lunes, 30 de marzo de 2015

Capítulo 58.


Mientras observaba mi reflejo en aquel gran espejo que tenía frente a mí, alcance a escuchar una vez más los resoplidos cansados y hartos de la chicas, quienes  se mantenían recostadas en el piso, mirándome con fastidio.
¿De que estaban ellas fastidiadas?
De mí y de mis mil y un vestidos que me había probado ese día.
¿Para qué?
Quería saber que tan bien o mal me veía, en sí, quería saber su opinión. Estaba nerviosa y un tanto dudosa en cuanto a mi aspecto.
¿Cómo diablos viste una asistente personal?
Ni puta idea.


-Y este… ¿Cómo se ve? ¿Parece de una asistente de un Beatle?-Pregunte probándome mi sexta combinación
-¡Mierda Brit! ¿Y nosotras como vamos a saber? –Refunfuño Mariel- Deberías preguntarle a Paul, no a nosotras…
-O también a  Brian-Propuso Rommy.
-Gracias Mariel-le mire molesta- ¡lo tengo!- Salí corriendo a mi habitación del cual tome un traje sastre color gris y con el puesto, Volvi a donde las chicas- ¿Y este? ¿Qué les parece?
-Te ves bien-sonrió Rommy y justo en el momento sonó el timbre de la casa y con ello Mariel se levantó con una sonrisilla de alivio para poder atender. Yo por mi parte seguía frente al espejo.
-¿Enserio crees que se me ve bien este?-pregunte a Rommy.
-Pues a mí sí me lo parece, te ves… bonita-gire a ver a Paul  quien  estaba detrás de mí, su presencia me sorprendía y su fragancia inundaba la habitación.
-Qué bueno que llegaste Paul, solo tú puedes salvarnos de Brittany-dijo Mariel.
-¿Salvarlas? ¿Pero por qué?
-Lo que pasa es que no sé cómo debería vestir como tu asistente y para colmo, Mariel no ha hecho más que quejarse.
-Vístete como más te acomodes. Por mi puedes ir hasta en  pijama-Dijo Riendo Paul.
-¿Qué clase de pijamas? ¿Una sexy?-dijo Mariel causando que Paul me mirara  un tanto avergonzado.
-Tonta- le recrimine a la chica- ¨Pero bueno ¿Qué haces aquí? No me dijiste que vendrías.
-Pues solo quería decirte que en unos días vamos a tener una participación el Royal Albert hall.
-¿De verdad?-pregunto Mariel, interrumpiéndonos.
-Sí y quería avisarte para que estuvieras lista.
-¿Voy a comenzar a trabajar ese día?-asintió- ¿Le has dicho a Brian que yo soy…?
-No, aún no he hablado con el… pero no te preocupes.
-Pero tú dijiste que... -El  me interrumpió
-Tranquila-tomo mi hombro- Yo lo solucionare todo- Bien-sonrió- me tengo que ir ¿Nos vemos después?-asentí.
-Pensé que nos ayudarías a liberarnos de ella.
-Pues, lo haría Mariel pero tengo una reunión con los chicos y Brian en un par de horas y será mejor que vaya yendo- se acercó a mí y beso mi mejilla-Adiós.
-Adiós- sonreí.


Poco después de la partida de Paul y de que Mariel y Rommy salieran de casa a dar un paseo, me quede escuchando la radio mientras intentaba acomodar el desastre que  mis indecisiones habían provocado.
Ahí me di cuenta lo tediosa y frustrante que debí parecer con las chicas por tantos cambios de ropa que había hecho y fue cuando me arrepentí de ello y me odie por ser tan indecisa.
Escuche como el timbre sonaba por segunda ocasión ese día y creyendo que era Mariel quien había olvidado sus llaves como siempre, me acerque a abrirle rápidamente.

-Hola-sonrió el chico con aquella manera tan particular que tenía.
-¡¿John?! ¿Qué haces aquí?
-¿Acaso no puedo visitar a mi novia?
-Eres un imbécil. Pasa.
-Muchas gracias pero no, solamente vine por ti…
-¿Cómo?-pregunte confundida.
-Lávate los oídos cariño-sonrió- ¿O es que tienes algo mejor que hacer?
-No pero ¿No tienes una reunión con Brian?
-¿Cómo sabes eso?- se quedó pensativo-Ya... ¿Vino Paul?-asentí- Aun falta, así que démonos prisa.
-Bien, iré por un abrigo entonces.

 Con algo de prisa y con  un par de risas como nuestra compañía, bajamos las escaleras del edificio tontamente hasta llegar a la calle.
Apenas llegamos, intente caminar a la parada del autobús pero John me detuvo en el acto.

-Ahora  tenemos carruaje.-Dijo señalando un coche negro.
-¿Y ese carro?
-Brian me lo ha prestado con todo y  un chofer que me puso-hizo una señal obscena-No perdamos más tiempo y subamos-Abrió mi puerta como todo un caballero para después correr a subirse del lado opuesto.
-¿A dónde iremos?-Pregunte al mismo tiempo que el auto arrancaba
-Es una sorpresa, no lo arruines -Dijo mirándome, y volviendo a ver por la ventanilla.

Durante el trascurso, pidió que encendieran  la radio y tras unos minutos con música de fondo, John comenzó a tararear aquella canción. Aquello me parecía chistoso e inclusive tierno por lo cual no pude evitar contenerme y le bese en la mejilla, causando su asombro y una leve sonrisa.

-He arruinado la canción ¿Cierto?-negué- ¿A qué se debió dicha acción? ¿Para qué me callara?
-Claro que no, solo es gracioso verte así-reí
-Me dices que…-se vio interrumpido del hombre que manejaba el vehículo.
-Hemos llegado Sr. Lennon- John se asomó por la ventana y tras de mirarme con una sonrisilla traviesa, me obligo, casi a arrastrándome, a salir del coche.
-¿Que hacemos aquí?-Pregunte al notar que habíamos llegado a una enorme casa a las afueras de Londres.
-Este es nuestro destino. Apura o se nos hará mas tarde.- A unos cuantos pasos, es decir a la entrada del lugar, hacia vigilia un hombre algo y un tanto robusto con traje gastado en color café.
-Buenos días Sr. Lennon, un gusto conocerlo en persona-Le extendió la mano ese otro hombre.
-Si, si… ¿y…. todo listo?
-Pues… Los dueños han aceptado la oferta que ha hecho, están dispuestos a venderles la propiedad. Si gustan seguirme se las mostrare más de lleno-Aquel señor camino tan rápido que nos dejó un poco atrás a John y a mí.
-¿Qué te parece? bonita ¿no?-Pregunto John.
-Si es muy bonita pero ¿Que hacemos aquí?-insistí.
-Deseo, no, más bien quiero comprar esta casa -Dijo decidido.
-¿Tienes dinero para pagar esto? ¿Qué hay de los chicos?
-Ellos estarán bien y Brian fue el que consiguió la casa.
- ¿No crees que es demasiado exagerado?-sonreí- Es muy grande para ti solo.
-Paul ha accedido a venir a quedarse aquí, además… estarás tu-me tomo de la cintura y le aparte con rapidez. Justo en eso aquel hombre nos abrió la puerta principal de la casa.
-¡Woow!-atine a decir apenas entre. Pude notar lo enorme que era la casa, más aun de lo que parecía por fuera.
-Y…. ¿Cerraremos el trato?-Pregunto el hombre después de unos minutos de habernos mostrado la casa y dar un pequeño  tour por la misma.
-¿Tú que dices Brit? ¿Te  ha gustado?-me miro John.
- Me atrevo a decir que  a la Sra. Lennon le  ha encantado, además tome en cuenta que esta es muy amplia, claro, para  los futuros hijos-El señor me miro y por reacción mire a John. Al instante los colores subieron a mis mejillas, estaba sumamente sonrojada.
-¡No!-dije en un grito- Yo no soy su esposa-Dije en un hilillo de voz,  John tenía una sonrisa traviesa.
-Perdón, no quise ser inoportuno. Pensé que estaban casados
-Pero tal vez en un futuro lo seamos- John sonrió y negué algo molesta por su atrevimiento.-Aun así, me gusta.
-Es una muy buena oferta, más su consideramos que no es el costo real de la residencia, es mucho más barata de lo que debería costar.-dijo el vendedor.
-Si es el caso, acepto. ¿Cuándo cerramos el trato?
- Permítame unos minutos,  solo necesito que firme estos papeles y esta será su casa. Mañana haré el papeleo pertinente y le entregare sus escrituras...

Ambos se alejaron y platicaron de asuntos financieros, cosa que no me importaba en lo más mínimo.
Daba un ligero vistazo a  una de las grandes habitaciones mientras el hombre le entregaba las llaves a John. Me quede pasmada viendo lo que era un clase de despacho, tanta era mi distracción que fue el mismo John con su risa la que me devolvió a la realidad.

-Sí que tendrás una casa decente-Le dije- ¿Esto era la sorpresa?
-Pues si-se encogió de hombros-Aparte de que ya tienes la dirección de donde viviré y si tú quieres puedes venir a vivir conmigo-Dijo John  acercándose a mí.
-Qué cosas dices John-le empuje.
-¡Oh vamos! ¿Por qué tienes que ser tan dura?
-No soy dura- deje que pasara su mano sobre mis hombros- Solo que a veces dices cosas sin sentido. Además, ya has dicho que compartirás con uno de los chicos…
-Paul, eso dijo.-sonrió con malicia al ver mi nerviosismo-¿Te parece si estrenamos la cama?
-Lo que deberías hacer es ir a donde Brian, que seguro ha de estar esperándote junto al resto.
-Bien, bien. Vamos- se atrevió a propinarme un beso fugaz.




John decidió llevarme a donde se reunirían con su manager, lo excuso, ya que yo me negaba a ir, diciendo que Paul pudiera necesitarme.
Al llegar  a la oficina de Brian, se había hecho de una tiempo después de comenzar a ser el manager de los chicos, pude notar que el resto ya  se encontraba ahí, a la espera de John.
Paul parecía sorprendido y confundido.


-¡¿Brittany?!-Paul forzó una sonrisa.
-Hola Paul, un gusto volver a  verte. Hola-me dirigí a George y Richard quienes parecían divertidos con la escena.
-Pero ven ¿Quieres sentarte? - Pregunto Paul. Negué de inmediato.
-Bien... ¿Cuál es la razón de que estamos reunidos aquí?-Brian pareció ignorar a John y  su pregunta para mirarme a mí y el hecho de  Paul estuviese sonriéndome en ese momento.
- ¿Acaso ustedes?...- al notar la doble intención de su pregunta me atreví  responderle. Quería que todo quedase de manera clara.
-Soy su asistente-dije con orgullo.
-¿Asistente? No me lo habías dicho Paul.
-Estaba a punto de hacerlo pero Brittany se me ha adelantado- el chico tomo mi mano y pude escuchar un gruñido de parte de John quien estaba detrás de mí.
-¿Por qué Paul tiene asistente y yo no?-pregunto George.
-Como ya escuchaste, yo ni estaba  enterado de esto. Ahora que lo sé, Brittany debe estar consiente a lo que se afrontara siendo la asistente de Paul. Tienes que ayudarle, recordarle eventos…
-Ya cállate Brian- el manager le reprendió con la mirada- Lamentablemente Paul me ha ganado la idea, pero creo que no hay problema en que la compartamos ¿Cierto Paul?
-¿Nosotros también tendremos a un asistente?-insistió George.
-¡Paren!  Y no, no lo sé  George, eso lo veremos después -dijo Brian.- Además no estoy muy convencido de que Brit se quede junto a Paul…
-¿Qué estas diciendo?-pregunto Paul.
-La gente podría empezar a hablar, a malinterpretar las cosas. Ya saben, comenzarían a especular que están en una relación- Paul y yo nos miramos sorprendidos-recuerden que ante el mundo ustedes aún son solteros y algún rumor parecido  afectaría su imagen-Dijo Brian
-¡Eso es una puta mierda!-John tenia cara de enfado – Yo no tengo que mentir o esconderme para poder besarme con Brittany-los chicos me miraron sorprendidos, en especial la mirada de Paul aun la recuerdo perfectamente.
-¿De qué hablas John? ¿Me estás diciendo que tú y Brittany…?
-Sí, Brittany y yo estamos en medio de algo, intentándolo. ¿Verdad?


Hubiera deseado que la tierra se hubiese abierto de manera repentina y misteriosa y me tragase completamente, vaya que ese era mi anhelo imposible en ese momento.



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18 de Abril de 1963


El día en si era bueno, lo realmente estresante y complicado fue que ese día comenzó mi verdadero trabajo como asistente de Paul de manera oficial.
Creo que hasta la fecha no se cómo fue que sobreviví a aquel día tan siniestro y frustrante, al menos así lo fue para mí. Digámoslo que no había estado acostumbrada a tanta atención y más a sabiendas de que esta no era para mí, sino para los chicos que estaban alistando su participación  en el tan famoso Royal Albert Hall debido al concierto que darían como parte  del festival Jux Box Jury  por parte de la BBC.

A parte de los sentimientos que me invadían por estar tras bambalinas y observar a los chicos actuar en vivo y a todo color, me invadía un tipo de presentimiento. No sabía que tan bueno o malo sería pero sabía que a partir de ahí, algo cambiaria y creo que no me equivocaba.



-Han estado fenomenales-les dije apenas pude tenerlos cercas de mí.
-¿Puedes pasarme un pañuelo cariño?-Pude ver la sonrisa sarcástica de John.
-Ella  no está para eso John-le reprendió Paul. Aun a pesar de ello pude notar lo distraído que estaba.
-Hola- se acercó una chica que venía acompañada de un hombre.
-¿Dígame?-Brian se interpuso provocando todos le miráramos.
-¿Qué no es la chica que estaba  en una de los primeros asientos?-cuestiono George a susurros.
-Creo que si- dijo Paul mirándola detalladamente, demasiado para mi gusto- ¿Qué querrá?
-No lo sé pero parece agradable.- Sonrió George  pero de inmediato borro aquel gesto de su cara al ver mi cara de descontento.
-Bueno chicos... ella... ¿Cuál es tu nombre?
-Jane, Jane Asher- sonrió la chica.
-La  señorita Asher ha venido a hacerles una pequeña entrevista a todos- se acercó meticulosamente a  los chicos- Compórtense por favor…
-Antes que nada ¿Puedo tomarles una foto?- los chicos y Brian asintieron. Un tanto pasmada y sin saber que hacer me quede en el mismo lugar, junto a los chicos.
-Brittany… ¡Brittany!-gire a ver a Brian- Ven acá.- ahí me  di cuenta de que literalmente sobraba y estorbaba-  Odio a la gente lenta-susurro Brian antes de apartarse de ahí y comenzar a platicar con unos hombres.



Los chicos desde unos meses atrás habían comenzado a relacionarse más a menudo con Neil Aspinall y Malcolm Evans, mejor conocido como Mal, quienes terminaron convirtiéndose en sus Roadies de los chicos y siendo parte del grupo de trabajo de The Beatles.


-Al parecer están muy emocionados con esa chica ¿Pelirroja?-me miro Mal con una sonrisilla.
-Si pareciera que es una buena chica-sonreí.
-Pues por lo que veo, Paul no ha dejado de verla-dijo de repente Neil.
-Estoy de acuerdo ¿A dónde iremos después de esto?
-Creo que Brian quiere llevaros a comer, no tengo idea ¿Tu sabes Brittany?
-No… No lo sé Mal ¿Quieren que le pregunte?
-Déjalo-me sonrió- Ahora está demasiado entretenido. ¿Qué tal si mejor vamos alistando los autos?
-¿Y qué hago yo?
-Quédate cercas de ellos, que no hagan locuras-Mal acaricio mi cabeza y salió junto a Neil. Afortunadamente  para mí y como forma de respuesta Brian llego a interrumpir a los chicos.
-Es hora de irnos chicos, aún tenemos que…
-Cierto, iremos a aquello con… Chris Hutchins-dijo Paul mientras Brian asentía- ¿Por qué no vienes con nosotros? ¿Verdad chicos?
-Si Paulie… nos encantaría que vinieras-le contesto John con sarcasmo.
-Pues, suena bien… iré por el auto que me trajo y les sigo.
-Ven en el de nosotros-comento George- Hay suficiente espacio.
-De hecho no... ¿Qué hay de…?
-Ella se va con Neil y Mal- supe que hablaban de mi cuando las miradas de Brian, John y extrañamente de Paul se dirigían a mí.
-No, ella viene con nosotros…
-¡Por favor Lennon!
-Brian tiene razón. Es para que vayan mucho más cómodos- sonreí.
-Los autos están listos-dijo Mal.
-Perfecto. Vamos chicos.-Brian se acercó a mí con delicadeza y vigilando que los chicos ya se hubiesen ido.- Si quieres puedes irte a casa. Pide al conductor que te lleve.
-¿Ya no me necesitara Paul?-Brian giro a ver a Paul y como este seguía embelesado con aquella chica.
-No- sonrió de una manera extraña.
-Bien. Adiós.


Brian pareció ignorarme y continúo con  lo suyo.
No solo Brian, sino todos lo habían hecho y todo gracias a la llegada de aquella chica.
Jane, Jane Asher.


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Días después, para ser exactos 10 días después de aquel acontecimientos me encontraba en el departamento junto a Mariel y un radio portátil a todo volumen mientras pasaban una canción del grupo del momento: The Beatles.



-¿Quién diría que esos cabrones tendrían su fama?
-Era lógico. Tienen talento.
-Lo que Digas Gray-sonrió- ¿Ahora trabajaras?
-Hoy no. Al menos no me ha hablado Paul o Brian.-justo en el momento escuchamos el timbre de la puerta- ¿Sera?
-Abre Gray, tal vez sea Paul dándose cuenta de lo mucho que te ama y te bese-dijo de manera sarcástica.
-Imbécil.-al abrir la puerta pude ver a John entrar de manera brusca y un tanto agitado.- ¡¿John?!
-¿Qué no tienes ya casa?
-Solo la uso para recostar la cabeza querida Mariel-dijo un tanto molesto John.
-Pensé que con la gran adquisición que según me dijo Brit que hiciste nos ahorraríamos tus visitas.
-Pues no podía vivir tranquilo sin ver todos los día tu lindo rostro-dijo John riendo con sorna, Mariel le mostro su dedo medio.
-¡Basta! ¿Te pasa algo?-pude notar lo agitado que estaba.
-Quería pedirte prestada una maleta ¿Tienes una?
-¿Van a viajar? ¿A dónde?
-Corrección, Voy a viajar-sonrió- ¿La tienes?
-Sí, tengo una…
-¿Por qué no te compras la tuya? ¿Acaso el negocio no va tan bien?-pregunto burlona Mariel saliendo de la sala.
-Tengo hasta para pagarte la risa-John dejo de mirarla para poder mirarme a mí-  Más que nada vine a avisarte.
-Pero no me has dicho a donde e ¿Iras solo?
-No.  Iré a España y con Brian.
-¡¿Brian?!
-Me ha invitado a acompañarlo y el viaje es gratis- se recostó en uno de los sillones- ¿Qué opinas?
-Pues… me parece algo raro-le mire.
-¿Por qué?-me miro intrigado.
-Creo que es porque es evidente que ese señor es rarito-Ambos miramos a Mariel quien se había entrometido en la conversación-¿No me entiendes?-John le miro intrigado- Sin exagerar, pudo asegurar que ese hombre le gustan los tipos como tú.
-¿Me estas llamando marica?-pregunto bastante molesto.
-A ti no, a Brian sí. Es evidente que o gusta de las mujeres, Rommy ni siquiera le ha conocido novia recientemente. Eso es raro en un hombre de su edad el cual ya debería estar casado y con hijos.
-Me resultaste tradicional-mire a Mariel Divertida.
-No me interesa si ese hombre es homosexual pero si me preocuparía por ti John, uno nunca sabe las intenciones…-la chica paro al ver la cara de descontento de John- Yo solo digo.
-¿Por qué no mejor me traes la maleta que está en mi habitación?-la chica asintió- ¿Cuánto estarás allá?
-No lo sé-John miro sus manos para después levantarse del sofá y ponerse frente a mí- ¿Quieres venir?-parecía entusiasmado.
-Lamento decirte que eso no sería agradable para Brian. Además de que, no sé si Paul me necesite para algo...
-Siempre Paul- se alejó bruscamente de mí.
-Aquí esta-le entrego la maleta a John. Al notar nuestra seriedad y la cara de pocos amigos de John, Mariel decido irse del lugar.
-¡vamos! No te pongas así por una estupidez. Cuando vuelva podemos pasar tiempo tú y yo-sonreí-¿Qué dices?
-¿Lo prometes?
-Si- el esbozo una pequeña sonrisa.
-Te amo Gray-me tomo de la cintura y beso de manera dulce mi boca.- Me voy que se me hará tarde.



Los rumores entre nosotras y los chicos sobre los gustos de Brian siempre estuvieron en el aire.
De cierta manera todos habíamos llegado a la conclusión de que Brian era homosexual y peor aún, de que el sentía algo por John.
¿John lo sabría?

No quería pensar en la reacción de John si se enterara de  aquello.





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Despues de casi un mes me encuentro aqui subiendo el capitulo que hasta hora, he disfrutado mas en escribir y que hace una gran diferencia en el fic original.
Muchas gracias por comentar y por las visitas que tengo todos los dias :3



Rita: NO se que comentar por tu comentario ._. asi que te deseo que sufras Dx... nah mentira!
Te amo  muncho y ojala este si comentes de una manera correcta 7u7.... siempre lo haces pero ojala ahora te guste mas este capitulo :3.





Tema del capitulo.


domingo, 8 de marzo de 2015

Capitulo 57.

El sencillo “Please Please Me” había alcanzado el número 1 en y a principios de Marzo Iniciaron una gira británica con Tommy Roe & Chirs Montez.
En realidad, todo iba bastante bien. Por mi parte, yo aún no tenía trabajo y esta  situación la conocía mis padres a la perfección, así que, por ello decidieron apoyarme económicamente mientras conseguía un trabajo digno. Creo que estaba pensando seriamente en reconsiderar lo  de ser bailarina exótica…


                Ese día peinaba  mi cabello después de una larga, relajante y que yo tanto necesitaba, ducha. Era lo que necesita, la ausencia y falta de trabajo me hacía sentir inútil y si a esto le sumamos la necesidad del dinero, la cosa empeoraba.
Las inquietudes rondaban una y otra vez en mi cabeza que fue casi imperceptible notar que Mariel estaba en mi habitación, mirándome atentamente y con una sonrisilla traviesa que hizo que olvidara mis problemas y que yo misma comenzara a preguntare que era lo que se traía entre manos.



-¿Qué haces ahí?-le pregunte al mismo tiempo que desenredaba mi cabello.
-Nada. Solo vine a verte. Saber que estabas haciendo y la razón del porque estabas tan callada…
-No es nada, simplemente he estado pensando en el trabajo-le mire y pude ver aquella mirada de curiosidad y que denotaba ganas de decirme algo- ¿Qué más?
-Al parecer, Rommy y George deben estar en una cita-sonrió- ¿Puedes creerlo?-asentí- Es la primera pareja que apruebo de George después de que saliera conmigo.
-Estoy de acuerdo contigo. Rommy es casi perfecta para él.
-¿Casi? ¿Por qué no perfecta?
-Porque la pareja perfecta de George es la comida-dije sin pensarlo y con ello pude escuchar a Mariel soltar una carcajada- Él vive por ella, la anhela, sueña  todas las noches apasionadamente con ella.
-Eres una tonta Gray-sonrió- Aunque tal vez tengas un poco de razón.-la chica se quedó en silencio por unos segundos.
-Mariel… ¿Qué pasa?
-Pues…-soltó una risa nerviosa- Me da mucha pena decirlo.
-¡Oh vamos Mariel!...
-Es que cada que te hablo serio o te ríes o me regañas…
-Dilo de una vez. ¿Qué sucede?
-Un día de esta semana, yo tuve un sueño-le mire intrigada y debo admitir que con un poco de obviedad-No fue uno normal. Fue extraño e incómodo…
-¿Por?
-Emm…. Fue más bien… ¿Erótico?-mi expresión de pánico se relajó al escuchar aquello.
-¿De verdad?-reí- Eso es bastante normal Mariel.
-¿A ti te ha pasado?
-Claro.-lanzo un suspiro de alivio- y… ¿Se puede saber que con quien soñaste?
-¡Brit!...-me reprendió para después notar que sus mejillas se sonrojaban un poco. Camino lo suficiente como para estar  en el marco de la puerta, se detuvo y giro a verme con una sonrisilla- …. John, John  Lennon.

Mi cara reflejaba sorpresa y un poco de descontento….


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Pasaron unas semanas después de que los chicos estuvieran una temporada en Londres, se habían mantenido ocupados en su disco y en las promociones, entrevistas y cosas por el estilo, que la “fama” les conseguía.
Ese era el motivo de que no fueran tan constantes en sus visitas y de que tuvieran tanto poco tiempo para nosotras, sus amigas o al menos eso creíamos.


-Hola- dijo John apenas abrí la puerta después de un golpeteo insufrible de su parte.
-¿Qué haces aquí? –Me miro confundido- Ayer que hablaste dijiste que no podrías venir…
-Dije podríamos-en eso pude notar abiertamente la presencia de Paul, George y Richard.- Pero afortunadamente aquí estas ¿Qué hay de comer?...
-La cocina está ahí-le señale- ve a la nevera para que veas que puedes coger de ahí.
-Bien, bien….-a regañadientes camino hasta el lugar. Paul me saludo y fue tras de John e inclusive, Richard les había seguido.
-¿Tu no iras?-George me miro y negó rápidamente- ¿Por qué la cara? Ya de por si es raro que no corras por comida.
-No tengo ánimos, es eso.
-Si tú lo dices- comencé a caminar  para poder encontrarme con el resto de los chicos pro me fue imposible al escuchar mi nombre en la voz de Harrison.
-¿Podemos dar una vuelta?
-Claro George, podemos decirles al resto para que…
-Solo tú y yo-sonrió- ¿vamos?
-Eh… Bien. Deja tomar un abrigo.



El clima era bastante agradable para las fechas. El sol estaba tan resplandeciente que hasta  el lugar  parecía falso, George y yo teníamos un buen rato caminado por las cercanías de mi departamento. El chico no había dicho nada y yo no había insistido  en una conversación hasta que no fuera él quien lo hiciera.




-Hace un tiempo, antes de los conciertos-me miro fijo a la cara- tuve una cita...
-¿Con Rommy?-parecía sorprendido- Mariel me conto. ¿Qué hay con eso? ¿Salió mal?
-no-agacho la cabeza, parecía avergonzado- fue bastante agradable, me gusto salir con ella…
-¿y…?
-Bueno… eres una chica ¿no?-le mire incrédula.
-No George, creo que me equivoque de ropa interior- dirigí mi vista a mis senos y pude escuchar un suspiro de su parte.
-No lo decía por ello. No tenías por qué ser sarcástica.
-Lo lamento. ¿Ahora me quieres decir?
-Me gusta-pude notar un leve sonrojo en sus mejillas, en sus prominentes mejillas.
-¿Ese es tu problema?-le mire- ¡Vamos George! Pensé que era más grave-sonreí.
-Lo es, vaya que lo es.-bufo- El día que salimos, cuando la lleve a su departamento, yo… le di un beso en la mejilla…
-¡oh! Qué lindo…
-Bueno, no en la mejilla exactamente.-aquello me había dejado confundida-Creo que me precipite y la pude haber asustado o tal vez ella no sienta algo por mí y solo sea simpatía…
-¡¿Qué?!-solté una carcajada- De verdad son idiotas ¿Por qué piensas eso?
-Porque ella me miro raro cuando lo hice, parecía asustada y después de ello, no dijo nada. Nada.
-Te diré algo- le tome del hombro- Estoy muy segura de que le gustas, solo que ella es…
-¿Tímida?-asentí- Yo también lo soy y aun así…
-Hablare con ella…
-Si lo haces te mato, te mato gray.
-Seré discreta-rodé los ojos de lo cansada que estaba- ¿Te parece?
-Mmm… bien.
-Tranquilo que todo esto se aclarara.
-Seguro.



Me daba ese toque de ternura el saber que George le preocupara tanto aquella simple situación.
Supongo que cuando uno está enamorado, eso es lo más importante o tal vez lo único importante.


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Quería ayudar  un poco a aliviar el alma agitada e inquieta de mi muy amigo George. No  me gustaba verlo preocupado y para ser sincera, también me inquietaba un tanto el hecho de saber que era lo que Rommy quería de él.
Por otro parte, algo me decía que la chica le quería y algo que me causaba un tanto de  ilusión, era verlos juntos  como una pareja.
Fue porque me encontraba ahí, caminando en dirección al trabajo de Rommy Müller, con la total confianza de encontrarla y exponerle aquellas dudas que rondaban en mi cabeza, pero sobretodo en la cabeza de aquel chico de la uniceja.

                Afortunadamente, le encontré en la entrada de su trabajo, en aquella tienda de discos propiedad de Brian Epstein quien a la vez era el manager de os chicos. Irónico ¿no lo creen?


-¡Hey Brit! ¿Qué haces tú por aquí?-me pregunto sorprendida la chica.
-Daba un paseo y  pensé en pasar a saludarte ¿puedo?
-Claro-sonrió- solo abriré la tienda y listo.



                Dejo un espacio para que pudiera pasar y con ello le ayude a abrir las ventanas de metal que daban vista a la tienda.
Mirándola de cercas, pude ver por qué George se había enamorada de ella, era una chica linda y con el tiempo que tenia de ser su amiga, sabía que era inteligente.


-¿Cómo estás? ¿Cómo esta Mariel?
-Estoy bien y supongo que ella está en casa durmiendo, aun. Es domingo-sonreí.- ¿Y tú como estas?
-Bien, algo aturdida, Brian quiso que abriera la tienda hoy y veme aquí.
-Seguro. Pero ya no ha de estar aquí tan seguido como antes, ya sabes, con eso de ser manager de los chicos  tiene menos tiempo para venir aquí ¿me equivoco?
-No, para nada. Aunque Brian es muy especial en cuanto se refiere a trabajo, es muy estricto y hasta quisquilloso pero al fin al cabo es una buena persona.
-No lo dudo. Hablando de los chicos, supe que saliste hace tiempo con George en una cita-la chica sonrió.
-¿Te lo dijo Mariel?-asentí- Es una imprudente, no es que no quisiera que tú lo supieras, solo que…
-Tendrás tus motivos, relájate.
-Ella se enteró por error. En realidad no quería decirle a nadie para que no comenzaran con especulaciones.
-¿De qué clase de especulaciones hablas?
-Que él y yo seamos novios o…
-¿Él no te gusta?
-¿Eh?..
-¿Qué si no te gusta George?... ¿No te gusta?
- Él es un buen amigo.
-Ya veo.-pude notar su silencio, parecía asustada y acalorada.-Perdona si te parecí imprudente, solo quería saber que tal te había ido en la cita y en que habían quedado.
-No hemos quedado en nada.
- Bien-sonreí, sentí pena por el chico.
-Brit…-le mire-¿Tú crees que él quiera algo conmigo?
-No lo sé-mentí- ¿Por qué?
-Bueno es que al final de la cita, él…intento besarme.-pude ver sus mejillas sonrojadas.
-Pues, tal vez lo malinterpretaste.
-No lo hice. Estoy segura que él quería hacerlo o al menos eso insinuó. No sé- se dejó caer en una silla y tomo su cabeza- Estoy muy confundida.
-¿Eso quiere decir que…?
-Si me gusta pero tengo miedo-me miro con sus ojos profundos- He tenido malas experiencias y no sé lo que él sienta por mí.
-Le gustas- me senté a su lado y pude ver su mirada- Se supone que no debería decírtelo pero ya lo he hecho. Le gustas y mucho.
-¡¿Cómo?! Pero…
-Por eso estoy aquí, porque el hablo conmigo antes.-pude ver que sonreía.
- Él es tan lindo y tan serio e interesante…
-Vaya, creo que esas cualidades solo las puedes ver tu porque yo no.-sonreí- si te gusta y a él le gustas, creo que deberían intentarlo.
-Pero él no puede, digo, está en sus conciertos y…
-Lo hará. Podrías escribirle un día de estos o volver a salir con él.
-¿Y si tú le insinúas que me invite a salir?-me miro con una sonrisilla- Claro, no diciéndole que me gusta o algo parecido.
-¿Sin hacer lo que hice contigo?-asintió- Bien. Se lo hare entender.
-Gracias ¿Podríamos dejar esto entre nosotras? No quiero que Mariel comience con cosas que no vienen al caso.
-Te entiendo, seré como una tumba.


El amor se veía en el aire.
O ¿no?...




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La popularidad de los chicos iba en incremento que, ahora casi no salían a la calle por el temor de que alguna de  sus “fanáticas” pudiera reconocer a alguno de ellos y los terminara acosando.
Las chica estaban gustando de ellos y aunque eso no les desagradaba en absoluto, era bastante incomodo encontrarse en la calle con una chica medio “loca” por ello y  a mi definitivamente ellas  me daban miedo. Afortunadamente ese  día tenían completa libertad. Un día antes Paul me había invitado a salir, en realidad era una forma de pagar una serie de favores que le había hecho, y yo felizmente acepte. ¿Por qué no lo haría?




-¿Lista?- sonrió a penas le abrí.
-Hola  Paul. Eso creo. Pasa.-le hice una seña y me gire con la intención de hacer los últimos toques a mi arreglo.
-¿A qué hora nos vamos Paulie?- gire sorprendida  para poder ver a John quien empujo a Paul para poder sentarse en uno de los sofás de la sala.
-¿John? ¿Qué haces tú aquí?
-¿Pensaste que te iba a dejar salir con este degenerado?-pregunto John- Deberías estar feliz de que este protegiendo tu honorabilidad.
-No seas ridículo Lennon.- Paul me miro- Le dije que vendría contigo y velo aquí-le señalo.
-Me lo imagino ¿Qué hay del resto?
-George y Ringo salieron a dar una vuelta por ahí. Ya sabes.
-Seguro… ¡Baja los pies de ahí Lennon!-el chico se levantó refunfuñando- ¿A dónde iremos?-pregunte.
-¿Qué tal si dejamos a Paul por ahí y tú y yo salimos?-John me tomo de la cintura provocando que mi piel se erizara, pero también me sentí incomoda al ver que Paul no estaba muy contento con ello.
-¿Iremos a comer?-me solté de él.- ¿Qué dices Paul?
-Vamos.



                Los chicos habían pedido prestado el auto de Brian,  siendo  John quien le termino convenciendo de aquel préstamo.
Buscamos un lugar cercas del centro de Londres y tras encontrar uno agradable, decidimos entrar y disfrutar de la tarde de aquel día. Ordenamos y mientras esperábamos los alimentos, los tres nos sumergimos en una conversación inusual y tonta, esta última descripción era gracias a las palabras sin sentido que John decía de cuando en cuando.

- y ¿Ya te llego la regla?-pregunto John causando mi impresión y la del mismo Paul.
-¡Idiota! ¿Acaso no te da vergüenza que te escuchen hablar tanta estupidez?-se encogió de hombros- Eres un imbécil…
-Nadie nos está escuchando, solo a ti te gusta exagerar las cosas- pude sentir su mano recorrer mi mano, para tranquilizarme mientras con la otra tocaba otra parte de mi cuerpo.
-John… ¿Qué demonios estas haciendo?-pregunto Paul levantándose de su silla.
-¡Upss! Lo lamento,  me equivoque de pierna-rio a carcajadas y no pude evitar reírme por la cara de pánico que tenía Paul.
-¡Cabrón!-Dijo Paul enfadado volteándome a ver, deje de reír y mire mal a John
-Eres el ser más…-respire profundo- Ni siquiera  tiene caso discutir contigo-Dije con fastidio.
-Aún falta acostumbrarte.-resoplo Paul- ¿Y cómo vas con el empleo Brit?
-Pues, no he encontrado nada de nada-tome me mi refresco- Sinceramente no sé lo que suceda. Tal vez debería considerar lo que Mariel me propuso-Paul me miro sorprendido y John no muy contento, al ver sus cara solté otra carcajada.
-¿Así que con esas vamos?-pregunto Paul.
 -Me pasas la sal Paulie-Dijo John, Paul se la dio con fastidio y dirigió su vista de nuevo a mí.
-No, la verdad es que no solo John es bueno en hacer bromas.-sonreí- Hablando enserio, me urge entrar a trabajar, necesito dinero-Paul me miro pensativo y tras unos segundos de silencio, pudo regalarme una sonrisilla.- ¿Qué sucede?
-Se me ha ocurrido algo. Yo  necesito personal para mí, algo  así como una asistente. Alguien que me recuerde las cosa, haga ciertos trabajos… no te pagare mucho porque no tengo demasiado pero seguro el dinero te servirá.
-¡¿Tu asistente?! Pero ¿no estas exagerando?-pregunte.
-Todos los famosos tienen uno-sonrió- Además ¿Qué mejor que tener a alguien de confianza para esa clase de trabajos? ¿Qué dices?- Insistió


 Me parecía bastante alocado y arriesgado que al apenas iniciar su carrera quisiera tener  a un asistente. Quiero decir, apena iniciaban y literalmente lo estaba haciendo, aunque a pesar de ello  tenían muchos compromiso y algo de ingresos y Paul podía pagarme un salario, el salario que yo tanto necesitaba.


-Bien, seré tu asistente-estrechamos los manos y ambos sonreímos ante la cara perpleja de John.


Sabía que a John no le hacía mucha gracia y lo había demostrado con aquel  simple y sencillo gesto y es que implicaba que pasaría gran parte de mi tiempo al lado de Paul.

Creo que debí haber dicho que no….





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Hola hola!!!!.....

Antes que nada, queria saludarlas en comunidad y despues de ello contestar sus comentarios personalmente y deseando que se encuentren bien, tanto aquellos que leen y comentan, como a los que se abstienen de ello. ¡mil gracias!



 Rita: No se porque te arden los ojos pero a ti siempre te pasa algo por andar de pervertida y chillona :3.
Ademas dejame decirte que Brit no es ninguna zorra y mosca muerta D:<.... esa es rita la de tu fic :v esa si que es bien vida loca 7u7 y lo sabes.
Ya cambie el fondo y espero puedas leer bien y no pongas mas pretextos, Pos mira esta >:c y sin mas que decir deseandote un feliz dia de las ritas (lo auto nombre yo :B)
Deja de mencionar a cuion o  afreddo merurio zhidoso aqui en mi fic >:c no es frotting las bolas de no se que >:c (sucia!!!)


Luuu Harrison: No entendi muy bien ¿Te gusto? o ¿No te gusto? jajaja perdon :D, lamento si el tiempo pasa  rapido pero es que  si te fijas el fic se concreta mas en ciertas partes(fechas) que me parecen mas importantes y son tres las que yo hice que la fic tuviera mas "drama" y cosas de esas, y  el año 62 y 63 no lo eran y necesitaba que pasaran rapido :D. Lamento si eso afecto el fic :/
Paul es un ser incomprendido y que yo tampoco lo hago, Esperemos se le acomode las ideas al chavo :P.


Un saludo a todos y nos vemos en la proxima.














miércoles, 4 de marzo de 2015

Capítulo 56.

Al día siguiente por la tarde me encontraba un tanto distraída mientras intentaba preparar algo para la comida.
Mi mente no daba una señal de vida, pareciera como si lo que ocurriese en mi alrededor fuera de poca o nula importancia, tanto así que no me percaté de que Rommy estaba en casa y Mariel gritaba como esquizofrénica por algo que seguramente Rommy le estaba contando a la rubiecilla.


-¿Has oído Brittany?.... ¿Brittany?.... ¡¡Brit!!-chasqueo los dedos frente a mi rostro.- ¡Despierta!... ¿Qué rayos te ocurre?
-Perdón, lo siento-les  regale un sonrisa- Entonces ¿Dices que George te llevo a tu casa?-pregunte para reafirmar lo que vagamente había escuchado.
-Si. Ninguna de ustedes estaba ahí.-vi a la chica que lucía algo molesta.
-¿Y qué hicieron?-Mariel recostó su cabeza entre sus manos.
-¿Qué querías que hiciéramos? Solo me llevo a casa-pude ver que Rommy sonría  de manera estúpida.
-¿Te ha gustado?-le pregunte mientras notaba que la chica se sonrojaba.
-¡No! Él fue muy amable de llevarme hasta mi departamento después de que ustedes me abandonaran con él en ese pub.
-Definitivamente te ha gustado-grito Mariel.- Seguramente te pedirá que seas tu novia y después se darán la mano, se besaran, se pasaran el chicle…
-Que asquerosa eres Mariel-solté una carcajada al ver la cara Rommy, que parecía de todo menos amigable.- ¿Ustedes donde se metieron?
-Yo salí de inmediato del Pub-dijo Mariel.- solo fui para ver qué pasaba entre tú y George y todo fue un fiasco.
-¡¿Cómo?! ¿De que estas hablando?
-Fue una cita ayudada por el resto-continuo Mariel- Fue idea de Brittany-Rommy me miro.
-No me veas así. Solo quise ayudar pero si dices que son solo amigos, entonces…
-Pues supongo… así debe ser ¿no?-me encogí de hombros- Por cierto, yo vi que bailabas con Paul-sonrió la chica- ¿Qué paso con ello? Los vi muy juntos…
-¿Qué?-Mariel me miro- ¿Es por eso que estas tan rara?
-Claro que no, no seas tanta.-justo en el momento sonó el timbre de la puerta- ¿Quién será?
-Supongo que serán  los 3 tipos más desagradables y acomedidos de  Liverpool-bufo Mariel con cansancio.
-¿Ellos vendrían? Porque no me dijeron…
-Pues yo no sabía-aclare- Además ¿para que querías saber?-levante una ceja.
-Para nada-desvió la mirada- solo curiosidad.


Mariel fue quien, a pesar de la gracia que le daba ver a Rommy tan entusiasta y nerviosa, abrió la puerta.
Tras de aquel trozo de madera, salieron 3 chicos bastante bien conocidos y tras de ellos venia aquel chico que había visto por primera vez en la cafetería de la Sra. Best, aquel chico de profundos y bonitos ojos azules y que además, era bastante simpático y divertido, en eso no se había equivocado el resto en describirlo.



-Ya han llegado por quien tanto lloraban, gracias- John empujo a Mariel y corrió hasta donde estaba la chica- ¡comida!
-Buenas tardes John-saludo Rommy, la chica parecía  impresionada por el descaro que tenía John de sentarse en el asiento de Mariel y comer del plato que pertenecía a la chica.
-John siempre tiene esas entradas triunfales y sofisticadas-todos giramos a ver a Ringo quien parecía divertido por la situación- ¡hola! Un gusto volver a verlas a todas. Hola Brittany.
-Que gusto tenerlos aquí, aunque no esperábamos sus llegada-dije al igual de impresionada que el resto de las chicas.
-¿Cómo? ¿John no te dijo?-pregunto Paul, negué.
-John puede llegar a ser demasiado imprudente-replico Mariel algo molesta a la vez que recibía una mirada significativa de John.
-Debemos admitir que a pesar de los muchos defectos que el chico tiene, también tiene cualidades-dije sin siquiera pensármelo dos veces y causando que todos me miraran, extrañados por mis  palabras, inclusive John parecía sorprendido.
-Aunque sigue teniendo más defectos que cualidades, digo… comer del palto de una chica deja mucho que desear-todos reímos por el comentario de Ringo.- A ti no tenía el gusto de conocerte-dijo Richard mirando a Rommy quien estaba demasiado callada.
-Pues yo sí, es imposible olvidar a alguien como tu…
-Sí, tan feo y narizón-dijo John con un poco de comida en la boca.
-¡Lennon! ¿Por qué siempre tienes que ser tan desconsiderado?
-Porque así me amas Mariel-la chica le mostro el dedo medio- Una señorita no debe comportarse así.
-¡Basta! ¡John! Mariel tiene razón, no debes comportarte de esa manera.
-Lo que tú digas cariño- pestañeo de manera rápida y graciosa que no pude evitar reírme.
-¿Y quién eres?-insistió Richard.
-Me llamo Rommy, Rommy Müller.
-Un gusto-sonrió el chico.
-Tranquilo Ringo, que es propiedad de George-comento Paul, causando que George se ahogara con un vaso de leche que se había servido y que termino escupiendo.
-Par de idiotas-exclamo George.- Lamento el desastre…
-No importa. Iré a la cocina por algo para limpiarlo…


Aun tras mi espalda, alcance a escuchar a las risas de todos y  los respingos de George por las bromas que Paul y John le propiciaban.
Comencé a buscar en la alacena algo con lo cual limpiar el desorden y cuando lo hice, pude notar que John estaba recargado en el marco de la puerta a la entrada de la cocina.

-¡me has asustado!
-Soy solo yo, tranquila- se acercó y tomo con sus manos mi cintura-Te había extrañado tanto-hundió su cabeza en mi cuello.
-John… ¡John! Alguien puede vernos- sentí sus manos heladas  debajo de mi blusa  y como con ellas hacia pequeños círculos en mi espalda.
-Tendrás que acostumbrarte, algún día compartiremos  casa y tendrán que saberlo ¿No?..
-Eres un imbécil- no pude controlar mi risa por las estupideces que decía.
-Fui un imbécil…-le mire extrañada- Por lo de la otra noche ¿Sabes? No volverá a pasar.
-Yo debería decir eso y no tú. Creo que exagere las cosas.
-¿estabas celosa?-me miro con picardía.
-No…. ¡No! Bobo.-sonreí- solo que me dio asco pensar que estabas… ya sabes y querías…
-¡Hey John!...- Paul entro si avisar y sorprendiéndonos a  John y a mí, por más rápido que hubiese apartado a John de mi lado, estoy segura que Paul lo había visto.- Perdón, no quise interrumpirlos. Vamos a salir un rato y quería saber si vienes pero…
-Ya voy…-John me hizo una seña para que le siguiera y lo hice.- ¿A dónde quieren ir?-pregunto apenas llego a la sala.
-Solo quiero dar una vuelta por Londres… por cierto ¿Qué hay de tu amiga que conocí en Liverpool, Brit?-
-¿Mi amiga? ¿De quién hablas?-sabia a quien se refería pero quería que Richard fuera más específico.
-Sí, la chica que me presentaste aquel día, Abie, Abie Wood…
-¡Oh Abie!-aparente asombro- Ella está muy bien ¿Por qué? ¿Qué hay con ella?
-¿Eh? Nada-sonrió- solo  fue una pregunta…
-Seguro-le mire irónicamente.
-Me pareció una chica agradable y linda- Además de que tenemos una conversación pendiente.
-Pues, si quieres puedo darte su número telefónico y tu localizarla.
-¿No será muy atrevido?
-Claro que no, pero si quieres mejor esperarla. Creo que tiene planes de ver a Londres.
-¿De verdad? ¿Cuándo?
-Al parecer el narizón quiere pegar su chicle lo más rápido.
-Cuando me lo confirme te lo digo ¿te parece?
-Bien, entonces… ¿Nos vamos?

Ahora tenía que mover todo para poder contactarla a Abie.
 Sabía que ella se pondría a gritar al escuchar como su “querido”  Richard  había preguntado por ella.

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Octubre de 1962

Bueno los chicos ya tenían como batería oficial a Richard más bien conocido como Ringo y con ese gran cambio, habían con seguido  grabar su sencillo “Love me do” con otro batería profesional.
Déjenme explicarles, George Martin desconocía la existencia, más bien desconfiaba de sus habilidades del nuevo baterista de The Beatles, es decir Richard y fue por ello que contrato a Andy White. Al principio,  Ringo mostro decepción pero en poco tiempo ese pequeño desliz se vio opacado al grabar su segundo sencillo “P.s. I Love you”, que sería lanzado c como lado b junto a “Love Me do”.
Aquí en  el Reino unido estaban más que contentos. Su trabajo estaba gustado y  palabras quedaban cortas  ante la posibilidad de que sus sueños daban pequeños pasos para llegar a cumplirse.


