Aun eran las 7 am y eso era indicativo de que un día nuevo
estaba por comenzar. El amanecer me había parecido lo suficientemente lejano y
terriblemente insoportable. Durante la noche y parte de la madrugada, no había
podido conciliar el sueño y todo eso lo debía a lo que había pasado con Paul en
el Pub horas atrás.
Eso y nada más que eso había sido suficiente para no poder
dormir y que mi mente trabajara lo suficiente inventando y creando conjeturas
sobre lo ocurrido. Sé que de cierta manera había sido utilizada por él para
salir del embrollo pero la manera en que
se desenvolvieron las cosas me daban entender otra muy distinta.
Fue por ello que me decidí a ir a su casa apenas el sol tocara mi ventana, tal y como
estaba sucediendo.
Si el destino había decidió que me quedara en Londres, fuera
a Liverpool y sucediera lo de la noche anterior era por algo y si Paul no era
capaz de dar el primer paso, yo lo haría.
-¿Brit?... ¿Qué haces?-pregunto Mariel aun adormilada.
Supongo que mis movimientos habían causado que se despertara.
-Me daré una vuelta por Liverpool. Tranquila, regresa a la
cama.
-¿Vuelta? ¿Qué hora es? ¿Estás loca?
-No lo estoy y por favor… calla o despertaras a
Rommy.-señale a la chica y Mariel giro a verla.
-¿Quieres que te acompañe?
-¡No!-me miro extrañada- Aun tomare una ducha y después me iré.
-Bien, como quieres. Sigo creyendo que estás loca.-se
recostó de nuevo y continuo durmiendo como si nada hubiese pasado.
Aquella situación me había causado gracia y con esa gracia me
apresure a tomar el baño, vestirme y arreglarme de una manera decente. Pinte mi
boca con labial rojo y tras una sonrisa lanzada al reflejo del espejo, salí de
la habitación casi corriendo para no despertar a mis padres.
Al cerrar la puerta principal de mi casa, sonreí como
estúpida al tan solo pensar que podría llegar a ser la futura novia de Paul,
si, de James Paul McCartney Mohín.
-¡Hey!-gire a mi derecha y pude ver a Mike quien me sonreía-
¿Qué tal Brittany? ¿A dónde tan guapa?
-Pues…-sonreí de la manera más estúpida.
-Ya se… ¿Vienes a buscar a Paul?- tenía una sonrisa
juguetona.
-De hecho solo pasaba por aquí y pensé en saludarles. ¿Cómo estás?-soltó
una carcajada.
-Estoy bien, gracias por preguntar, aunque aún sigo dudando
del verdadero motivo de tu visita.-arqueo la ceja-¿Quieres pasar? Me parece que
Paul aún sigue arriba…
-¿Te parece?
-Acabo de llegar a casa-sonrió- Solo entre a tomar una taza
de café.
-Ya veo. No sé cómo tu padre soporta esto por parte de
ustedes-le empuje juguetonamente.
-Pues solo de mí, Paul ayer llego muy temprano-me miro de
una manera picara que no entendí- por cierto, Papá no está.
-¿Podría?
-Claro, vámonos. No lo hagas esperar- Mike beso mi mejilla
y sin pensarlo dos veces abrí la puerta
y subí las escaleras hasta llegar a la
habitación de Paul, la cual localice de inmediato.
Respire profundo antes de acercarme a la habitación del
susodicho, pensando en las mil maneras de declare mis sentimientos. ¿Cómo
empezaría?
Tal vez con un Paul quiero que seas mi hombre; no, eso era
mi estilo. Quizá, Paul me dado cuenta de
que somos el uno para el otro, bueno eso parecía demasiado empalagoso y hasta
torpe. Resignada a que lo mejor era dejar que las palabras salieran
esporádicamente de mí boca camine los
pocos pasos que me faltaban para estar frente a su puerta. Levante mi mano con
la intención de tocarla ero no era lo que yo esperaba ni lo que más hubiera
querido contemplar.
-¡¿Brit?!-sonrió apenada- ¿Qué haces aquí? –mire a Dorothy
quien se abrochaba su vestido.
-Brittany…- justo detrás de ella estaba Paul quien solo tenía
sus jeans. Lucia sorprendido y yo estaba peor que él.
- H-hola-trate de sonreír- lo que pasa es que Mike….-rasque mi
cabeza-Y-yo….
Sentí la mirada de Dorothy quien de antemano no me entendía
y ni yo misma lo hacía. Sin siquiera despedirme o articular una palabra, corrí
del lugar. No me apetecía seguir humillándome más de lo que ya lo estaba
haciendo. A la entrada de nuevo me encontré con Mike quien se sorprendió de
verme ahí y también al haber escuchado
el portazo que había oído.
