martes, 26 de agosto de 2014

Capítulo 19.

En realidad me sorprendía  la rapidez con la que trascurrían los días y que ahora  tuviera más de dos meses  con Stuart.
Quiero decir, en la que yo me veía involucrada en una relación con aquel chico de las gafas oscuras.
Por cierto, estábamos   por celebrar nuestro aniversario en un par de días. Stuart me había prometido algo único y especial para aquel día. La verdad es que no tenía tanta  imaginación para pensar que era lo que el chico planeaba y peor aún, si él haría algo especial por mí; ¿Qué se supone que  haría yo para él?

La mejor solución. Claro, para que pudiera ayudarme, fue acudir con el “gran” John Lennon.
Tuve que insistirle mucho para poder hablar con él, según  el mismo John, se encontraba muy ocupado  con los ensayos y  algunos eventos que tenía con la banda, su banda.


-¡John!... Espérame-grite  casi jadeando por las grandes zanjadas que el chico daba la caminar.
-No tengo la culpa que seas tan lenta, cariño-dijo en tono burlesco.
-Si pudiera…
-¿Me darías un beso?-pregunto  John parando de repente  frente a mí.
-¿Qué estupideces dices?-le empuje  mientras le daba unos golpecillos en el pecho y él, parecía pasarla de lo lindo.
-Perdón, ¿Interrumpo un posible asesinato?-la voz era  casi  imposible  de no reconocer, me tense un poco y deje a John  quien se reía por mí, no sé si por los golpes insignificantes que le propinaba en ese momento o por la cara de sorpresa que me cargaba ahora.
-Paulie, cariño… por fin has llegado. Ven que la Sita. Gray quiere preguntarnos algo. ¿No es así cariño?
- No involucres a Paul, idiota.-refunfuñe  antes de comenzar a caminar, dejando olvidada mi compañía y los motivos por los que estaba con John.
-¿Qué pasa? Por cierto, hola Brittany.-Paul sonrió con aquella galanura  que siempre poseía, aquella que terminaba poniéndome una sonrisa babalonica en la cara ¡¡cuanto lo odiaba!!
-Hola Paul,  y no pasa nada, solo le pedí de favor a John que me  auxiliara con unas cosas, pero creo que me equivoque de persona-mire con odio a el referido, quien por cierto solo encogió los hombros despreocupadamente.
-Bueno, si yo puedo ayudarte… solo dímelo-dijo Paul.
-¿Cómo? Pues… yo…
-Solo regálale  una noche de pasión,  Stuart se lo ha ganado y a cualquier hombre le enloquecería eso como un regalo de… ¡Auch! ¡Cuidado  Gray!.- John se quejó por el golpe que le propine en la cabeza.
-Eso te pasa por bocazas, John-rio Paul- ¿Por qué no le regalas algo  sobre su pasión artística? Digo, él le gusta pintar ¿no?
-Sí y gracias por tu consejo, pero quiero hacer algo especial, algo no tan predecible… aunque tu idea  es mucho mejor que la del idiota de Lennon-recrimine a John con la mirada.
-Si no quieres darle eso, entonces, deja que te  dibuje… desnuda… ¡tranquila! Es sola un broma-rio John antes de tomar mis manos


Me enfade  un tanto con él, no estaba tomando nada en serio y yo estaba un poco preocupada. Por eso fue que me sumergí en un mar de pensamientos y posibles  ideas para  algo digno de Stuart, aquel chico que se había dedicado a mi estos días.

Iba caminando justo a la par de Paul y John cuando de repente le vi, a Stuart, caminando en dirección hacia mí, con sus lentes oscuros y una media sonrisa que me dedico apenas me reconoció.

-¿Qué hacen por aquí? No esperaba verlos… y tú, dijiste que estarías con Mariel-Stuart me miro  confundido.
-Yo… sabes, te sienta bien esta chaqueta-acomode su camisa mientras el depositaba un beso en mi mejilla- tengo que irme, gracias por la compañía John, Paul-mire a ambos.
-No te iras sin despedirte  de mí o  ¿sí?-pregunto John.
-¿Y qué es lo que hago, genio?-Justo en ese momento Lennon se acercó a mí y me beso cercas de la boca, para sorpresa mía y de los demás, no pude evitar sonrojarme y claro, de ver la cara de poco gusto que se cargaba Stuart.
-Es un placer siempre verte, cariño. Vámonos…-John sonrió con  su sonrisilla burlona  alejándose de  mí, a su lado iba  Paul quien estaba también desconcertado.
-Eres un cabron, John-dijo Stuart algo molesto.
-Entonces… ¿Nos veremos  el viernes?-pregunte  de manera coqueta, ayudando a aliviar   el trago amargo que tenía Stuart.
-Claro, se me olvidaba, paso por ti a las 7 ¿Te parece?
- Perfecto- me acerque y le bese en la boca, momento en que John y Paul se habían girado a ver por qué Stuart aun no avanzaba.- Estaré esperándote.
-Yo ya lo estoy añorando. Cuídate.

 Y con aquello me retire, pensando en que era aquello que tendría que sorprender a Stuart.
Tenía pocos días para pensarlo y esperaba que al pasar las horas me pudiera ayudar, ya que Lennon no había sido de mucha ayuda.
¿O tal vez?....
¡¡Calla boca Brittany Gray!!



El día había llegado con una rapidez sorprendente, casi abrumadora y lo digo sin exagerar. De hecho estaba tan encismada en la preocupación de esa noche, que  no note cuantas veces habían llamado a mi puerta, de lo distraída que yo estaba.

-Pasa Sarah-dije apenas distinguí el sonido de la puerta.
-No soy Sarah, Brittany.
-¿Mamá? lo lamento pensé que  eras Sarah ¿En qué puedo ayudarte?
-No hay problema… ¿Vas a salir?
-Si. Tengo una cita con Mariel.-conteste algo dudosa.
-¿Con Mariel? - asentí.- ¿Y vas tan arreglada para verte con tu amiga?
-Ante todo la vanidad ¿No lo crees, mamá?-Sonrió algo incrédula.
- Antes de que te vayas tu padre y yo tenemos que hablar contigo-Cada que mis padres querían tener una reunión familiar, era para dar noticias nuevas y no tan buenas.
-Está bien, bajo en unos minutos.



Maldecía que otra cosa me pusiera  los nervios de punta en aquel día tan atareado, según entendía yo, que tenía. Deje de pensar en las posibles cosas que mis padres me fueran a decir y me decidí a bajar las escaleras de una buena vez, y así lo hice.
Mientras bajaba sigilosamente las escaleras, note como mis padres hablaban a susurros, cosa que no me auguraba nada bueno.


-Qué bueno que has bajado, pensé que tendría que ir por ti- papá se levanto y beso mi mejilla, durante el día no había tenido la oportunidad de verlo y obviamente, no lo había saludado.
-Pues aquí me tienen ¿Qué puedo hacer por ustedes?
-Antes que nada, me gustaría que te sentaras, claro, si no te robamos mucho de tu tiempo cariño- debo aclarar que yo era la niña de los ojos de mi Padre, no había manera de que mi padre no me demostrara mi cariño, inclusive podría asegurar que era mucho más afectivo conmigo de lo que lo era mi madre.
-Bueno. Comencemos, no es que tenga mucha prisa  pero….
-No te preocupes Brit, seremos muy rápidos.- Mamá tomo la mano de mi padre mientras este me miraba con algo de ternura- En estos últimos días, han ocurrido una serie de eventos que nos han orillado a  tomar una decisión que tenemos que comunicarte…
-¿Y de que se trata?-pregunte algo impaciente.
-Bueno cariño, la compañía donde yo trabajaba ha quedado en ruinas, esta en bancarrota y me han despedido.
-¿Cómo? Eso es terrible papá- de la pura impresión me toco levantarme del sillón.
-Eso no es todo Brittany-continuo mi madre.- Como tu padre perdió su empleo  ya no podemos darnos el lujo de estar en una casa tan grande y de gastos exorbitantes…
-¿Por qué no van al grano? ¿Qué es lo que están queriéndome decir?
-Es fácil, tú aun estudias y los gastos que te digo son casi imposibles de sufragar sin el trabajo de tu padre. Así que lo que queremos pedirte es que, lo más conveniente es que tú consiguieras un trabajo de medio tiempo mientras vemos que sucede con  todo.
-¡¿Trabajar?! ¡¿Yo?! ¿Están bromeando?-dije en un grito-  Eso no es posible, yo no nací para eso…
-Hija, esto no es porque por yo lo quiera, tienes que entenderlo.-dijo mi padre un tanto cabizbajo, supongo que mi actitud no estaba ayudando mucho.
-Yo lo sé, pero... ¿Por qué no le pides a tus amigos que te contacten  para un nuevo trabajo?
-Todos mis amigos están en la misma  situación que yo, cariño.
-Pero… papá.
-¡Brittany! Por favor, tienes que comprender. Lo más probable  es que tengamos que mudarnos de casa, también.
- No sabes lo mal que me siento Brit, yo siempre he querido lo mejor para ti y tu madre y creo que ahora no lo estoy haciendo…-papa comenzó a tomar desesperadamente su cabello mientras  agachaba su cabeza y mama lo tomaba en un abrazo.

No supe cómo reaccionar y la única y lógica acción que podía tomar era salir corriendo de ahí. Era como huir de lo que en ese momento estaba pasando en mi casa, tratando de  asimilar todo lo que había pasado en la sala de la que “aun” era mi casa.
No tome en cuenta cuanto fue lo que camine hasta que me topé con Stuart, quien venía muy arreglado y  sonriente.


-Hola hermosa, apenas iba a buscarte-dijo Stuart de manera seductora.
-¡Stuart!-le abrace por instinto, el solo me  refugio en sus brazos por unos minutos en los que estuvimos en silencio.
-¿Qué pasa? ¿Te paso algo malo?
- Es lo peor de mi vida… pero no quiero hablar de eso ahora.
-Pero.......
-Mejor… ¿Qué tal si me das mi sorpresa?-Sonrió y  me dio un fugaz beso en la boca.
-¿Estas lista para la mejor noche?
-Supongo…-El chico tomo mi mano y comenzamos a caminar  para su apartamento, cosa que me sorprendió bastante.
-Esta es  tu casa Stuart ¿Acaso  me la vas a regalar o qué?-creo que Lennon me estaba contagiando su humor, para mi mala suerte.
-No Brittany, adentro esta tu sorpresa. Así que calla y comienza a caminar. -Entramos y la luz era tenue, apenas se alcanzaba a ver por la velas que suponía él había acomodado minuciosamente. Realmente desconocía aquella faceta de Stuart.
- Asombroso ¿Tu hiciste esto solo?-pregunte.
-Le pedí a John que me ayudara. Creo que hizo un buen trabajo ¿Tú que opinas?
-¿Estás hablando enserio? ¡¿Lennon?! Estas que me jodes-Stuart me vio confundido y me quede callada hasta que le oí soltar una carcajada.
- Aunque no lo creas, él se ofreció. De hecho debo decirte que la idea fue de él, yo jamás me imaginaria algo así.
- Ya decía yo,  pero mientras él no haya preparado esto-Señale la deliciosa comida que estaba frente a nosotros.- todo estará bien-solté una sonrisa que inundo toda la habitación.
-No, esa fue Mariel-dijo Stuart riendo.
- Entonces ¿Se supone que debería agradecer a todos?
- Solo un poco -rio- ¿Qué tal si comenzamos a comer?


¿Cómo no acceder a sus peticiones?
 Realmente la velada me estaba tomando  un gusto exquisito. Gracias a ella estaba olvidando todo lo que  en mi casa ocurría. Stuart y yo terminamos de comer tan rápido como pudimos. No solo habíamos disfrutado de la deliciosa comida que habíamos tenido frente a nuestros ojos, oh no, también comenzamos a reír y platicar.
Ustedes saben, una cosa lleva a otra y esto nos llevó a darnos unos besos que de a poco, iban aumentando de intensidad.
Me di cuenta de ello cuando sentí la mano de Stuart deslizarse lentamente y con fogosidad por mi espalda hasta mis caderas. Tuve que parar, porque de no ser así, no quiero pensar lo que hubiera pasado.
Además,  no quería hacerlo, no en esa ocasión y no con él.