¿Quién imaginaria que aquellos chicos de Liverpool lograrían algo semejante a esto?
Creo que nadie.
Si me lo hubieran dicho antes dirían que estaban locos. Aquí empezaba otra etapa, una nueva y significativa.
Grandes cambios  se avecinaban y sin duda, me sorprenderían.










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11 de Febrero de 1963.


La vida parecía que se jodía y re-jodía.
¿Por qué?
Porque siempre me iba de  mal a peor. Es decir,  mientras los chicos  cosechaban éxitos con su carrera y  a mí tanto  el tiempo y el espacio se empeña en cargármela


¿Qué me llevo a esa conclusión?
Bueno, hace unos días, para ser precisos tres días atrás, el Sr. Wells convoco una junta a todo el personal que trabajaba en su restaurante con el motivo de dar una “excelente” noticia,  a su ver.
Al estar todos ahí presentes, el Sr. Wells nos dijo que gracias a nuestro gran esfuerzo uno de sus grandes sueños se cumpliría; viajar por todo el mundo o al menos hasta que el dinero se acabara.    Tal circunstancia le obligaba  a prescindir de nuestro trabajo, ya que había vendido el local a un amigo suyo, un tal Edward quien convertiría aquel bello y honorable lugar en un centro nocturno especializado en entretener al público masculino.
¿Saben a qué me refiero?
Usen su imaginación.


Lo único positivo era la  liquidación que recibí y  la cual aproveche para pagar mi inscripción atrasada  pero eso no me exoneraba de  buscar un nuevo trabajo para sufragar mis gastos y cosas semejantes.
Por otro lado, ese día los chicos comenzarían la grabación de su primer álbum que se titularía, John me dio la exclusiva, “Please Please me”.
Estaba profundamente feliz por ellos, inclusive, les preparamos una cena especial pero no llegaron, cosa que no nos extrañaba, seguramente había preferido celebrar por su cuenta y a solas.
Al día siguiente, por la mañana,   Mariel partió a sus clases mientras yo me quedaba en casa, otra de las pocas recompensas que recibía de la vida. Apenas la despedí, decidí tumbarme en el sofá y prender la televisión para perder un poco de tiempo pero el timbre fue tan insistente que tuve que levantarme a abrir.

-¡Hola cariño! ¿Me extrañaste?-pregunto John con galanura.
-¡¡Johnny!!-me abalance sobre él.
-¡Basta!-rio- Me sofocas-permití que pasara por completo a el departamento- ¿Qué haces?
-Estaba viendo la televisión, como no tuve -Dije con una sonrisa.
-Oh… Entonces ¿Estás sola?-di un vistazo al departamento.
-Estamos solos-sonreí-¿Ya has desayunado?-negó-¿Quieres que te prepare  algo de desayunar?
-Sí, me encantaría-pude ver una sonrisa picara dibujada en su rostro.
-¿Cómo que se te antoja? Tengo cereal o tal vez un pan tostado….- el chico me interrumpió al momento en que me tomo de la cintura y me giro para tenme frente a él
-Te quiero a ti- como si lo estuviese esperando, recibí un beso  en mis labios con una pasión indescriptible. Aunque sabía que no era bueno, le seguí el juego y sin darnos cuenta, con pasos un tanto torpes, nos conducimos a  una de las habitaciones.
-Espera John…-Lennon se detuvo para verme- Esta no es mi habitación.
-¡Joder Gray! pensé que era algo más importante-me miro algo molesto- ¿Acaso Mariel está aquí?-negué- ¿Entonces?...


 Omití una respuesta afirmativa y continúe con lo que había interrumpido. Ambos nos adentramos a la habitación de Mariel y sin perder el tiempo, el chico me recostó en la cama mientras seguía con aquel juego e besos y caricias pasadas de tono.
Con desesperación y deseo, empezó a quitarme la parte de arriba de la pijama y sonrió satisfactoriamente al notar que no usaba un estorboso sostén.
Tras de acariciar mis senos por unos segundos, se volvió para besar mi boca mientras yo me dedicaba a desabrocharle su pantalón.

Repentinamente, escuche la puerta  abrirse  abruptamente y  tras de ello un grito ahogado y reprimido con lo cual distinguí que era Mariel  quien no tardó mucho en salir del lugar.

-¿No cerraste la puerta?- empuje a John quien parecía estar demasiado divertido con ello.
-Dijiste que estaba en la universidad, no pensé que fuera a venir.
-¿Sera que puedo entrar  a mi habitación?-pregunto Mariel con un tono bastante obvio.
 -Tenías que arruinarlo, enana-Dijo John.
- ¡Cállate John! Puedes entrar Mariel-Conteste y en segundos, vi como tomaba unos libros y  al mismo tiempo me lanzaba  una mirada que no comprendía.
 - Si van hacer sus cochinadas, al menos haz las en tu cama Brittany y si ya están aquí, al menos pongan el maldito seguro-tras de ello azoto la puerta, sabía que estaba bastante molesta.
-Y… ¿Dónde nos quedamos?- John trato de apartar mi cabello del cuello pero se lo impedí.
-No John. Lo has arruinado por no ponerle el puto seguro-pude ver su cara de fastidio y si no fueran esas circunstancias, seguro me hubiera reído.
-Dame de comer -fue lo último que escuche decir de su boca, después de almorzar se fue.


 Un par de días después, nos reunimos junto al resto de los chicos, es decir; Paul, George y Richard, después de que ellos dieran una  entrevista “Thank you Lucky Star” donde hablaron de su nuevo single y sus proyectos.
Con respecto a mí, había tratado de hablar con Mariel de lo ocurrido en la mañana pero ella se negaba rotundamente a escuchar mis explicaciones, por una parte la entendía, pero  su comportamiento era bastante extraño y raro por lo que no quise seguir insistiéndole, tanto que sentía una gran incomodidad, por parte de ella, cada que John estaba de visita en casa.


-¿Que harás?  No tienes trabajo y el dinero no cae de los arboles-Dijo Rommy quien también hacia acto de presencia en el lugar.
-Aun no sé, no tengo idea. Mi vida es un asco-Dije
-Pues yo he traído la solución a tus problemas-Dijo Mariel mientras se ponía justo a mi lado y al de Rommy- Las dos hicimos una lista de los trabajos que pudieran ser útiles y puedas conseguir.
-¿De verdad?-pregunte dudosa. Pude ver como Rommy soltaba una risa disimulada.
-Si. Es por eso que traje conmigo a Rommy. ¿Te parece si empezamos?- Asentí- Veamos, el primero de ellos es... fotógrafa ¿A que es bueno?
-No creo-Respondí- Muy apenas se tomarla cámara sin tirarla.
-Creo que pasaste más en los brazos de Keane que aprendiendo algo útil. Rommy volvió a reír.
- Déjame ver….- Rommy tomo el pedazo de Papel que Mariel tenía en mano-¿Qué tal niñera?
-Odio a los niños.  O me matan o los termino matando yo a ellos-Dije riendo, ambas se miraron y rieron con complicidad.
-La ultima pero no menos importante es que…. ¡podrías ser Bailarina exótica!-Dijo Mariel. Los chicos habían estado ignorándonos y se dedicaban a platicar solo entre ellos pero con aquellas palabras su atención se dirigió hacia mí.
-¡¿Pero qué mierda has dicho?!
-Fue idea de Rommy- dijo Mariel aun entre risas-  ve lo bueno de ello, puedes pedir  empleo en el lugar donde te acaban de despedir. Además tienes bonitas piernas, siempre cuando te portes con decencia es un digno trabajo.- escuche a Rommy estallar de nuevo en risa.
- No me culpes, esa fue tu idea. No te quites méritos- Rommy me entrego el papel- ¡Mira! además es su letra.
-Pues, tal vez tengan razón…
-Ni lo pienses siquiera Gray. Te prefiero muerta a que trabajas en un lugar como esos-Todos lo miramos a John, quien tenía el ceño fruncido.
-Es solo una broma John-aclaro Mariel- No veo porque el motivo de tu preocupación, si ya la tienes bastante asegurada o al menos eso entendí con lo de la otra vez…
-Por favor Mariel-le suplique.
-¿De qué están hablando?-pregunto George mientras note que Paul nos miraba con algo de recelo.
-De que cuando vas a invitar a salir a Rommy- tomo a la chica entre sus manos.
-¡Mariel!-le reprendió la chica.- ¿Qué va a pensar George? ¿Qué les estoy diciendo a ustedes que quiero salir con él?- la chica se levantó molesta.
-¿A caso te molestaría salir conmigo?-pudimos escuchar el susurro de George.
-¡¿Qué?!... N-o, no pero Mariel está hablando de más y metiéndose en lo que no le importa.
-Claro que no, pero George es muy lento… y tonto. Además el otro día me dijo que te iba a invitar.
-No vuelvo a contarte nada- George miro molesto a Mariel.
-¿De qué diablos me perdí?-pregunte.
-Creo que sobramos aquí-dijo Paul mientras John molestaba a George por esa situación.
-¿A él le gusta ella?-pregunte.- Pregunto porque, con la salida anterior pensé que el haría algo para dárselo a entender pero…
-Sí, pero George es muy complejo-me miro con una sonrisa- Creo que George es de los pocos que puede ocultar cuando siente atracción por alguien.
-Supongo.


Ambos nos sonreímos.
La escena era graciosa por demás, Rommy  seguía sonrojada por la casi invitación de George mientras John le molestaba por ello y  a ellos se les unía Mariel, quien no paraba de discutir con George.


