos nos sumergimos en una plática que me distrajo tanto que no me percate que  John ya había acabado de comer y de que  era la tercera vez que Mariel me llamaba.
Realmente había quedado idiotizada por aquel chico.


-Brit, Mike y yo queremos dar una vuelta por el parque ¿Te importaría si  después nos vemos aquí? Más o menos dentro de  una hora…
-Pero que hay de los…. ¿Dónde está Paul y Grace?-pregunte al notar la ausencia de la parejilla.
-Ya tienen más de media hora que se fueron. ¿Qué dices? ¿Pasamos por ti?-insistió Mariel.
-Está bien, aquí los vemos-conteste no muy convencida. Ahora sabía que había estado muy atontada con Stuart.
-Ahorita vuelvo, voy al baño-dijo John levantándose a la vez que tenía su mirada puesta en una chica de atributos   sobresalientes.
-¿Seguro que vas al baño?
-¡Vete a la mierda!-John  miro con complicidad a Stuart mientras sonreían y al cabo de pocos minutos, John desaparecía con aquella chica, casi mágicamente.
-¡Ese Lennon!-Stuart resoplo algo divertido.
-Deberías acostumbrarte, así es él-sonreí.
-¿Pero nos dejaron solos?
-Mejor que estar con John-reí.
-Estoy totalmente de acuerdo contigo y también con John-me quede  tambaleante por sus palabras.-Se quedó corto cuando te describió.
-¿John  te hablo de mí?-él chico  asintió- No creas todo lo que te haya dicho.
-Lo creo porque lo estoy viendo, y te digo, se ha quedado corto
- ¿Crees?
-Estoy seguro
-Ni siquiera me conoces, así que no puedes asegurar nada aun.
-Por lo que John me ha contado  y lo que también he visto, sí. Hasta te considero  como mí amiga-el chico rio ante aquello.
- Es muy pronto para decirlo ¿No lo crees?
- La vida es muy corta para llevarla  contando, así que… ¿Que dices? ¿Amigos?-pregunto Stuart
-Amigos-tome la mano que él con delicadeza me extendían, podría jurar que la tomo por más segundos de los necesarios.
-Eres muy linda y divertida y tienes una extrañeza que pocos pueden ver, por eso me gustaría dibujarte.
-¿A mí? ¿Estas bromeando?-solté un carcajada.
-Sí y no. ¿Qué tiene de malo?
-Nada, solo que no me imagino siendo una especie de modelo para un pintor. O mejor dicho algo parecido a una….
-¿Mi musa?-asentí- No sé por qué antes no te lo han ofrecido, pero yo lo hago, vamos di que sí.
- Bien… creo que será divertido ¿Cuándo seria?
-El martes después de clases, ¿Puedes?
- Si…excelente.


Sonreí y vi que el chico terminaba el último trago de su bebida. Termine de pagar la cuenta y de por supuesto, escuchar las palabras apenadas de Stuart por aquel acto tan bajo de John. ¿Qué más daba si ya eramos amigos?
Y como éramos amigos, el chico se ofreció llevarme a casa y termine aceptando.  La verdad es que la estaba pasando demasiado bien con Stuart que me era inevitable no querer su compañía.



- Es aquí,  muchas gracias. La pase increíble.
-Yo también Brittany-dijo Stuart, con sus manos en los bolsillos y unos lentes oscuros que le caracterizaban.
- Puedes decirme Brit, si tú quieres…
- Este bien, Brit. Esperaba que me dieras la confianza de hacerlo.
- Entonces, nos vemos hasta el martes.
-Exacto, que no se te olvide. Si quieres  paso por ti a la escuela.
-No. Pediré a John que me lleve.
- Bien. Adiós entonces
-Adiós


Stuart me  dio un tenue beso en la mejilla que me hizo sonrojar. Hasta me olvide de la pobre Mariel, quien seguramente también se había olvidado de mí, da igual. No sabía que me deparaba el futuro con Stuart, lo que si sabía era que él me cautivo desde el primer momento en que lo vi.



¡Quarrymen  Get Back!
Tal como significaban dichas palabras que habíamos gritado y festejado, el grupo de John Lennon había vuelto de su  retiro musical.
Lo único malo de aquella noticia es que de apoco, los integrantes se iban alejando de la agrupación, John decía que el grupo estaba mejor si ellos pero yo sabía que en el fondo a él también le preocupaba todo aquello, veía como su sueño iba en declive.