-¡Stuart! ¿Qué estás haciendo?- me aleje de él algo brusca.
-Pensé que… lo lamento-sentí como el chico estaba algo avergonzado.
-Pues estas muy equivocado. Sera mejor que no vuelva a ocurrir.
-Si así lo quieres…
-Quiero decir, no en estos momentos.-me sonroje- Sabes, estuvo todo muy lindo.
-Y eso que todavía esto no acaba. Espérame aquí, ahora vuelvo.- vi como el chico desaparecía de mi vista, fue en ese momento en que tome  un pequeño regalo de mi bolso y lo puse en mis manos mientras esperaba a que Stuart volviera.
-¿ya? ¿Te falta mucho?
-Estoy listo. He estado merodeando por mi habitación y encontré esto- Stuart puso un caja negra muy elegante en mis rodillas.- Ábrelo.
-Antes de eso, también me gustaría darte algo.-le entregue aquello que había sacado de mi bolso.-Espero te guste.
-Déjalo, quiero que abras lo que te he dado.-dijo muy ansioso.- ¿Recuerdas aquella gargantilla que te gusto aquel día mientras caminábamos por Penny Lane?
-Si, como olvidarla ¿Que hay con eso?
-Pues....
-¿Estas bromeando?
-Ábrela y sabrás-La abrí y  efectivamente era esa gargantilla con un corazón color turquesa que tanto me había gustado.
-Pero…
-Deja te la pongo- Stuart coloco la gargantilla delicadamente en mi cuello. Pude sentí sus manos frías  y eso hizo que mi cuerpo sintiera un escalofrío- ¡Listo!
-Me encanta-dije emocionada-  Enserio es.....-no termine la frase.
-Preciosa.
-Sí, lo es. De verdad lo es.
- ¡No  tonta! Me refiero a que tú te vez preciosa-me sonroje-léelo que dice atrás del corazón. Me cobraron por cada letra ¿Puedes creerlo?-asentí- Pero valió la pena-lo voltee y tenía inscrito "CON AMOR DE STUART" simplemente era maravilloso.
- Es tan grandioso ¿Cómo lo conseguiste?  No me malentiendas pero tú no tienes dinero suficiente para comprar una cosa como esta.
-Lo sé,  tranquila.  Hace unos días vendí uno de mis cuadros y con eso invertí mi dinero
-Lo mío es tan… me da asco. Mejor dámelo, te conseguiré algo mejor-trate de arrebatarle mi  regalo pero fue inútil.
-¡Woow! Unas gafas nuevas-dijo sonriente- ¿Cómo me veo?
-Las anteriores ya estaban muy gastadas y rayadas. Qué pena, debí comprarte algo mejor pero...
-Tranquile, me han encantado. Te amo Brittany-dijo Stuart de manera espontánea, logrando que sonriera instantáneamente.
-Yo también  te quiero, Stuart.- vi su cara de contradicción, pero no dijo nada al respecto.

Luego de ello me llevo a mi casa, claro, tenía que volver a mis problemas y al mundo real que me encaraba en una nueva vida, según entendí a mis padres.
Pero sin duda alguna, estaba mucho más tranquila y feliz que cuando había abandonado  mi casa, esa misma tarde tras la  noticia de mis padres.


Nos despedimos con un beso y  yo corrí  a mi cuarto. Justo ahí,  me mire en el espejo y vi aquella hermosa gargantilla.   A mente vino otra vez ese  gran tonto pero lo  ignore al  leer  la inscripción que tenía el corazón. Desee fervientemente  que dijera el nombre de Paul en vez del de Stuart pero no era así.
Decidí que lo mejor era ir a dormí y fue pensando en lo que yo estaba anhelando, que por cierto no era nada bueno, y  alguien como yo no me recia a Stuart.
Sus ojos acusadores me atormentaban, pero no más  que los ojos que estaban grabados en mi  cabeza y sobre todo en mi corazón, si,  los del chico. Aquellos que eran color avellana.





---------------------------------------


Si alguien por ahi esta leyendo la fic, la resubida¿? me gustaría tanto que me lo hiciera saber y claro, si puede encontrar las diferencias de esta fic a la primera , tal vez no son muchas  pero le dan un poco mas de sentido común a la historia que  escribí hace mas de un año ;) saludos y  muchas gracias :3


viernes, 15 de agosto de 2014

Capítulo 18.

Los sábados eran generalmente para pasarlos con los amigos, con la familia y cosas semejantes pero era distinto para mí, especialmente ese día.
Era cerca del mediodía y  justo  estaba terminado de alistarme para la cita.
¿Cita?  ¡¿Cuál cita?!
No se asusten, lo que sucede es que  yo iba a ser acompañante de la hermosa pareja de los señores M; Mariel y  Mike.
Si, sería su chaperón por ese día, ya que aun a esas alturas del partido; a la señora Blake no le parecía muy buena idea que ambos salieran juntos sin la compañía de alguien. Ahí era donde yo entraba, siendo la tercera persona  que salía sobrando. ¡Dichosa de mí!

Los planes eran, ir prácticamente al cine.  Yo me sentía relativamente  incomoda, sentía que estorbaba  pero Mariel no se cansaba de decirme que era mentira, que de hecho se estaban divirtiendo mas ¿Le creería?
Justo al estar a la entrada del cine, nos percatamos de que había unos rostros más que conocidos por esos rumbos. ¡Vaya!  Era la otra parejita “ejemplar” del pequeño Liverpool.

-¡Hola! ¡Grace!  No sabría que vendrían aquí-Saludo Mike a su cuñada y a su sonriente hermano.
-Pues ya ves… ¡Chicas!... Brittany.-Paul sonrió ¿Cómo resistirme a sus encantos? Bueno había algo que me  detenía y estaba justo a su derecha, estúpida Grace….
-Hola- conteste no muy animada.
-¿A dónde van?-pregunto Paul viendo directamente a Mike.
-¿No es lógico? Mariel quiere entrar a ver una película.
-Pue déjame decirte que no hay nada interesante ¿No es cierto cariño?-Grace asintió a las palabras de su novio.
-Paul tiene razón ¿Por qué no mejor vamos y comemos en un restaurante todos juntos?-pregunto Grace muy entusiasmada.
-Me parece mejor idea. No soporto estar más de una hora callado y viendo dibujitos hablando a costa mía.
-Son personas Mike-Mariel rio por la notoria ocurrencia de  Mike.
-Como sea, Mariel y yo nos apuntamos ¿Qué dices Brit? ¿Vienes con nosotros?
-Bueno…. Yo quería ir al cine-Vi a Mariel quien me rogaba con la mirada- Pero como quieran…
-Entonces esta dicho. ¡A comer!-grito Mike ante su interrupción a mis palabras.





Fue durante el camino que me arrepentí de haber aceptado. Los cuatro iban jugueteando y bromeando sobre sus respectivas relaciones, apodos que tenían y cursilerías; a mi ver era por demás estúpido, solo quería que aquella tortura lenta terminara  lo más rápido posible.

Y  todo aquello empeoro cuando en el restaurante nos entregaron  nuestros platillos, Mike y Paul jugaban con la comida y por supuesto, sus novias reían de las estupideces que decían.
Yo por mi parte estaba a punto de levantarme e irme de ahí. O en su mejor momento, que llegara un hada madrina y cumpliera  mi sueño; que Grace desapareciera de nuestras vidas, lástima que no paso eso ultimo…

-Paren ya par de tortolos ¿Qué no ven que la señorita Gray se aburre con sus amoríos?-Mire a John más que agradecida por estar ahí en ese momento.-Al menos consíganle con quien juguetear.
-Cállate ya Lennon-dijo Paul riendo al ver a Mike con un par de papas en la nariz.
-Sería mejor que Grace te besara, para que tú cerraras tu hocico, princesa-Todos reímos, pero John nos indicó que debíamos guardar silencio- ¡shhh!  Me alegro de verlos a toso reunidos aquí, hijos míos, a excepción de George, a quien por cierto deje en casa por  estarse tocando demás.
-¿Qué es  lo que intentas decir John?-dije ahogando un poco la risa.
-Bueno, preciosa, quiero presentarles hoy a un tío que he recogido de las manos de unos anarquistas  quienes pronto nos gobernaran-golpee a John, a veces sus discursos eran eternos- Stuart Sucliffle. Aplausos por favor.
-Es un gusto… ¿Grace?-Aquel chico miro con asombro a la chica que acompañaba a Paul, mientras tanto ella se notaba un tanto tensa e incómoda.
-Stuart, que coincidencia. Por cierto, él es mi novio, Paul.
-Mucho gusto, como ya dijo John, mi nombre es Stuart…
-¿Ustedes se conocer?-John  y no solo el, si no todos, mirábamos a Stuart y a Grace.
-En realidad si, Stuart y yo….
-Estuvimos saliendo un tiempo,  años atrás ¿No es así Grace?-la chica asintió- Ahora somos muy buenos amigos-Stuart sonrió y la chica suspiro aliviada.
-Justamente iba a decir eso, gracias Stuart.-Grace  tomo de la mano a Paul quien no estaba muy contento, se le veía en el rostro. Sin duda en aquel momento todos portábamos unas caras diferentes. Bien les diré; Mariel y Mike tenían cara de no creer lo que pasaba, Stuart y Grace estaban más que incomodos, y John y Yo  tratábamos de no partir en risa ahí mismo.
-Aclarado el asunto, Stuart se puede sentar al lado de su socio y yo al lado de esta chica  que me quiero coger-John se sentó a lado mío. Sonreí al ver la cara de asesino que se cargaba Paul tras las palabras dichas por John.
-Hola ¿Así que tú eres el amigo nuevo de John?-le pregunte al tal Stuart
- Eso creo. No se debo decir que por fortuna, pero soy yo.
- Un gusto. ¿Cómo es que lo conociste?-pregunte más que curiosa.
-Es una larga historia, realmente no es por dónde empezar. Mira...-Stuart comenzaba a platicarme pero John tajantemente nos interrumpió.
- Ese no es tu asunto Gray. Solo vinos a comer, no ha ser cuestionad por agentes de policía-interrumpió Lennon mientras revisaba la carta, supongo que para ordenar algo.
-¿Qué dices John?  Yo no tengo dinero- dijo Stuart.
-Tampoco yo.
- Pues si no les  importa, yo invito- los chicos se vieron sorprendidos, ya que no se imaginaban que alguien los estuviera... ¿espiando??
-Por eso eres el amor de mi vida, bueno yo quiero para empezar…-Decía John
-¡No John! muchas gracias, pero es que no es correcto que una chica  pague a un par de idiotas como nosotros-dijo de golpe Stuart
-Ya estoy acostumbrada a John, él no es algo que digamos caballeroso-John me fulmino con la mirada- Anda hoy por ti mañana por mí-dije
-En verdad eres linda, tal y como dijo John-dijo con galanura Stuart.
-Verdad que si-afirmo John un poco receloso.-Entonces si no hay objeción comenzare a pedir.-ignore a John y comencé a poner atención al chico que tenía frente a mí. Quien por cierto no era nada feo.
-¿Acaso tú eres el amigo que es pintor o algo así?-seguí con mi interrogatorio.
-El mismo-sonrió Stuart.
-¿Por qué no les enseñas de lo que estas hecho?-dijo John, Stuart me extendió una carpeta donde traía sus dibujos; eran hermosos, un trabajo muy limpio y de una perspectiva fuera de lo común.
-¡Wooow! eres muy bueno-le dije.- Aunque no entiendo mucho de  este tema.
-Son simples bocetos que les falta refinamiento...-dijo Stuart.
-Claro que no, son preciosos-lo detuve diciendo esto último.
-Gracias, pero aún no se tu nombre ¿Cómo te llamas?-me miro a los ojos, tenía algo que me penetraba hasta el alma, eran sus ojos descubriéndome totalmente.
-Soy Brittany Gray-sonreí siendo ligeramente interrumpida.
-Yo soy Mariel y él es Mike hermano de él -Dijo Mariel señalando a Paul quien no paraba de ver con desconfianza a Stuart.
-Mucho gusto-Dijo Stuart quien aún me sostenía la mirada


Durante los siguientes minutos nos sumergimos en una plática que me distrajo tanto que no me percate que  John ya había acabado de comer y de que  era la tercera vez que Mariel me llamaba.
Realmente había quedado idiotizada por aquel chico.


-Brit, Mike y yo queremos dar una vuelta por el parque ¿Te importaría si  después nos vemos aquí? Más o menos dentro de  una hora…
-Pero que hay de los…. ¿Dónde está Paul y Grace?-pregunte al notar la ausencia de la parejilla.
-Ya tienen más de media hora que se fueron. ¿Qué dices? ¿Pasamos por ti?-insistió Mariel.
-Está bien, aquí los vemos-conteste no muy convencida. Ahora sabía que había estado muy atontada con Stuart.
-Ahorita vuelvo, voy al baño-dijo John levantándose a la vez que tenía su mirada puesta en una chica de atributos   sobresalientes.
-¿Seguro que vas al baño?
-¡Vete a la mierda!-John  miro con complicidad a Stuart mientras sonreían y al cabo de pocos minutos, John desaparecía con aquella chica, casi mágicamente.
-¡Ese Lennon!-Stuart resoplo algo divertido.
-Deberías acostumbrarte, así es él-sonreí.
-¿Pero nos dejaron solos?
-Mejor que estar con John-reí.
-Estoy totalmente de acuerdo contigo y también con John-me quede  tambaleante por sus palabras.-Se quedó corto cuando te describió.
-¿John  te hablo de mí?-él chico  asintió- No creas todo lo que te haya dicho.
-Lo creo porque lo estoy viendo, y te digo, se ha quedado corto
- ¿Crees?
-Estoy seguro
-Ni siquiera me conoces, así que no puedes asegurar nada aun.
-Por lo que John me ha contado  y lo que también he visto, sí. Hasta te considero  como mí amiga-el chico rio ante aquello.
- Es muy pronto para decirlo ¿No lo crees?
- La vida es muy corta para llevarla  contando, así que… ¿Que dices? ¿Amigos?-pregunto Stuart
-Amigos-tome la mano que él con delicadeza me extendían, podría jurar que la tomo por más segundos de los necesarios.
-Eres muy linda y divertida y tienes una extrañeza que pocos pueden ver, por eso me gustaría dibujarte.
-¿A mí? ¿Estas bromeando?-solté un carcajada.
-Sí y no. ¿Qué tiene de malo?
-Nada, solo que no me imagino siendo una especie de modelo para un pintor. O mejor dicho algo parecido a una….
-¿Mi musa?-asentí- No sé por qué antes no te lo han ofrecido, pero yo lo hago, vamos di que sí.
- Bien… creo que será divertido ¿Cuándo seria?
-El martes después de clases, ¿Puedes?
- Si…excelente.


Sonreí y vi que el chico terminaba el último trago de su bebida. Termine de pagar la cuenta y de por supuesto, escuchar las palabras apenadas de Stuart por aquel acto tan bajo de John. ¿Qué más daba si ya eramos amigos?
Y como éramos amigos, el chico se ofreció llevarme a casa y termine aceptando.  La verdad es que la estaba pasando demasiado bien con Stuart que me era inevitable no querer su compañía.



- Es aquí,  muchas gracias. La pase increíble.
-Yo también Brittany-dijo Stuart, con sus manos en los bolsillos y unos lentes oscuros que le caracterizaban.
- Puedes decirme Brit, si tú quieres…
- Este bien, Brit. Esperaba que me dieras la confianza de hacerlo.
- Entonces, nos vemos hasta el martes.
-Exacto, que no se te olvide. Si quieres  paso por ti a la escuela.
-No. Pediré a John que me lleve.
- Bien. Adiós entonces
-Adiós


Stuart me  dio un tenue beso en la mejilla que me hizo sonrojar. Hasta me olvide de la pobre Mariel, quien seguramente también se había olvidado de mí, da igual. No sabía que me deparaba el futuro con Stuart, lo que si sabía era que él me cautivo desde el primer momento en que lo vi.



¡Quarrymen  Get Back!
Tal como significaban dichas palabras que habíamos gritado y festejado, el grupo de John Lennon había vuelto de su  retiro musical.
Lo único malo de aquella noticia es que de apoco, los integrantes se iban alejando de la agrupación, John decía que el grupo estaba mejor si ellos pero yo sabía que en el fondo a él también le preocupaba todo aquello, veía como su sueño iba en declive.

Yo por mi parte, tenía más de 15 días que había acudido a mi cita con Stuart y aquel asunto del autorretrato que me realizaría. Aunque era muy distinto a lo que me imaginaba, me había encantado el trabajo que hacía y al final, cuando lo hubo terminado, me lo termino regalando.
Mientras tanto, John me conto que en el  Colegio de artes había conocido una linda chica, según él era para poder olvidarme. Cynthia, creo que  era el nombre de aquella chica que había robado la atención de John pero había un pequeño detalle,  Cynthia tenía novio. John dijo que no había  problema con ello, en realidad no entendí a que venían aquellas palabras.
Por otro lado, estaban Mariel y Mike era la prueba ferviente de que en toda relación  existían problemas, por más linda y perfecta que esta pareciera. Al parecer, su relación de 6 meses estaba cobrando factura y de cierta manera estaba un tanto preocupada por Mariel, quien últimamente tenía un genio de los  mil demonios por culpa de todo aquello, yo solo esperaba que todo se solucionara pronto.

Solo falta hablar de   un par de personas, Paul y Grace. Ellos seguían en su mundo de amor y parecían más felices que  antes, aun así  yo notaba algo raro cada vez que Grace se encontraba con Stuart, tal vez puras alucinaciones mías o  no.
 Lo que si sabía quera que Paul se ponía rotundamente furioso cuando veía a Stuart, era tan notorio el desagrado que sentía por el chico y creo que era mutuo.

¿Y que había de mí?
Bueno. Yo estaba más que feliz, sentía que por primera vez el mundo me sonreía. Todavía  seguía enamorada hasta la medula  espinal de  Paul pero esto desaparecía cada vez que recordaba que el chico, hasta el momento,  no mostraba ningún tipo de sentimientos amorosos por mí; era ello lo que me volvía a mi cruda realidad.
Pero, aun a pesar de ello, lo único que me consolaba era el gran lazo de amistad que estaba formando con Stuart.  Salía con el  casi todos lo sábados, a veces en compañía de John, quien por cierto, no paraba de hacer bromas respecto a nosotros.
John sabía cómo joder y  lo hacía diciendo que  Stuart y yo terminaríamos en una tipo de relación sentimental, John y sus jodidas bromas, lo malo es que  en esta ocasión no estaba tan errado….

Febrero de 1959.

 Stuart y yo teníamos aproximadamente más de 5 meses de conocernos, y con ello había descubierto a uno de los chicos más misteriosos e interesantes de Liverpool. Me encantaba su forma de ser, de ver el mundo y de su descaro y aparente caballerosidad. Simplemente me estaba volviendo loca.

Ese día había tomado un paseo con él, aquel viernes después de clases.
Habíamos estado dando unas vueltas por un parque cercas  el Colegio de artes y justo en ese momento había decidió descansar mientras comíamos un par de mantecados. El chico había decidido sacar su libreta y garabatear algo mientras yo miraba a los “más grandes chicos” que estudiaban en aquel lugar.

-Te quiero Brit-dijo de repente y causando un asombro de mí parte.
-Yo también... eres un gran amigo-le dedique una sonrisa de oreja a oreja.
-Me refería a otro tipo querer…. Te quiero más que a una amiga.
-¿Cómo? ¿A qué te refieres?-dije un tanto asustada.
-Bien, diré lo que siento con la posibilidad  de ser rechazado.-rio- Me gustas mucho, siento ganas de besarte y saber si eres tal y como lo he soñado…
-Stuart…
-Quisiera saber si tú sientes al menos un mínimo de atracción por mí.
-Yo… pues, creo que eres un chico increíble y lindo. Y… si me gustas o algo parecido-el chico soltó una carcajada que me hizo también sonreír, por lo raro que yo había contestado.
-¿Entonces...?
-No lo sé, que tal si esto termina mal, no me gustaría arruinar lo que tenemos.
-No pasara nada. Iremos despacio. Sin presiones. ¿Lo intentamos?
-¿Podría pensarlo? Solo unos días.
-Me parece justo-sonrió- ¿Quieres ir a mi departamento?  Tranquila, no quiero seducirte ni nada, en realidad tengo que pasar por unas cosas.
-Me parece bien.-sonríe con algo de ironía por lo que había pasado  en mi mente cuando él me pidió que fuéramos a su departamento.

Después de la revelación que le mismo Stuart me había hecho, me quede helada, no sabía que decir y  a mi mente venían los beneficios de la relación, más bien el beneficio, que era olvidarme de mi loco amor por Paul. Pero  no solo eso sino también veía las probabilidades que tenía, dígase si la relación llegara a fallar,  de perder a Stuart que  era excelente persona y gran amigo. Esos pensamientos me inundaron la cabeza. No había notado el silencio que se había hecho ente los dos hasta que llegamos a casa del chico  y el me detuvo.

-Aquí es mi linda morada.
-Entonces entremos, me muero por conocerlo por dentro-le lance un golpe antes de correr los pequeños escalones que nos separaban de la entrada.
-Listo… bienvenida al hoyo de la lujuria y desastre.

Comencé a reír y a caminar al lado de él. Todo marchaba sobre ruedas hasta que  Stuart paro  en el acto y yo, algo confusa  le mire.

-¿Qué pasa?
-Olvide que… será mejor que nos vayamos...
-Que olvidaste… ¿Qué se escucha?
-Vámonos- Stuart me tomo de la mano.
-¿Por qué?  Es la voz de John- sonreí- No sabía que también lo habías invitado…
-Es hora de irnos…-dijo casi rogándome y jaloneándome.


Le desobedecí y camine hasta la sala de donde provenía la voz de John. Ojala hubiera hecho caso a  Stuart de irme, ya que el mal sabor de boca que me lleve y la vergüenza que pase fue lo más espantoso que me había pasado en años, sin exagerar.

-¡John….! ¡Joder!-cubrí mis ojos no sin antes recordad lo que mis ojos habían visto, a un John semi desnudo encima de una chica.
-¡¿Qué mierda haces…?!
-Corre…- Stuart me tomo de la mano y salimos justo corriendo, como huyendo del lugar.



Salimos del departamento, yo sin casi poder articular nada, de hecho, no sé ni a donde nos dirigíamos, solo sabía que estábamos lo suficientemente lejos de John.
La cara se me caía de vergüenza, estaba más roja que un tomate y aquello le parecía de lo más divertido a Stuart.

-¡Deja de reírte!-le golpee mientras que eso le causaba más risa.
-Lo lamento, es que debiste ver tu cara. Lennon me matara-dijo ya más tranquilo el chico.
-Lo que menos quería en esta vida es ver a John con los pantalones abajo-cubrí mi cara- Debí haberte hecho caso, mejor dicho, debiste decirme que John estaba follando ahí adentro- Volvi a golpearle, pero ahora yo también reía.
-Te llevo a tu casa, vamos.
-Me parece mejor. Es hora además de que me vaya.

De regreso a  mi casa, íbamos aun riéndonos de lo ocurrido. Sin querer  note como Stuart tomaba mi mano con tanta naturalidad que me sorprendió pero que tampoco hice nada para evitarlo, al contrario, me había gustado la acción de su parte.

-Ahora es mi turno de decir: hemos llegado-sonreí y me pose frente a el quien por fin quito su mano.
-Y a mí, es hora de irme. Antes de eso, me gustaría hacer algo si tú me lo permites.
-¿Hacer qué?

Como respuesta obtuve un tierno beso en la boca, no respondí aunque después me deje llevar. Pude sentir sus suaves labios junto a los míos, hasta que termino. Debo admitir que era el primer beso que recibía, los anteriores no había pasado de la mejilla y es  porque yo no lo había permitido. Pero este sin duda había sido especial.

-Me has correspondido, eso quiere decir que…
-Espero no arrepentirme, Stuart.
-Juro que no, voy a tratar de quererte y respetarte….
-¿No nos vamos a casar o sí?-sonreí causando su risa. Volvi a besarme pero esta vez no tan tímidamente.
-Me tengo que ir, pero nos vemos mañana ¿Cierto?
-Claro que sí, hasta mañana.
-Adiós.
-Adiós Stuart-le di un beso en la mejilla.

Se alejó y no volví a verlo, no, al menos no por ese día.
Me sentía bien aunque una punzada en mi corazón no me dejaba en paz. Stuart me quería, yo solo sentía cariño y afecto ¿Era justo que solo recibiera eso de mí?
Él sabía o al menos trate de decírselo.
 Además, mi incomodidad tenía nombre: Paul. Tal vez con Stuart podría borrar a aquel chico de mi cabeza y corazón.
Aunque no era nada bueno querer a Paul y estar con otro.

Esperaba que todo cambiara para bien con el trascurso de los días.

martes, 12 de agosto de 2014

Capítulo 17.




Dicen que el tiempo cura las heridas, no sabía si esto había ayudado a John pero lo que sé es que me había hecho que yo regresara a la escuela. Si, de nuevo a las rutinas incesantes de ir y venir.

¿Qué había ocurrido en estas últimas semanas?
John había cambiado, su actitud no era nada buena y pensé que ese dichosos tiempo le ayudaría, pero lamentablemente no. Con nosotros, me refiero a los de la banda, a Mariel y   por supuesto, conmigo, él se mostraba como en realidad era, con el resto de la gente era un simple bastardo, más de lo que él solía ser.


La actitud de John no era lo único  novedoso en ese  mes y medio trascurrido; una mala noticia también  se le adjuntaba. ¿Cuál?  La banda de John había dejado de tocar mientras el chico recuperaba su estado anímico, cosa que yo veía casi indefinido.


Sea como fuera, era mi tercer día de clases, de ese nuevo curso en específico, y como lo exigía un día tan ordinario me levante muy de mañana  y en ese preciso momento cepillaba mi cabello mientras miraba mi reflejo proyectarse en el espejo que tenía frente mí. Unos pocos minutos después tuve que abandonar mi casa para ahora encontrarme en  el colegio, donde en  la entrada  estaba Mariel, lo que parecía, esperándome. La chica me sonrió como casi siempre lo hacía, lamentablemente en ese tiempo nos habíamos distanciado. ¿Por qué? Mariel y Grace, la novia de Paul, habían estrechado sus lazos de amistad, cosa que no me agradaba del todo.

Aquel día pintaba para la normalidad, las clases trascurrieron con  algo de lentitud pero no tan tediosas, tal vez por el inicio de semestre, como solían serlo casi siempre. En fin caminaba a la entrada  para salir del colegio cuando oí la voz de mi amiga Mariel.

-¡Brit! Espera, no tan aprisa.
-¡Mariel! Perdón, no me di cuenta que estabas detrás mío.
-No te preocupes-me dedico una sonrisa cálida, las típicas que solían salir de su rostro.
- Por cierto, te invito en la tarde a mi casa, podríamos escuchar el nuevo disco que papa me regalo.-Dije  con una ligera sensación de  felicidad.
- ¡Oh Brit! Me encantaría...pero…
-¿Qué pasa?
-Iré con Grace a ver un vestido para su cita con Paul el viernes ¿Puedes creerlo que ya tienen 2 meses juntos? que emoción.
-Creo, bueno entonces nos vemos mañana.
-¿Por qué no nos acompañas?
-No tengo ganas de ir de compras, mejor otro día salimos tú y yo.
-No te cae bien Grace, ¿Verdad?
-¿Por qué dices eso?-Dije algo nerviosa ante mi posible destape. ¿No era ya notorio? ¡bah!
-Se ve Brit, no sé porque.  Grace  es muy agradable, además de que es linda, divertida…
-Sabes Mariel, me encantaría quedarme a escuchar esto pero Dave ya llego por mí.
-Está bien, aunque no entiendo tu actitud hacia Grace.
-Son puras alucinaciones tuyas, nos vemos mañana.


Corrí hasta alejarme de la rubiecilla quien aún me sostenía la mirada, aquella mirada interrogante que quemaba  mi conciencia.
Sinceramente  no había tenido la confianza suficiente de contarle a Mariel mi desagrado por Grace, pero sobretodo no le había dicho la razón de ese gran desagrado. ¿Ustedes saben por qué? Creo que sí.


Aunque Mariel hubiera declinado a mi invitación eso no alteraba ni una pizca los planes de escuchar aquel disco, cortesía de mi padre, que ahora sonaba  en el tocadiscos mientras yo me encontraba recostada en la cama cuando fui ligeramente interrumpida por el llamado de la puerta de mi habitación, era Sarah quien me lanzo una sonrisilla algo apenada, supongo que por la  obvia interrupción a mis actividades.


-Srita. Brittany la busca el joven John Lennon.
-¿John? ¿Qué querrá?-a la mujer se encogió de hombros- ¿Esta abajo?
- Si ¿Lo hago pasar?
-Mmm no, yo bajo, gracias Sarah.- Tarde unos segundos en bajar y  cuando lo hice, apenas  pude ver a John quien estaba parado justo al lado de las escaleras cuando giro a verme- ¿Qué haces aquí?
-No tenía nada mejor que hacer, Paul salió con su novia, George fue a visitar a si tía y  para ser honestos solo me quedaste tu como opción-pude ver su sonrisa burlona antes de que yo pudiera estar a su misma altura.
-Que atento, no sé cómo agradecer este gesto  tan amable de tu parte.
- Por eso me gustas-me sonroje ante sus palabras-¿Gusta usted Srita. Gray ir a dar un paseo por el bello Liverpool junto a mí? hay algo que quiero mostrarte.
-Tu sarcasmo es único.
-¿Vienes o no?
-Me encantaría pero….
-¿Qué esperamos entonces?



Sin esperar alguna otra respuesta de mi parte, el chico tomo de mi mano y juntos, caminamos hasta el dichoso lugar misterioso y sorprendente al que él estaba tan entusiasmado en llevarme.
Ese día era por demás soleado, muy diferente al clima habitual en Liverpool.  Durante el trayecto, el silencio fue el acompañante principal entre nosotros, pero uno era un silencio incomodo del cual quisieras salir corriendo, más bien, era uno confortable y que mostraba  algo de timidez entre ambos.
Aun a pesar de ello, agradecía el hecho de haber llegado a aquel lugar, que por cierto, me sorprendió

-John ¿Qué hacemos aquí? ¿Te has dado cuenta que estamos en un orfanato?
-¡¿Enserio?! Si no me dices, juro que lo ignoraba-recibió un golpe de mi parte, por su evidente sarcasmo-¿Te gusta?
-Pues… es un lugar muy triste ¿No lo crees?
-No, eso lo dices porque no lo has visto aun, Vamos.
-Pero si está cerrado, John.
-¿Y? ¿Acaso eso es impedimento para la “gran” Gray?


Odiaba que de un tiempo acá hubiera adoptado la costumbre de llamarme por mi apellido aunque sabía perfectamente que lo hacía por joda.
Ante su pregunta, no recibió contestación mía pero si hubo una de su parte.
John comenzó a trepar por el rejado de dicho edificio mientras yo le observaba estupefacta. Sabía que si él se había  montado así para poder entrar, yo también tenía que hacer lo mismo.
Vaya que lo intente pero tenía pies torpes aunados al miedo  pavoroso que le tenía a las alturas. Fue por eso que termine lesionada de una pierna  al caer de mala forma. Solo me quedo soportar las burlas de John ante mi pequeña torpeza.
De ahí, pasamos un buen rato caminado en aquel bello lugar. Tras de ello, decidimos sentarnos en el pasto, yo por mi parte  disfrute me dedique a disfrutar de la brisa en mi rostro, realmente aquel paseo me había caído como anillo al dedo.
Lo único realmente malo fue el sentir la mirada penetrante de John, cosa que me saco de quicio.

-¡¿Qué?!
-Te vez hermosa cuando piensas, aunque también lo eres cuando te enojas.-me dijo  John causando un leve sonrojo en mis mejillas.
-Estúpido, solo tú sabes sacarme de mis casillas, idiota-el chico rio ante mi reacción, un tanto agresiva.
-  No solo yo, también Grace ¿No lo crees?
-¡¿Grace?!  ¿Ella que tiene que ver en esto?-pregunte confundida.
- Bueno  cariño, ella no te agrada porque esta con tu amor platónico, el señorito McCencantador- me levante de golpe al escuchar sus palabras.
- ¿Qué putas dices? Si seguirás con esa idea tonta mejor me voy.
-¿Por qué te cuesta tanto admitirlo? anda di que sí y deja de sufrir
-Mira que sabio eres, John.
-Lo dudabas, genios como yo solo nacen una vez en mil años.
-Ya cállate Lennon. Mejor dime ¿Cómo te va en la escuela de arte?
- Muy bien- dijo con algo de morbosidad en su voz-Pues veo a Grace, la sexy y ardiente Grace “todos” los días. Ahora veo porqué Paulie la ama ¿Crees que  él y ella ya…?
-¡Y a mí que diablos me importa!
-¿Segura?-sus ojos me examinaban y acusaban al mismo tiempo.
- Muy segura… Me dirás de tu nueva escuela ¿sí o no?
- Veo que te interesa mucho, bien, es interesante. Llevo mi primer reporte-dijo  con orgullo.         
-Torpe, no puedes durar ni siquiera un día sin problemas-reí ante su descaro.
-Hice méritos. Por cierto,  conocí a un chico, estudia pintura, se llama Stuart Sutcliffe, es un jodido genio, deberías conocerlo.
-Mientras no sea como tú, un reverendo desastre.
- Ya quisiera; algún día te lo presentare, es el único que vale la pena en esa mierda de burocracia…
-¡¡¡Lennon!!! Cállate ¡mierda! ya vámonos que ya es tarde
- Que vocabulario…. Pero como digas Gray


¿Por qué querría John que conociera a aquel chico?
Fue todo lo que pensé de regreso a casa.
 Después de despedirme de John, corrí a mi habitación a terminar lo que estaba haciendo.
Amaba al jodido Elvis Presley ¿Algún día lo llegaría a conocer?
¡Sueñas Brittany!  Como me gusta soñar.