-¿Tan rápido?…
-Sí, solo que.-mire hacia donde estaba la habitación de
Paul- Iré a dar una vuelta...
-¿Qué paso?... has empalidecido.
-Nada... no pasa nada-le empuje un poco y comencé a caminar.
No quería volver a mi casa, ya que no era lo mejor, quiero
decir, que no me sentaría nada bien ver a Mariel y Rommy abrumarme de preguntas
que en el momento me eran incomodas y lastimosas. Por ello fue que camine hasta
el parque que estaba cercano a la casa de mis padres.
Me tumbe en el pasto que continuaba aun verde en esa época de Liverpool. De nuevo me había
ilusionado y de nuevo me lo había hecho, había vuelto a jugar conmigo.
-¡Mi ángel!-pude escuchar la voz de John acercándose- Estas
no son horas para que estés sola por estos rumbos.
-¿Crees que eso me interesa?
-Pues debería, sé que es difícil resistirte a venir al lugar
donde me besaste por primera vez-John tomo asiento junto a mí- Fue tan
romántico.
-Fuiste tú el que me beso, imbécil-gire a verlo- ¿Acaso
sufres de pérdida de memoria?
-Pues así no lo recuerdo- mostro una sonrisa burlona para
después cambiar drásticamente de ánimo.- ¿Qué es lo que tienes?
- No tengo nada John, solo vine a tomar aire fresco.
-¿Debería creerte?-le mire- Solo te he visto de esa manera
cuando… ¿Qué te hizo ahora McCartney?-pregunto a bocajarro, sacando al mismo
tiempo un cigarrillo de su bolsillo.
-¿McCartney? ¿Qué tiene que ver Paul en esto?
- Pues con lo que paso anoche- recibí una mirada significativa- ¿Cómo estuvo su beso? ¿Te
gusto? ¿Besa bien?- estaba asombrada por la habilidad que John tenia para sacar
temas tan incomodos como lo era ese.
-Pero… ¿Cómo demonios lo sabes? Tú no estabas…
-Si estaba, solo que tu no me notaste porque estaba
pasándole tus babas a McCartney. Lo vi
yo mismo con estos ojos.
-¡Eres un cabrón!-le empuje algo molesta por su respuesta.
-Así que te beso y ahora supongo que él no sintió nada y por eso
estas aquí como perro en el parque-saco el humo de su cigarrillo.- ¿Me
equivoco?
-No de todo-baje mi mirada- No sé cómo puede gustarte
eso-señale su cigarrillo.- ¿Puedo?
- Tú no fumas.
-Siempre hay una primera vez. Dame acá-le arrebate la
cajetilla de cigarrillos que tenía en las manos.
-Necesitas fuego cariño-Dijo riendo al ver como yo ponía un
cigarrillo en mi boca tratando de hacer lo que el mismo hacia.-Deja lo
enciendo.- saco su encendedor y tras de que
encenderlo, sentí que me ahogaba por el humo que no había podido
expulsar-¡Joder Brit! Se supone que tienes que sacar el humo, no tragártelo.
-Pues si no me dices ni cuenta-dije sarcásticamente-Ten tu
porquería- seguía tosiendo por el humo que me había tragado.
-Luces hermosa cuando te molestas-toco mi mejilla- ¿Sabes?
Ahora que lo pienso mejor tu y yo estamos solos- recibió una mirada contrariada
de mi parte-tu novio se largó a Paris, Paul no te ama y probablemente nunca lo
haga-sonrió con parsimonia- Por otro lado yo estoy igual que tú, soy un alma en
pena y eso nos convierte en socios.
-¿Qué hay de Cynthia?- John de tener una sonrisa paso al
enojo total y le daba la razón ¿Por qué? Bueno, yo mejor que nadie sabía que
“había” con Cynthia, aquella chica que se había casado con el chico que salió
después de terminar con Lennon y con el cual tenía un hijo. La madre de Cynthia
no hacía más que echarle en cara a Mimí aquella situación incómoda, por eso la
reacción de John.
-¡Cabrona!...
-Era una
broma-sonreí.
- Pues no me causo gracia- apago su cigarrillo-Antes de que
salieras con esa estupidez-solté una carcajada- Te decía que tú y yo estamos
solos ¿No?
-Si ¿Por qué?
-Porque creo que sería bueno que comenzáramos una relación…
-¿Bromeas?-negó-No empieces John, yo no quiero nada. Ni compromisos, ni
relaciones, estoy cansada de todo.
- Estoy totalmente de acuerdo-le dedique una mirada profunda ya que no entendía lo que estaba
diciéndome-Que la relación sea sin ataduras. Serán encuentros casuales. Cuando tú necesites amor ahí estaré, al igual
que si fuera de mi parte, si alguno consiguiera alguna relación seria. ¡Bum!-movió
sus manos de manera exagerada- Esto se termina-gire a verlo para cerciorarme de
que bromeaba pero no, era muy enserio.