Yo por mi parte, tenía más de 15 días que había acudido a mi cita con Stuart y aquel asunto del autorretrato que me realizaría. Aunque era muy distinto a lo que me imaginaba, me había encantado el trabajo que hacía y al final, cuando lo hubo terminado, me lo termino regalando.
Mientras tanto, John me conto que en el  Colegio de artes había conocido una linda chica, según él era para poder olvidarme. Cynthia, creo que  era el nombre de aquella chica que había robado la atención de John pero había un pequeño detalle,  Cynthia tenía novio. John dijo que no había  problema con ello, en realidad no entendí a que venían aquellas palabras.
Por otro lado, estaban Mariel y Mike era la prueba ferviente de que en toda relación  existían problemas, por más linda y perfecta que esta pareciera. Al parecer, su relación de 6 meses estaba cobrando factura y de cierta manera estaba un tanto preocupada por Mariel, quien últimamente tenía un genio de los  mil demonios por culpa de todo aquello, yo solo esperaba que todo se solucionara pronto.

Solo falta hablar de   un par de personas, Paul y Grace. Ellos seguían en su mundo de amor y parecían más felices que  antes, aun así  yo notaba algo raro cada vez que Grace se encontraba con Stuart, tal vez puras alucinaciones mías o  no.
 Lo que si sabía quera que Paul se ponía rotundamente furioso cuando veía a Stuart, era tan notorio el desagrado que sentía por el chico y creo que era mutuo.

¿Y que había de mí?
Bueno. Yo estaba más que feliz, sentía que por primera vez el mundo me sonreía. Todavía  seguía enamorada hasta la medula  espinal de  Paul pero esto desaparecía cada vez que recordaba que el chico, hasta el momento,  no mostraba ningún tipo de sentimientos amorosos por mí; era ello lo que me volvía a mi cruda realidad.
Pero, aun a pesar de ello, lo único que me consolaba era el gran lazo de amistad que estaba formando con Stuart.  Salía con el  casi todos lo sábados, a veces en compañía de John, quien por cierto, no paraba de hacer bromas respecto a nosotros.
John sabía cómo joder y  lo hacía diciendo que  Stuart y yo terminaríamos en una tipo de relación sentimental, John y sus jodidas bromas, lo malo es que  en esta ocasión no estaba tan errado….

Febrero de 1959.

 Stuart y yo teníamos aproximadamente más de 5 meses de conocernos, y con ello había descubierto a uno de los chicos más misteriosos e interesantes de Liverpool. Me encantaba su forma de ser, de ver el mundo y de su descaro y aparente caballerosidad. Simplemente me estaba volviendo loca.

Ese día había tomado un paseo con él, aquel viernes después de clases.
Habíamos estado dando unas vueltas por un parque cercas  el Colegio de artes y justo en ese momento había decidió descansar mientras comíamos un par de mantecados. El chico había decidido sacar su libreta y garabatear algo mientras yo miraba a los “más grandes chicos” que estudiaban en aquel lugar.

-Te quiero Brit-dijo de repente y causando un asombro de mí parte.
-Yo también... eres un gran amigo-le dedique una sonrisa de oreja a oreja.
-Me refería a otro tipo querer…. Te quiero más que a una amiga.
-¿Cómo? ¿A qué te refieres?-dije un tanto asustada.
-Bien, diré lo que siento con la posibilidad  de ser rechazado.-rio- Me gustas mucho, siento ganas de besarte y saber si eres tal y como lo he soñado…
-Stuart…
-Quisiera saber si tú sientes al menos un mínimo de atracción por mí.
-Yo… pues, creo que eres un chico increíble y lindo. Y… si me gustas o algo parecido-el chico soltó una carcajada que me hizo también sonreír, por lo raro que yo había contestado.
-¿Entonces...?
-No lo sé, que tal si esto termina mal, no me gustaría arruinar lo que tenemos.
-No pasara nada. Iremos despacio. Sin presiones. ¿Lo intentamos?
-¿Podría pensarlo? Solo unos días.
-Me parece justo-sonrió- ¿Quieres ir a mi departamento?  Tranquila, no quiero seducirte ni nada, en realidad tengo que pasar por unas cosas.
-Me parece bien.-sonríe con algo de ironía por lo que había pasado  en mi mente cuando él me pidió que fuéramos a su departamento.