A pesar de que las cosas iban cambiando, al parecer otras permanecían igual, igual como cuando estábamos en el viejo Liverpool.





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Gracias por los dos comentarios de la entrada anterior, No me los esperaba :'D


Pero en fin, de antemano una disculpa por la tardanza de un capi a otro( me refiero a lo anterior a este) pero tenia escasez de ideas y problemas emm de cabeza y distraccion, Pero lo importante es que estoy aqui y espero terminarlo en los 100 capis 7u7 como en la version anterior :3




Rita. No habra masoquismo, ademas, Brit es medio masoquista D:< digo, desea a paul pero tiene comiendo a John de su mano, eso es  masoquista UuU. Y deberias apurarle con tu fic o tendras 50 años y no acabarla >:c No sea huevona  ¡Mala mujer!. 7u7 esa cancion me gusta mas que Imagine e_e ¿eso me hace mala verdad? D:< y jamas te cantare una del buky hasta que me des mi  grabacion que me debes ¡pos mira esta! Jum >:c

 Luucy que bueno que estes de regreso y te hayas dado el tiempo de leer :3 y bueno .. esperemos que con los siguientes capitulos  y espero te siga gustando  esta cosa. 
¿ A ti con quien te gutaria que se quedara nuestra protagonista? me gustaria saber tu opinion :3.
Tranquila que George es tuyo y nadie te lo quita ;)






Saludos :3

lunes, 2 de marzo de 2015

Capítulo 55.

14 de Agosto de 1962.


Tras un par de semanas, los chicos volvían a  Londres para arreglar algunos pendientes de su contrato y cosas referentes a ello.
¿Qué había pasado en mi vida durante los días siguientes después de llegar de Liverpool?
Pues me mantuve en mi habitación y regrese a la universidad para reinscribirme al siguiente semestre.
Con ello, también volví a mi antiguo trabajo, donde el Sr. Wells me recibió de manera muy amable y hasta se había  comportado generoso al ponerme al frente como jefe de meseras. No era lo mejor pero estaba completamente agradecida porque al menos, cierta parte de mi vida regreso a la normalidad.
De hecho, faltaban un par de horas para entrar a mi trabajo y era por eso que tenía mi uniforme en mis manos mientras me miraba por unos segundos mis reflejos en el espejo que tenía en la pequeña sala.
Justo ahí, pude ver a Rommy quien reía junto a Mariel por una broma que entre ellas se decían.
Realmente me gustaba estar así, eso me hacía olvidar un poco todo lo que había pasado con Paul y además, Rommy se había convertido ya en una amiga cercana.


-Calla-grito Mariel en una risa- ¿Y a qué hora dices que llegaran?
-¿Quiénes?-pregunto Rommy incorporándose un poco.
-Pues los Beatles-Mariel exagero las palabras a tal grado que  provoco una risa en mí.
-La verdad es que no lo sé-mire mi reloj de pulso- No han de tardar o seguro nos hacen lo mismo que la vez pasada.
-Pues ojala lleguen cuando no estés-Mariel me miro- Así te evitaras muchos tragos amargos.
-Cierto-sonrió Rommy- ¿Y vendrán todos?-pude ver un poco de curiosidad, más de la normal en aquella simple pregunta.
-Sí, desafortunadamente para mí, sí.  Afortunadamente para ti, sí.
-¿Por qué dices eso?- la chica me miro contrariada y hasta molesta.
-Olvídalo Rommy, Gray está mal- Mariel se levantó y se colocó al lado mío- ¿Qué te parecieron los chicos esta vez?
-Pues… igual que la vez pasada. Bueno, ahora pude estar más con ellos y sí que son agradables.
-¿Y qué hay de George?-Mariel levanto su ceja y pudimos ver como  a Rommy se le subían los colores.
-¿George? ¿Qué hay con él?
-¿Qué opinas de él?-pregunte.
-Pues…-aparto su mirada de nosotras- Parece un buen chico, aunque es bastante tímido.
-Lo es cuando lo conoces por primera vez, pero después  él toma la confianza y es demasiado agradable, tanto que te empalaga.
-John me dijo que fue tu novio-soltó Rommy de un golpe. Mariel y yo nos miramos perplejas.
-Esos son errores del pasado-sonrió Mariel- Somos casi como hermanos, no existe más que eso entre él y yo. No me afectaría que el saliera contigo-Rommy le miro estupefacta – o con Gray…
-A mí no me metas con el enano ese-solté una carcajada.
-Claro….
-Ahora veo porque Gray esta tan liada de Paul-sonrió Rommy- Parece un ser tan educado, elegante y…
-Es un bastardo-me levante de golpe del sillón- Sera mejor que me vaya. Ojala cuando llegue, ellos ya se hayan ido.


Camine unos pasos antes de estar frente a la puerta y al tocar la manija, escuche el timbre el cual sonó de manera salvaje y desesperada.
Di un brinco de susto y sorpresa a la vez que Mariel me señalaba, de manera apurada, a que abriera la puerta.


-Hasta que se dignan abrir-entro John de manera brusca- ¿Dónde está Gray?
-Creo que la has dejado entre la puerta y la pared- salí del lugar que  Mariel había mencionado y pude verlo.
-Cariño…. ¿Qué haces ahí cuando deberías estar entre mis brazos?- John se acercó a mí y me beso cerca de los labios, impresionando a las chicas y a mí misma.
-¿Qué demonios haces?-le susurre.
-Lo que todo buen novio debe recibir a su llegada- dijo a mi oído.
-No seas imbécil- le empuje y pude ver al resto;  es decir a George y  Paul.- Pensamos que no vendrían sino hasta más tarde ¿Dónde está Peter?...
-Estamos bien Gray. Gracias por preguntar, aunque estamos cansados y hambrientos.
-Tu siempre estas hambriento George-dijo Paul entre una risa que se borró a penas sus ojos se cruzaron con los míos- Best tenía cosas que hacer y por eso no está aquí con nosotros.
-¿Eso quiere decir que se quedó en Liverpool?-pregunto Mariel.
-No, en un momento regresa-dijo George más serio al notar la presencia de Rommy.
-¡Hola!-saludo Rommy levantándose de su asiento- Creo que es hora de irme… ¿Quieres que te acompañe camino a tu trabajo Brit?
-Claro…
-¿Trabajo? ¿De qué puto trabajo habla ella?-me miro John molesto-¿No me dirás que piensas ir a trabajar mientras nosotros estamos aquí?
-Tengo que hacerlo John-sonreí- Ni que fueras la reina de Inglaterra o algo semejante para tener tratos especiales-solté una carcajada, pero su cara continuaba inmutada.- Si tienes hambre George hay cosas en la cocina.
-¿Puedo?..-pregunto el chico de manera tímida.
-Ven, yo te ayudare a prepárelo. Paul... ¿Vienes?...
-¿Eh…? Claro... vamos-Paul sonrió y se alejó junto con  Mariel y George.
-Iré por mi bolso, lo he dejado en la habitación de Mariel. Regreso.- asentí.



Pude sentir la mirada exagerada que John tenia hacia mí y se la correspondí cuando  note que nadie más estaba junto a nosotros. El chico se acercó sigilosamente y me tomo de la cintura.


-No te imaginas cuantas ganas tenia de verte.
-Yo también- al menos eso creía.- Suéltame John-le aleje- Puede vernos alguien.
-¡¿y?!


Justo en el momento escuchamos las risas de Mariel, George y Paul detenerse y era por demás lógico que  habían visto a John sujetarme con demasiado aferro.  O al menos eso entendí al escuchar el silencio sepulcral de  la muy “peculiar” voz de Mariel.


-¿Gray?... ¿No es hora ya de que te vayas?
-Ehh... Si-mire a John quien tenía una sonrisa cínica.- Me voy….


Sin decir nada más y sin detenerme a pensar en Rommy, corrí al bajar las escaleras.
Odiaba que John fuera tan estúpido, a veces.


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El día laboral había sido espantosamente tedioso, pesado y aburrido. El lugar había sido rentado para festejar un cumpleaños, pero no cualquier cumpleaños sino uno infantil.
¿Podrían imaginarse un par de niños gritando y rodando por el lugar?
Horrible.


De regreso a casa decidí tomar el camino más corto. Anhelaba, quería, deseaba mejor dicho descansar y dejar mis zapatos, los cuales literalmente estaban matándome del cansancio.
La casa lucia como el mayor paraíso reflejado en mis ojos y no  tarde demasiado en abrir  la puerta principal de mi apartamento, el cual lucia bastante solitario y silencioso. Deduje que los chicos ya se habían ido o que tal vez decidieron dar una vuelta por el lugar. Eso más que molestarme me alegro porque no tenía ánimo para soportar a John y sus bromas e indiscretas maneras de tratarme, fue por ello que camine directo a mi habitación y abrí con demasiada parsimonia la puerta de mi habitación.
Un poco sobresaltada, pude ver que alguien  estaba en mi habitación y era Paul quien permanecía recostado en mi cama y sujetaba de manera obsesa mi almohada.
Trate de salir sin que él lo notara, pero lo único que logre fue ver como el chico  olía, o eso parecía, mi almohada.
¿Por qué haría aquello?
El rechinido de la puerta fue más escandaloso de lo que pensaba ya que Paul se espantó al notar que estaba ahí, frente a él.