-Yo…-¿Qué perdía?
Absolutamente nada, no perdía nada y era por ello que la idea rondaba por mi
cabeza.
-¡Aquí estas, John!- ambos giramos a ver a Paul quien estaba
junto Dorothy.
-Hasta que te dignas a llegar-dijo John-¡Dorothy! ¿Pero qué te ha hecho Paulie que estas tan feliz? ¿No
me digas que…?
-Podrías callarte Lennon- reí al ver la cara de tonto que
había puesto Lennon y también al ver la cara de sonrojo de Dorothy por la razón
que John tenía sobre sus suposiciones.
-Lamento lo de esta mañana-dijo Dorothy mirándome a los
ojos. No obtuvo una respuesta mía.-No sabía
que ustedes eran novios, se ven lindos juntos- John y yo nos quedamos
desconcertados mientras note que Paul observaba que John y yo teníamos nuestras
manos entrelazadas, por cierto, su cara no era demasiado agradable. Inclusive
parecía molesto.
-Me ha dado el sí hace unos segundos-Le propine un codazo.
-¡Johnny!-Fingí reprenderlo- Se supone que era un secreto.
-Bien, iremos a festejarlo. Adiós Paul, Dorothy cuida de mi
chico- John golpeo juguetonamente la mejilla de Paul.
-No puedes irte John. Tenemos que ensayar hoy….-John se levantó de un brinco y
me ayudo hacer lo mismo, comenzó a caminar unos pasos antes de detenerse y
girar a ver a Paul.
-Tú ya te divertiste Paul o eso es lo que veo, yo por mi
parte lo haré-Dijo con su mirada burlona volviendo a tocarme.
-Eres idiota John-le grito Paul.
Con una carcajada de por medio, comencé a caminar de regreso
a casa, la situación me había parecido de lo más entretenida. Lo único incomodo
fue sentir que John aun me seguía con demasiada insistencia.
-¡Joder! ¿Tienes que seguirme todo el día? Vete
a casa.
- Lo haría con mucho gusto pero no lo hare hasta que me des
mi respuesta-gire a verlo-¿Qué dices?
-¿Sigues con eso?-asintió- Necesito pensarlo.
-¿Para qué?-pregunto irónico.
-Es que no sé qué decirte John…
-Bien, piénsalo y luego me dices-se acercó a mí y acaricio mi mejilla.- Nos vemos cariño.
EL chico se alejaba de mí y yo estaba indecisa.
John se merecía una oportunidad, o eso creo….
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El fin de semana había terminado y daba inicio la semana con el típico lunes que
marcaba que el momento de partir.
Había convencido a mi padre, en realidad Mariel lo había
hecho, para que nos llevara por la tarde de regreso a Londres; creo que Mariel
tenía un poder especial y ese era el de convencer a cualquiera de sus caprichos
y deseos, entre los que lo cumplían me incluía ya que, no pude negarme a que
hiciera una especie de reunión para despedir nuestra corta estancia en la
ciudad de Liverpool.
El equipaje estaba listo y aprovechando que mis padres no
estaban en casa, invitamos a los chicos a que vinieran a casa.
No era una despedida larga, de hecho sabia por boca del
mismo Lennon que volverían a Londres en
pocos días. Tanto John, como Paul, George
e inclusive hacían presencia Pete quien
no tardo en irse, supongo que no estaba demasiado cómodo.
-Entonces… ¿Salen por la tarde?-pregunto George.
-Evidentemente, sino no estaríamos aquí George...
-Pero... ¿Qué ha comido la enana que amaneció bastante
brava?-pregunto John con una sonrisa maliciosa.
-¡Mariel! Déjalo en paz. -le espete a la rubiecilla.
-¿Me negaras que hizo una pregunta estúpida?-vi la cara de George
quien no estaba muy contento.
-Estoy de acuerdo con la fea enana, George si lo que quieres
es cogértela, tómala y llévala a la habitación de los padres de Brittany…
-Pero que idiota eres-el chico abandono la sala donde todos estábamos reunidos.
-De haber sabido que estarías con tus comentarios
impertinentes, no te invito-Justo en eso sentí como el chico se acercaba.
-Vine a despedirme y para saber que pensaste.-le mire
contrariada- Ven, vayamos a un lugar con menos gente.
-Claro que no. No iré a ningún lado contigo.
-¿Brian estuvo aquí con ustedes?
-Justo ayer se marchó-dijo Paul con una media sonrisa.
-Seguro ha de estar marcando a mi departamento para saber
que pasa conmigo.