Después de la revelación que le mismo Stuart me había hecho, me quede helada, no sabía que decir y  a mi mente venían los beneficios de la relación, más bien el beneficio, que era olvidarme de mi loco amor por Paul. Pero  no solo eso sino también veía las probabilidades que tenía, dígase si la relación llegara a fallar,  de perder a Stuart que  era excelente persona y gran amigo. Esos pensamientos me inundaron la cabeza. No había notado el silencio que se había hecho ente los dos hasta que llegamos a casa del chico  y el me detuvo.

-Aquí es mi linda morada.
-Entonces entremos, me muero por conocerlo por dentro-le lance un golpe antes de correr los pequeños escalones que nos separaban de la entrada.
-Listo… bienvenida al hoyo de la lujuria y desastre.

Comencé a reír y a caminar al lado de él. Todo marchaba sobre ruedas hasta que  Stuart paro  en el acto y yo, algo confusa  le mire.

-¿Qué pasa?
-Olvide que… será mejor que nos vayamos...
-Que olvidaste… ¿Qué se escucha?
-Vámonos- Stuart me tomo de la mano.
-¿Por qué?  Es la voz de John- sonreí- No sabía que también lo habías invitado…
-Es hora de irnos…-dijo casi rogándome y jaloneándome.


Le desobedecí y camine hasta la sala de donde provenía la voz de John. Ojala hubiera hecho caso a  Stuart de irme, ya que el mal sabor de boca que me lleve y la vergüenza que pase fue lo más espantoso que me había pasado en años, sin exagerar.

-¡John….! ¡Joder!-cubrí mis ojos no sin antes recordad lo que mis ojos habían visto, a un John semi desnudo encima de una chica.
-¡¿Qué mierda haces…?!
-Corre…- Stuart me tomo de la mano y salimos justo corriendo, como huyendo del lugar.



Salimos del departamento, yo sin casi poder articular nada, de hecho, no sé ni a donde nos dirigíamos, solo sabía que estábamos lo suficientemente lejos de John.
La cara se me caía de vergüenza, estaba más roja que un tomate y aquello le parecía de lo más divertido a Stuart.

-¡Deja de reírte!-le golpee mientras que eso le causaba más risa.
-Lo lamento, es que debiste ver tu cara. Lennon me matara-dijo ya más tranquilo el chico.
-Lo que menos quería en esta vida es ver a John con los pantalones abajo-cubrí mi cara- Debí haberte hecho caso, mejor dicho, debiste decirme que John estaba follando ahí adentro- Volvi a golpearle, pero ahora yo también reía.
-Te llevo a tu casa, vamos.
-Me parece mejor. Es hora además de que me vaya.

De regreso a  mi casa, íbamos aun riéndonos de lo ocurrido. Sin querer  note como Stuart tomaba mi mano con tanta naturalidad que me sorprendió pero que tampoco hice nada para evitarlo, al contrario, me había gustado la acción de su parte.

-Ahora es mi turno de decir: hemos llegado-sonreí y me pose frente a el quien por fin quito su mano.
-Y a mí, es hora de irme. Antes de eso, me gustaría hacer algo si tú me lo permites.
-¿Hacer qué?

Como respuesta obtuve un tierno beso en la boca, no respondí aunque después me deje llevar. Pude sentir sus suaves labios junto a los míos, hasta que termino. Debo admitir que era el primer beso que recibía, los anteriores no había pasado de la mejilla y es  porque yo no lo había permitido. Pero este sin duda había sido especial.

-Me has correspondido, eso quiere decir que…
-Espero no arrepentirme, Stuart.
-Juro que no, voy a tratar de quererte y respetarte….
-¿No nos vamos a casar o sí?-sonreí causando su risa. Volvi a besarme pero esta vez no tan tímidamente.
-Me tengo que ir, pero nos vemos mañana ¿Cierto?
-Claro que sí, hasta mañana.
-Adiós.
-Adiós Stuart-le di un beso en la mejilla.

Se alejó y no volví a verlo, no, al menos no por ese día.
Me sentía bien aunque una punzada en mi corazón no me dejaba en paz. Stuart me quería, yo solo sentía cariño y afecto ¿Era justo que solo recibiera eso de mí?
Él sabía o al menos trate de decírselo.
 Además, mi incomodidad tenía nombre: Paul. Tal vez con Stuart podría borrar a aquel chico de mi cabeza y corazón.
Aunque no era nada bueno querer a Paul y estar con otro.

Esperaba que todo cambiara para bien con el trascurso de los días.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario