No había salido de mi casa en el resto del día, creo que hasta me había surgido una
clase de miedo a encontrarme con John.
Aunque también había
miedo en que mis padres vieran la mejilla enrojecida, por el golpe de John,
pero eso fue imposible.
Apenas llegue mi
padre me recibió, algo sorprendido por el rojo escarlata en mí cara y mis ojos,
algo llorosos, definitivamente tuve que inventar una excusa bastante torpe e
ilógica que al final terminaron aceptando de mala gana. ¿Cuál era? Se
preguntaran, que había caído al piso accidentalmente debido a que
el piso en la cafetería de Mona estaba mojado, vaya que era estúpido
pero, fue lo único que se me ocurrió en el momento.
Ahora caminaba a casa de Mariel para irnos juntas a la
escuela, aún era demasiado temprano pero quería aprovechar el tiempo para
pesar, a veces las conversaciones conmigo misma eran las más interesantes…
-¡Hey! Te vi por la ventana y no…. ¡¿Brittany?!- Mariel se
acercó a mí, los primero segundos había ignorado mi mejilla y el golpe que aún se notaba
bastante, para mi mala suerte.
-Hola Mariel-suspire- ¿Estas lista?
-Si pero…
-Te cuento en el camino, vamos, antes de que salga tu mamá y también me vea.-
La chica solo asintió y comenzamos nuestro camino al
colegio, aun con la mirada de Mariel sobre mí, examinándome y escuchando lo que
le estaba diciendo respecto a mi pequeño incidente.
-John es un completo idiota… los hombres lo son.-Mariel
parecía estar molesta.
-Lo sé- le sonreí con sorna.- Si no hubiera llegado Paul, no
sé qué hubiera pasado- no pude evitar soltar un sollozo, de dolor y enojo.
-¿y George no hizo nada?-negué- Ni para eso sirve el idiota.
-Vaya… quien te viera hablando así de él.
-Tú sabes bien porque lo hago, definitivamente las
relaciones interpersonales son un asco... pero
te juro Brittany que la de George es la última vez…
-¿A qué te refieres?
-No volveré a llorar por un hombre… ellos solo buscan eso y
uno también debería hacerlo…
-Mariel.-mire a la chica- Me estás diciendo que tu…
-¿Por qué no?- me quede en silencio mientras escuche un
bufido de parte de la chica- No te
quedes callada, ni tampoco pienses que... pero algún día veras que tengo la
razón-me encogí de hombros
- Eso quiere decir que ¿ya nada con George?- ella negó-
Espero que superen este momento triste.
-¿Triste?- sonrió la chica con sorna- Creo que está saliendo con una chica llamada
Aileen.
Me quede en silencio
a la vez que miraba la fachada del Colegio. ¿Algún día las cosas
mejorarían para mí y las personas que quería?
Deseaba que fuera pronto.
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Los fines de semana
podrían ser las cosas más aburridas que
pudieran ocurrir en el mundo,
para mí lo eran y especialmente, los
domingos.
Tenía una semana sin haber salido mucho, solo lo realmente
lo necesario, de casa al colegio, del colegio al trabajo y de regreso a casa.
Tampoco había tenido mucho contacto con los chicos, a
excepción de Pete al que veía de cuando
en cuando en el Casbah, para evitar
algún encuentro innecesario con
John.
Así que, al no tener nada que hacer, baje a el comedor, era
hora del desayuno y de cierta manera,
necesitaba la compañía de alguien y los únicos que estaban disponibles a esas
horas eran mis padres.
-Buenos días-salude.
-Cariño- Papá beso mi mejilla, aquella que no estaba lastimada- Ven siéntate junto a mí- dijo con
una cálida sonrisa.
-No te acuestes sobre la mesa- me regalo mi madre, poniendo
en el acto un platillo de frutilla picada sobre mi.-
-Gracias.
- Por cierto- mama se acercó a mí – tú padre y yo hemos
notado que estos días has estado un poco extraña ¿Sucede algo?
-Es solo por la escuela, tengo exámenes y trabajos que
entregar...
-Bien-mamá me dedico una sonrisa y después paso una mano por
mi cabello- Si tú lo dices, está bien. Hablando
de otro tema, tu padre y yo hemos estado pensando que sería bueno ir un
fin de semana a Londres…
-Suena divertido- dije mientras comenzaba a sonreír...
-Iríamos tu padre y yo-aclaro mi madre de golpe, eso no me
lo esperaba.
- ¡Oh vamos Dority!
Brittany también puede venir con nosotras, claro, si tú quieres
venir-papa sujeto mi mano.
- No… de verdad no- dije firme y hasta yo misma me sorprendí-
Prefiero quedarme aquí.
-¿Estas segura?-papa me observo fijamente-
-Segura-sonreí.
-Bien. Si no hay nada más que decir, comamos.-dijo por
ultimo mi madre.