-¿Tienes mucho trabajando para el?-pregunto John.
-No, bueno… 2 años o menos.
-Ese tipo es algo raro ¿No lo crees Rommy?- justo en eso
todos volvimos a ver a Mariel y después a Rommy.
-¿Raro? ¿En qué sentido?
-Es un poco diferente….-Mariel se giró a verme pero la
llegada de George la distrajo- Sabes a lo que me refiero.
-Mariel tiene razón- George tomo asiento al lado de la
chica, quedando frente a mí, quien estaba al lado de John y Rommy- Sobre todo
es muy minucioso y presta atención a todo lo que hacemos y más con John…-Gire a
ver a Lennon que al escuchar aquello,
casi termina ahogado con el humo del cigarrillo que apenas había encendido.
-¿Estás diciendo que…?-Mariel no soporto soltar una
carcajada al instante.
-Pero Brian ha tenido parejas, bueno, cuando comencé a trabajar
con el supe que estuvo saliendo con alguien pero no supe más del asunto.
-¡vaya John! Te has ganado la gracia del señor... ¿Epstein?
-Deja de decir tonterías- Toma esto, te ayudara a dejar de abrir
la boca de más. -John me extendió un cigarrillo.
- Sabes que ella no fuma John-Dijo Paul mirándome desde
varios minutos atrás y eso me incomodaba.
-Gracias, John.-tome el cigarrillo y le di una calada,
dejando con la boquiabiertos a Paul y a
los demás.
-¿Pero qué demonios haces Gray?- Mariel cogió el
cigarrillo apagándolo en el acto.
-¿Qué demonios haces tú desgraciada? ¿Sabes lo que me ha
costado uno de esos?-pregunto John molesto.
-Me importa una mierda. No puedo creer que te dejes
influenciar por este idiota.
-Al menos no le incito a vestirse como una ramera…-Mariel y
John quedaron frente a frente y temía por la rubiecilla.
-Relájense. Ven John, tomemos aire fresco- cogí del brazo al
chico quien no parecía muy contento. Apenas salimos de casa, pude sentir que su
estado de ánimo había mejorado bastante.
-Fue un buen pretexto para salir ¿no?
-¿De qué hablas?-le dije mientras fisgoneaba por la calle-
¡Oh ya veo!
-Exacto. ¿Qué pensaste?
-¿Dijiste que no sería serio y terminaría cuando uno así lo
quisiera, sin compromisos y sin obligaciones?
-Si.
-Está bien. Acepto John.- le mire a la cara y parecía entusiasmado-
Solo que… además de lo que ya dijiste, quiero decir que nadie, y me refiero a
nadie debe enterarse de esto…
-¿Sera como nuestro secreto?-asentí- Bien. No le diré nada a
Paul-le mire asustada- Sé que eso te preocupa.
-No me preocupa, solo que…
-¿Deberíamos besarnos?-me pregunto con una sonrisa irónica
en la cara.
-¿Estás loco? ¿Quieres que alguien aquí nos vea?
-Nadie nos ve…- se acercó a mí y justo en ese momento
escuchamos como alguien salía de casa.
-Sería bueno que ya nos fuéramos ¿John?-giramos a ver a Paul
quien nos observaba con desconfianza.
-Como quieran ¿Ya se aburrieron? ¿Siempre no se tiro George a
la enana?
-No creo que sea Mariel quien le interese-empuje a John, el
chico lucia confundido.
- Creo que a nuestro amigo le gusta la otra chica, Rommy-comento rápidamente Paul
antes de ver como Mariel y Rommy salían de la casa y justo detrás de ellas
venia George.
-Evita hacer comentarios estúpidos-advertí a John- Por
favor.
-Quitan la diversión a todo, pero como quieran.-se alejó de mí no sin antes darme un beso en la mejilla, para así reunirse con los demás.
-Brit… ¡Brit!- Paul me había llamado y a pesar de intentar
ignorarlo, él aprecia no notarlo.
-¿Qué quieres Paul?-el chico me dedico una sonrisa amarga.
-Puedo ver que aun sigues molesta ¿verdad?-no obtuvo
respuesta de mi parte- Quiero pedirte una disculpa por el atrevimiento que me
tome la noche pasada, no fue mi intensión hacerlo, sé que te incomodo y que no
fue correcto. Te prometo que jamás volverá a repetirse algo como… eso. ¿Me
perdonas?
-Sabes… me siento algo cansada y quiero descansar antes de
irme- el chico me miro extrañado- Adiós
Paul.
Vaya que Paul se equivocaba y en todo.
¿Qué tenía que hacer para que entendiera que era lo que
verdaderamente me pasaba?
¿Qué harían ustedes?
Morir sería mejor.