Al día siguiente, al terminar las clases hablando más concretamente; me encontré a la salida a la más odiada (al menos por mí) y repugnante chica del universo, la encantadora Grace.
¡¿No era mejor darse un tiro por la cabeza?! A veces me faltaba  valor para completar mi retorcida mente.
Lo peor no era eso, si no que venía acompañada de su uña, es que ella era la mugre…



-Hola, Brit-Grito con  toda emoción, Grace.
-¡Hey Grace! ¿Cómo están?-Dirigí  mi vista a Paul, quien tenía una sonrisa de oreja a oreja, después de ello vi sus manos asquerosamente entrelazadas (¡Vomito!)
-Muy bien-la chica miro a Paul quien le  miro tiernamente-¿Has visto a Mariel?
-Creo si la hubiera visto estaría aquí a mi lado...-ambos me miraron contrariados por mi respuesta poco agradable- Es una broma-fingí una sonrisa- Vine a esperarla.
-¡Oh!-Grace sonrió al escuchar aquella expresión banal de su novio-  La esperaremos junto a ti.
-A mí me parece una excelente idea-dijo por fin Grace-Y…. ¿Cómo te fue en la escuela Brit?
-Creo que, bien.
-Excelente, ¿Tu familia como esta?-insistió  Grace, ¿Por qué tenía que ser tan simpática? Ella debería saber que ello me provocaba más odio.
-Si no es que están en casa, en el trabajo, no lo sé…




Al ver mis pocas ganas y el ánimo de mierda que tenía, Grace, por fin dejo de preguntarme cosas.
Sus semblantes de desconcierto por mi rara actitud cambio al ver a aquella rubiecita que caminaba en dirección nuestra.



-¡¡Grace!!-Mariel se abalanzo contra Grace, quien le correspondió mientras tanto yo miraba de lejos como me robaban a mi mejor amiga.
-¡Mariel! … Pues, como te dije, Paul y yo venimos a invitarte a comer ¿Qué te parece?
-Fantástico, me gusta la idea…
-Bueno… Yo…. Tengo que irme, los dejo, fue un gusto verlos….- vaya que sabía cómo interrumpir momentos épicos.
-También es una invitación para ti-dijo Paul, lanzando un guiño, ¿Por qué tenía que ser jodidamente comestible?
-No... Gracias, tengo cosas que hacer-hice una cara de fastidio, no por las palabras de Paul, sino por la idea de que él estaba a acompañado de su novia.
-Que ma. Nos hubiera gustado que también fueras…
-Brittany tenemos que hablar-dijo Mariel cerca de mí, aprovechando una pequeña distracción de la parejita.
-Sí, cuando quieras Mariel-esto lo dije en susurro, también.
-No, nada de después  ¡Ahora!-estaba muy decidida la rubiecita.
-Pero van a salir ¿Qué no?
-Grace, Paul, discúlpenme, enserio, se los agradezco pero tengo que hacer cosas con Brit. Lo había olvidado.
-¿De verdad? Mmm… No te apures nosotros entendemos, tal vez en otra ocasión ¿Podría ser el sábado? Si tú quieres-esa Grace era tan irritable, para mí.
-Con Mike-Dijo Mariel.
-Está bien, cuídense
-Adiós Brit, nos vemos Mariel-Grace beso la mejilla de Mariel.
-Adiós chicas-dijo Paul tomando de la mano a su novia al mismo tiempo que se desaparecían de nuestra vista.


No sabía de qué quería hablar conmigo Mariel, cosa que realmente me  intrigaba y deseaba saber.
Aunque, muy en el fondo  de mi sabía exactamente de lo que trataría aquella charla.



-Brittany…. ¿Qué sucede contigo?
-¿De qué hablas Mariel?
-Está bien que Grace no te agrade, pero tu actitud es por demás hostil y petulante.



Ambas comenzamos a caminar sin un rumbo fijo, bueno, en realidad si lo hacíamos pero sin darnos cuenta precisamente; solo hasta que  llegamos  a aquel parque que se encontraba cercas del colegio.



-¿De nuevo con eso, Mariel? Ya te he dicho que son alucinaciónes tuyas…
-Claro que no, yo lo veo con mis propios ojos, además te conozco. Aunque no sé por qué…espera… es por él ¿Cierto?
-¿Él?
-Paul, Brittany
-No me hagas reír Mariel, ¿De dónde sacas ideas tan…?
-¡Es eso!-grito a la desesperada- ¿Por qué no me di cuenta antes? La forma en que lo miras, como te comportas cuando estas cerca de él. ¡Como fui tan ciega!
-No días digas idioteces Mariel.
-A mí no me engañas Brittany Gray.  Oh me dices o... ya no seremos amigas-dijo seriamente.
-¿Pero qué diablos? La verdad es que, no me gusta Paul, solo esa chica no me cae bien y ya.
-Es que no solo es contra Grace, también Lily, bueno, Lily también me caía mal, pero tu odias a las novias de Paul ¿Cuál es la razón?  Pues claro, te gusta Paul-razono Mariel.
-Ya deja de joderme con eso Mariel, primero John y luego tú, ya me tienen harta
-¿Ósea que no solo soy yo? Ves, 2 personas no pueden mentir-Expreso Mariel satisfecha por su conclusión.
-Ya Mariel, me estás haciendo enojar…
-¡¡¡Por dios Brit!!! Deberías decirle lo que sientes-dijo con entusiasmo la chica- tal vez tú también le gustes…
- Estoy harta, me largo.-dije más que molesta.
-Brit no te engañes.
-Cállate Mariel, Ya cállate.
-Está bien, pero ere una tonta si lo dejas así nada más por culpa de tu maldito orgullo que no te deja reconocer tus sentimientos. Si sigues así, te quedaras sola. No me malentiendas, te amo Brit, pero debes cambiar.


 Siempre odiaba cuando Mariel tenía la razón. Porque la tenía, hace mucho tiempo que yo misma había tenido que reconocerlo. Paul me  gustaba, me encantaba, ese re un secreto entre mi mente y corazón y de ahí, jure que nunca saldría.
Pero Mariel ya lo había descubierto.
¿Ahora que hacia?
Tal vez Mariel tenía razón. ¿Y si Paul sentía algo por mí?
Solo me faltaba esperar la oportunidad.
O,  mejor aún ¿Me atrevería a quitarle en novio a la linda y dulce Grace?