Después del desayuno,
me vi en la necesidad de despejar mi mente y solo lo conseguiría si salía
de casa.
Por una parte me dolía que mis padres no me hubieran incluido en su pequeño viaje,
pero por otra parte, también comprendía
que quisieran un poco de privacidad para ellos, así como yo quería estar sola
en esos momentos.
- ¡Brittany!- gire a mi izquierda y pude ver a Paul, un Paul
radiante quien me mostraba su sonrisa blanca sin ninguna pena.
-Hola.-trate de corresponderle, aunque no tuviese muchos ánimos.
-¿Cómo estás?- se detuvo unos segundos y antes de que
pudiera contestarle, le chico me interrumpió.- Sabes… he querido hablar contigo
desde aquel día en el que tuviste tu incidente con John.
-¡Cállate!- le empuje, haciendo que nos alejáramos un poco
de mi casa.- Mis papas no saben nada de
esto y tampoco quiero que lo sepan- mire sus ojos quienes me miraban
atentamente- Lamento si fui muy brusca.
-No hay problema-sonrió- Al contrario, lamento mi
imprudencia- Te ha quedado algo rojo- señalo mi mejilla.
-Sí, aun me duele un poco pero ya no como antes. Ya es cosa del pasado, de hecho,
si no fuera por esto- toque mi mejilla- Ni siquiera recordaría ese día.
-Fue un idiota…. No debió.-toco mi mejilla y sentí la necesidad
de pero tuve que reprimir aquel deseo,
aquel que era más grande que yo.
-Yo creo que fue mi
culpa- me encogí de hombros- tenia razón al decir que yo no debí meterme en sus asuntos.
-Jamás digas eso-parecía molesto- Eso no justifica el que te haya dado un golpe. Nadie debería golpear
a una mujer y menos si ella es tu amiga.
-Vaya… no sabía que fueras tan caballeroso- reímos- Pero bueno, ¿Podemos hablar de otra cosa?
-Por supuesto… de hecho iba a ir a hacer unas cosas y si tú
quieres…
-¡¡¡Brittany!!!- Ambos giramos a ver a Cynthia, quien estaba
a unos cuantos pasos de nosotros.- ¡oh!... lamento interrumpirlos- Cynthia me
miro de manera extraña, diría que me
acusaba de algo y no sabía de qué.
-Claro que no lo haces…
-Tú siempre ten modesto Paul- Cyn le dedico una sonrisa al
chico y después me miro- Lamento lo que paso… acabo de enterarme hace poco.
-Vaya… no me sorprendería si todo Liverpool lo sabe, lo cual
espero que no pase nunca. Además, solo fue un golpecito.
-Pues eso no parece… de verdad que John puede ser un idiota.
También te pido una disculpa porque pude evitar todo esto que te paso.
-¡Oh vamos Cynthia! creo que el único culpable aquí es John-
dije.
- Tienes razón… pero bueno, además de verte venía a darte
una noticia-la mire algo confundida- Fue una falsa alarma…
-¿Qué?
-Ya sabes- rodo sus ojos- Todo fue una falsa alarma.
-¿De verdad?- le
dedique una sonrisa y ella me correspondió.- Lo mejor que te pudo haber
pasado con esa bestia.
-LA verdad es que… algo de mí también está feliz porque relativamente
somos muy jóvenes para ser padres y bueno, con lo que acaba de ocurrir, no sé cómo
vaya a seguir nuestra relación.
-¿De qué están hablando? ¿Estas embarazada de John?-
Pregunto Paul, algo escandalizado.
-Por fortuna no.
-Eso me alegra, tener
como expectativa de vida a un
esposo o padre de tus hijos como Lennon
no es lo mejor que te pueda ocurrir en la vida…
-Por favor Brit… Aun si, me siento liberada y hasta pudiera
decirse que feliz.
-Esto deberíamos festejarlo ¿Qué te parece si vamos con
Mariel?
-Suena una buena idea.
-Definitivamente no las entendiendo- rio Paul- Es la naturaleza de un hombre no entender a
una mujer… en fin, las dejo
divertirse y Brittany, si llegases a
necesitar algo, no dudes en acudir a mí, solo vivo cruzando la calle- señalo su
casa.
-Muchas gracias Paul.
-Nos vemos. – beso a Cynthia en la mejilla y a mí me dedico una sonrisa y una caricia en la
mejilla.
-Es un chico increíble- Cynthia me miro- Deberíamos llevarlo
con nosotros y emborracharlo y tal vez tu pudieras hacer lo que quisieras con él.
-¿De qué hablas?
-Sabes muy bien de lo que hablo… vaya que me sorprendería que
él no supiera que te gusta-soltó una risa.
-¡Por favor Cynthia!
La chica sonrió y a paso lento la seguí mientras veíamos que
a unos metros adelante, el chico desaparecía de nuestras vistas.
Tal vez la idea de alcoholizarlo no fuera tan mala….