-¡¿Brittany?! No espere que llegaras tan temprano…
-El turno termino más rápido de lo que pensé. Lamento haberte despertado.
-No, claro que no- se apresuró a decir- Al contario, perdona por invadir tu espacio, entrar aquí sin tu permiso y…
-Pues esta cama es la más cómoda –sonreí- Comprendo que hayas tratado de dormir en la cama de Mariel y fracasar en ello.
-Si… seguro…
-Y… ¿Dónde están los demás? ¿Por qué no saliste con ellos?
-No me apetecía. El viaje fue exhausto pero ya he descansado lo suficiente y creo que sería bueno ir a dar una vuelta. Una vez más, perdona Brittany.
-No hay nada que perdonar Paul, ve tranquilo.-pue ver que el Paul se decidía a salir de mi habitación, pero de detuvo abruptamente.
-Antes de irme quería que habláramos de otro asunto.
-Dime. ¿Qué sucede?
-Bueno, creo que te debo otra disculpa por lo que sucedió en Liverpool.
 - Eso quedo en el pasado Paul, como ya te he dicho antes.
-Déjame terminar-exclamo el chico- No debí hacerlo, invadí tu espacio y actué de una manera inapropiada.
-Creo que fui yo la que no se comportó apropiadamente, a veces tengo  ratos de inestabilidad emocional. Hagamos como si nada hubiese pasado ¿De acuerdo?-Paul asintió y le sonreí.
-Tienes una bonita sonrisa Brittany-dijo el chico antes de besar mi mejilla.
-Gracias- sentí un ligero sonrojo.
-Nos vemos entonces-asentí- Adiós Brittany.
-Adiós Paul.


Si no podía estar en una relación con él, lo mejor sería estar como amigos.
Creo que sería imposible siquiera tratarlo como tal. Entre más lo conocía más me enamoraba de aquel chico, el chico de los ojos color hazel.

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Dos días después.


Te Beatles, como ya pedían que los llamásemos, habían decidido que durante su estancia en Londres lo mejor era hospedarse en un hotel y evitar aglomeraciones en nuestro pequeño apartamento, aunque eso no evitaba que ellos pasaran de vez en cuando a visitarnos y más específicamente hablando, a la hora de comida.

Justo como en ese día, en el cual estábamos esperándolos para comer y no fue mucho el tiempo en que dilataron en llegar. Aun fueran mis amigos, debía admitir que todos eran unos vil cerdos a la hora de comer, en concreto, George y John eran los peores.
Como era normal, Pete no les acompañaba y era algo que no nos extrañaba, pero ese día era raro ya que venían de hacer un prueba de canción en Parlophone junto a su productor que se llamaba George Martin. Habían intentado con una canción que al final ellos rechazaron y expusieron su deseo de grabar canciones propias, canciones escritas por ellos mismos. En realidad las canciones eran escritas por la  mancuerna formada  por Lennon- McCartney.


-Entonces ¿A qué hora llegara Ringo?-pregunto George. Mariel y yo nos miramos sin entender nada.
-Le dije que viniera lo más pronto posible. A Martin no le agrado como toca Pete y bueno, y le hemos encargado a  Brian que hable con él y lo despida.- Dijo John aun con algo de  comida en la boca.
-¡¿Qué?!-Mire a Mariel quien lucía igual de sorprendida que yo.
-¿Qué de que Brittany?-pregunto John como si nada.
 -¿Cómo que Peter esta despedido?-Mariel miro a George y a Paul.- Él ha estado con ustedes en las malas y pésimas….
-Mariel tiene razón. Son unos ingratos.
 -Lo hicimos por el bien de la banda. –Dijo con autosuficiencia- No me mortificare por ello y además, esa fue una condición que nos puso Martin. A él no le pareció Best como batería…
-Además Brittany, Ringo ya había estado presente en varias de nuestras presentaciones, cuando Best se iba por ahí y no regresaba a tiempo-comento Paul.
-¿Ringo? ¿Quién es ringo?-pregunto Mariel
-¡¿Ringo?! ¿Quieren decir Richard Starkey?-Pregunte
-Sí, él. ¿Lo conoces?-Pregunto George.
- Si, por casualidades de la vida. Y ¿Cómo  le han convencido de unírseles?
-No fue tan difícil, solo “hey quieres formar parte del grupo que pasara a través de la historia”, dijo que si y pues…. Obvio, dijo que sí.
- Eres tan exagerado-reprendí a John.
-Es un tipo increíble, además de agradable y talentoso en lo que hace-dijo George.
-Hablas tan bien de el-dijo Mariel con doble intención.- Alguien podría pensar que estás enamorado de él.
-La enana tiene razón.- John soltó una carcajada.
-Son un par de idiotas-dijo molesto el chico.
-¡Cierto!-grito Paul- Eso es imposible, el solo tiene ojos para  otra persona.
-¡Paul!....
-¿Cómo que una persona? ¿De quién hablan?
-Pecas de curiosa Mariel… pero creo que a nuestro pequeño George le gusta tu amiguita la rara…
-¿Mi amiguita la….?-Mariel soltó una risa- ¿Rommy?-John asintió y pudimos escuchar la risa de Paul.
-Todos son unos idiotas- vimos que George se levantaba de la mesa y se alejaba de nosotros.
-¿Es enserio lo que dicen?-pregunte.
-Si. Eso lo puedo jurar.
-Y ¿Por qué no les ayudamos?-sugerí.
-¿Cómo?
-Sí. ¿Cómo Grandiosa Gray?
-Cállate Lennon… y bueno ¿Qué tal si salimos a un lugar? ¿Un pub? Todos juntos.
-me parece na buena idea-sonrió Paul.
-Por eso me encantas-John se acercó y beso mi mejilla, le aparte con delicadeza.
-Bueno…-me sentí incomoda al  sentir la mirada de Mariel y Paul sobre mí por la anterior acción de John.-Entonces ¿Llamas tu a Rommy?
-Como ordenes Gray-sonrió la chica- Iré a telefonearla.


Aquello parecía una buena idea y en pocas horas nos encontrábamos los 6  en aquel pub que  las chicas y yo íbamos por costumbre y tradición un par de fines de semana.
Tomamos una buena mesa, en una buena zona del pub y tras tomar un par de tragos, sentimos que la bebida nos hacía efecto a la vez que la música se escuchaba más atractiva, más que los asientos que ocupábamos.
El primero en desaparecer fue John quien al ver a una chica bastante “llamativa” prefirió desafanarse junto a ella.

-Que buena música ¿No lo crees George?
-Es buena. Este es un buen lugar Mariel.
-¿Por qué no bailamos?-George se quedó mirándola un tanto asustado.- Tu y yo no tonto. Paul ¿Qué dices?...
-Pues… yo…
-SI prefieres Brit esta también disponible-Paul me sonrió.- Rommy baila con George y yo consigo una pareja ¿Bien?
-¿Qué? Pero…
-Nada… no desaires a George-Mariel tomo a George  y empujándolo hacia Rommy quien parecía estar bastante colorada.- Sácala a bailar George.
-Sí, claro ¿Quieres bailar?...
-Sí, si…

Vimos que ambos se levantaban a bailar, sonreí satisfecha  por la insistencia abrumante de Mariel la quien por cierto también se había ido de lugar.

-¿Quieres bailar?... la música es bastante atractiva como para quedarnos aquí sentados toda la noche-dijo Paul mirando el local.
-Tienes razón pero…
-¡Oye! he mejorado-me miro indignado- bastante para ser concretos.
 -Seguro…
-Te lo demostrare -tomo mi mano y me jalo  adentramos a la pista. Bailábamos al sonido del Rock and Roll y realmente estaba divirtiéndome pero el estilo musical cambio radicalmente y el lugar se empalago de música romántica y lenta.  Dispuesta a retirarme, me aleje de él pero  me detuvo y me miro a los ojos con una sonrisa de antemano.- ¿Me haría el honor de concederme esta pieza? -pregunto Paul.
-Supongo que si.-Sonrió y me acerco lentamente a él. Nos dejamos llevar por la música, mientras esta avanzaba, él  bajaba su mano hasta mi cintura y yo por lo tanto aproveche para recostarme en su pecho. Había prometido no hacerme ilusiones y lo estaba logrando ya que nada extraño paso por mi cabeza en el momento, hasta que sentí un delicado beso en mi cabeza.
-Creo que es mi turno McCartney ¿O no?- me aleje de Paul y pude ver a John  quien estaba molesto.
-Toda tuya-Paul me lanzo un guiño y le sonreí.
-Perdón por interrumpir.
-No interrumpiste nada John-le mire a los ojos-¿Dónde te metiste?-Pregunte cuando Paul ya estaba lo suficientemente lejos de los dos.
-Eso no importa, hoy te ves hermosa y...-Lo interrumpí
-Por favor John-le mire insistente- ¿Dónde estabas?
-Con una chica.
-¿Qué estabas haciendo?
-¿Es necesario?-asentí-Me la tire  en el baño. ¿Contenta?-Dijo separándose de mí.
-Más que eso, estoy  complacida. No tienes por qué mentirme-le tome del hombro- sabes bien los términos de esta “relación”.
-Te quiero Gray…- John comenzó a besarme con furia, ya que ambos habíamos salido de la pista y estábamos algo apartados de la multitud. Por un momento me deje  hasta que sentí como levantaba mi falda y note que me dirigía hasta los baños.
¡No! No lo haría ahí, no en un baño de un pub.


-¡Basta! ¿Qué pretendes?
-¿Qué no es obvio?-el sarcasmo era uno de sus fuertes.
-Pues estas muy equivocado, no follare contigo, no en un asqueroso baño y no después de que lo has hecho con esa chica.
-¿No que no importaba?
-Dije que no importaba que te la haya tirado, pero tengo dignidad.-le espete.
-¡A la mierda! ¡Vete a la mierda Gray!- su aliento alcohólico se hizo más notorio al salir disparado del lugar con un enojo evidente a kilómetros.



Sentí incomodidad.
Me sentía herida y debía admitir que no me gustaba compartir, aun se tratase de John.
Creo que me estaba importando más de lo que pensaba.
¿Celos?
No. ¡Vamos! No podía sentir celos por John.

¡No!.